miércoles, 30 de abril de 2014

ENTRENADORES CON DON DE LENGUAS

          
           El gran triunfo del Real Madrid sobre el Bayern de Munich ayer noche en el "Allianz Arena" de la capital bávara, no solo pasará a la historia como el mejor ante su eterno rival en cuartos y semifinales de la Champions; por haberle ganado en casa por un rotundo 0-4 a su "bestia negra" (5-0 en el total de la eliminatoria), en toda una lección de táctica y estrategia, en la que la humildad y el trabajo de un equipo venció a la soberbia alemana, que había predicho que arderían los árboles para apagar el fuego soterrado que traería el adversario. Ni los árboles ardieron ni hubo otro fuego que el que pusiera el Real, camino de la décima tras doce años de espera.           
           Desde la temporada 1974-75, en que se vieran las caras por vez primera en semifinales de la Copa de Europa --hoy conocida como UEFA Champions League, por sus siglas en inglés, también conocida en el mundo hispano como Copa de Europa, Champions o Champions League, el torneo internacional europeo de fútbol más importante a nivel de clubes organizado por la Unión de Asociaciones de Fútbol Europeas (UEFA)-- dos de los equipos más laureados de la Copa de Europa junto al AC Milán (7 campeonatos más 4 subcampeonatos), el Real Madrid, con 9 más 3 y el FC Bayern München, con 5 más 2, los duelos entre el primero y el tercero en la clasificación de títulos por clubes, han hecho honor a su grandeza y a un mundo globalizado que ha roto las fronteras de las lenguas que nos separan, y ahora nos unen, y al mercado de trabajo de futbolistas y entrenadores, que abriera el "mago" hispano-argentino Helenio Herrera en los sesenta, y sentenciara décadas después la Ley Bosmann, del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que dio paso a la libre circulación de deportistas profesionales. Helenio Herrera se llevó al Inter de Milán (1960-1968) --con el que logró dos copas de Europa, dos Intercontinentales y tres ligas-- a los españoles Luis Suárez y Luis Del Sol, como "el galgo del Manzanares" Joaquín Peiró se marchara al Torino primero (1962-63), al Inter (1964-66) y a la AC Roma (1966-70) después, para regresar a España y entrenar, entre otros, a su club de origen, el Atlético de Madrid, y al CD Badajoz en Segunda División, equipo en el que militare también el malogrado Tito Vilanova, al que ayer los dos campeones rindieron homenaje antes del inicio del partido, junto al ex entrenador madridista Vujadin Voskov.
            Pues bien, si el himno de la UEFA es una adaptación de la obra de Häendel, Zadok the Priest (Zadok, el sacerdote), del compositor británico Tony Britton en 1992, que se interpreta al inicio y final de los partidos como símbolo de paz y juego limpio dentro y fuera del terreno de juego, en los tres idiomas oficiales de la UEFA, inglés, francés y alemán, y que habla de los grandes equipos, de los mejores, los campeones..., su espíritu parece haberse extrapolado al idioma universal del fútbol, único, pero hablado en diversas lenguas, tanto por entrenadores y jugadores de todos los continentes que han traspasado las barreras de las fronteras idiomáticas en las que antes dominaren la mímica y los gestos sobre las lenguas y el reglamento.
            Guardiola y Ancelotti dieron ayer, al término del partido, en las habituales ruedas de prensa, un buen ejemplo de ello, no sólo como los grandes jugadores que fueron y los mejores entrenadores que hoy son, sino por su adaptación a una competición internacional que no solo requiere la preparación técnica exigida, sino el dominio de las lenguas oficiales para vérselas y entendérselas con equipos también internacionales por sus orígenes y hablas. Y en este caso, el don de lenguas no les fuere dado por el Espíritu Santo, como a los apóstoles, sino que fuere adquirido por el tesón del estudio y por su estancia y vivencia en otros países, un ejemplo a seguir por los jóvenes que hacen dioses a sus ídolos, pero que no aprenden lo que también debieren aprender de ellos y de sus guías.
            Guardiola dio y respondió en su rueda de prensa en todas las lenguas en las que fuere interrogado: alemán, inglés, castellano, catalán e italiano; Ancelotti, en italiano, español, inglés, y francés, llegado el caso. Y, así, el champion de la Champions (el campeón de campeones) será más campeón en las lenguas que nos separan como en el cielo de la gloria que nos uniere.
            Las lenguas unen tanto como el juego limpio; jamás la arrogancia de unos frente a la limpieza de otros, como aquella del gran portero del Bayern, Oliver Kahn, quien después del 2-1 en Munich, en los cuartos de final de la Copa de Europa 2001-2002, expresare aquella arrogancia: "A mí no me meten dos goles en el Bernabéu ni borracho", y Helguera y Guti se los metieron, y dieron paso a la novena con la volea del dios Zidane, uno de los mejores goles de la competición, según la UEFA. Ahora,  espera la décima en Lisboa. Que los madridistas y atléticos puedan verlo y que gane el mejor.

martes, 29 de abril de 2014

ESPERA SIN FIN EN CÁCERES


           Todo el día esperándote sin ver llegada la hora, ni tus letras, ni tu llamada. Todas las noches soñando sin saber dónde estuvieres. Evocándola en otro mundo en el que ella no estuviere. A la espera de la madrugada de cantos de gallo que rompieran su silencio, como el toque de diana tu sueño. Ni la cartera, tan esperada, que me trajere noticias que no fueren de ella. En las esquinas todas de Plasencia, a la espera de su presencia: si por la Puerta del Sol, de dorada figura; si en la plaza, de plata su esbelta donosura. Te entreveo en la fachada plateresca de la catedral, pero no te encuentro en sus naves. Dónde fuiste, amada, que te siento, pero no te veo; te presiento sin verte; te anhelo sin conocerte; te amo sin poder amarte. Dónde tu retorno que ponga fin a mi espera sin fin; dónde tus letras prometidas si te di todas las mías sin tu venia; a qué puerto fuiste, Lidia, si no te encuentro en todo Cáceres, puente de plata sin plata de río. Dime tú, estrella de mis mañanas, entrelazados nuestros pensamientos sin nuestras manos unidas. Hacia dónde caminar sin tu luz, si no fuere hasta la Montaña o el Puerto, si ellas están aquí para iluminar nuestro camino en nuestro beso eterno; unir nuestras plegarias, nuestra desesperanza, nuestros amores, nuestros anhelos; para poner fin a nuestra espera sin fin, Lidia, marinera en tierra para caminar sobre las huellas que otros dejaren. Tú viniste a mi orilla, como el Señor, tan solo deseando que te siguiera, "amor que desea seguir amando", vida sin vida en la plenitud de tu vida, ya sin sol, sin el amor que no hallaste, apagada mi estrella por la espera sin fin que no hallare tu figura, tu corazón..., alma, deleite, amparo, amor, dulzura, espera sin fin en la espera de esperanzas..., esperándote desde enero, cuando dijiste adiós a Plasencia, para no seguir viviendo de sus recuerdos, y pedías paso en Cáceres para disfrutar de sus calles y aromas y para inundar de colores e ilusiones tu joven vida. ¿Acaso era este tu paraíso, Lidia, o te fuiste a otro donde no te hallare nunca?


sábado, 26 de abril de 2014

EFECTOS COLATERALES DE LA CORRUPCIÓN


           Tras el paro, la corrupción es el mayor y más sentido problema de los españoles. El paro que nos convierte en protagonistas indeseados; la corrupción como pacientes espectadores y tributarios de ella. Los dos problemas, con mil y una ecuaciones y efectos colaterales, se presentan como irresolubles en una sociedad que parece que no hubiere matemáticos para despejar sus incógnitas. Incapaz de frenar el paro que nos atenaza; sufridora ante una corrupción de la que no fuere protagonista sino por parte de quienes hubieren de ser la solución y no el problema, la democracia deviene en un estado de enfermedad crónica, en el que las apariencias todas engañan.
            El paro trae consigo la pobreza, la exclusión social, el hambre, la huida hacia adelante, la marcha que buscare subsistir en los paraísos terrenales donde el hombre y la mujer fueren tenidos y valorados por sus méritos, honradez y entrega, y no por el color de su piel, ni por su raza, sexo, religión y origen, ni menos aún por inútiles parentescos que transmutan la esperanza, ya irreconocible, que parecía superada en un país que sufre hoy otra peor pobreza: la infantil y la de sus padres, la esperanza perdida, la resignación quebrada, desesperanzada, desilusionada, rota, quebrada, ante una situación de la que ha sido víctima, y no parte. El paro, la corrupción y determinada clase política, que ahora se echa a la calle a predicar y a buscar el voto, han aniquilado a la clase media, sostén de España; ha convertido a los pobres en más pobres y ha hecho más ricos a los ricos...
            La corrupción emerge como desaliento en un país que ha tratado de desasirse de los males que atenazaban a la sociedad y que, en tiempos de crisis, los listos de ocasión aprovechan como río revuelto para ganancia de pescadores ilustrados. La corrupción aumenta el fraude a Hacienda, ha declarado solemne el fiscal general del Estado. En un país de pícaros, la picaresca resucita para sobrevivir. Primum vivere, deinde philosophari (primero, vivir; después, filosofar). Teorizan los que se dedican a teorizar sin los pies en el suelo, porque hubieren y tuvieren otros mundos de yupi, sobre una filosofía vitalista con raíces en otro mundo y no en este, como en el "Diálogo entre Babieca y Rocinante" en El Quijote, en el que el corcel del Cid Campeador se dirige al otro de su señor amo, y le confiesa:
            --Metafísico estáis...
            --Es que no como..., responde Rocinante.
            Y, así, devienen contra el Estado la prevaricación, el cohecho, la malversación de caudales públicos, el fraude a Hacienda, la economía sumergida, la desafección y el descrédito hacia la clase política, actora y benefactora de ella... No es que sean necesarios más fiscales que la atajen, ni una mayor colaboración entre los organismos que la persigan, ni profesionalizar la vida política, sino restaurar los pilares del Estado resquebrajado que da origen a aquella; y la regeneración de España, con una Justicia y eficaz y no eterna; con un Tribunal de Cuentas fiscalizador; con unos fiscales que dividan las causas y se las repartan para evitar los macrojuicios eternos, cuya posible pena ha expirado cuando concluye la instrucción... Son los efectos colaterales de la corrupción, los visibles efectos del paro..., la democracia imperfecta a la que se refiere Fernández Vara, siempre perfectible por todos a una, como en Fuenteovejuna, de Lope:
            --¿Quién mató al Comendador?
            --Fuenteovejuna, señor...
            --¿Quién es Fuenteovejuna?
            --Todo el pueblo a una, señor.
           El pueblo que solo busca Justicia..., una rebelión contra la tiranía cada día más sufrida y doliente.