jueves, 31 de enero de 2019

"ALDEACENTENERA: TRAS LAS HUELLAS DEL JINETE"

 
           "El pueblo de Aldeacentenera acumula tanta información histórica que quien nunca haya buceado en su pasado no puede imaginarse la inmensa riqueza que atesora, tanto en el propio municipio como en los parajes que le circundan..., como Centenera, lugar que fue anexo, o el poblado vettón de La Coraja", afirma en su Introduccción el autor, José Antonio Ramos Rubio, en esta nueva obra [1]. Prologada por la alcaldesa del municipio, Sofía Gutiérrez Rodríguez, este nuevo libro del cronista oficial de Trujillo, aborda el medio natural, la historia, las manifestaciones artísticas, las tradiciones populares y culmina con el cuento "El enigma del jinete Vettón", de Florentino Escribano Ruiz, a quien está dedicado el libro.
            El medio natural.-Aldeacentenera se halla situada en la penillanura cacereña, cercana al verdor de las montañas de las Villuercas, rodeada de dehesas, olivares y encinares. Pertenece a la comarca funcional de Trujillo y su casco urbano está situado a 565 metros de altitud. La extensión del municipio es de 110,56 kilómetros cuadrados, asentándose sobre los terrenos dominados por materiales pizarrosos y rodeado de numerosos cursos de aguas, entre los que sobresale el río Almonte. El clima es mediterráneo subtropical, con inviernos suaves y veranos muy calurosos. La vegetación característica es el encinar y la herbácea muy habitual en todo el término, destacando en el ribero el acehuche entre las arbóreas y el cantueso entre las de matorral. También son abundantes las jaras, tomillos y retamas en los riberos del río. A lo largo de la historia, la conjunción del hombre con el paisaje ha dado como resultado la dehesa para introducir el ganado en el bosque ante las dificultades para el aprovechamiento del suelo. A la dehesa y los espacios naturales, las vías pecuarias, asociadas a la Cañada Real, con los cordeles que pasan por los principales puentes del territorio. El municipio siempre estuvo bien abastecido de agua potable por los numerosos manantiales de agua dulce que conserva en el subsuelo. En la arquitectura tradicional o vernácula, sus bondades con la naturaleza van más allá del clima, caracterizada por el uso de materiales del entorno. En el transcurso de los años, el paisaje ha experimentado grandes cambios, pero aún se conserva un número considerable tanto de viviendas como de viviendas agrícolas que forman parte de la historia de la arquitectura popular. Uno de los elementos que se hallan salpicados por el término municipal es el chozo o bujío, en el que se ha utilizado la técnica de la piedra seca, en la que no se empleaba cemento o mortero. A finales del XVIII, los principales productos que se obtenían de la tierra eran las semillas de trigo, cebada, centeno y avena. Entre los años 50 y 60 del pasado siglo, el municipio sufrió el proceso migratorio de la clase trabajadora, llegando a perder el 40 por ciento de la población. La localidad tuvo un antiguo pósito hasta hace algunos años. En cuanto a la actividad minera se refiere, hay que citar las minas de San Roque, explotadas por la galena argentífera, galena pirita, cuarzo y la esfalerita.
            La historia.-Esta zona lindante al Parque Natural de Monfragüe es rica en yacimientos y hallazgos prehistóricos, como lo demuestran las estelas de Torrejón el Rubio, las pinturas rupestres y el Tesoro de Serradilla, de oro labrado e influencias fenicias. Los Ejidos de Centenera y el Ansadero, cada uno de 70 hectáreas,  aparecen mencionados en el siglo XIV durante el reinado de don Pedro de Castilla, el rey que prohíbe que se roturen y que sean invadidos por las ganaderías trashumantes. El núcleo poblacional actual ha tenido varias denominaciones, desde el Ejido de Centenera y, finalmente, Aldeacentenera, que pertenecía a la comunidad de Trujillo y tenía su lugar en medio de los dos ejidos que conservan el nombre de Centenera. El primer varón nacido en el municipio fue Vicente Risel Carrasco, bautizado en 1733, mariscal de Campo de los Reales Ejércitos y comandante en jefe del Real Cuerpo de Artillería. Se marchó a La Habana, donde se casó con la hija del corregidor y alcalde de la ciudad en 1767. El traslado de los dos Ejidos (Aldeanueva y Centenera) hasta el asentamiento actual se llevó a cabo en la primera década del siglo XVII. En la Protohistoria sobresale el Castro de La Coraja, situado entre las poblaciones de Torrecillas de la Tiesa y Aldeacentenera. Asimismo, se han hallado restos arqueológicos de las edades del Cobre y del Bronce en las fincas La Hoya, Toledillo y en el conocido Cancho Gordo. Próxima a uno de los chozos de El Ejido  hay una peña con cazoletas y más abundante aún en Toledillo. Los restos arqueológicos más interesantes localizados en el territorio corresponden al castro celta amurallado en la finca La Coraja, del siglo IV a. de C. Los vettones fueron los pobladores prerromanos de cultura celta, que habitaron los asentamientos, entre otros, de Villasviejas del Tamuja y La Coraja, donde se han localizado numerosos restos arqueológicos del siglo IV a. de C. De la presencia romana quedan bastantes vestigios, así como algunos tramos de la calzada en la dehesa de Toledillo, al sur de la localidad. A lo largo de la Baja Edad Media, Trujillo fue concentrando bajo su poder numerosos lugares de su tierra y algunos se convirtieron en arrabales, como Centenera. En el siglo XV, la Tierra de Trujillo abarca una extensión de diez leguas de ancho por dieciséis de largo, desde el río Almonte hasta el Guadiana de norte a sur y desde el Ibor y Ruecas hasta el Tamuja de Oriente a Occidente, en la que había villas, aldeas y arrabales, entre otros Aldeacentenera. Durante el descubrimiento y conquista de América, participaron activamente algunos hijos de la villa: Pero Alonso (1494) y el capitán Alonso Álvarez de Pineda (1494-1520). La localidad perteneció a Trujillo hasta convertirse en ayuntamiento independiente tras la Constitución de 1812 y, desde el año 1834, quedó integrada en el partido judicial de Trujillo. Como hijos ilustres de la localidad cabe citar a Leandro Ángel Herrero (Madrid, 1837; Aldeacentenera, 1904), novelista y dramaturgo. Enterrado en el cementerio municipal, tiene dedicada una calle. Otro personaje destacado es Juan Bayal Tovar (Aldeacentenera, 1898; Navalmoral de la Mata, 1998), violinista y saxofonista, que formó agrupaciones musicales para amenizar las fiestas de los pueblos y autor del Himno de la Exposición Universal de Sevilla de 1928. En 1992 fueron aprobados el escudo y la bandera municipal por la Junta de Extremadura.
            Manifestaciones artísticas.-Entre las manifestaciones artísticas más notables, sobresalen la iglesia parroquial de San Bartolomé, obra de los siglos XVI-XVII: la ermita de Nuestra Señora de los Santos, patrona de la localidad, que recibe culto en una ermita situada al norte del municipio, construida a principios del XIX y el puente del Conde, alzado sobre el río Almonte, en el término municipal, que unía las Tierras de Trujillo con la villa de Cabañas del Castillo, majestuosa obra medieval con cinco arcos ojivales, mandado construir en el siglo XV por el último Señor de Oropesa. Entre las cruces de término se conserva una en el antiguo camino de Trujillo, a la salida de Aldeacentenera, la Cruz de Caramanchón, del siglo XVI.
            Tradiciones populares.-Las dos fiestas principales del municipio son la Cruz de Mayo y la de San Bartolomé.
        Cierra el libro el cuento didáctico El enigma del jinete vettón, inspirado en las excavaciones de Aldeacentenera, de Florentino Escribano Ruiz.
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[1] Vid.: Ramos Rubio, José Antonio: Aldeacentenera. Tras las huellas del jinete. Ed.: Diputación Provincial de Cáceres, Cáceres, diciembre de 2018.

miércoles, 30 de enero de 2019

ALONSO DE ACEVEDO, UN PLACENTINO PRIMER POETA ÉPICO EXTREMEÑO


           Alonso de Acevedo (Plasencia,1550; 1615) es considerado por Sendín como "el primer poeta épico extremeño con renombre universal". Canónigo en Plasencia, "sus octavas reales son profundas, equilibradas y majestuosas" y añade que cantó bellamente a su ciudad  natal. [1] Cristina Barbolini sostiene, en cambio, que nació en Plasencia en la fecha indicada y alega que son escasos y pocos documentados sus restantes datos biográficos. [2] La misma tesis sobre su biografía sustenta Camacho Macías, quien asevera que se desconocen otras fechas de su biografía que no sea la de 1615, en que publica en Roma su poema narrativo De la creación del mundo, impreso en la Ciudad Eterna por Juan Pablo Profilio [3], dedicado don Francisco de Castro, conde de Castro y embajador de Felipe III ante la Santa Sede. Es una extensa composición en siete cantos, según los siete días de la creación, de la narración del Génesis, con un total de ochocientas una octavas reales: 6.408 versos que dan idea de su magnitud. [4] Barbolini se adentra más en su biografía y señala que perteneció a una familia ilustre, la misma de su homónimo patriarca de Alejandría, que fuere arzobispo de Toledo y de Santiago y primado de las Españas en la época de los Reyes Católicos, según la mención de Nicolás Antonio en su Biblioteca Hispana Nova. Tras cursar tal vez los estudios de gramática, dialéctica y retórica en el Colegio San José de Plasencia, seguramente completaría su formación en la Universidad de Salamanca, en la que obtendría el título de Maestro. En 1570 se le supone una estancia en Roma, donde llegaría a coincidir con Miguel de Cervantes, quien le llama famoso en su Viaje del Parnaso. Fruto de esa primera etapa se pueden considerar los cinco sonetos firmados por "Maestro Acevedo" (más tres poesías anónimas, pero atribuidas a él) que aparecieron en Flores de baria poesía, recopilación cancioneril editada en México en 1577. En 1607 se sabe que Alonso de Acevedo está en Roma, "pero el vacío de varias décadas no deja de sorprender y podrá ser llenado con la hipótesis de una etapa americana", sugerencia, según Barbolani, de Henríquez Ureña, basada en datos ofrecidos por Utrera, según los cuales, "el licenciado Alonso de Acevedo era en Santo Domingo catedrático de la Universidad de Gorjón en 1592 [...], casado con doña Inés de Torres. Henríquez Ureña" y se pregunta si será este el autor del "florido poema" editado en Roma y añade que "no hay objeción en el que el catedrático de Santo Domingo fuese casado en 1592; pudo enviudar y hacerse sacerdote, como tantos de la época..." Las menciones de América en el poema apoyarían esta hipótesis. Sea como fuere, los dos sonetos prologales a la edición del Aminata de Jaúregui le sitúan seguramente en Roma en los honras fúnebres por Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Sin embargo, la estancia romana pudo verse interrumpida por un breve viaje a España, puesto que Cervantes  afirma haber encontrado precisamente "en Madrid" al "famoso Acevedo", a quien apostrofa y saluda en italiano, prueba de que, desde luego, se le consideraba afincado en Italia. Tras la edición romana (1615) de su poema De la creación del mundo, no constan noticias biográficas seguras.[5]
            Camacho Macías recoge la octava dedicada al río Jerte, como "expresión cabal del amor a su terruño":
            El Jerte con ímpetu se arroja/ de los riscos de Béjar y la vega/ florida de mi patria después moja,/ cuya fábrica antigua a besar llega/ por donde la veloz carrera afloja;/con que sus huertos y jardines riega;/ y verlo hinchado en mis versos quisiera,/tanto que el mundo su corriente oyera." (Día Tercero, estrofa 43).[6]
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[1] Vid.: Sendín Blazquez, José:  Plasencia. Historia. Guía. Leyenda. Publicaciones Fhersal, Bilbao, 1996. Síntesis de personajes ilustres, pág. 360.
 
[2]  Vid.: Barbolini, Cristina: Real Academia de la Historia. Diccionario biográfico español. Alonso de Acevedo.
             
[3] Vd.: Camacho Macías, Aquilino: Alonso de Acevedo (finales del XVI, principios del XVII), en Personajes de la Historia, revista Alminar, enero de 1982.
 
[4] Vid.: Ob. cit.
 
[5] Vid.: Ob. cit. de Barbolini.
 
[6] Vid.: Ob. cit. de Camacho Macías.


martes, 29 de enero de 2019

EDUARDO ZANCADA PÉREZ, EL ESCULTOR DE AUGUSTO, AGRIPA Y CARLOS III

 
            Eduardo Zancada Pérez (Mérida, 1946), escultor contemporáneo y moderno con influencia barroca y tendencia darwinista, es hijo del que fuera alcalde de Mérida entre 1952 y 1954, Eduardo Zancada Alarcón.[1]  Zancada es uno de los más firmes defensores del realismo en la escultura contemporánea española, tal y como se pone de manifiesto en sus obras, siguiendo la línea de los imagineros del barroco, o incluso tomando como modelos obras del siglo XVIII, como el monumento a Carlos III, de la madrileña Puerta del Sol de Madrid, inspirado en Juan Pascual de Mena.[2]  Catalogado como exponente del realismo, que se inspira en la tradición española de los escultores imagineros del barroco, en 1991 fue nombrado profesor titular de Escultura en la Escuela Universitaria de Bellas Artes de la Universidad Complutense [3]
             Junto con Miguel Ángel Rodríguez es autor de la estatua ecuestre de Carlos III, erigida en Madrid en 1994. La estatua es una de las tres dedicadas al monarca en la capital, la única en la que aparece sobre un caballo, la más moderna de todas y la más conocida. Realizada en bronce, está situada en el centro de la plaza, frente a la Casa de Correos, y de espaldas al Hotel Europa, mirando hacia el sur. Esta es su situación desde que se creó en 1993 por iniciativa del ayuntamiento, que quiso homenajear al rey al que se le conoce como el mejor alcalde de Madrid, debido a las mejoras que experimentó la ciudad durante su reinado. Su ubicación la decidieron los madrileños, que se inclinaron por la inicial del consistorio frente a la Puerta de Alcalá y otras posibilidades. Los autores tomaron como base la estatua de Juan Pascual de Mena de 1780, guardada en la Academia de Bellas Artes de San Fernando y modificaron las dimensiones del caballo y el rostro del rey basándose en retratos de Goya y Mengs. El monarca aparece vestido de gala, con peluca y el collar del Toisón de Oro, que él mismo creó. En la mano derecha lleva la bengala del rey y con la izquierda sujeta las riendas del caballo, que va al paso con la pata izquierda levantada. Una inscripción sobre el bronce, a los pies del caballo, dice CAROLO III. [4]
            El 25 de abril de 2007 erigió en su ciudad natal la estatua del fundador, Octavio Augusto. La figura tiene una altura de 3,75 metros, pesa 2,5 toneladas y su coste fue de 104.400 euros. Situada en la rotonda de la avenida de Portugal, frente al centro comercial El Foro, dentro del proyecto de mejoras de infraestructuras urbanas de la zona en la fase I. El escultor no cobró sus honorarios al ayuntamiento, sino solo los costes imprescindibles de la fundición, a pesar de haber trabajado durante muchos meses para realizar la obra, según manifestó el alcalde, Pedro Acedo.[5]
            La estatua de Marco Agripa (63 a.C-12 a. C) general en jefe del Ejército romano y yerno del emperador Augusto, a caballo, fue instalada en la barrida de Las Abadías en una rotonda de nueva construcción en la rotonda de los Eméritos. Tiene una altura de casi cuatro metros frente a los 3,75 de Augusto y un peso de unas dos toneladas. [6]
            Prolífico escultor catalogado como exponente del realismo, es continuador de la Escuela Extremeña forjada por Enrique Pérez Comendador y Juan de Ávalos. Además, en 2004 ganó un concurso para hacer una escultura dedicada a Santa Eulalia, patrona de Mérida y alcaldesa perpetua de la ciudad. Es también autor del busto homenaje a José Álvarez Sáez de Buruaga, situado en la Avenida de Juan Carlos I. Como imaginero ha realizado las imágenes del Cristo de la Vera Cruz, tallado en madera policromada, obra terminada en 2001, y el Resucitado de Mérida, imagen del Cristo Crucificado. [7]
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[1]  Vid.: Dolor por el fallecimiento del alcalde Zancada, en El Periódico Extremadura de 23/05/2005.
[2]  Vid.: Arte e Historia, Junta de Castilla y León, Ciudades y personajes.
 
[3]  Vid.: Universidades. Resolución de 4 de diciembre de 1991 por la que se nombra a don Tomás Bañuelos Ramón y a don Eduardo Zancada Pérez profesores titulares de Escuela Universitaria del área de conocimiento de escultura (BOE núm. 14,  de 16 de enero de 1992).
 
[4]  Vid.: Mirador Madrid. La guía para conocer Madrid. Estatua de Carlos III en la Puerta del Sol.
 
[5] Vid.: Extremaduradehoy.com: El alcalde de Mérida inaugura la rotonda con la estatua ecuestre de Augusto en la Avenida de Portugal. ( 25/04/2007).
 
[6]  Vid.: El Ayuntamiento instala la escultura de Marco Agripa a caballo en la rotonda de Las Abadías, en El Periódico Extremadura de 26/05/2009; y Diario Hoy de 12/02/2007.
 
[7]  Vid.: Robles Blanco, Feliciano:  Extremeños ilustres. (inédito).