domingo, 1 de septiembre de 2019

CIPRIANO CALDERÓN POLO, EL OBISPO PLACENTINO QUE SIRVIÓ A SEIS PAPAS



Cipriano Calderón Polo (Plasencia, 01/12/1927; Roma, 04/02/2009), obispo titular de Tagora (1988) y vicepresidente de la Comisión Pontificia para América Latina (1988-2003), fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1953 tras realizar sus estudios en el seminario menor de su diócesis, en la Pontificia Universidad de Comillas en Santander, en la Universidad Gregoriana de Roma, donde se licenció en Filosofía y Teología y Periodismo en la Escuela Internacional de Estudios Sociales “Pro Deo”. Trabajó en los seminarios de Segovia (rector), Zaragoza y Pontificio Colegio Español San José de Roma (rector, 1962-1965). En 1958 fue profesor semestral de Doctrina Social de la Iglesia en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en la República Dominicana. Ordenado obispo por Juan Pablo II el 02/12/1967, fue miembro de la Congregación para los Obispos hasta su muerte.
    
           Desde principios de la década de los 50 trabajó como corresponsal en la Ciudad del Vaticano para revistas y agencias españolas y latinoamericanas, incluidos periódicos españoles como el Ya de Madrid, La Vanguardia de Barcelona y La Gaceta del Norte de Bilbao. “El retrato de monseñor Calderón Polo estaría incompleto si no se mencionara el empeño que puso en su actividad periodística, que ocupó tantas horas de sus jornadas: fue una pasión que atravesó toda su vida”, dice de él el intelectual católico peruano José Gálvez Krüger (Lima, 1966). Monseñor Calderón Polo acompañó a la Iglesia en Latinoamérica, Medellín y Santo Domingo y promovió el mejor conocimiento de las aspiraciones y tensiones de aquellas jóvenes iglesias. Durante los pontificados de Pablo VI y Juan Pablo II fue considerado el experto más importante de América Latina. En sus años como primer director en lengua castellana del diario vaticano L´Osservatore Romano acuñó el término “catequesis del Papa”, que apareció por primera vez el 13 de abril de 1969, para referirse a los mensajes papales de las audiencias generales de los miércoles. El obispo placentino sirvió a seis pontífices. Acompañó a Pablo VI en su visita a Colombia, el primer viaje transcontinental de un pontífice en la historia y le acompañó en todos sus viajes al extranjero. Falleció en Roma a los 81 años. El funeral se celebró el 6 de febrero en la capilla del coro de la Basílica de San Pedro, presidido por el cardenal Giovanni Battista Re. La segunda ceremonia fúnebre, presidida por el prefecto de la Congregación para el Culto Divino, cardenal Antonio Cañizares, tuvo lugar el 8 de febrero en la iglesia de El Salvador de Plasencia.
           El 16/11/2006 fue nombrado hijo predilecto de Plasencia, una petición otorgada por la corporación a petición de la alcaldesa, Elia María Blanco, de quien recibió el pergamino y la medalla que lo distinguen como tal  “por su gran valía humana, su importante actividad dirigida a América Latina y su interés por llevar el nombre de Plasencia más allá de sus fronteras”, a los que el homenajeado respondió diciendo que siempre se sintió “placentino y romano” y dedicó la distinción a la Iglesia y animó a los obispos y sacerdotes a “seguir trabajando por la promoción de todos”. El 28 de junio de 2013, al cumplirse el 60 aniversario de la celebración de su primera misa, la diócesis placentina promovió un homenaje en su memoria, junto al ayuntamiento, con un responso en la iglesia de El Salvador, donde descansan sus restos, y el descubrimiento de una placa conmemorativa en la casa en la que nació, situada en la calle Sancho Polo.
             Es autor de una biografía sobre Pablo VI. Recibió la Gran Cruz de Isabel la Católica en 2003 y la Gran Cruz de la Orden de Bernardo de Bernardo O´Higgins (Chile) en 1998.
 
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Bibliografía consultada. Biografías: Enciclopedia Católica, Web del Obispado de Plasencia y Wikipedia; artículo de José Gálvez Krüger en la Enciclopedia Católica Online; obituario de Juan G. Bedoya en El País de 10/02/2009; información de Raquel Rodríguez en El Periódico Extremadura de 17/11//2006; y Cipriano Calderón Polo: Montini, Papa, Editorial Sígueme, Salamanca, 1963.

 

viernes, 30 de agosto de 2019

BARTOLOMÉ ROMERO LEAL, EL GOBERNADOR DE EXTREMADURA, HIJO ADOPTIVO DE MÉRIDA



           Bartolomé Romero Leal (Puebla de la Calzada, 17/08/1823: Madrid, 1895) vivió desde su niñez en Mérida, en cuya ciudad mantuvo un bufete abierto hasta que se entregó a la política, desde la que favoreció en todo lo que pudo a la ciudad, razón por la que el ayuntamiento le otorgó el título de hijo adoptivo y puso su nombre a la calle Mirabel en la que vivió.[1]
            Desde su infancia vivió con su familia en Mérida. Ingresó en el Seminario de San Atón de Badajoz y después cursó la carrera de Derecho en la Universidad Central de Madrid, en la que logró la licenciatura en 1844. En Mérida ejerció su profesión de abogado y fue presidente de la Sociedad Económica emeritense. En 1854 fue nombrado secretario del Gobierno Civil de Badajoz. Pocos días después de su estancia en la capital pacense, el cólera morbó atacó la ciudad. Víctima del contagio, falleció el capitán general Trillo y enfermó muy grave el gobernador civil, Ramón Cuervo. Romero Leal se hizo cargo interinamente de la provincia y durante esta etapa creó la Escuela Normal de Maestras y logró que la Comisión de Monumentos publicase a sus expensas en 1857 la Historia de las Antigüedades de Mérida, de Fernández Pérez.

            En 1855 fue nombrado gobernador civil de Cáceres, cargo en el que cesó en agosto del mismo año, al ser nombrado para el mismo cargo en Pontevedra, en el que cesó al caer el gobierno de O´Donnell.
            En 1858 fue elegido diputado a Cortes por el partido de Mérida, por el que fue reelegido en 1863 y 1865. Durante estos mandatos logró el ferrocarril Ciudad Real-Badajoz, la construcción de numerosos cuarteles para la Guardia Civil en los pueblos extremeños, la finalización de las carreteras Madrid-Badajoz, Mérida-Sevilla y Cáceres-Mérida. Asimismo, impulsó el inicio de los trabajos de las carreteras de Almendralejo al Puente del Entrín  y la de Zarza de Alange a su estación. Sobre el ferrocarril a Sevilla,  Sáenz de Buruaga recoge de las actas municipales que "el diputado a Cortes por este distrito, don Bartolomé Romero Leal, consejero de Administración de la Compañía del Ferrocarril de Ciudad Real a Badajoz, comunica que se va a subastar el f. c. (sic) de Mérida a Sevilla, que partirá de nuestra ciudad. La inauguración de esta vía se festeja repartiendo pan a los pobres, repique general de campanas, iluminación, música de aficionados en la plaza y bailes, uno de ellos con refresco en el Teatro. El alcalde, don Alonso Pacheco y Blanes, pone la primera piedra de la vía el 21 de septiembre de 1863." [2]
 
            Romero Leal fue también diputado provincial en los años 1854-1856 y presidente de la Diputación pacense desde el 01/12/1854 hasta el 10/04/1855.

            Según cuenta García Cienfuegos, Romero Leal, junto a otros influyentes vecinos de Mérida, demostrando su ardiente catolicismo y fidelidad al papa, envió el 3 de marzo de 1874 una protesta al obispo de Badajoz, don Fernando Ramírez Vázquez, ante la situación en que se encontraban las iglesias emeritenses, cuyos sacerdotes se habían declarado en rebeldía ante el prelado pacense a raíz de la bula Quo gravius, promulgada por el papa Pío IX, el 14 de julio de 1873, debido a la extinción de la jurisdicción eclesiástica de la Orden de Santiago en Extremadura, la cual había pasado al obispado pacense. En dicha protesta se le exponía al obispo que la ciudad de Mérida vivía una situación muy agitada y deplorable, ya que los antiguos clérigos santiaguistas se habían apoderado de los templos con el apoyo de la autoridad civil, expulsando a los sacerdotes nombrados por el obispo, habiendo tenido que habilitar estos una capilla en una casa particular para poder celebrar los cultos.
           
            El cura párroco de Puebla de la Calzada, Eugenio García Carrasco, al inscribir, el 27 de febrero de 1874, una partida de defunción, practica esta diligencia: “como cura propio de esta villa de Puebla de la Calzada, Obispado de Badajoz, por incorporación acordada en la bula Quo Gravius de las jurisdicciones exentas de las Ordenes Militares”. Este espinoso asunto quedó zanjado el 20 de febrero de 1875, en el que una vez asentada la Restauración con el monarca Alfonso XII, el Gobierno Civil de Badajoz ordenó entregar las iglesias a los representantes del obispo de Badajoz.
 
            La rebeldía de los clérigos santiaguistas queda reflejada también en La Nava de Santiago, localidad cercana a Montijo, ya que el cura, José Nevado Peña, no acata al obispo de Badajoz, siendo declarado  inhábil. No obstante, un año más tarde este acepta al prelado pacense, aunque no se le volvió a nombrar para regir ninguna parroquia. Falleció el 10/X/1888 de una forma trágica, ya que se quitó la vida pegándose un tiro. 

            En similitud a la actitud del cura Nevado de La Nava de Santiago, se encontró también Juan de Dios Ávalos, cura de Carmonita, que juró obediencia al papa y al obispo diocesano, al tiempo que pedía el público perdón de su pasada falta de rebelión.[3]
 
             Tras la restauración monárquica con Alfonso XII,  Romero Leal fue nombrado gobernador civil de Valladolid y, posteriormente, secretario del Gobierno Civil de Madrid. Después fue gobernador civil de Valencia y finalmente, oficial mayor del Ministerio de la Gobernación.
            El Ayuntamiento de Mérida le nombró hijo adoptivo de la ciudad por su preocupación constante por ella durante su actuación como diputado en Cortes y le dedicó la calle en la que vivió durante años. Falleció víctima de una cruel enfermedad en 1895.

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[1] Vid.: Navarro del Castillo, Vicente: Historia de Mérida y pueblos de su comarca, T. III. Familias e hijos ilustres de Mérida (siglos XV al XX), págs. 322-323.
 
[2] Vid.: Álvarez Sáenz de Buruaga, José: Materiales para la historia de Mérida (de 1637 a 1936), Diputación Provincial de Badajoz, Ayuntamiento de Mérida, 1994. Colección Historia, núm. 18.
 
[3] Vid.: García Cienfuegos, Manuel, cronista oficial de Montijo y Lobón: El político Bartolomé Romero Leal y su tiempo (1823-1895), en Cronistas de Extremadura, mayo de 2016.


miércoles, 28 de agosto de 2019

JUAN DE DIOS ROMÁN, EL EMERITENSE QUE ELEVÓ EL BALONMANO AL PODIO INTERNACIONAL

                     
 

No hay deportista extremeño que haya tenido más presencia en los Juegos que él ni deportista, entrenador y seleccionador nacional que reúna en su persona tantos triunfos deportivos como distinciones le avalaren. Juan de Dios Román (Mérida, 17/12/1942) ha sido al balonmano español lo que otros grandes deportistas españoles lo fueren en las Olimpiadas: David Cal (piragüismo), cinco medallas olímpicas;  con cuatro medallas, Joan Llaneras (ciclismo en pista); Saúl Craviotto (piragüismo); Mireia Belmonte (natación); Andrea Fuentes (natación sincronizada);  Arantxa Sánchez Vicario (tenis); con tres: Gervasio Deferr (gimnasia artística); Conchita Martínez (tenis); Herminio Menéndez (piragüismo); y Demetrio Lozano el jugador de balonmano más laureado en las Olimpiadas: tres medallas de bronce en cuatro Juegos: Atlanta 96, Sidney 2000 y Pekín 2008 y diploma olímpico en Atenas 2004.  [1]

             Juan de Dios Román es el deportista extremeño que ha participado en más Juegos Olímpicos de la historia: Los Ángeles 84, Seúl 88, Atlanta 96 y Sidney 2000, como seleccionador español, y Londres 2012 como presidente de la Real Federación Española de Baloncesto. Logró dos medallas de bronce en los Juegos de Atlanta 96 y Sidney 2000.[2]
 
            Tras cursar el Bachillerato en el Instituto San Eulalia de Mérida, con 16 años se trasladó a Madrid y estudió en la Universidad Complutense Magisterio, Educación Física y Filosofía y Letras.
            En 1960 inicia su carrera como entrenador de balonmano en el colegio Nuestra Señora del Recuerdo, de Madrid, que prolongó hasta 1971. Bajo su dirección., alumnos de este centro, representando al Club Atlético Universitario (CAU) de Madrid, se proclamaron en 1970 campeones juveniles de España en León.  En 1971  se convierte en entrenador del Atlético de Madrid de balonmano, en el que permanece hasta 1985, club con el que logra cinco ligas y cuatro copas del Rey. Este año es designado seleccionador nacional, cargo que ya había desempeñado en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984, dirigiendo al equipo español en el Mundial de Suiza en 1986 y en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988. En 1990 vuelve al club colchonero, esta vez como entrenador, hasta 1992, en sus últimos años de la sección de balonmano hasta su recuperación en 2011.[3] En 2008 fue nombrado de nuevo seleccionador. Entre 2002 y 2005 entrenó al Balonmano Ciudad Real, con el  que logró una Supercopa de Europa, dos Copas ASOBAL (Asociación de Clubes de Balonmano de España) y una Supercopa de España. Dejó el cargo de entrenador y pasó a ser adjunto a la presidencia hasta 2008. Ha sido profesor de la asignatura de balonmano del INEF de Madrid desde su fundación y de la Escuela Nacional de Entrenadores.

 
            En su etapa como seleccionador nacional logró las siguientes medallas: Medalla de Plata en el Campeonato de Europa de España (1996), Medalla de Plata en el Campeonato de Europa de Italia (1998), Medalla de Bronce en el Campeonato de Europa de Croacia (2000), Medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996) y Medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Sidney (2000). A nivel de clubes,  ha sido uno de los entrenadores más laureados del mundo.
            Asimismo, Juan de Dios Román cuenta con numerosas distinciones deportivas: Medalla de Plata al Deporte de la Comunidad de Madrid (1982), Medalla al Mérito Deportivo "Hernando de Soto de Badajoz (1986), Premio al Mérito Deportivo de la Junta de Extremadura (1996),  Real Orden del Mérito Deportivo en su categoría de plata (1997), Insignia de Oro y Brillantes de la Federación Andaluza de Balonmano (1999), Real Orden al Mérito Deportivo en su categoría de oro (2000), Premio Siete Estrellas del Deporte Madrileño 2000, Hijo Predilecto de Mérida (2001), Premio Internacional del Deporte del Ayuntamiento de Arona (2001), Medalla de Oro al Mérito Deportivo de Castilla-La Mancha (2002), Premio a los Valores en el Deporte de Onda Cero de Córdoba (2005), Insignia del Comité Olímpico Español (2005), Medalla de Oro de la Federación Extremeña de Balonmano (2005), Insignias de Plata, Oro y Brillantes de la RFEB y Medalla de Extremadura 2010 "por su más que meritoria trayectoria profesional en el mundo del deporte, que le han conducido a convertirse en una figura destacada en el balonmano nacional e internacional, por su trayectoria humana y profesional y su amor a Extremadura, a la que lleva en el corazón, Juan de Dios Román Seco se ha convertido en digno merecedor de la Medalla de Extremadura [4], según el Decreto de concesión.
            "Mi forma de actuar siempre ha sido valorada en mi tierra", confesaba en una entrevista en 2010, y añadía que "mi relación con Extremadura ha sido siempre permanente y soy un visitante habitual de la región. Mis padres pasaron aquí toda su vida y mis hermanos viven aquí. La noticia de la concesión de la Medalla de Extremadura significó una gran alegría".[5]
            Este año, Juan de Dios Román desvelaba, durante la recepción del premio Francisco Fernández Ochoa que "estaba superando un cáncer. Después de cincuenta años dedicado a mi deporte, estoy encantado de estar aquí en unas circunstancias complicadas porque estoy superando un cáncer". El exseleccionador y expresidente de la Federación Española de Balonmano había mantenido en la intimidad sus dos años de lucha contra un cáncer de pulmón. Estoy en lo que se llama fase de mantenimiento. Lo más gordo pasó en los seis primeros meses y a partir de ahí los doctores entendieron que había pasado la fase más complicada. El tumor está controlado; estoy en tratamiento cada veintiún días y a ver lo que pasa", decía en una entrevista a Radio Marca.

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[1] Vid.: Web Sololistas: Deportistas españoles con más medallas olímpicas.
 
 [2] Vid. Web de la Real Federación Española de Balonmano, Junta de Extremadura, Consejería de los Jóvenes y el Deporte, de  21/10/2010. Véase también: Vela, José Luis:  Juan de Dios Román, el olímpico, en Cadena Ser de Extremadura, de 11/19/2015.
 
 [3] Vid.: Web de la Real Federación Española de Balonmano. Juan de Dios Román, elegido presidente de la Federación Española.

 
 [4] Vid.: Web de la Real Federación Española de Balonmano (RFEB): Juan de Dios Román será homenajeado por el balonmano español, de 04/01/2018; y Decreto 167/2010, de 30 de julio, de concesión de la Medalla de Extremadura a don Juan de Dios Román Seco. (DOE núm. 150, de 05/08/2010.

 
[5] Vid.: Juan de Dios Román: "Mi forma de actuar siempre ha sido valorada en mi tierra", en El Periódico Extremadura, del 08/09/2010.
 
Nota.-El Consejo de Gobierno de la Universidad de Extremadura aprobó su nombramiento como doctor honoris causa por la institución a propuesta de la Facultad de Ciencias del Deporte el 14/10/2019. (Véanse: Diario As: https://as.com/masdeporte/2019/10/14/balonmano/1571066929_218197.html; Marca: https://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/deportes/juan-dios-roman-doctor-honoris-causa-uex_1192738.html.  El Periódico Extremadura: https://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/deportes/juan-dios-roman-doctor-honoris-causa-uex_1192738.html. Diario Hoy: https://www.hoy.es/extremadura/nombra-doctor-honoris-20191014145739-nt.html.
 
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