sábado, 28 de diciembre de 2019

OBISPOS DE CORIA EN LA SEDE PRIMADA: DE GUILLERMO DE CROY Y SEGURA SÁENZ A CERRO CHAVES

            


 El nombramiento de Francisco Cerro Chaves (Malpartida de Cáceres, 18/10/1957), nombrado ayer, día 27 de diciembre, 121 arzobispo electo de Toledo, por el papa Francisco, como sucesor de Braulio Rodríguez Plaza (Aldea del Fresno, Madrid, 1944), arzobispo de Toledo (2009-2019), tras cumplir la edad de 75 años y aceptar su renuncia el Pontífice, nos retrotrae a otros obispos de Coria que también fueren arzobispos de Toledo.
 
            Desde el obispo Jacinto (hacia el año 589), primer obispo de Coria, hay que demorarse a Guillermo de Croy, que ocupó la cátedra diocesana en 1517 y que pasaría posteriormente a la sede primada de Toledo. Guillermo Jacobo de Croy (Flandes, Bélgica, 1498; Worms, Alemania, 1521) fue abad benedictino y cardenal y administrador del Arzobispado de Toledo. Adquirió una buena formación humanística en Lovaina y tuvo como preceptor al gran humanista español Luis Vives. Era sobrino del poderoso e influyente primer ministro de Carlos I, Guillermo de Croy, más conocido en España como señor de Chièvres. En 1516 ingresó en la Orden Benedictina y, por influencia de su tío sobre Carlos V, fue elegido obispo de Cambray (Francia). A instancias de su tío y con el apoyo del Rey, en 1517 León X le concedía el capelo  de cardenal diácono con el título de Santa María en Aquiro, que recibió el 8 de julio de manos del abad de Milddelburg. El 12 de octubre, con un indultum, se le dispensaba de la obligación de residencia para las dignidades que ahora poseía y para las que un día poseyese. El 8 de noviembre de 1517 fallecía el cardenal Cisneros y el Rey, no  muy conforme con la política que había llevado el cardenal, se apresuró a buscar un candidato a su gusto  y a indicar que nadie se entrometiese en esta decisión. Así, el 9 de noviembre escribió al deán y al cabildo de Toledo para que no diesen ningún paso para intentar elegir sucesor de Cisneros, puesto que ya había escrito al Papa el nombramiento de un nuevo prelado para la diócesis.  Muy influido por el señor de Chiévres, había solicitada al Papa la provisión del Arzobispado de Toledo para Guillermo de Croy, joven flamenco de 20 años  y poseedor ya del obispado de Coria. En los primeros días de 1518 llegaron las Bulas pontificias e, inmediatamente, el nuevo arzobispo recibió de Carlos V carta de naturaleza para poder disfrutar los beneficios en territorios castellanos. El nuevo arzobispo precisó de una bula de indulto por su juventud para poder tomar posesión de la diócesis, al tiempo que declinaba la diócesis de Cambray (Francia), de su titularidad, en su hermano Roberto.  La elección de un extranjero produjo gran descontento entre la nobleza castellana, soliviantada con anterioridad por la influencia que los ministros flamencos ejercían sobre el Rey, que fue una de las causas de las revueltas de las Comunidades de Castilla. El 31 de marzo, el Rey escribió al deán y al cabildo de Toledo para que les diesen posesión de la iglesia. Su pontificado fue muy corto. Acompañó al emperador a su coronación en Aquisgrán y después a la Dieta de Worms. Falleció el 6 de enero de 1521. [1]
            No recoge el episcopologio cauriense ningún otro obispo diocesano que pasara directamente de esta diócesis a la sede primada; sin embargo, hemos de recordar la figura del obispo Segura Sáenz, que de Coria pasó a ser arzobispo de Burgos y posteriormente de Toledo y Sevilla.
            Pedro Segura y Sáenz (Carazo, Burgos, 04/12/1880; Madrid, 08/04/1957) fue obispo auxiliar de Valladolid (1916-1920), obispo de Coria (1920-1926), arzobispo de Burgos (1926-1927), 113 arzobispo de Toledo y primado de España (1927-1931) y arzobispo de Sevilla (1937-1957).  Siendo obispo de Coria, acompañó al rey Alfonso XIII durante su visita a Las Hurdes en junio de 1922. Su enérgico carácter impresionó al monarca, del que logró la creación de un Patronato para el desarrollo de la comarca. El 1 de abril de 1923, Segura fundó el Diario Extremadura como diario de la Acción Católica Diocesana. En 1926, y por su iniciativa, levantó junto al santuario de la Virgen de la Montaña, patrona de Cáceres, el monumento al Corazón de Jesús. La estatua, realizada en piedra caliza, fue obra del escultor José Capuz y encargada a los afamados Talleres de Arte Granda. Un rótulo grabado en su pedestal, dice: "Por iniciativa y costeado por el Excmo. Sr. D. Pedro Segura Saénz, obispo de Coria, se erigió este monumento que bendijo e inauguró en unión del Dr. Segura el Excmo. Sr. D. Federico Tedeschini, nuncio apostólico de Su Santidad en España, el XIV de noviembre de MCMXXVI después de haber entronizado el Corazón de Jesús en la Diputación Provincial, en el Ayuntamiento de la capital y en la casi totalidad de los de la diócesis. Cáceres XIV-XI-MCMXXVI." [2] Esta devoción al Corazón de Jesús le vincula en cierta manera a su sucesor en la sede primada, ya que en el escudo episcopal del nuevo arzobispo de Toledo figura el lema Cor Jesu fons evangelizationis pauperibus (El Corazón de Jesús, fuente para evangelizar a los pobres). [3] El 6 de mayo de 1926, Segura fue nombrado arzobispo de Burgos y el 20 de diciembre del mismo año fue nombrado cardenal por el papa Pío XI. En 1927 fue designado para la Sede Primada de Toledo. Hombre de fuerte carácter, católico intransigente y con poco tacto diplomático, se dijo de él que solo inclinó su frente ante el papa. Segura tuvo enfrentamientos con la República, con el Generalísimo Franco y hasta con la Santa Sede. Quince días después de proclamada la República, lanzó una diatriba contra el régimen en una pastoral y el 13 de mayo fue condenado al exilio a Roma. El gobierno republicano presionó ante la Santa Sede para que le sustituyera en la archidiócesis de Toledo, ante lo que se resistió, aunque al final puso su cargo a disposición del papa Pío XI. En la Curia vaticana permaneció hasta 1937. El 10 de agosto del mismo año fallece el cardenal arzobispo de Sevilla y Segura es designado para su archidiócesis en plena Guerra Civil, al ser la ciudad más importante bajo control de los sublevados. En una Iglesia identificada plenamente con el régimen, Segura tuvo diversos enfrentamientos con Franco, como su oposición a la entrada bajo palio en las catedrales e iglesias bajo su jurisdicción, amenazando con la excomunión a quienes lo permitieran; y su negativa, igualmente, a poner en las fachadas de las iglesias placas con el título de Caídos por Dios y por España, que provocó la ira de los falangistas. En una ocasión intercedió ante Franco para que un antiguo oficial de la Guardia Civil y general republicano, Antonio Escobar Huerta, católico convencido, no fuera fusilado, pena a la que había sido condenado y que, a pesar de ello, se cumplió. En otoño de 1948, Franco se dirigía a San Juan de Aznalfarache para inaugurar el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, dentro de un complejo religioso-funcional, erigido bajo los auspicios del cardenal. Segura se opuso a que la esposa de Franco, doña Carmen Polo, ocupara el lugar protocolario que le correspondía. En noviembre de 1954, mientras el cardenal se encontraba de visita en Roma, las gestiones del Generalísimo ante la Santa Sede propiciaron que se designase a José María Bueno Monreal como arzobispo coadjutor con derecho a sucesión, que le restó al titular muchos de sus poderes. Segura falleció en Madrid en abril de 1957 y, en cumplimiento de su voluntad, fue inhumado en la cripta del monumento que mandare erigir al Corazón de Jesús en San Juan de Aznalfarache (Sevilla), donde le fueron rendidos honores militares por orden del Generalísimo. [4]   
            Finalmente, el nombramiento de Francisco Cerro Chaves, hasta ayer obispo de Coria-Cáceres, y a partir de ahora administrador apostólico de la diócesis hasta su toma de posesión como arzobispo de Toledo y primado de España, supone un plus de reconocimiento para el futuro de la Iglesia extremeña, puesto que va a regir una archidiócesis en la que se formó y que no le es desconocida y que forma parte, además, geográficamente de Extremadura, ya que a ella pertenecen parroquias de Cáceres y Badajoz, entre ellas, la basílica de Guadalupe, que acoge a la patrona de la región extremeña. Cerro Chaves cursó los estudios de Bachillerato y Filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, se licenció y doctoró en Teología Espiritual en 1987 en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y es doctorando en Teología de la Vida Consagrada en la Pontificia de Salamanca. Miembro fundador de la Fraternidad Espiritual del Corazón de Cristo, es fundador del Instituto Secular Cor Iesu (Corazón de Jesús). Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid, donde fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y director del Centro de Formación y Espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús. Fue, asimismo, director diocesano del Apostolado de la Oración  y miembro del Consejo Presbiteral Diocesano, delegado diocesano de Pastoral Juvenil y profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 21 de junio de 2007 fue nombrado obispo de Coria-Cáceres por el papa Benedicto XVI y el 2 de septiembre recibió la ordenación episcopal y tomó posesión de la diócesis. Es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias desde 2017, de la Comisión Episcopal del Clero (2017-2020) y dentro de esta, presidente nacional del Diaconado Permanente. Es autor de más de 120 libros, dirigidos  la mayoría a la formación espiritual de los jóvenes, algunos de ellos traducidos a varios idiomas. [5] Partidario de la devolución de Guadalupe a la Iglesia extremeña, como el arzobispo de Mérida-Badajoz y el de Plasencia, sustituirá en el cargo a Braulio Rodríguez Plaza, crítico con el papa Francisco, opuesto a la devolución de Guadalupe a Extremadura y que se retira sin ser nombrado cardenal, asunto del que se hacen eco algunos periódicos nacionales. [6]
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[1] Vid.: Fernández Collado, Ángel:  Diccionario biográfico español de la Real Academia de la Historia: Guillermo Jacobo de Croy.
 
 [2] Vid.: Ramos, José Antonio: La Estatua del Corazón de Jesús en el Santuario de la Virgen de la Montaña de Cáceres, en la revista Grada, número 109, de 09/03/2017.
 
[3] Vid.: Web Infovaticana, de 27/12/2019. Beltrán, Fernando: Francisco Cerro Chaves es el nuevo primado de España.
 
[4]  La vida y obra del cardenal Segura han quedado plasmadas en dos obras importantes:  la tesis doctoral de Santiago Martínez Sánchez, titulada "El cardenal Pedro Segura y Sáenz (1880-1957)", Universidad de Navarra, 2002, 581 páginas; y el libro Pedro Segura y Sáenz. Semblanza de un cardenal selvático, de Carlos Ros Carballar,  Editorial Letras de Autor, 2016,
 
[5] Vid.: Web de la diócesis de Coria-Cáceres. Biografía de D. Francisco Cerro Chaves.
 
[6] Vid.: G. Bedoya, Juan: El Papa nombra primado de Toledo a un obispo partidario de devolver Guadalupe a Extremadura, en El País, de 27/12/2019.
 


miércoles, 25 de diciembre de 2019

PERTINENCIAS DEL MENSAJE DEL REY

          

En su quinto mensaje navideño dirigido a los españoles como Rey, Felipe VI ha hecho un llamamiento "a mantener una confianza firme en nosotros mismos y en España" en horas en las que "el mundo no vive tiempos fáciles"; pero justamente por eso, nuestro país "ha sabido abrirse camino cuando hemos afrontado el futuro con responsabilidad, con generosidad y rigor, con determinación, reflexión y serenidad".
 
            No ha eludido el monarca en su mensaje referirse a las preocupaciones "que provocan en la sociedad inquietud tanto dentro como fuera de nuestro país": la nueva era tecnológica y digital, el rumbo de la Unión Europea, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres, la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, junto a la falta de empleo entre los jóvenes, las dificultades económicas de muchas familias y el deterioro de la confianza de muchos ciudadanos en las instituciones y Cataluña, "son otras series preocupaciones que tenemos en España".
            Frente a esas realidades que pudieran impacientarnos, el Rey ha hecho un llamamiento a mantenernos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas, "sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosionan nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro" porque, frente a ello, "tenemos un gran potencial como país" y ha invitado "a avanzar con ambición todos juntos", porque "sabemos hacerlo y conocemos el camino".
             En esta hora de España, pendiente de que el Congreso tome la decisión que considere más conveniente para el interés general de los españoles, según las previsiones constitucionales, el Jefe del Estado ha hecho hincapié en que "el progreso de un país depende, en gran medida, del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su Estado". En este sentido, el Rey ha recordado que "vivimos en un Estado Social y Democrático de Derecho que asegura nuestra convivencia en libertad y que ha convertido a España en un país moderno, con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales como en educación y sanidad, equipado con una gran red de infraestructuras de comunicaciones y transportes de vanguardia y que garantiza la seguridad de sus ciudadanos" y considera por ello pertinente afirmar que "hemos construido juntos, lo que juntos hemos avanzado", aunque avisa de que no por ello "debemos caer en los extremos, ni en una autocomplacencia que silencie nuestras carencias o errores, ni en una autocrítica destructiva que niegue el gran patrimonio cívico, social y político que hemos acumulado".
            El monarca ha deseado encarnar los valores de la sociedad española en los 41 ciudadanos de toda España, algunos extremeños,  condecorados al pasado junio con la Orden del Mérito Civil (la foto enmarcada detrás de él sobre un mueble), "que son un verdadero ejemplo de dignidad y fiel reflejo de nuestra sociedad", una sociedad --recalcó-- que ha experimentado una transformación muy profunda, como jamás antes en nuestra historia; "que vive conforme a valores y actitudes compartidos con las demás sociedades libres y democráticas; que es y se siente profundamente europea e iberoamericana, muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global"; una sociedad, en fin, que ha superado en el pasado situaciones muy difíciles con una serenidad y entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez.
            La pertinencia de cuanto ha dicho no ha esquivado, empero, lo mucho que queda por hacer, por mejorar y renovar. "Para ello, ha dicho, es preciso tener una conciencia clara y objetiva de nuestras fortalezas y debilidades y una visión lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo". El Rey ha subrayado entre los valores reflejados en la Constitución el deseo de concordia, la voluntad de entendimiento, la defensa y el impulso de la solidaridad, la igualdad y la libertad como principios vertebradores de nuestra sociedad, que ha conseguido hacer de la tolerancia y el respeto manifestaciones del mejor espíritu cívico de nuestra vida en común.
            En suma, Felipe VI no ha hecho el discurso esperado por algunos, sino un enhebro de pertinencias adecuadas al momento actual del país, sin inmiscuirse en nada de lo que  lo que no le demandare la Constitución que, por su parte, como siempre, ha cumplido. Ahora, la palabra la tiene el Congreso y los representantes políticos del pueblo español.
 

martes, 24 de diciembre de 2019

ELADIO MOZAS SANTAMERA, FUNDADOR DE LAS JOSEFINAS




       Eladio Mozas Santamera (Miedes de Atienza, Guadalajara, 18/02/1837; Plasencia, 18/03/1897), fue canónigo, teólogo y fundador del Instituto de las Hermanas Josefinas de la Santísima Trinidad. Hijo de José Mozas Martínez (1796-1837) y Mónica Santamera Serrano (1795-1857), quienes contrajeron matrimonio en Aguilar de Anguita, donde era párroco José Santamera, hermano de Mónica. Huérfano de padre desde los 3 años, vivió con su madre y con su tío sacerdote hasta la muerte de este. En 1845 se trasladó a Sigüenza, donde su madre contrajo segundas nupcias con el también viudo Sebastián del Molino, el 8 de julio de 1845. En 1857 falleció su madre de cáncer.[1]
            Inició sus estudios en el Seminario Conciliar de San Bartolomé de Sigüenza. Licenciado en Teología en 1861 y doctorado en 1862 en la Universidad Central de Madrid. Ordenado sacerdote en 1865, perteneció a la diócesis de Plasencia, donde ejerció de párroco, profesor del Seminario, canónigo penitenciario y director espiritual de las Religiosas Agustinas Recoletas de Serradilla (Cáceres), "a quienes dirigió 549 cartas de alto contenido teológico y místico y de gran belleza literaria". [2]  Las misiones populares en los pueblos fueron su primera tarea apostólica. Recorrió los pueblos y aldeas diocesanas con Leandro Muñoz de la Peña y José Barbero. Su enseñanza se basó en la ejemplaridad evangélica: "un buen ejemplo vale más que cien sermones". [3] El 27 de julio de 1866 tomó posesión de la parroquia de San Nicolás el Real, donde ejerció de párroco durante quince años.
            En 1876 viajó a Roma en una de las peregrinaciones españolas, logrando audiencia privada con el papa Pío IX, a quien expuso  la fundación de un Instituto en que la suma gloria de la Santísima Trinidad fuese su fin último. El Papa le animó a comenzar. El P. Eladio Mozas quería regenerar la sociedad mediante la vivencia de las actitudes de la familia de Nazaret en la familia, la escuela y el taller. En principio, quiso llevar a cabo la misión con varones, sacerdotes con regla y constituciones propias sin votos públicos y con amplitud para desempeñar toda clase de ministerios; pero no llegó a cuajar el proyecto, aunque la idea fue seguida por varios sacerdotes en vida de Eladio. En 1877, expuso  el proyecto a Margarita Delgado, una joven que tuvo que abandonar el noviciado de las agustinas recoletas de Serradilla por una extraña enfermedad, que esta acogió con entusiasmo. Con esta joven y otras que se le unieron, empezó a crear escuelas de catequesis y oración en las que se imitaba la vida de Jesús, María y José. La gestación de la institución fue larga y difícil. En mayo de 1879 realizó una misión en Don Benito (Badajoz) y en junio del mismo año, el primer grupo de jóvenes  que formó la congregación josefino-trinitaria se trasladó a la casa situada en la calle Buen Suceso, número 2, en Plasencia (Cáceres). En mayo de 1881 ganó por oposición la vacante como canónigo  penitenciario de la catedral de Plasencia. En 1885, las jóvenes josefinas se encargaron de los cuidados de los enfermos de cólera en Plasencia. El 18 de febrero de 1886, tras la aprobación diocesana de la Congregación y sus Constituciones, las catorce primeras josefinas vistieron el hábito. En diciembre de 1888 fundó la comunidad de Hervás (Cáceres) y en 1895, la comunidad de Ceclavín, también en Cáceres. [4]  En enero de 1896 comenzaron los síntomas de una enfermedad, que fueron agravándose en los meses siguientes y que ya no superaría. En agosto de 1896 el padre Eladio fue nombrado presidente de la Comisión Diocesana para el Congreso Eucarístico de Lugo. El 8 de febrero de 1897 celebró por última vez la santa misa, realizando el 2 de marzo la última visita a la comunidad de hermanas josefinas trinitarias, reunidas las de Plasencia, Hervás y Ceclavín, para aconsejarlas y despedirlas. Falleció el 18 de marzo de 1897, a los 60 años. Sus restos mortales fueron trasladados al cementerio de Santa Teresa de Plasencia y de allí, posteriormente, a la capilla de la Casa Madre del Instituto por él fundado. El 26 de noviembre de 1994 se clausuró el proceso diocesano del siervo de Dios en la catedral de Plasencia y el 3 de febrero de 1995, la Congregación para las Causas de los Santos otorgó el rescripto de validez canónica a las actas del proceso diocesano. El 28 de marzo de 2013, el papa Francisco autorizó la promulgación del decreto en el que se declararon heroicas las virtudes de D. Eladio Mozas Santamera, fundador de las Hermanas Josefinas de la Santísima Trinidad. [5] En 2013 apareció un libro sobre su vida y obra. [6]
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Bibliografía consultada.- El Fundador: Padre Eladio Mozas Santamera, en Nominis. El Fundador, en www.josefinas.trinitarias.org, web de las HH. Josefinas de la Santísima Trinidad. Bermejo Jiménez, Jesús: D. Eladio Mozas Santamera, CHDT Trujillo, en www.chdetrujillo.com. Brocos Fernández, José: Eladio Mozas Santamera, en Diccionario biográfico español de la Real Academia de la Historia. El P. Eladio Mozas, declarado Venerable, en la web de la diócesis de Plasencia (www.diocesisplasencia.org), de 24/04/2013. Prieto Ramiro, Rafael: Un hombre de Dios herido de amor trinitario, 2013, en www.revista eclesia.com.
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