miércoles, 30 de diciembre de 2020

EVOCACIÓN DE MARCELINO CARDALLIAGUET



Tomaba café con él en la Avenida de la Montaña de Cáceres, revisó su móvil y me dijo que tenía que llamar a un compañero mío. Después supe que haría el prólogo al libro del amigo Florentino Velaz sobre un hijo predilecto de Cáceres y exalcalde de la ciudad: “Juan Iglesias Marcelo, alcalde ejemplar”, con quien compartiere tareas en el consistorio local. Allí estaban el día de la presentación, junto al autor, el protagonista y la presidenta de la Diputación, cuyo Servicio de Publicaciones editare la obra, Charo Cordero (Cáceres, 13/08/1966; 24/12/2020), la malograda presidenta de la Diputación y alcaldesa de Romangordo, fallecida la pasada Nochebuena. El amigo Florentino unió con la citada publicación a la presidenta de la Diputación y al profesor de Historia fallecido ayer. Los dos servidores de lo público, en Cáceres la primera, y en Extremadura el segundo, porque toda la abarcare en la enseñanza y la investigación. Y los dos bajo bandera de un mismo partido que propugnare un cambio para una sociedad distinta a la que vinieron al mundo y cuya muerte les ha llevado a unirse en cinco días en el más allá. Cosas del destino.

    Marcelino Cardalliaguet Quirant (Ávila, 03/07/1937; Cáceres, 29/12/2020) unió siempre a su vocación de docente a la política y, ya jubilado, no descansare entre paseos por Cáceres y cafés en el suyo de toda la vida, pensativo de sus nuevas obras por escribir. Allí nos reunimos varias veces y hablamos de política y de libros. La primera vez que le visité fue en 1974 para entrevistarle sobre su tesis doctoral, dirigida por el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Salamanca, Manuel Fernández Álvarez, titulada Segunda regencia del Príncipe Don Felipe (1543-1548). Aspectos políticos y económicos de Castilla a mediados del siglo XVI y la última, profesionalmente, para hacerle una entrevista e involucrarle, como a los de la generación del 98, en el periódico a través de artículos semanales en los que vertiere su pensamiento crítico sobre el acontecer diario, se desahogare y durmiere mejor, según me decía.

    El profesor y político fallecido ayer realizó la especialidad de Historia en Salamanca y colaboró con el director del Departamento, profesor Fernández Álvarez, en la recopilación, transcripción y publicación de las cartas, relaciones e informes del Corpus documental de Carlos V en cuatro tomos (1973-1981). En 1966 fue profesor ayudante de clases prácticas en Comunes, concluyó sus cursos de doctorado e inició la redacción de su tesis doctoral. En 1971 se incorporó al Colegio Universitario de Cáceres, en el que dio clases de Historia Universal e Historia General del Arte en primero y de Historia de España y Paleografía, en segundo. Después, la recién creada Facultad de Derecho le propuso ser profesor de Historia del Derecho, asunto que consultó con el catedrático de la materia en la Universidad salmantina, Francisco Tomás y Valiente, el también malogrado profesor, asesinado por la banda terrorista ETA en su despacho de la Autónoma de Madrid, una vez que abandonare la presidencia del Tribunal Constitucional, que le animare en la tarea y que recordó en uno de sus artículos. En 1975 obtuvo cátedra de Geografía e Historia de Enseñanzas Medias, que ocupó en el “Suárez de Figueroa” de Zafra (Badajoz), del que fue director hasta octubre de 1979, año en que fue destinado al IES “El Brocense” de Cáceres. En Zafra fue concejal del ayuntamiento, diputado provincial y realizó investigaciones sobre el señorío de los Duques de Feria, la jurisdicción eclesiástica de la Colegiata de Zafra y sobre la Provincia de León de la Orden de Santiago. En Cáceres fue director del Instituto de 1982 a 1986, consejero de la Institución Cultural El Brocense, director de la revista Alcántara (1995-2001), coordinador del Servicio de Publicaciones de la Diputación y coordinador de la Sección de Historia y Arqueología del Ateneo de Cáceres desde 2001.

    Entre sus obras más conocidas cabe destacar Historia de Extremadura (1988), Luis Sergio Sánchez, profesor y poeta extremeño a mediados del siglo XIX (1995), Sociedad y Territorio en la Historia de Extremadura (1999), Extremadura: El Patrimonio de la Humanidad: Cáceres, Mérida y Guadalupe (1999) y Don Diego María Crehuet del Amo. Un jurista en la literatura (2007), además de numerosas colaboraciones en otras publicaciones colectivas e institucionales y artículos y estudios en revistas sobre temas históricos de Zafra, Cáceres y regionales.

    Marcelino Cardalliaguet consideraba en la entrevista que le realizare en 2000 que el último cuarto de siglo había sido el período más brillante de la historia extremeña. Afirmaba que la autonomía había aportado una nueva mentalidad a los extremeños y que lo que vino después fue concienciando a los habitantes de las dos provincias de que estaban condenados a entenderse, que no podían seguir viviendo de espaldas unos a otros y que Europa, en fin, “es una gran comunidad cultural, una comunidad de pensamiento, expresada en diversos idiomas, pero que en el fondo corresponde a una sola forma de estructura mental, cuajada en el Derecho Romano, como pauta de convivencia, y en el Cristianismo, como norma ética y filosófica para aceptar e interpretar los conceptos trascendentales de nuestra vida”.   [1]


    Hasta el día de ayer, Marcelino fue siempre docente y político, a quien le gustare leer y escribir libros de Historia, la música clásica, el teatro y pasear por la ciudad que le acogiere definitivamente y con la que se volcare en la docencia, la investigación y en la amistad. Que la tierra te sea leve, profesor, compañero y amigo.

---------------------------------------

[1] Vid.: Pinero, Félix: Marcelino Cardalliaguet, catedrático de Historia: La autonomía ha aportado una nueva mentalidad a los extremeños, en El Periódico Extremadura, de 26/11/2000, págs. 14-15.


lunes, 28 de diciembre de 2020

DOCE PALABRAS DE UN AÑO PERDIDO



La Fundación del Español Urgente (Fundéu) hará pública el martes, día 29, la palabra del año entre las más de 250 voces a las que ha dedicado algunas de sus recomendaciones diarias sobre el uso del idioma. Será la octava vez que la Fundación, promovida por la Agencia Efe y la Real Academia, haga pública esta elección. La primera de ellas fue escrache en 2013, la siguiente selfi (2014), a las que continuaron: refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017), microplástico (2018) y emojis (2019).

    La elección se efectúa en base a que sean términos que hayan estado presentes en el debate social y en los medios de comunicación y que por su formación, significado o dudas de uso, ofrezcan interés desde el punto de vista lingüístico y hayan sido objeto de algunas de las recomendaciones dadas por la Fundación.

    Con estos criterios, Fundéu ha elegido a las doce candidatas de este año: coronavirus, infodemia, resiliencia, confinamiento, COVID-19, teletrabajo, conspiranoia, tiktok, estatuafobia, pandemia, sanitarios y vacuna. (Véase Fundeú, de 21/12/2020).

    Aun situadas por orden alfabético, cada lector ya se habrá hecho su propia composición de lugar para elegir aquella que, según los criterios marcados por Fundéu, le merezcan tal reconocimiento, en muchos casos por ser la más utilizada, por conocer su significado, por haberla sufrido o vivido, por haberles aplaudido cada tarde del confinamiento (sanitarios), por haberlo practicado (teletrabajo) o haberla esperado hasta el pasado domingo (vacuna). En otros casos, no sabrían definir, o tendrán dudas, acerca de otros términos, como: infodemia, resiliencia, tiktok o estatuafobia. En todo caso, la elección no contentará a todos, pero se rige por los criterios definidos anteriormente.

    Y cómo se definen estos nuevos vocablos surgidos en un año que muchos dan por perdido por los fallecidos, por sus efectos sobre la economía, por la restricción de libertades y derechos en beneficio de la salud de todos y que desean verlo acabar con la esperanza de que la vacuna sea la luz al final del túnel que no acabáremos de ver.

    Coronavirus: Para la RAE, el vocablo viene de corona, `corona solar´, por su aspecto al microscopio, del latín corona y virus; virus, veneno, ponzoña; el virus que produce enfermedades respiratorias en los seres humanos, desde el catarro a la neumonía o la COVID. Según Fundéu, es un término común para referirse a cualquier virus de la familia Coronavidae o del género Coronavirus, que desde el mes de febrero se ha venido empleando para hacer referencia al SARS-CoV-2, nombre de la enfermedad que esta causa.

    Infodemia: Según la RAE, la Organización Mundial de la Salud (OMS) acuñó el término infodemia (de información + epidemia) para referirse al exceso de información, en gran parte falsa, sobre un problema que dificulta su solución. Para Fundéu, el término se emplea para referirse a la sobreabundancia de información (alguna rigurosa y otra falsa) sobre un tema. El término está bien formado y, por tanto, se considera válido. El acrónimo es adecuado tanto si se considera formado a partir de las voces `información´ y `epidemia´, como si es el resultado de la adaptación del anglicismo. No es necesario destacar el vocablo con comillas ni cursiva y se escribe con inicial minúscula.

    Resiliencia: Para la RAE, es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos o la capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido, definición con la que coincide Fundéu, que la traduce como la capacidad de adaptación y recuperación frente a una situación adversa.

    Confinamiento: La RAE define el vocablo como la acción o resultado de confinar o confinarse. Fundéu precisa que es una traducción del anglicismo lockdow, referida a la reclusión forzosa de la población en sus domicilios durante tantos meses este año.

    COVID-19: La Academia recuerda que la OMS propuso la abreviación COVID-19 (a partir de COronaVirus + Disease, enfermedad, + 2019). Nombra la enfermedad causada por el SARS-Cov-2. Se usa normalmente en masculino (el COVID-19) por influjo del género de coronavirus y de otras enfermedades víricas (el ébola, el zica) que toman por metonimia el nombre del virus que las causa, aunque el uso en femenino (la COVID-19) está justificado por ser enfermedad (disease en inglés), el núcleo del acrónimo (COronaVirus Disease). El uso mayoritario en masculino se considera plenamente válido por las razones expuestas.

    Teletrabajo: La RAE lo define como un trabajo desde un lugar que se realiza fuera de la empresa, utilizando las redes de telecomunicación para cumplir con las cargas laborales asignadas, que Fundéu confirma.

    Conspiranoia: El término, según Fundéu, es adecuado y preciso para referirse a la tendencia a interpretar determinados acontecimientos como fruto de una conspiración. El vocablo, acuñado a partir de conspiración y paranoia, se empezó a utilizar con un sentido humorístico, irónico o despectivo, muy citado en las noticias sobre las elecciones en EE UU.

    Tik-tok: El sustantivo, en minúscula y con letra redonda, se considera válido para referirse a los videos cortos que se comparten en la aplicación móvil, según Fundéu. (Ej.: Addison Rae Easterleing, de 19 años, encabeza el ránking de estrellas de tiktok mejor pagadas desde junio de 2019 de Forbes, al obtener ganancias de cinco millones de dólares).

    Estatuafobia: La RAE define fobia como la aversión exagerada a alguien o algo. Compuesto de estatua y fobia, el vocablo se ha empleado en las informaciones sobre las protestas contra la discriminación racial y que significa `aversión y rechazo a las estatuas´.

    Pandemia: Según la Academia, la pandemia es una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región. Fundéu precisa que “una epidemia es una enfermedad que se propaga por un país durante algún tiempo, mientras que una pandemia se extiende a otros países, según el Diccionario de términos médicos de la Real Academia de Medicina”.

    Sanitarios: La RAE define el término sanitario como “una persona que trabaja en la sanidad civil”. Para Fundéu, es el acortamiento válido y frecuente de la expresión personal sanitario.

    Vacuna: Según la Academia, la vacuna es un preparado de antígenos que, aplicado a un organismo, provoca en él una respuesta de defensa. Fundéu precisa que las expresiones vacuna contra la COVID-19 y vacuna anti-COVID-19 son más precisas y resultan, por tanto, preferibles a vacunas contra el coronavirus, como señala la Real Academia de Medicina.


viernes, 25 de diciembre de 2020

EL MENSAJE DEL REY

El Rey durante su mensaje. Foto Casa Real

    El tradicional mensaje de Navidad de Su Majestad el Rey Felipe VI, dirigido a los españoles en Nochebuena, no ha podido ser más ajustado a su papel constitucional y a la realidad de la nación. Frente a los agoreros políticos, que habían venido presionando en los días anteriores, sobre lo que debería hablar y decir, el monarca se ha mantenido firme en la defensa del cumplimiento de las leyes y “en preservar los valores éticos que están en las raíces de nuestra sociedad”, que ha venido defendiendo desde su proclamación como Rey por las Cortes Generales en 2014, “unos principios que nos obligan a todos sin excepciones y que están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares”. A buen entendedor, pocas palabras bastan. A los que pedían leña al fuego, el Rey les ha ofrecido de nuevo el “espíritu renovador que inspira su Reinado desde el primer día”. Lo que hubiere de juzgarse corresponde a la Justicia y lo que se deseare, corresponde al pueblo decidirlo, al Gobierno y a las Cortes que elijan libremente.

    El Jefe del Estado inició su discurso refiriéndose al año que finaliza, que calificó como “muy duro y difícil”, por el virus, “que ha alterado nuestra manera de vivir y trabajar, y ha afectado gravemente a nuestra economía, incluso paralizando o destruyendo muchas empresas”. En este sentido, se refirió a la angustia del desempleo o la precariedad; a la de cubrir las necesidades básicas, o a la tristeza de tener que abandonar un negocio al que se ha dedicado toda la vida. Este es el principal problema que preocupa hoy a los españoles. Y en sintonía con ellos, ha apelado a afrontar el futuro con determinación y seguridad, con confianza en el propio país y en nuestro modelo de convivencia democrática, porque “ni el virus ni la crisis económica nos van a doblegar”. No obstante, recordó que la superación de la situación sanitaria no debe residir solo en la esperanza de las vacunas que están en marcha, sino en la responsabilidad individual, en mantenerse prevenidos y en no bajar la guardia.

    Tras reconocer el papel de los sanitarios, a quienes dio las gracias “por su enorme esfuerzo, su extraordinaria profesionalidad y su gran humanidad con los enfermos”, el Rey se refirió al otro gran problema y reto, la crisis económica, y apeló a evitar que derive en una crisis social, recordando el altísimo nivel de desempleo entre los jóvenes, que “no pueden ser los perdedores de esta situación” ni España puede permitirse una generación perdida. Por ello, indicó que proteger a los más vulnerables y luchar contra las desigualdades que la pandemia ha creado o agravado “es una cuestión de dignidad entre quienes formamos una comunidad política”, así como es fundamental recuperar nuestra economía. Y para ello, apuntó la necesidad de fortalecer el tejido empresarial y productivo, industrial y de servicios, el apoyo a las empresas, la protección a los autónomos y comerciantes, tan golpeados por la crisis y tan imprescindibles para crear el empleo que necesita nuestro país. 

    El monarca ha recordado también que los retos sanitarios, económicos y sociales a los que nos enfrentamos “son enormes, pero no insalvables” y superarlos constituye un gran objetivo nacional “que a todos nos debe de unir”. Ha recordado el rey Felipe VI que contamos tanto con una sociedad fuerte como con un Estado sólido, sin olvidar el papel de la Unión Europea para afrontar la crisis, “que ha asumido un compromiso firme con la sostenibilidad y recuperación económica frente a la pandemia”; y, sobre todo, con nuestro sistema de convivencia democrática, con una Constitución que todos tenemos el deber de respetar, que es el fundamento de nuestra convivencia social y política. En este sentido, el monarca recordó que los avances y el progreso conseguidos en democracia son el resultado del reencuentro y el pacto de los españoles después de un largo período de enfrentamientos y divisiones y el resultado de querer mirar juntos hacia el futuro, unidos en un espíritu siempre integrador, en el respeto a la pluralidad y a las diferencias, y en la capacidad de dialogar y alcanzar acuerdos.

    Por último, el Rey concluyó su mensaje afirmando que “España es un país extraordinario” y, aunque no va a ser nada fácil superar esta situación, “con esfuerzo, unión y solidaridad, España saldrá adelante”, porque no es un pueblo que se rinda o se resigne en los malos tiempos.