sábado, 30 de julio de 2022

JOSÉ SENDÍN BLÁZQUEZ, UN INTELECTUAL AL SERVICIO DE LA DIÓCESIS PLACENTINA


José Sendín Blázquez (Becedas, Ávila, 06/02/1929; Plasencia, 28/10/2015) llegó a la capital del Jerte a los 12 años para estudiar la carrera sacerdotal, donde pasaría el resto de su vida hasta su fallecimiento, a los 86 años de edad, entregado a la pastoral de la diócesis, a su catedral, a la divulgación y edición de libros relacionados con la tierra y a la fundación y dirección del Museo de la Catedral.

    Además de los estudios eclesiásticos, se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, cursó la licenciatura en Filosofía Eclesiástica en Roma y Magisterio en Cáceres. Ese bagaje intelectual lo puso al servicio de la sociedad y de la Iglesia Católica, donde desempeñó los cargos de catedrático de Lengua y Literatura de Enseñanzas Medias, profesor de Formación Profesional, profesor de Ética y Religión en la Escuela de Enfermería de Plasencia, secretario y miembro de la Comisión de Arte del Ayuntamiento de la ciudad y profesor del Instituto “Virgen del Puerto”. En la Iglesia diocesana, fue profesor de Lengua de la Escuela de Magisterio de la Iglesia, profesor de Estudios Eclesiásticos en el Seminario y numerario de los colegios de San Calixto y de la Santísima Trinidad de la ciudad.

    Como eclesiástico, fue párroco de Casas de Millán y Grimaldo, canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Plasencia, delegado de Arte Diocesano y director y fundador del Museo de la Santa Iglesia Catedral.

    Asimismo, fue miembro fundador de los Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata y copropietario de una colección prehistórica sobre el paleolítico y neolítico situada en la catedral de Plasencia.

    Fue autor de diez libros sobre temática extremeña: “Leyendas religiosas de Extremadura” (Caja de Ahorros de Salamanca, 1989); “Becedas, historia, vida y costumbres de un pueblo castellano” (Plasencia, 1990); “Leyendas extremeñas” (Everest, 1987); “Vía de la Plata: calzada y Camino de Santiago. Historia, mito, leyenda” (Fundación Ramos de Castro para el estudio y promoción del hombre, Zamora, 1992); “Miniguía La Vera de Cáceres” (Everest, segunda edición); “Santuarios marianos de España” (Apostolado Mariano, 2001); “Nuestra Señora del Puerto. Plasencia: historia crítica, imagen, vida y leyenda” y “Enigmas, historias y leyendas religiosas” (Biblioteca de Autores Cristianos, 2004). Además, escribió dieciocho colaboraciones en obras colectivas, entre ellas “Una colección prehistórica privada”, “La Ruta de la Plata: Camino de Santiago”, “Vírgenes románicas de Extremadura”, “Teología y antropología artística de la catedral de Plasencia”, “Los judíos en Plasencia”, “Plasencia antes de ser Plasencia” o “Estudio del retablo mayor de la catedral de Plasencia”, y cinco artículos en revistas especializadas. [1]

    Tuve el placer de conocerle personalmente con ocasión del acto de inauguración de la restauración y apertura al público del enlosado de la catedral, tras permanecer 300 años ocultos al público, el 4 de noviembre de 2005, gracias el convenio firmado entre el Obispado y el Ayuntamiento para cogestionar la apertura del espacio, que el obispo Amadeo Rodríguez Magro (obispo de Plasencia, 2003-2016, y de Jaén, 2016-2021), ya retirado por límite de edad desde 2021; nombrado hijo adoptivo de Plasencia el 22 de abril de 2017 por la corporación municipal presidida por Fernando Pizarro. [2] Aquel día, el obispo emérito de Jaén dijo que “la catedral no solo era un lugar de culto y de pastoral, sino también de cultura” y consideró que “no hay un solo lugar como el enlosado donde estén tan bien ensambladas la catedral nueva y la vieja”. Era alcaldesa Elia María Blanco, quien invitó a placentinos y turistas a visitar el espacio, cuyo convenio habían negociado el deán de la catedral, Virgilio Vegazo (fallecido a los 75 años, el 17/02/2008) y la edil de Turismo, Raquel Puertas[3]

    A la salida del acto, tomamos un refrigerio en una cafetería cercana y allí, próximo a nosotros, me lo presentó la concejala Victoria Domínguez. No le conocía, pero le recordé que, en 1988, me había enviado al periódico su libro “Leyendas extremeñas” (Everest, 1987), cuya reseña publiqué y él, agradecido, me envió una carta expresándome su gratitud, el 10/01/1988, que conservo en el libro, junto a su tarjeta. Se sorprendió de mi recuerdo…

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 [1] Vid.: Fundación Dialnet: José Sendín Blázquez, período de publicación recogido 1989-2016.

 [2] Vid.: El obispo de Jaén recibe el nombramiento como hijo adoptivo de Plasencia, en diario Jaén, de 22/04/2017.

 [3] Vid.: La catedral luce su enlosado tras estar 300 años oculto al público, en El Periódico Extremadura, de 05/11/2005.

martes, 26 de julio de 2022

“ESTÁS COMO UN TREN...”

Nuevo tren Alvia de Extremadura (NIUS)

Sabido es por todos que los españoles mantienen una brizna de humor con la que hacer frente a las desgracias propias y para afrontar un futuro en el que, a veces, resulta muy difícil ver “la luz al final del túnel”. Aunque la procesión fuere por dentro y las ayudas del Estado no aparezcan por sitio alguno, como la esperanza es lo último que se pierde, no faltan ante la desgracia propia, y ajena para otros, los memes (imagen, video o texto, por lo general distorsionado con fines caricaturescos, que se difunde principalmente a través de internet”, según la precisa definición del Diccionario).

Nadie hace leña del árbol caído, pero sí de una obra, dos veces inaugurada, y vendida como algo que no llega a serlo, aunque anunciada como tal. Del AVE al Alvia y tiro porque me toca… Ese tren, tantas veces prometido, y que nunca nos llevará a nuestro destino, porque jamás lo veremos, es objeto hoy de chanzas, chistes para sonreír, memes para llorar, incluso frases de esperanza para animarse en momentos difíciles.

Han desaparecido las traviesas de madera del siglo XIX, sustituidas por las de hormigón (ha pasado más de un siglo), pero parece que el tiempo se hubiere detenido en el tren de nuestras vidas: nos tenemos que bajar antes de tiempo por averías; hemos de cargar con nuestras maletas y atravesar el campo hasta llegar a una estación de servicio, donde nos espera un autobús que nos llevará al destino que el tren no alcanzare…

Un psicólogo ha recogido en su blog 78 frases de esperanza para superar los malos momentos. [1] “Todos pasamos por momentos difíciles, pero  nos diferenciamos en nuestra manera de gestionar nuestros sentimientos en esas situaciones. Algunas personas caen en un pesimismo y una tristeza tan intensas que esta pasa a ser el centro de sus vidas, haciendo que solo vivan   para ella.” Recuerda el autor una frase de Desmond Tutu, el clérigo pacifista sudafricano, fallecido en diciembre de 2021, y que adquirió fama internacional por su lucha contra el apartheid: “La esperanza es la capacidad de ver que hay luz a pesar de toda la oscuridad”, o el anónimo: “No te desanimes; muchas veces es la última llave del montón la que abre la puerta.” O la de Nelson Mandela cuando dijo: “Siempre parece imposible hasta que se hace”, porque la esperanza, como señala el autor, se basa también en saber que muchas cosas que parecen imposibles pueden ocurrir. La esperanza, los sueños, la tristeza, la alegría, parecen compartir nuestra vida. Tenemos que saber gestionar los sentimientos para trocarlos en la luz al final del túnel.

Cuando decimos “estás como un tren”, en Extremadura no es un piropo que se aplica a una persona atractiva, sino un insulto, que quiere decir que “estás muy atrasado”; es decir, que estás anquilosado en el tiempo, como nuestras vías férreas y trenes lo estuvieren hasta hace poco. Un bloguero catalán [2] recordaba el relato de un amigo titulado “Como un tren”, en el que el protagonista, tras subir a un vagón, indica que una pasajera está como un tren. Pues bien, para encontrar el porqué de esa analogía entre la belleza y el tren, debemos situarnos a mediados del siglo XIX para ir a los orígenes de este medio de transporte cuando, de la noche a la mañana, aparecieron unas grandes e imponentes máquinas de hierro que transportaban personas y mercancías sobre unos raíles: el ferrocarril, o caminos de hierro. Dimos entonces un gran salto en el transporte: del carro o diligencia pasamos a las deslumbrantes locomotoras, que dejaban boquiabiertos a quienes las veían por primera vez. Fue tal la fascinación que muchos sintieron que el hecho de comparar a una mujer (o cualquier otra persona o cosa) con un tren era ponerla a la altura de una gran obra de ingeniería e indicar, así, que era perfecta e inmejorable. La visión de aquellos primeros trenes producía tal asombro que fuere, por analogía, el que podría provocar una persona atractiva.

En Extremadura, la expresión ha perdido su sentido original. Nadie está como un tren porque, al compararnos con lo que tenemos o nos dejan, quiere decir que estamos muy atrasados en el tiempo. En aquella época, “estar como un tren” era comparable a que te consideraran como una creación perfecta. Nada ni nadie son perfectos. Sin embargo, la expresión caló tan hondo que aún hoy seguimos utilizándola, pero no en Extremadura. Nos subimos al tren, pero ignoramos si llegaremos a nuestro destino o la hora final del trayecto. Nadie está como un tren como para decírselo a alguien como un piropo. Es, más bien, un insulto a nuestra dignidad como personas y como pueblo, que hubiere los mismos derechos que el resto para disponer de un tren digno, el AVE que, por abandono o desidia, un día no muy lejano perdimos, ignoramos si para siempre…

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[1] Vid.: Torres, Arturo: 78 frases de esperanza para superar los malos momentos, en “Psicología y mente”, publicadas por el autor el 03/11/2016.

 [2] Vid.: López, Alfred: Cuál es el origen de la expresión `estar como un tren´, en su blog “Ya está el listo que todo lo sabe”, de 27/02/2017.


sábado, 23 de julio de 2022

PEDRO ACEDO, UN POLÍTICO DE MÉRIDA, 16 AÑOS DE ALCALDE Y 12 DE CONCEJAL



Pedro Acedo Penco (Hornachos, 02/02/1955). Político, técnico de Publicidad, director de radio, empresario de comunicación, ostenta el récord   de legislaturas como alcalde de su ciudad (cuatro y dieciséis años) y como concejal (tres y doce años). Casado en segundas nupcias con la periodista María José Nieto, tiene dos hijos y seis nietos.

Acedo es el cuarto de 16 hijos. Con 10 años, su familia se trasladó a Mérida. Estudió el Bachillerato en los Salesianos y, posteriormente, estudia técnico de Publicidad en Madrid y trabajó en esta ciudad, en Barcelona y en Burgos. Regresa a Mérida y funda varias empresas de publicidad y comunicación. Como anécdota, recuerda que su empresa fue la que hizo la mayor parte de la campaña del PSOE en las elecciones en Extremadura en 1983.

En 1987 entra en política y es elegido concejal independiente en las listas de Alianza Popular por Mérida. En 1991 se afilia y encabeza la candidatura del Partido Popular al ayuntamiento, pierde las elecciones y es el portavoz en esos cuatro años. Igualmente, es elegido diputado a la Asamblea de Extremadura (1991-1999).

En 1995 gana por primera vez las elecciones al consistorio emeritense contra todo pronóstico y es elegido alcalde de la capital extremeña. También revalida su escaño en la Asamblea regional. En esos cuatro años empieza una importante transformación de Mérida reconocida hasta por sus peores enemigos, entre ellas la construcción del Centro Cultural Alcazaba, la reforma profunda de la plaza de España, treinta y seis calles con plataforma única…y, un hecho que aún muchos emeritenses lo recuerdan por su excepcionalidad en el mundo político: prometió rebajarse el sueldo a la mitad y lo cumplió.

En 1999 vuelve a encabezar la candidatura al ayuntamiento y gana por primera vez por mayoría. Sigue con las grandes reformas: se construyen aparcamientos como el de la Avenida de José Fernández López y tres más (no había ninguno), se derriba el muro de la Rambla, el antiguo scalextric y se construye en su lugar las Tres Fuentes, grandes bulevares como la Avenida de de Portugal y Avenida Juan Carlos I y, sobre todo, Mérida se llena de grúas que anunciaban la reconversión de un pueblo en una gran ciudad. En el plano más político, en 1999 se presenta a las elecciones para presidir el PP en Extremadura, perdiendo dichas elecciones ante todo el aparato que le pidió candidatura única a favor del que fue presidente del Senado, Juan Ignacio Barrero. A Pedro Acedo le apoyaron personas relevantes dentro del PP, como Luis Ramallo y el alcalde de Don Benito, Mariano Gallego.

En 2003, sale elegido de nuevo alcalde por mayoría absoluta. Y sigue la transformación de la ciudad. Destacan las grandes obras de los ríos Guadiana y Albarregas, el túnel de la zona Sur, el parque de las Siete Sillas, la construcción y cesión de pabellón para la Universidad extremeña en la antigua factoría del Águila, camino perímetro de Proserpina e iluminación y transformación de toda la zona turística…Al final de estos cuatro años, Mérida ya se ve como una auténtica capital y todo el mundo que la visita ensalza sus cambios.

En 2007, Acedo anuncia su retirada de la política. Le sustituye como candidata a la alcaldía Pilar Vargas, que pierde las elecciones, y el Partido Socialista, de la mano de Ángel Calle, recupera el ayuntamiento capitalino. Durante esos cuatro años, Pedro Acedo se dedica a sus empresas.

Bajo la presidencia regional de José Antonio Monago en el Partido Popular, realizan una encuesta pública para valorar posibles candidatos para las elecciones a la alcaldía emeritense en 2011. Encuestan a Fernando Molina, Miguel Valdés, César Díez y a Pedro Acedo. Este último sale elegido como preferido por los encuestados con una apreciable diferencia sobre los demás. Monago le pide a Acedo que vuelva a encabezar la candidatura y este acepta. En mayo de 2011 es elegido de nuevo alcalde por mayoría absoluta y por primera vez un candidato del PP extremeño gana unas elecciones autonómicas: Monago es proclamado presidente de la Junta de Extremadura.

En noviembre del mismo año, Acedo es elegido senador por Badajoz al encabezar la candidatura por la provincia.

De 2011 a 2015, Acedo compatibiliza la alcaldía con su escaño en el Senado. En la X Legislatura de la Cámara Alta (1999-2011) es miembro suplente de la Diputación Permanente, vocal de la Comisión de Entidades Locales y de la Comisión de Hacienda, En la XII Legislatura (abril-septiembre de 2019) es secretario segundo de la Comisión de Agricultura, secretario segundo  de la Comisión de Cultura y vocal de la Comisión de Fomento. Durante esta época destaca la aprobación en la Asamblea de Extremadura de la Ley del Estatuto de Capitalidad a petición del ayuntamiento emeritense, exigida por todos los partidos durante muchos años. Con el acuerdo Monago y Acedo, se aprobó definitivamente. Desde entonces, solo en el plan crematístico, por dicha Ley el Ayuntamiento ha recibido 14 millones para inversiones. Igualmente, se aprobó en la Asamblea, a petición de Pedro Acedo, la Ley de Grandes Ciudades, por la que, desde 2015, Mérida es la única ciudad extremeña que ostenta dicho título.

De la misma manera prosiguieron reformas importantes en la ciudad: Ciudad Deportiva, Velódromo, cambio de toda la iluminación de la ciudad, carretera de acceso a Proserpina e iluminación, compra de inmuebles en Félix Valverde Lillo y supresión del estrechamiento, además de la adquisición del colegio Santo Ángel y del antiguo convento de las Freylas.

En 2015, Acedo pierde las elecciones municipales y en 2016 obtiene escaño de diputado nacional hasta la disolución de las cámaras. En la Cámara Baja, fue portavoz adjunto de la Comisión de Fomento, vicepresidente primero de la Comisión de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, vocal de la Comisión de Cultura y Deportes, vocal de la citada Comisión y vicepresidente de la Comisión de Control Parlamentario de RTVE y sus sociedades. En 2019 vuelve a ir de número dos en la lista para el Senado, no sale elegido y ya no se presenta como candidato al ayuntamiento.

Pedro Acedo, con 16 años de mandato, ha sido el alcalde de la democracia que más tiempo ha presidido el ayuntamiento. Asimismo, también ostenta el récord de años como edil: 16 de alcalde y 12 de concejal, 28 en total.

Igualmente, es uno de los pocos políticos extremeños que ha estado en casi todas las instituciones: veintiocho años en el ayuntamiento capitalino, ocho años en la Asamblea de Extremadura, dos legislaturas en el Senado y una en el Congreso de las Diputados.

En el Partido Popular, fue vicepresidente primero con Juan Ignacio Barrero, miembro de la junta directiva nacional, secretario general provincial, miembro del comité de dirección regional con Carlos Floriano y presidente local durante 24 años, de los cuales 16 gobernó el PP la ciudad de Mérida.

En una entrevista concedida al autor de este artículo, siendo alcalde en 1997, Acedo subrayaba que el Estatuto de la capitalidad “llenaría a Mérida del contenido que se merece y por el que se nombra una capital autonómica”. Preguntado por un lema turístico para la capital surgido en aquel año, el alcalde respondía: “A mí me gustó mucho un lema de promoción, no sé si fue turístico o político, y a él me apunto de corazón porque así lo creo. Era catalán y decía aproximadamente: Mérida, lo primero. Para mí, Mérida lo primero; no digo más que nada, porque me parece excesivo.” [1]

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[1] Vid.: Pinero, Félix: Pedro Acedo Penco, alcalde de Mérida: “La censura me preocupa lo justo” en  El Periódico Extremadura de 16/03/1997.