jueves, 30 de marzo de 2023

SOR VALENTINA MIRÓN MUÑOZ, “LA MADRE DE PLASENCIA”



Valentina Mirón Muñoz (Plasencia, 03/11/1900; Madrid, 26/04/1956) fue hija de Francisco Mirón Monroy y María Muñoz Moreno, su segunda esposa. Su padre era maestro de albañilería. Del primer matrimonio de su padre, la religiosa Hija de la Caridad de san Vicente de Paúl tuvo por hermano a Francisco Mirón, el conocido maestro de obras del ayuntamiento, que durante largos años dio muestras de su carácter polifacético, actuando como constructor, pintor, dibujante, escritor y actor de teatro. Del segundo matrimonio paterno, tuvo una hermana tres años mayor. Quedó huérfana a los 14 años.

    Su formación religiosa se inició con las Hermanas de san Vicente de Paúl, sor Senén y sor Dolores, en el colegio de primeras letras que funcionaba en el antiguo hospicio, situado en el edificio que actualmente es centro de la UNED. Ingresó en el noviciado a los 19 años.

    Ejerció de enfermera de quirófano en el Hospital General de Madrid hasta el comienzo de la Guerra Civil. Durante la contienda, desempeñó su profesión y ministerio en hospitales de sangre de Plasencia, Talavera de la Reina, Griñón y otros. Durante la represión a las religiosas en la capital, fue escondida en domicilios de influyentes familias de izquierda, que le ayudaron a escapar del país con pasaporte francés, vestida de seglar, gracias a la Embajada de Francia. Finalizada la guerra, regresó al Hospital General de Madrid, donde continuó trabajando hasta su muerte. Falleció el 26 de abril de 1956, a los 55 años, a consecuencia de una insuficiencia mitral que mermó sus fuerzas desde el año anterior. Su cuerpo está inhumado en el cementerio de san Isidro de Madrid.

    Por su ayuda a los vecinos de la ciudad que acudían a ella con problemas de salud fue conocida con “La madre de Plasencia”.

    Al cumplirse dos años del cincuentenario de su muerte, el 16 de abril de 2008, el ayuntamiento de la ciudad, la Asociación de Amas de Casa y sus familiares le rindieron homenaje descubriendo una placa en la calle del Rey, en la que viviere. La alcaldesa, Elia María Blanco, se refirió, tras inaugurarla, a su condición de enfermera y religiosa y su dedicación a cuidar a los enfermos, tanto en el Hospital de Plasencia como en el General de Madrid.

    El ayuntamiento de la ciudad le dedicó una calle en los años 70, donde en 2018 abrió su sede en la ciudad el Colegio de Médicos de Cáceres para prestar servicio a los más de 600 colegiados de la zona norte de la provincia, acto en el que estuvieron presentes el alcalde de la ciudad, Fernando Pizarro; el consejero de Sanidad y Políticas Sociales de la Junta de Extremadura, José María Vergeles; el presidente del Colegio, Carlos Arjona; el vicepresidente primero del Consejo General del Colegio de Médicos de España, Tomás Cobo, el director gerente del Servicio Extremeño de Salud, Ceciliano Franco y el obispo de la diócesis, José Luis Retana.

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Bibliografía consultada: Valverde Berrocoso, Álvaro; Cano Ramos, Javier y Domínguez Carrero, Montaña: Plasencia contemporánea. 1810-1935. Hombres y mujeres que han hecho ciudad, Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura y Ayuntamiento de Plasencia, Cáceres, 2007; Diario Hoy y web de la Organización Médica Colegial de España (OMC), del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos.

viernes, 24 de marzo de 2023

JOSÉ MARÍA SAUSSOL, DE LECTOR EN BOLONIA A CATEDRÁTICO EN TRIESTE


Nacido en 1937 en Calamonte (Badajoz) de padres extremeños, su infancia transcurre en Mérida, residencia de su familia, y en el campo de Extremadura. José María Saussol, bisnieto de Santos Palomo Viniegra, primer hijo predilecto de Mérida en 1895, es, pues, extremeño y emeritense de adopción.[1]

    Durante los años de inscripción en las facultades de Filosofía y Letras de las universidades de Madrid y Salamanca, de 1955 a 1965, se entrega a una intensa actividad como autor, director y actor de los Teatros Universitarios de Madrid y Salamanca. Lleva a la escena numerosas piezas de autores clásicos, modernos y contemporáneos, empeño que justifica la larga duración de sus estudios universitarios.

     En 1964 estrena en el Teatro Romano de Mérida su poema dramático Eulalia, con el Teatro y el Coro Universitarios de Salamanca, en representaciones en que aparece como autor, actor y director. [2] Esta obra es objeto de una actualizada y amplia revisión, llevada a cabo por él mismo en 2018-2020, antes de entregar Eulalia a la imprenta. Pero ya precedentemente, Saussol había efectuado diversas representaciones en el coliseo emeritense: en abril de 1955 realiza el Primer Festival de Mérida, Teatro Romano, con las obras Las nubes, de Aristófanes, en versión de Alfredo Marqueríe, y Medea, de Séneca, en adaptación de Jaime Ferrán; en abril de 1957, Edipo rey de Sófocles, en la admirable traducción del filólogo y helenista Francisco Rodríguez Adrados, y una espléndida partitura musical ad hoc del maestro Joaquín Rodrigo. [3]

   Obtenida la licenciatura en Filología Moderna por la Universidad de Salamanca, transcurre en Londres el año académico 1964-65, donde perfecciona sus estudios de inglés, anteriormente iniciados durante tres veranos, consecutivos y fructíferos, en Oxford.

     En 1966 ejerce como profesor de inglés del Colegio Viaró de San Cugat del Vallés (Barcelona), donde crea con sus alumnos el grupo de teatro de dicho centro; con él representa El retablo de las maravillas, de Cervantes –en versión teatral suya, con la que, sin alterar el texto cervantino, supera por medio de recursos pantomímicos, la normal duración de los entremeses–, y sorprende a profesores y alumnos con su fábula burlesca La patata mágica, puesta en escena al aire libre, en los jardines del centro.

     En 1969, año de su llegada a Italia, ocupa el puesto de lector de español en la Universidad de Bolonia, donde llega a ser profesor de plantilla de Lengua y Lingüística aplicada a la enseñanza del español.  En 1975 recibe el título de Dottore in Lettere con lode por la Università degli studi di Bologna. La Universidad de Sevilla publica su tesis doctoral Ser y estar. Orígenes de sus funciones en el Cantar de Mio Cid (1977) [4], estudio sobre el que aparecen numerosas reseñas, y lo cita Rafael Lapesa en su Historia de la lengua española, 9ª ed., Gredos, 1985.

     Desde 1986 –con el apoyo de los ilustres profesores del Ateneo boloñés Rinaldo Froldi y Luigi Heilmann– se le nombra catedrático de Lengua y Literatura Españolas de la Universidad de Trieste. Ha publicado varios libros, numerosos ensayos y artículos sobre Lingüística y Filología Española, Lengua Española, Lingüística Aplicada, Fonología Histórica, Fonética y Fonología Contrastivas (español-italiano), y también de carácter literario, como su «Don Perlimplín y Cyrano: el triángulo amoroso», en Cuadernos del Lazarillo,15, págs. 28-33. Es pionero de los estudios de la Didáctica del Español para alumnos italianos.

     Llegada su jubilación, ya libre de empeños académicos, se ocupa de cultivar su vocación literaria, en tres de sus múltiples facetas: narrativa, teatro y poesía. En el ámbito de la narrativa, en 2010 aparece su novela Las respuestas del agua (Editorial Séneca, Córdoba, 2010), y en 2013 la segunda edición de la misma. Ese mismo año aparece su traducción al italiano, Le risposte dell’acqua (Il Canneto Editore, Genova, 2014), realizada por su esposa, Mirta Mazzini, y por él mismo, sobre todo en las abundantes composiciones poéticas de diverso género que contiene. La obra es objeto de numerosas reseñas y del magistral estudio de la catedrática de Lengua Española de la Universidad de L`Aquila, María José Flores Requejo, «Una singular novela poemática, Las respuestas del agua». [5]


     En 2019 aparece su poema dramático, antes inédito, Eulalia, bajo los auspicios de la Editorial Círculo Rojo, obra cuya segunda edición la publica en 2020. En 2022, la misma editorial publica su último libro: la antología biográfica Por el sendero (dividido en tres partes: cartas, cuentos y versos).

    Por medio de sus publicaciones y actividades docentes, José María Saussol Prieto ha desarrollado una intensa actividad, encaminada a difundir los estudios hispánicos, contribuyendo a incrementar el número de estudiosos extranjeros, interesados en la cultura y en las lenguas de España. Casado y con dos hijos, reside en Trieste.

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 [1] Vid.: Pinero, Félix: Santos Palomo Viniegra, primer hijo predilecto de Mérida, en Mérida y Comarca, de octubre de 2021, pág. 2.

 [2] Vid.: Álvarez Martínez, José María: La Eulalia de Mérida de José María Saussol, en la revista “Eulalia” de la Asociación de la Virgen y Mártir Santa Eulalia de 2019, págs. 71-72. Señala el autor que “la obra de José María Saussol es un auténtico regalo de este ilustre emeritense a su ciudad y, por su estructura, contenido y sencillez, no pierde actualidad. Por ello, consideramos un acierto su reciente edición que sirva para que pueda ser representada en el pórtico de la festividad eulaliense como una de las señas de la cultura y religiosidad augustana”.

 [3] Vid.: De Barrera Antón, José Luis y Muñoz Rosado, Ana Isabel: Teatralización de la vida de Santa Eulalia de Mérida; del siglo XVI a la actualidad, en “Eulalia”, de 2019, revista anual de la Asociación de la Virgen y Mártir Santa Eulalia, págs. 66-70.

 [4] Vid.: Parodi, Claudia: Ser y estar. Orígenes de sus funciones en el `Cantar del Mío Cid´, Universidad de Sevilla, 1977.

 [5] Vid.: Flores Requejo, María José: Una singular novela poemática: Las respuestas del agua, de José María Saussol, en Boletín de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, Tomo XXIV, año 2016, págs. 199-217.

 

sábado, 18 de marzo de 2023

UN PUENTE ENTRE CUATRO ORILLAS


Nunca es tarde para ciertas ocasiones. El Ayuntamiento de Cáceres se ha aprestado a acoger, el domingo 19 de marzo, un homenaje en memoria de Pepe Higuero Manzano (Alcuéscar, 10/07/1946; Cáceres, 28/05/2020). En el día de san José, fecha de su onomástica, casi a los tres años de su fallecimiento. Fue José en el DNI y Pepe para todos. También fue padre y abuelo.

El “Extremadura”, nacido el 1 de abril de 1923 (muy pronto cumple un siglo) le conoció él como Diario Extremadura a finales de 1985 y como El Periódico Extremadura cuando fue su director entre septiembre de 1994 y1998.

Pepe Higuero llegó al periódico como un puente de plata que uniere las cuatro orillas de la historia del “Extremadura”. A finales de 1985 nos lo presentaron como director general y consejero. Era el ser o no ser, un puente de plata para llegar al futuro. Dio un vuelco a la historia: de las linotipias pasamos al primer ordenador; de los tipos móviles grabados en plomo, al offset; de un periódico provinciano y localista, siempre querido y esperado en las casas cacereñas en los atardeceres de invierno, a su reconversión tecnológica y regionalización. De 16 páginas, pasamos a 24, Extremadura toda en una sola edición. Un único periódico, en una sola edición, para hacer más región. Abrió delegaciones en Mérida, Badajoz, Vegas Altas y Plasencia. Adquirió una nueva rotativa para la tirada del diario en offset. Tuvo que hacer para ello una ampliación de capital de 50 millones de pesetas, en la que participaron las dos diputaciones provinciales. Sólo la rotativa se lo llevó casi todo. Quiso hacer otra y no pudo ser. Estructuró los departamentos de Administración, Publicidad y Comercialización acorde con los nuevos tiempos. Todo nuevo, la familia ampliada…

Como si empezaremos de nuevo en medio de las cuatro orillas. Pues, ¿cuáles fueron esas cuatro orillas? Hay un empiece el 1 de abril de 1923, auspiciado por el obispo de Coria, Pedro Segura Sáenz, primer puente y orilla. Su sede, en el Palacio de la Generala hasta septiembre de 1973, en su cincuentenario, en que pasa al Bloque 14 del Polígono La Madrila, plantas baja (talleres) y primera (Redacción y Administración). Allí estuvo hasta diciembre de 1988, en que se traslada a Camino Llano, número 9. Allí cumplimos los 50 y los 60 años. El Obispado pasa su accionariado, mediados los sesenta, a la Caja de Cáceres, segundo puente y orilla. El 10 de noviembre de 1988 lo adquiere el Grupo Zeta, con sedes en Barcelona y Madrid, tercer puente y orilla, donde cumplimos los 70 y 75, y en abril de 2019 es adquirido por Prensa Ibérica, el cuarto puente y orilla. A principio de 2000, El Periódico Extremadura se traslada al número 2 de la calle Doctor Marañón, donde permanece.

Pepe Higuero es el autor del cambio tras los dos primeros puentes, el artífice del cambio a Camino Llano y a Doctor Marañón. Crea los premios Extremeño del Año y deja preparados los actos del 75 aniversario, entre ellos la estatua de Leoncia en la plaza de san Juan, donde aquella mujer pregonare el diario entre Pintores y la plazuela. Después se fue a Córdoba (1999-2000), donde adquiere para el Grupo Zeta la mayoría de acciones del periódico que lleva el nombre de la capital y donde acomete su transformación tecnológica y de diseño.

Todos lo demás lo saben ustedes: director de la COPE en Cáceres desde 1973 a 1985 y en Badajoz entre 1980 y 1983; director general de Promoción Cultura de la Junta de Extremadura (1989-1993); jefe de Imagen de la Caja de Ahorros de Cáceres (1987-1989); y jefe de control de Calidad de la entidad (1993-1994).

Por encima de todo, Pepe Higuero fue el gran timonel del cambio del Diario Extremadura al que llegare un día. Sin él, sin tantos como le precedieron y continuaron su obra, El Periódico Extremadura no existiría hoy. Como dijo su predecesor Paco Pérez (1989-1994), director del periódico fallecido antes de cumplir los cinco años, ante una asamblea: el periódico está aquí por todos los que nos han precedido y los que estamos y los que nos sucedan. Algunos parecen olvidarlo. Estuve en las bodas de oro (1973) y en las bodas de platino (1998). El 1 de abril llegamos al centenario y sigo aquí. Siempre junto a él y hoy sin él, pero en mi corazón.

Nadie es imprescindible y todos somos necesarios. Todo pasa; pero la memoria de algunos y su estela permanecen y no podrán borrarla, como el recuerdo de los que seguimos; como la de Pepe Higuero, un hijo ilustre de Cáceres que llevare a la ciudad en la cabeza y en su corazón.

No podía el Ayuntamiento de Cáceres haber elegido mejor fecha en vísperas del centenario del periódico para homenajearle. Gracias, alcalde, y a todos los que habéis hecho posible este homenaje. A los que nos precedieron y a quienes continúan en el tajo, haciendo más Cáceres y más Extremadura. Como él nos enseñare.