domingo, 31 de diciembre de 2023

NOCHEVIEJA, EPÍLOGO DEL AÑO



    Compendia la Nochevieja lo dicho todo del año que finaliza: es el punto final del año, el colofón, el remate de un período vital que concluye. Su antónimo, el prólogo, es al día siguiente, sin solución de continuidad, la introducción, el preámbulo de un año nuevo.

    Festejamos la Nochevieja para dejar atrás todo lo malo que nos trajo el año que finaliza: la enfermedad, el dolor, las ausencias sentidas, la falta de salud, los contratiempos de la vida toda compendiada en un día, el último, del año. La alegría, aun artificiosa, del final del año, preludia los deseos contrarios que se ofrecen los protagonistas que ven pasar el tiempo, sin advertir ese transcurrir inexorable del paso de los años, que no se suceden en balde. Salud, trabajo y amor, deseos sin los que el tiempo no fuere nada para quien no los hubiere en su tiempo. Sin salud no tenemos tiempo ni lo anhelamos para vivirlo porque no pudiéremos; sin trabajo, ni presente ni futuro; sin amor, la vida truncada a falta de la llama viva que lo alumbrare.

   El compositor, pianista y guionista de cine argentino Rodolfo Sciammarella (Buenos Aires, 1902-1973) compuso en 1941 una canción titulada “Salud, dinero y amor”, cantada entre 1930 y 1950, convertida en popular por “Los Stop”, Cristina, Rosita Fornés y, en España, por quien la popularizó, Antonio Machín, revitalizada a partir de 1967 por otro argentino, Palito Ortega.

    Decía así la letra:

    “Tres cosas hay en la vida:

    Salud, dinero y amor.

    El que tenga esas tres cosas.

    Que le dé gracias a Dios.”

    Los médicos nos desean salud porque sin ella no hay vida: es un sinvivir el tiempo que Dios nos concede como un préstamo de vida. Solo lo saben quienes sufren su carencia. “La salud y la platita, que no la tiren; y el que tenga un amor, que lo cuide, que lo cuide”…, como recordaba la canción.

    Ni siquiera los refranes, compendio de la sabiduría popular, nos invitan a reflexionar sobre las cosas importantes de la vida. Somos un sueño de lo que ansiamos, pero sin trabajar los deseos. El tiempo nos acota lo que buscamos y no hallamos. Convertimos en rito las supersticiones de Nochevieja para atraer la buena suerte: las uvas al son de las últimas doce campanadas; la pata coja, o la entrada con el pie derecho; el anillo en el cava; la prenda interior roja para acercarse a la suerte del amor; pintarse para alejar los malos espíritus de nuestra mente; bailar alrededor de un árbol; encender velas para que nos acerquen a una fortuna concreta: azul, paz; amarillo, abundancia; rojo, pasión; verde, salud; blanca, claridad… Ventanas abiertas durante toda la noche; prohibido llorar en la última noche del año. Repartir besos para atraer los deseados. Pedir tres deseos y dejarlos junto a la piel para quemarlos el día de Año Nuevo. Una margarita en el cuello si deseas casarte…

    ¿Qué somos sino un compendio de los que todos desean y no logran ni en un año? El tiempo es un préstamo de vida: si no tenemos salud, no podemos trabajar; si no trabajamos, no vivimos; si no amamos, no nos amarán y nuestra esperanza se esfumará con el transcurrir del tiempo. ¡Ay de aquellos que no cuentan los días, pero los aprovechan todos, como si fuere el último, no del año, sino de la vida…!

    Como las doce campanadas que no volverán hasta otro año, distintas y distantes del anterior. El tiempo vuela, se esfuma como la Nochevieja que cierra un paréntesis de vida para abrir una nueva. Año nuevo, savia vieja…, “ni tampoco se echa vino en odres viejos, porque el vino nuevo hace que los odres revienten y tanto el vino como los odres se pierden. Por eso hay que echar el vino en odres nuevos. Y nadie que beba vino añejo, querrá después beber el viejo, porque dirá que el añejo es mejor.” (Lc, 33-39).

    Prefacia Azorín su discurso de ingreso en la Academia, “Una hora de España (entre 1560 y 1590)”, en 1924, con estos versos de Calderón: “¡Qué fue síncopa de un año o paréntesis de un siglo!...” La vida como sucesión de instantes. Muere un año y morimos un poco con él, como Juan Martínez de Marcilla, amante de Isabel de Segura, los amantes de Teruel, inmortalizados en la iglesia de san Pedro de la ciudad, en sepulcros de alabastro, por nuestro escultor Juan de Avalos, quien, llegada su hora, tras cinco años sin verla, voló a su encuentro y halló casada a quien le prometió esperarle. “Bésame, que me muero”, le solicitó el amante, a lo que la amada, ya desposada, respondió: “No quiero” y, entonces, él cayó muerto… El tiempo que huye de la vida, un tiempo reposado, detenido, que no pasa, como fray Luis de León, al regresar de las mazmorras de Valladolid a su cátedra en Salamanca cinco años después de ser apresado por la Inquisición: “Dicebamus hesterna die…” (decíamos ayer…), como si el tiempo se hubiere detenido y no hubiere pasado, y continuare su lección ante los discípulos que le escuchaban atónitos…


sábado, 30 de diciembre de 2023

TRES MINISTROS DE FRANCO, HIJOS ADOPTIVOS DE MÉRIDA


  Tres ministros del sexto gobierno (18/07/1951--16/11/1956) del Generalísimo Franco en 1952 (los ministros de Obras Públicas, Fernando Suárez de Tangil; de Industria, Joaquín Planell Riera; y de Agricultura, Rafael Cavestany de Anduaga), fueron nombrados hijos adoptivos de Mérida en la sesión extraordinaria del Pleno Municipal celebrada el 20 de abril de 1952, presidida por el alcalde, Eduardo Zancada Alarcón.

    El objeto de la sesión fue el informe del alcalde sobre la visita de los ministros de Obras Públicas, Agricultura e Industria a la ciudad el 5 de mayo, el programa de la visita y los actos organizados en su honor, con la finalidad de que por el Ayuntamiento se adoptaran los oportunos acuerdos.

    Según el programa leído por el alcalde, los ministros y sus séquitos llegarían a Mérida en la noche del 5 de mayo, para cenar y descansar en el parador de turismo y visitar por la mañana el nuevo puente sobre el Guadiana y salir por la estación en dirección a Zafra.

    El alcalde realizó después un breve y compendioso bosquejo de los antecedentes del plan de transformación en regadío de las Vegas del Guadiana, en el que destaca “el extraordinario cariño con que lo ha patrocinado Su Excelencia el Jefe del Estado, culminando con la promulgación de la Ley de 7 de abril actual, que aprueba el plan de obras, colonización, industrialización y electrificación de la provincia de Badajoz, y de cuya puesta en marcha están encargados los tres ministros que nos van a honrar con su visita, los cuales con toda celeridad y secundando con extraordinario interés los deseos de Su Excelencia el Caudillo, dan comienzo con esta visita a la ejecución del plan aprobado”.

    Sigue diciendo el acta plenaria que, “en consecuencia, por tratarse de la obra de más importancia que a través de los tiempos se realiza en Badajoz y correspondiendo a las muestras de afecto y simpatías tanto por S. E. como por los señores ministros en favor de nuestra provincia, y por tanto de nuestra ciudad, propongo se tomen los acuerdos oportunos para demostrar que el pueblo de Mérida, representado por su Excmo. Ayuntamiento, se halla incondicionalmente ligado a la generosa política de S. E. el Caudillo y expresando de manera patente el agradecimiento general por el cariño que a nuestros gobernantes ha merecido la provincia de Badajoz, previa amplia deliberación, en la que se exponen sugerencias y propuestas diversas, por aclamación, se acuerda:

    Nombrar hijos adoptivos de esta ciudad al Excmo. Sr. D. Fernando Suárez de Tangil, ministro de Obras Públicas; al Excmo. Sr. Don Rafael Cavestany de Anduaga, ministro de Agricultura; y al Excmo. Sr. Don Joaquín Planell Riera, ministro de Industria.”

    El pleno facultó seguidamente al alcalde para organizar los actos durante la visita y dar cumplimiento a los acuerdos adoptados.

  

 Fernando Suárez de Tangil, ministro de Obras Públicas (Madrid, 03/08/1886; íbidem, 06/08/1964) se doctoró en Derecho en 1909 e ingresó por oposición en el Cuerpo Técnico de Letrados del Ministerio de Gracia y Justicia en 1910 y en el Cuerpo de Letrados del Consejo de Estado en 1913. Fue alcalde de Madrid entre el 13 de septiembre de 1924 y el 11 de abril de 1927 y ministro de Obras Públicas del 18 de julio de 1951 al 25 de febrero de 1957. Fue diputado en Cortes por Madrid y Palencia entre 1920-1921 y 1933-1939; y procurador en Cortes de 1949 a 1964. Falleció en Madrid el 6 de septiembre de 1964, a los 76 años. Fue hijo adoptivo de Cáceres en 1954 y de Úbeda en 1958.

    

Rafael Cavestany de Anduaga (Madrid, 27/10/1902; íbidem, 17/07/1958), ingeniero agrónomo, de ideología falangista, fue ministro de Agricultura del 18 de julio de 1951 al 26 de febrero de 1957. Fue procurador en Cortes entre 1943-1946, 1949-1951 y 1957-1958. Durante la II República fue agregado agrónomo en la Embajada de España en París. A su iniciativa se debe la aprobación de 7 de abril de 1952 sobre el Plan de obras, colonización, industrialización y electrificación de la provincia de Badajoz, con un plazo inicial de catorce años (1952-1965), modificado en 1963 y en 1971, extendiéndolo hasta 1975. Fue el autor de la concentración parcelaria para acabar con el minifundio, la ley de fincas manifiestamente mejorables de 1963 y promotor del Servicio de Extensión Agraria en 1955. Falleció en Madrid el 17 de julio de 1958, a los 55 años.

  

 Joaquín Planell Riera (Vitoria, 22/11/1891; Madrid, 03/07/1969) fue un militar y político que desempeñó la agregaduría militar de la Embajada española en EE UU entre 1930 y 1934. Participó en las campañas de Marruecos, donde recibió la Cruz Laureada de San Fernando por su defensa del peñón de Alhucemas. Fue procurador en Cortes durante varias legislaturas y ministro de Industria entre 1951 y 1962. Tras su cese fue nombrado director del Banco de Crédito Industrial. Falleció en Madrid el 3 de julio de 1969, a los 78 años.

    La entrega de los títulos de hijos adoptivos de la ciudad tuvo lugar en Madrid el día 27 de mayo de 1953, en un acto celebrado en el despacho del ministro de Obras Públicas, al que asistieron los ministros de Industria y Agricultura. En el acto estuvieron presentes el alcalde, Eduardo Zancada; el segundo teniente de alcalde, Ángel Pacheco; y los concejales Manuel González Martín Romo, Narciso Fernández, Vicente Ruiz y Román García de Vinuesa, según se recoge en el acta de la sesión extraordinaria del Pleno Municipal de 18 de mayo de 1953.


miércoles, 27 de diciembre de 2023

POLARIZACIÓN, PALABRA DEL AÑO 2023



 La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Real Academia Española y la Agencia EFE, ha escogido polarización como su palabra del año 2023, según han dado a conocer esta mañana.

    El término polarización se ha impuesto al resto de las candidatas debido a su gran presencia en los medios de comunicación y a la evolución de significado que ha experimentado. En los últimos años se ha extendido el uso de esta voz, que está recogida desde 1884 en el diccionario académico, para aludir a situaciones en las que hay dos opiniones o actividades muy definidas y distanciadas (en referencia a los polos), en ocasiones con las ideas implícitas de crispación y confrontación, según explica Fundéu.

  Es habitual encontrar en los medios ejemplos que aluden a diversas formas de polarización, a nivel mundial: la polarización de la sociedad, de la política, de la opinión pública, de las posturas en las redes sociales, etc. Y es que tanto el verbo polarizar como su correspondiente sustantivo polarización, se utilizan con frecuencia para expresar la idea de división en dos bloques, posiciones u opiniones enfrentadas. 

   Según el Diccionario de la lengua españolapolarizar es, entre otras cosas, ‘orientar en dos direcciones contrapuestas’, y en el Diccionario esencial se ofrece el siguiente ejemplo: La guerra polarizó la sociedad.

   Además de su interés lingüístico, el otro motivo para la elección de este término ha sido para Fundéu su elevada presencia en los medios de comunicación durante los últimos meses. Aplicada a la política y al ámbito ideológico, al mundo deportivo, al debate en las plataformas digitales y, en general, a cualquier escenario en el que sea habitual el desacuerdo, la voz polarización se ha extendido a lo largo de 2023.

La palabra en el diccionario

Esta palabra aparece recogida en el diccionario académico desde la edición de 1884 con la misma definición que tiene actualmente: ‘acción y efecto de polarizar o polarizarse’. No obstante, hace más de un siglo, polarización incluía la marca física, que indicaba que era un término restringido al lenguaje de esta ciencia, en relación con los polos.

En 1985, se incorporó un añadido a esa definición, que no se conserva en la edición actual, y que iba dando pistas sobre cómo este término comenzaba a extenderse más allá de la física: «En lenguaje de la economía, proceso por el cual en unas determinadas zonas de un territorio se concentran la mayoría de las industrias». Para la edición del año 2001, polarizar —y, en consecuencia, polarización— se había extendido al lenguaje general tras adquirir el sentido de ‘orientar en dos direcciones contrapuestas’, ya empleado en ámbitos muy diversos, explica Fundéu.

Las otras palabras del año

   Las otras once palabras barajadas por la Fundación para el Español Urgente y la RAE han sido las siguientes:

    Amnistía.-La palabra amnistía ha estado presente este año en el debate público de varios países (Reino Unido, España…) y, consecuentemente, ha aparecido en los medios de comunicación. Según el Diccionario de la lengua española, se trata del ‘perdón de cierto tipo de delitos, que extingue la responsabilidad de sus autores’.

    Ecosilencio.-Formada a partir del prefijo eco-, esta palabra es una alternativa adecuada al extranjerismo greenhushing, que se ha extendido para referirse al ocultamiento de información sobre el cuidado del medioambiente. En cuanto a su escritura, no resulta apropiado insertar un guion o un espacio entre el prefijo y la palabra silencio, por lo que la grafía recomendable es ecosilencio, todo junto.

    Euríbor.-La subida de los tipos de interés en todo el mundo para tratar de controlar la inflación ha centrado la atención de la información económica este 2023. Esto se ha traducido en un encarecimiento generalizado de las hipotecas; el repunte del euríbor (acrónimo formado a partir de euro interbank offered rate, es decir, tipo europeo de oferta interbancaria) ha sido uno de los temas de conversación más repetidos en España. La Fundación recuerda que esta voz se escribe con minúscula por tratarse de un acrónimo asentado como sustantivo común. Igualmente, lo apropiado es escribirla con tilde en la i como palabra llana terminada en consonante distinta de n o s.

    FANI.-Los ovnis (acrónimo de objeto volador/volante no identificado) han dado paso a los FANI (acrónimo de fenómeno anómalo no identificado). Mientras que la voz ovni se ha lexicalizado y puede escribirse enteramente en minúsculas, como un sustantivo común, es preferible escribir FANI como sigla, con mayúsculas.

    Fediverso.-Las redes sociales son una parte esencial en el día a día de muchos hablantes y aparecen constantemente en los medios desde hace años. La palabra fediverso, que procede del inglés fediverse, es un acrónimo válido en español en el que se han combinado los términos federación, diverso y universo. Este término se refiere a redes sociales que se han federado para que el usuario pueda utilizarlas como una sola red.

    Fentanilo.-La crisis que ha desatado este fármaco en diversos países, especialmente Estados Unidos, ha multiplicado la aparición de la palabra fentanilo en las noticias. Desde un punto de vista lingüístico, lo apropiado, dado que se trata del nombre común de una sustancia y no de una marca, es escribirlo con minúscula.

    Guerra.-La palabra guerra ha sido una constante en las informaciones a lo largo de todos los meses del año. Los conflictos armados que se suceden en diversos lugares del mundo y han protagonizado las noticias en 2023 hacen que esta palabra esté entre las seleccionadas. Pero también por sus otros usos: guerra de precios, guerra ideológica, guerra de fichajes

   Humanitario.-Las catástrofes naturales, los conflictos bélicos o la inmigración han hecho que la voz humanitario haya adquirido especial relevancia durante 2023. Aparece en combinación con una gran variedad de términos: ayuda humanitaria, tregua humanitaria, corredor humanitario

    Macroincendio.-Hawái, Canadá, Grecia o la isla española de Tenerife son algunos de los lugares que han sido golpeados por las llamas este año. La voz macroincendio, formada con el prefijo macro-, que significa ‘grande’, se escribe en una sola palabra, y no es recomendable añadirle un guion o insertar un espacio.

    Seísmo.-Los terremotos de Siria, Turquía y Marruecos, y sus graves consecuencias humanitarias, han llenado las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo durante semanas. Para referirse a estos fenómenos, son igualmente válidas las voces sismo y seísmo, aunque no se emplean con la misma frecuencia en todos los países; mientras que sismo es la más frecuente en el ámbito hispanohablante, en España se prefiere seísmo.

    Ultrafalso.-La inteligencia artificial sigue avanzando y está muy presente en el debate y las conversaciones de los hablantes. El término ultrafalso (alternativa al extranjerismo deepfake) alude a los sistemas informáticos que, con técnicas de inteligencia artificial, crean vídeos, fotografías o audios manipulados muy realistas que pueden conseguir engañar a la audiencia. Es habitual que este sustantivo se aplique también a los propios archivos.

Esta es la undécima ocasión en la que la Fundación escoge su palabra del año. Las anteriores ganadoras fueron escrache (2013), selfi (2014), refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017), microplástico (2018), los emojis (2019), confinamiento (2020), vacuna (2021) e inteligencia artificial (2022).

Palabras del año en otros diccionarios

Auténtico es la palabra del año, impulsada por el auge de la Inteligencia Artificial (IA) para el diccionario anglosajón Merriam Wester. Este año, según el Diccionario en línea, se ha producido un auténtico volumen de búsquedas de la palabra gracias a historias y conversaciones sobre IA, cultura de celebridades y redes sociales.

El Diccionario de Cambridge  ha seleccionado la palabra alucinar (“hallucinate” en inglés) como palabra del año. Aunque la definición original del término está en sentir algo que en realidad no existe, este año se ha hecho común su uso en el ámbito informático.

 La palabra del año en inglés, según el Diccionario de Oxford, ha sido rizz. Derivada de la palabra carisma (en español es carisma) se refiere a la capacidad de una persona para atraer a una pareja romántica a través del estilo, encanto o atractivo.