viernes, 28 de febrero de 2025

MIGUEL VARGAS MOLINA, GUITARRISTA FLAMENCO, HIJO ADOPTIVO DE MÉRIDA


Miguel Vargas Molina, con su guitarra, tras recibir el título. (Foto. F. P)


    El Pleno Municipal del Ayuntamiento de Mérida, celebrado el pasado 18 de febrero, bajo la presidencia del alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, aprobó por unanimidad de todos los grupos políticos representados en la corporación nombrar hijo adoptivo de Mérida al guitarrista flamenco Miguel Vargas Molina, quien recibió el título de manos del presidente de la corporación y firmó en el libro de oro de la ciudad y obsequió, finalmente, a los asistentes con tres piezas a la guitarra como señal de agradecimiento.

    Miguel Vargas Molina (Beja, Portugal, 25/01/1956) es hijo de Juan Manuel Vargas Molina y Enriqueta Molina Santos, una familia dedicada al ganado, sobre todo al trato de mulas, que vivía en una comunidad gitana, principalmente de Extremadura. Aunque su padre nació en Évora, posteriormente se trasladó a Beja, donde residió hasta volver a España; pero antes, su padre llegó a Talavera la Real (Badajoz) para casarse con Enriqueta Molina y, una vez casados, volvieron a Beja, donde nació Miguel Vargas.

    Vargas asiste a la escuela en su localidad natal hasta los 8 años y habla y escribe portugués, aunque en casa habla español. A esa edad regresa con su familia a Talavera la Real, porque la vida con el ganado resultaba ya insostenible por la industrialización del campo. En esta localidad vivieron año y medio y allí nació un hijo, que falleció a los siete meses y, por ello, a Miguel se le considera hijo único. El padre se trasladó a Barcelona, donde vendió libros durante un año. De regreso a Mérida, donde ya residieron durante toda su vida personal y profesional, su padre se embarcó en la venta de zapatos y Miguel volvió a estudiar en el Colegio Nuestra Señora de La Antigua.

    En verano, la familia se trasladaba a Lloret del Mar, donde residían hasta septiembre u octubre. Allí conoció a su mujer cuando ella tenía 14 años y él, 18. Se casaron cuando él tenía 22 años, el 29 de abril de 1978. De su matrimonio nacieron cuatro hijos: los gemelos Juan y Domingo, Ana María seis años después y, finalmente, Alba.

    Miguel Vargas aprendió a tocar la guitarra desde pequeño, primero en Portugal y después en Mérida, donde empieza a recibir sus primeras clases, pero fue en Lloret donde forja su aprendizaje en el flamenco, basado en los jaleos y tangos.

    En 1987, animado por su entorno, participa en el I Concurso de Guitarra Flamenca dedicado a la saga de Manolo y Pepe de Badajoz, Es reconocido con el premio al mejor guitarrista extremeño. Tras el concurso, acude a un programa de TVE, “Un verano tal cual”, presentado por la extremeña Isabel Gemio.

    Después colabora en “Flamendado” y “El roce de las almas” junto al guitarrista portugués Sidonei Pereira. Poco a poco recobra la ilusión por la guitarra y forma un trío musical con sus hijos; pero el destino le da un mazazo al perder a su hijo Domingo tiempo después. Los Vargas dejan de tocar hasta que reaparecen en 2010 en el VII Otoño Flamenco de Fuente de Cantos. La saga familiar fue pionera en la creación de espectáculos flamencos en Extremadura. Estuvo apartado de la guitarra de forma profesional durante tres años por la enfermedad de su hijo, aunque en la intimidad de su tienda nunca dejó de tocarla.

    En la década de los noventa, tras una actuación en el Teatro Alcázar de Madrid y gracias a las críticas de Ángel Álvarez Caballero, que utiliza como carta de presentación, entra en Casa Patas. Es requerido como guitarrista por diversos artistas y realiza un trabajo discográfico lleno de raíces, flamencura y sabor.

    A lo largo de su carrera ha acompañado a Porrina de Badajoz, Juan Cantero, Indio Gitano, Ramón el Portugués, El Madalena, Guadiana, El Perrete, Miguel de Tena, El Potito, Juanfra Carrasco, José de la Tomasa, Fuensanta la Moneta o la compañía de Marcos Vargas y Chloé Brulé, e incluso al propio Camarón de la Isla, en el Teatro Romano de Mérida. Junto a su hijo y guitarrista Juan Vargas, heredero de este original toque y a la vez guitarrista con un sabor puramente flamenco, crean varios espectáculos, entre ellos De Tangos y Jaleos, que estrenan en la Bienal de Sevilla de 2010 y en el Festival de Nimes de 2011, entre algunos festivales. Junto al fotógrafo Diego Gallardo y los artistas Alejandro Vega, La Kaita, El Peregrino y los Vargas llevan por bandera el espectáculo “Extremadura Pura”. Miguel actúa en Bélgica, Portugal, Francia y por festivales de toda España: Flamenco On Fire, Café Berlín, Casa Bermejas, Círculo Flamenco de Madrid y es asiduo de Casa Patas.

Vargas Molina tras recibir el título de hijo adoptivo de Mérida.
 (Foto: Ayuntamiento de Mérida)

    Hasta hoy, Miguel Vargas sigue exponiendo su toque por todos los escenarios. En 2016 se le concede el premio “Tío Luis de la Juliana”, del Colegio Mayor Universitario Isabel de España de Madrid, como reconocimiento a su carrera y como guitarrista que fija la esencia e identidad de los toques extremeños.

    A Miguel Vargas se le conoce como “el patriarca del toque extremeño”, por aportar al flamenco una identidad guitarrera de la que carecía. Creador de un estilo en el toque por tangos y jaleos extremeños, describe que las raíces de los cantes se encuentran en fiestas, en los pedimentos, bodas y rodeos.

    Miguel Vargas ha llevado a cabo un trabajo acorde a sus vivencias y a su legado, un trabajo que el propio Vargas denomina “Desde mis entrañas”.

    Tras sufrir un parón por un accidente, que duró unos doce años, pudo volver a tocar la guitarra y grabó con sus hijos un disco, “El roce de las almas”, que unifica el fado y el flamenco, estrenado en Portugal y posteriormente en Badajoz y en el Centro Cultural de la Villa.

    Miguel Vargas recibió el escudo de oro de Mérida de manos del alcalde, un reconocimiento que afianza su labor artística desarrollada en la ciudad y que pasará a la historia del flamenco con un antes y un después en el toque por jaleos y por tangos. En su último disco, “Desde mis entrañas”, en homenaje a su fallecido hijo Domingo, afloran los recuerdos de un tiempo que no volverá.

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 Bibliografía consultada: Archivo Histórico Municipal de Mérida (AHMM), expediente para el nombramiento de hijo adoptivo de Mérida; Gil Sánchez, Juan José: Don Miguel Vargas Molina.


jueves, 27 de febrero de 2025

JESÚS MEDINA, PRESIDENTE DE LAS CAJAS DE PLASENCIA Y EXTREMADURA, HIJO ADOPTVO DE PLASENCIA


Jesús Medina Ocaña. Fundación Iberdrola

    El Pleno del Ayuntamiento de Plasencia celebrado el día 28 de marzo de 2012 acordó nombrar Hijo Adoptivo de la ciudad a Jesús Medina Ocaña, que fuera presidente de Caja Plasencia y posteriormente de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Extremadura hasta septiembre de 2009.

    El acuerdo fue dictaminado por la Comisión de Educación, Cultura, Juventud, Festejos, Deportes y Turismo, con fecha de 22 de marzo de 2012, por la Junta de Gobierno de 19 de marzo del mismo año. La entrega del título tuvo lugar en Las Claras el 16 de abril de 2012, en un acto en el que también le fue entregado el título de hijo predilecto de la ciudad al exfutbolista Francisco Melo.

    El instructor del expediente fue el propio alcalde de la ciudad, Fernando Pizarro, que elevó el informe con la propuesta de nombramiento a la Junta de Gobierno Local. En él se hace constar la intensa vinculación con la ciudad de Medina Ocaña como presidente de la Caja de Ahorros de Plasencia y, posteriormente, como presidente de Caja Extremadura. Recordaba el alcalde que, como último presidente de Caja Plasencia, fue uno de los principales artífices de la fusión con Caja Cáceres, que dio lugar a Caja Extremadura, que convirtió en la más importante de la región y que como presidente de Caja Extremadura contribuyó de manera generosa al desarrollo social y cultural de la ciudad.

    Durante su presidencia realizó una importante labor fundamental en la ciudad y su entorno y como apoyo vital para la atención económica y financiera de las empresas, economías domésticas y particulares y los apoyos en los campos de la asistencia social, la educación, la cultura, el fomento del deporte, la sanidad, la ecología y el medio ambiente. Recordaba, asimismo, la importante aportación al sector docente, especialmente el universitario, y su vinculación con la Escuela de Empresariales, además de su colaboración con el desarrollo universitario de la ciudad, con la adquisición del cuartel de La Constancia para centro educativo, momento a partir del cual la ciudad recuperó su calificación de ciudad universitaria, unida a la estrecha colaboración con diferentes actividades de difusión cultural y científica con el Centro de la UNED en la ciudad.

    Jesús Medina Ocaña (Bolaños de Calatrava, Ciudad Real, 18/10/1046) se licenció en Derecho por la Universidad Complutense. Pertenece al Cuerpo de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social desde 1972. Como tal desempeñó la Jefatura de la Inspección Provincial de Trabajo de Cáceres, fue delegado provincial del Instituto Español de Emigración, presidente de la Comisión Técnica Calificadora de la Seguridad Social y jefe del Gabinete de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

    En diciembre de 1982 fue nombrado director del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, organismo autónomo dependiente del Ministerio de Trabajo y, en su condición, fue vicepresidente del Consejo Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo y miembro de la Asociación Internacional de la Seguridad Social en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en representación de España.

    En junio de 1983 es nombrado consejero de Presidencia y Trabajo de la Junta de Extremadura, cargo que ostenta hasta julio de 1987. En representación de la Junta de Extremadura formó parte de la Conferencia de Poderes y Regiones del Consejo de Europa. Fue diputado en la Asamblea de Extremadura en las legislaturas 1991-1987 y 1991-1995. Presidió la Comisión de Gobernación y Justicia y de Coordinación y Organización Administrativa.

    En septiembre de 1988 fue elegido presidente de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Plasencia, cargo que desempeñó hasta septiembre de 1990, fecha a partir de la cual fue elegido presidente de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Extremadura, fruto de la fusión con Caja Cáceres, con unos recursos de 150.000 millones de pesetas, cargo que desempeñó hasta julio de 2009. En junio de este año fue elegido nuevamente presidente, en calidad de ejecutivo de la entidad, en representación del grupo de impositores como persona con preparación técnica adecuada y reconocido como tal por la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Extremadura. Ininterrumpidamente, desde esa fecha y durante los periodos 1993-1997, 1997-1991 y 2001-2005 desempeñó el cargo de presidente ejecutivo, accediendo al consejo de administración en cada momento por el grupo de impositores.

    A lo largo del período como presidente ejecutivo de Caja Extremadura (1990-2009) perteneció a la Comisión para el estudio de la Obra Social de las Cajas Confederadas, de la que fue presidente, y al Consejo de Administración de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA). En representación de este último, perteneció al Patronato de la Fundación para el Estudio Económico y Social de las Cajas de Ahorro (FUNCAS), fue vocal de la Comisión Gestora del Fondo de Garantía de Depósitos de las Cajas de Ahorros en el Banco de España y vocal de la Comisión de Control de Fondos de Pensiones de los Empleados de CECA. Asimismo, formó parte y ha sido ponente de la Comisión redactora de los Estatutos de la Confederación Española de Cajas de Ahorro. En julio de 2004 inauguró el Palacio de Mayoralgo en Cáceres, edificio gótico renacentista de 1537, como sede institucional de la Caja.

    En 2009 fue presidente de la Fundación Caja de Extremadura y ejerció también los cargos de la Fundación Caser para la Dependencia y patrono de la Fundación Iberdrola. Ha sido también presidente de la Fundación San Benito de Alcántara, vicepresidente de la Fundación Tutelar de Extremadura, vocal del Consejo Social de la Universidad de Extremadura y de la Fundación Helga de Alvear.

    En una entrevista concedida al autor de este artículo, consideraba que la fusión de Caja Plasencia y Caja Cáceres “fue un tema más fácil dentro de la dificultad” porque “ambas por sí solas no podrían haber subsistido”, no así con Caja Badajoz, “porque las dos tienen un nivel de solidez importante en recursos propios y unos niveles de beneficio bastante altos”.

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Bibliografía consultada: Archivo Histórico Municipal de Plasencia (AHMP), Boletín Oficial del Estado (BOE), Boletín Oficial de la Provincia (BOP), diarios ABC, Hoy, y Pinero, Félix: Jesús Medina Ocaña: “La política está antes que la economía”, en El Periódico de Extremadura de 15/06/1997.


lunes, 24 de febrero de 2025

BARRIGA BRAVO: LA TRANSICIÓN RESOLVIÓ TRES PROBLEMAS DE ESPAÑA: EL MILITAR, EL RELIGIOSO Y LAS DOS ESPAÑAS


El periodista, escritor y académico de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (RAEX), José Julián Barriga Bravo, afirmó esta tarde, durante su conferencia sobre “Gloria y miseria de la Transición española. Memoria de un testigo privilegiado”, que esta resolvió tres problemas seculares de España: el militar, el religioso y el problema de las dos Españas.

    El conferenciante apuntó los nombres que la hicieron posible, entre ellos los de Santiago Carrillo, Fraga Iribarne, Adolfo Suárez y Dolores Ibarruri, “Pasionaria”, de quien recordó el momento cuando bajaba las escaleras del hemiciclo del Congreso para presidir la Mesa de Edad, seguida por el también diputado comunista y poeta de la generación del 27, Rafael Alberti, además del rey don Juan Carlos y Felipe González, entre otros.

    Entre las miserias señaló la corrupción a todos los niveles; los problemas territoriales de España, que no supo resolver; y la separación de poderes, “que nos va a costar muchos disgustos”.

    No obstante, el “testigo privilegiado de la Transición”, se refirió al final de su intervención a su esperanza en que nuestra pertenencia a la UE y a la OTAN puedan ofrecernos una “tranquilidad de futuro”.

    El periodista y académico señaló en su disertación que la Transición ha supuesto la época de mayor prosperidad de la historia de España e indicó como fechas importantes la Olimpiada del 92, la incorporación de España a la UE en 1985, el referéndum de la Constitución Española, el 6 de diciembre de 1978; y las primeras elecciones democráticas de 1977. Para él, la fecha más importante fue la del 6 de diciembre de 1978, día de aprobación de la Constitución.

    El académico extremeño concluyó su intervención leyendo textos alusivos de los escritores Luis Landero, Rosa Montero y Javier Cercas referidos a la Transición.

    Al acto, celebrado en el Espacio Uex (antigua Normal de Magisterio), asistieron, entre casi un centenar de personas, el alcalde de la ciudad, Rafael Mateos, y la directora de la RAEX, María del Mar Lozano Bartolozzi.