domingo, 31 de agosto de 2025

BERNABÉ MORENO DE VARGAS, REGIDOR PERPETUO DE MÉRIDA Y PRIMER HISTORIADOR DE LA CIUDAD


Retrato de Bernabé Moreno de Vargas

    Erudito local, primer historiador de Mérida, regidor perpetuo de la ciudad, Bernabé Moreno de Vargas (Mérida, c. 1576; 02/04/1648), era hijo de Alonso Moreno Dalba, regidor perpetuo de Mérida y familiar del Santo Oficio, casado con la cacereña María Pérez de Vargas y Osma, con quien tuvo cuatro varones y una mujer, que tomó hábitos. Su familia paterna era de origen santanderino. Su abuelo, Alonso Martínez Moreno de Almaraz, expedicionario en el Perú, descubrió una mina de oro, en la provincia de los Lipes; y su tío abuelo, Francisco Moreno de Almaraz, fue acompañante de Pizarro, y mandó fundar el convento de la Concepción, levantando también a sus expensas la portada sur con su capilla, de la iglesia de santa María.

    Bernabé fue el segundo de los cuatro varones. El mayor, Francisco, murió antes de 1616, por lo que Bernabé heredó el cargo de regidor perpetuo y el mayorazgo de su padre con las tierras en los alrededores del Teatro Romano. Su única hermana, María de Vargas, profesó en el convento de la Concepción de Mérida y falleció cinco días antes que su hermano Juan, el 6 de junio de 1619. Bernabé fue, por tanto, el más longevo de los hermanos.

    Fue bautizado en la iglesia de santa Eulalia y cursó sus primeros estudios con el presbítero Miguel Rodríguez. Posteriormente se trasladó a la Universidad de Salamanca, donde cursó Leyes y obtuvo el grado de licenciado en 1598. Fijó temporalmente su residencia en Montijo donde permaneció once años. Allí fue cuatro años alcalde ordinario, dos alcalde de la Hermandad y cinco diputado por los hijosdalgo, cuya ejecutoria de hidalguía había conseguido en 1600 con el correspondiente poder de su padre.

    Contrajo matrimonio con María Barrena y Grajera, natural de Montijo, hermana de Pedro Grajera Barrena, del hábito de Santiago y subprior del convento santiaguista de Sevilla. Tuvo nueve hijos, dos de ellos varones. Vivió la amarga experiencia de la muerte de cuatro de sus hijos y de su esposa el 16 de junio de 1631, según su biógrafo Manuel Mañas, aunque otros, como Sáenz de Buruaga afirma que tuvo siete hijos, dos de ellos varones: Alonso, capitán de milicia, y Francisco, fallecido prematuramente. Isabel, Olalla, Leonor y María fueron los nombres de sus hijas, las tres primeras monjas, al parecer en el convento de la Concepción.

    Alrededor de 1615-1616 había muerto su padre, que había sido muchas veces regidor de Mérida y en 1597 había comprado el cargo de regidor perpetuo de Mérida. Muerto el padre, Bernabé abandonó Montijo y retornó a Mérida para hacerse cargo de la herencia paterna. Ocupó la regencia del ayuntamiento por sucesión hereditaria y tomó posesión del mayorazgo que su padre tenía en tierras de labor. En 1638 fue gobernador de Hornachos, renunciando este año en su hijo Alonso el cargo de regidor perpetuo de la ciudad. Moreno de Vargas falleció el 2 de abril de 1648, enterrándose en la iglesia de santa Olalla. Su partida de defunción se conserva en la iglesia de santa María, donde fueron inhumados algunos de sus hijos,

    En 1622 vio la luz la primera de sus tres obras publicadas: Discursos de la nobleza de España, reeditada en 1636 en vida del autor, corregida y ampliada. Se trata de veinticuatro discursos en los que se explica el origen de la nobleza, las formas de conseguir la hidalguía, la distinción entre infanzones, hijosdalgos, gentilhombres y escuderos, entre hijosdalgos de sangre y de privilegio, con precisiones sobre el linaje, sus exenciones, el orden que deben guardar los nobles, las formas de los escudos de armas, la grabación de los blasones y sobre todo lo relativo a la heráldica. En la Biblioteca Municipal de Mérida se encuentra la edición de 1659, publicada “a costa de Antonio del Ribero, mercader de libros”, según Sáenz de Buruaga, quien añade que Moreno de Vargas anunció y quiso publicar otro libro sobre la Nobleza de Mérida, “que no creo que llegara a ver la luz”.

    En 1633 salen a la luz las otras dos obras que Moreno de Vargas publicó: La Historia de la Ciudad de Mérida, editada a costa del concejo emeritense en Madrid,y la edición anotada de las Vitas sanctorum Patrum Emeritensium. Esta obra fue enviada a Moreno de Vargas por el Duque de Alcalá, y se imprimió el mismo año en el establecimiento madrileño de la viuda de Alonso Martín. Moreno de Vargas la publicó añadiendo a cada capítulo unos epígrafes explicativos y unas notas aclaratorias en latín de escasa calidad. La importancia de la obra radica en haber sido la primera edición impresa de las Vitas, señala el profesor Mañas. La publicación originó una polémica entre el autor y el beneficiado de la catedral de Sevilla, Juan Gómez Bravo, quien le envió unas correcciones manuscritas, quien a su vez redactó un escrito contra ellas que circuló por Sevilla, con el consiguiente enfado de Bravo, que publicó sus Ad Paulum Diaconum Emeritensem enmendationes et notae, un folleto en 4º sin foliar, dos de las cuales contienen las correcciones al texto latino impreso por Moreno de Vargas y las otras dos,  una epístola en castellano dirigida a Guillermo Boisoto. El hecho determinó la total enemistad de ambos historiadores.

    En su tercera obra, La Historia de Mérida, el autor se muestra como un auténtico historiador instruido en los principios del Humanismo renacentista. Aparece como verdadero historiador cuando estudia la historia antigua de la ciudad, si bien cuando se ocupa de la reciente historia de la ciudad se muestra como un mero recopilador de material inconexo, según Mañas, y, para Sáenz de Buruaga, “ha sido el mejor historiador de la ciudad de todos los tiempos”, aunque “muestra una tendencia milagrera para explicar algunos hechos históricos”, pero considera su libro “fundamental para todo el que quiera conocer el pasado emeritense”. Mañas “le reconoce el mérito de haber sido el primer historiador de Mérida”.

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 Bibliografía consultada: Mañas Núñez, Manuel, en Real Academia de la Historia, Diccionario biográfico electrónico (https://historia-hispanica.rah.es/biografias/32449-bernabe-moreno-de-vargas) y Álvarez Sánez de Buruaga, José, en Vida y obras de Bernabé Moreno de Vargas, Historia de la ciudad de Mérida dedicada a la misma ciudad, sexta reedición, Grafisur, Los Santos de Maimona, 1981.


sábado, 30 de agosto de 2025

LAS TRES MEDALLAS DE ORO QUE PLASENCIA OTORGÓ A FRANCO, REVOCADAS POR EL PLENO


Franco a su salida del Palacio de los Marqueses de Mirabel
durante una de sus visitas a Plasencia

    El Pleno del Ayuntamiento de Plasencia celebrado el 5 de mayo de 2017, bajo la presidencia de su titular, Fernando Pizarro, acordó por unanimidad “retirar a D. Francisco Franco Bahamonde las medallas de oro de la ciudad de Plasencia, concedidas mediante los siguientes acuerdos: Acuerdo de la Comisión Gestora de fecha 19 de julio de 1945; acuerdo del Pleno de fecha 2 de abril de 1964; y acuerdos del Pleno del Ayuntamiento de Plasencia de fecha 8 de noviembre de 1971 y de 16 de diciembre de 1971, dejando sin efecto las distinciones”. [1]

    El acuerdo de retirada de las tres medallas de oro de la ciudad concedidas al anterior Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos vino precedido por la solicitud de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX) de la retirada de la concesión de las medallas concedidas, admitida a trámite por unanimidad.

    La citada asociación efectuó la solicitud al amparo de lo establecido en el artículo 15, 1º de la Ley 52/2007 [2], citando los acuerdos de la Comisión Gestora de fecha 19 de junio de 1945, con ocasión del “noveno aniversario de nuestra cruzada” (sic), por el que se le otorgó al Generalísimo Franco la primera medalla de oro de la ciudad. Asimismo, el acuerdo plenario de fecha 2 de abril de 1964 a propuesta del “Consejo local del Movimiento de FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, único partido del régimen franquista) se concede al citado dictador otra vez la medalla de oro de la ciudad de Plasencia “…que nos ha traído 25 años de paz a la patria” (sic), “…a quien tanto y tanto ha hecho por el engrandecimiento de la patria, al salvador de España, Generalísimo Franco.” (sic). Finalmente, recuerda el acuerdo de Pleno de la Corporación de fecha 8 de noviembre de 1971, y con ocasión de la información sobre la creación de la Universidad Hispano Americana de Extremadura, “se procedió a la concesión de la medalla de oro de la ciudad al Caudillo Franco” (sic).

    El informe jurídico municipal especificaba que “si bien del último acuerdo pudieran surgir dudas si sería de aplicación el artículo 15 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, estas se disipan en un análisis del expediente de la concesión de la citada medalla que culmina en el acuerdo plenario de fecha 16 de diciembre de 1971 (una vez que se constata la aceptación por el general Franco de la citada medalla, mediante escrito del Jefe de la Casa Civil del entonces Jefe del Estado de fecha 10 de diciembre de 1971) y es que en el citado acuerdo, además de motivar la concesión en la citada Universidad, la construcción del pantano de Gabriel y Galán, Valdecañas, Torrejón el Rubio y Alcántara, entre otras, se vierten expresiones como liberador de España del enemigo, la paz y prosperidad que todos los españoles venimos disfrutando desde hace más de treinta años, se proseguirá la redención en el orden espiritual, intelectual y material”.

    El informe señalaba que es evidente que las medallas de oro de la ciudad de Plasencia mencionadas tienen como objeto la exaltación personal de un dictador y la conmemoración de la Guerra Civil, por lo que entra de lleno en el mandato del artículo 15 de la Ley 52/2007, y consideraba, además, que Franco había fallecido hace más de cuarenta años, “lo que hace imposible la tramitación de cualquier expediente administrativo que lo tenga como sujeto del mismo” y “considerando que, por todo ello, bastaría para la retirada de las medallas de oro de la Ciudad de Plasencia un acuerdo del órgano competente (Pleno de la Corporación), en el que se manifieste en tal sentido”, se tomaron los acuerdos enunciados en el primer párrafo.

    En una moción de urgencia presentada, el grupo socialista retiró la moción presentada ante el Pleno, en la que solicitaba la retirada y revocación de los sucesivos acuerdos, al haberse incluido la misma como uno de los puntos del orden del día de la sesión, para ser debatida y votada en la misma.

    En su intervención ante el Pleno, el alcalde de la ciudad señaló que los veintiún concejales “son hijos de la democracia, que les legaron quienes nacieron antes de 1975 y que, en muchos casos, llegaron a dar su vida por conseguir que España fuese un país democrático y de libertades”, por lo que recordó que “la historia no debe olvidarse ni para lo bueno ni para lo malo, para aprender de los sucesos positivos del pasado, pero también para no volver a repetir lo negativo de nuestra historia más reciente”.

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[1] Vid.: Archivo Histórico Municipal de Plasencia (AHMP).

[2] La Ley 52/2007, de 26 de diciembre (BOE núm. 310, de 27 de diciembre de 2007), por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura, establece en su artículo 15.1, lo siguiente: “Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal, o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas.”


jueves, 28 de agosto de 2025

ECOLOGISTAS SOLICITAN LA CREACIÓN DE COOPERATIVAS DE CABREROS EN LAS ZONAS CALCINADAS



    La asociación Ecologistas en Acción Granadilla ha solicitado al consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de la Junta de Extremadura que, tras el incendio de Jarilla (Cáceres), realice un estudio sobre la viabilidad de cooperativas de cabreros en las zonas quemadas y que las cabras sean autóctonas del Sistema Central cacereño, como la cabra verata, al tiempo que se considere factible una subvención económica para empezar su actividad a los cabreros, de forma que su proyecto sea posible, y la construcción de viviendas públicas en las zonas afectadas por el fuego.

    Tras el incendio de Jarilla, localizado en tres comarcas (Valle del Jerte, Valle del Ambroz y Trasierra-Tierras de Granadilla), en el que se han quemado 17.000 hectáreas de matorral y bosques de robles y castaños, principalmente, la asociación ecologista considera necesario realizar un estudio sobre el bosque quemado para realizar una repoblación con los árboles afectados, como el alcornoque, el roble y el castaño, y que se soliciten a los viveros de la Junta en Holguera, La Moheda de Gata y Cañamero los plantones precisos, según informa Carlos Pino, responsable de Campo de la misma.

    Finalmente, Ecologistas en Acción Granadilla solicita que los ayuntamientos afectados por el incendio de Jarilla elaboren un presupuesto de los frutales y plantas que hayan sido dañados por el fuego, haciéndose responsables del pago o sustitución de castaños, cerezos, higueras, ciruelos. olivos, manzanos, perales, almendros, nogales, fresas y frambuesas, y que la Consejería de Gestión Forestal se haga cargo del coste de los árboles y mano de obra para su plantación.