miércoles, 16 de septiembre de 2026

EMERGENCIAS PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD


Imagen creada con IA

    Leímos este verano: una mujer sorda se quedó sola en su casa al no oír las alarmas. Las alertas de emergencia provocaron la salida de miles de vecinos cuando el fuego llegó a las puertas de La Vilavella, en Vall d´Uxó, municipio de la Comunidad Valenciana. “Y las alarmas que se basan únicamente en el sonido no alcanzan a quienes conviven con el silencio cada día…”

  Cuando las emergencias afectan a personas con discapacidad se “multiplican exponencialmente los riegos” durante todas las fases de una catástrofe. “Si eso lo llevamos a la discapacidad, se agrava, No se duplica, se centuplica”, ha advertido recientemente el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo Pérez Bueno.

    El presidente de CERMI ha puesto el acento en que ni España ni la mayoría de los países están preparados para responder adecuadamente a las emergencias y catástrofes desde la perspectiva de la discapacidad, un déficit que, a su juicio, resulta especialmente preocupante ante el aumento de incendios, fenómenos climáticos extremos y otras crisis como las sanitarias, que obligarán a convivir con situaciones extraordinarias de forma cada vez más frecuente.

    Las personas discapacitadas son más vulnerables cuanto más solas se encuentren ante situaciones de emergencia. Los cuerpos y fuerzas de seguridad y de protección civil, que van llamando puerta a puerta para desalojar a la población, y los propios ciudadanos, no están preparados para la cultura de la prevención y la autoprotección. Por ello, se hace imprescindible incorporar la accesibilidad y la inclusión a toda la planificación de protección civil.

    “¡Eh, guardia, que en esa casa vive una persona sorda y posiblemente se quede sola ahí…”  Y, entonces, el guardia podrá volver sobre sus pasos y comprobar la realidad. Posiblemente se evite una muerte por asfixia o por el fuego. Otras hubiere que anteponen la vida de sus animales, domésticos o no, antes que la propia. Forman parte de su vida o bien de ellos y no desean dejarlos atrás. Y pueden perecer en el intento de salvarlos. Nadie se pregunta qué vida está antes: si la propia o la de los animales.

    Por ello, el presidente del Comité Español de Personas con Discapacidad sostiene que la sociedad debe asumir que las emergencias dejarán de ser episodios excepcionales para convertirse en una realidad recurrente y que, ante ese escenario, es imprescindible incorporar la accesibilidad y la inclusión a toda la planificación de protección civil.

    Ni los avisos son plenamente accesibles y se perpetúan durante los rescates y las evacuaciones, en las que se pierden recursos necesarios para que las personas con discapacidad recuperen su autonomía personal. Vemos los daños de una riada, los vehículos vagando a merced de las aguas; la tierra, los árboles y las casas quemadas; pero no advertimos los apoyos precisos de las personas con discapacidad, que han perdido elementos imprescindibles para su autonomía personal: audífonos, sillas de ruedas, ascensores sin funcionar durante largo tiempo… “La discapacidad va por delante porque nos va la vida en ello”, afirma Pérez Bueno.

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Bibliografía consultada: El País, de 31/07/2026; Servimedia; entrevista con Luis Cayo Pérez Bueno, de 08/08/2026.


martes, 15 de septiembre de 2026

LA VIRGEN DE GUADALUPE DEJÓ SU HUELLA EN AMÉRICA

    



    Durante los siglos XV y XVI, el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe fue uno de los grandes centros de peregrinación y devoción de la Monarquía Hispánica, según ha hecho público Extremestiza tras el día de la festividad de la patrona de Extremadura.

    Su imagen y su culto viajaron a distintos territorios americanos, convirtiéndose en un modelo iconográfico y devocional ampliamente difundido al otro lado del Atlántico.

    Una conexión histórica entre Extremadura y América, reconocida también por la UNESCO, que destaca la importancia del Monasterio extremeño en acontecimientos decisivos de 1492 y en la posterior proyección de su devoción en el Nuevo Mundo.

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Fuentes: UNESCO, World Heritage Centre, Royal Monastery of Santa Maria de Guadalupe. Patrimonio Mundial desde 1983; Ministerio de Cultura de España. Documentación sobre el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe y su proyección americana. Real Monasterio de Santa María de Guadalupe: estudios sobre la devoción guadalupense para la difusión de la iconografía y el culto extremeños en América.


lunes, 14 de septiembre de 2026

“MI CONCEJAL”


    Quizá fuere el único funcionario al que oí hablar de su jefe con sentido de propiedad familiar y lealtad, a quien se la debiere por oficio y vocación. Alfredo Durán Municio (Cáceres, 09/03/1935; 13/09/2026), funcionario municipal, fallecido ayer en su ciudad natal a los 91 años de edad, era uno de esos funcionarios que te hablaba de su jefe con veneración. “Hablad con mi concejal, porque yo no os he dicho nada…”, nos decía a los periodistas que le preguntábamos por los festejos de las Ferias y Fiestas de San Fernando o de San Miguel, hasta 1980, en que finalizare la última.

    Él nos anticipaba lo que deberíamos preguntarle; pero él no nos había dicho nada. Su deber de funcionario y subordinado, no de político, pero de atención a quienes se la requeríamos, no le impedía ser cortés, pero siempre dejando la palabra a “mi concejal”, que es quien hubiere la última en la materia de sus competencias: las fiestas principales de la ciudad, sus ferias.

    Alfredo fue uno de esos funcionarios que, ya con unos u otros, ponía todo su empeño y conocimientos al servicio de su concejalía, de “mi concejal”, para que la Feria brillare con luz propia. Había aprendido de su padre, también funcionario, la lealtad a quien se le debe, y el cumplimiento del deber por encima de todo.

    En las últimas décadas del siglo XX, Alfredo, como secretario de la Delegación de Festejos, habría de acercarse a la Caja de Ahorros o al banco que el Ayuntamiento tuviere concertado, para pagar el caché a los artistas que actuaban en la caseta municipal.

    En cierta ocasión, me contaba su hijo del mismo nombre, salía del ayuntamiento acompañado por un policía municipal que vigilaba su cartera hasta la noche, en que se acercaren a la caseta para efectuar el pago en metálico a los artistas. Era el medio de pago que entonces había. No había datáfonos ni bizum, ni otros medios de pago, como hoy.

    Un día vino a actuar a la caseta municipal la gran artista Rocío Jurado (Chipiona, Cádiz, 1943; Alcobendas, Madrid, 2006). Nunca tuvo ni llevó tanto dinero don Alfredo para pagar a un artista sus honorarios: cinco millones de pesetas; pero la compañía del policía local le hacía sentirse seguro. Le pagaría, le firmaría el recibo y cada uno a lo suyo.

    Durante años, don Alfredo Durán compaginó su trabajo como funcionario, con la música. Desde los años sesenta formó parte de la Orquesta Mambo como vocalista, que alegraba las fiestas y verbenas de los pueblos. ¡Cómo no iba a ser el organizador de las fiestas en su ciudad “si de casta le venía al galgo ser rabilargo”, con las cualidades heredadas y que ha transmitido a sus hijos, Rosa y Alfredo, director de oficina de banca de Caja de Extremadura, a quien, en el atardecer de la vida, le preguntaba por él, y este me contaba los pagos a la artista, siempre acompañado del policía...!

    Por encima de todo, funcionario ejemplar, servidor y leal con “mi concejal”. No me extrañó después oír a otros hablar de “mi presidente”, “mi consejero”, “mi alcalde”… Ya me sonaba la letra y la canción.

    Descanse en paz tan ejemplar funcionario.