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domingo, 5 de octubre de 2008

ENTREVISTA A JUAN RAMÓN FERREIRA

JUAN RAMÓN FERREIRA, SECRETARIO PROVINCIAL DEL PSOE DE CÁCERES

“EL AUMENTO DE LA POBLACIÓN ES UN REQUISITO IMPORTANTE PARA EL FUTURO DE EXTREMADURA”


El secretario provincial del PSOE de Cáceres, Juan Ramón Ferreira, se ha convertido con los años en un hábil político, negociador y diplomático. Aupado a la secretaría general de su partido en la provincia en diciembre de 2000, ha sido reelegido por segunda vez en julio pasado. En junio de 2007 fue nombrado presidente de la Asamblea de Extremadura. Desde su moderado optimismo, entiende que la crisis actual marca un cambio de rumbo que obligará a fijar prioridades. Aspira a lograr la plena igualdad de los ciudadanos, vivan en pueblo o en ciudad, como una de las señas de identidad de su partido. Considera que el pacto de Cáceres “marcará un antes y un después” a pesar de las lógicas discrepancias en un gobierno tripartito y aboga, finalmente, por el aumento de la población como “requisito importante de cara al futuro” de la provincia y de la región. En esta entrevista repasa algunos de los temas de actualidad de su partido y de la región.


Pregunta.-El pasado 26 de julio fue reelegido por segunda vez secretario provincial del PSOE de Cáceres por una amplia mayoría. ¿Qué le impulsó a presentarse como único candidato a la Secretaría General?

Respuesta.-La motivación que me impulsó a presentarme fue la propuesta de muchas agrupaciones del partido, de muchos compañeros, que expresaron su confianza en mi persona para presentarme a la Secretaría General. No soy yo el que se arroga ese mérito, sino el partido, toda su organización y, desde luego, la anterior Ejecutiva Provincial, que hizo un magnífico trabajo que, en todo caso, lo que yo hice fue impulsar y coordinar.

Impulso al partido


P.-En su discurso de clausura del congreso señaló usted que la nueva Ejecutiva Provincial debería dar un impulso al partido. ¿En qué puntos lo fundamenta?

R.-El PSOE es un partido fuerte, con impulso político y social; pero necesita un impulso para ampliar su representación en el territorio y fortaleciendo los cuadros: las agrupaciones locales, los militantes, basado en la atención a sus alcaldes y concejales. Ése es el impulso que hay que dar al partido para que toda esa corriente de ilusión por cambiar las cosas en los pueblos, se vean siempre respaldadas por la nueva Ejecutiva Provincial salida del último congreso.

P.-¿No teme que la crisis actual pueda frenar ese impulso que pretende darle al partido que dirige en las instituciones en las que gobierna, o en aquellas en las que es oposición?

R.-Obviamente, la crisis actual marca un cambio de rumbo. La intención del partido es dar respuestas a los compromisos que adquirimos con los ciudadanos en las elecciones. Me preocupa la crisis actual, porque entiendo que mermará la capacidad de inversiones y debemos marcar criterios de prioridades de cara a la realización de inversiones en los pueblos.

P.-Apuntó también en su discurso ante los delegados tres elementos estratégicos en la provincia, incluso en la región, susceptibles de generación de empleo: la energía, el medio ambiente y el agua. ¿Considera que, en la situación actual, es posible, o hemos llegado tarde al desarrollo de los citados elementos?

R.-Los elementos estratégicos de la provincia, incluso de la región, vienen marcados y están basados en los veinticinco años de autogobierno. Se decidió acertadamente hacer una apuesta porque todos los extremeños avanzáramos a la misma velocidad, independientemente de vivir en un pueblo o en una ciudad, y hoy en día somos una potencia importante de cara a España y Europa por haber conseguido los objetivos, de haber crecido y de habernos desarrollado.

Apuestas socialistas y retos de futuro

P.-Hay un cierto desasosiego sobre las infraestructuras pendientes, a pesar de que siguen en marcha, como el AVE o las autovías regionales… ¿El PSOE apuesta por su continuidad con rotundidad o cree que pueden verse frenadas como consecuencia de las rebajas presupuestarias?

R.-Las grandes estrategias de comunicación, como las autovías y el AVE, juegan un papel decisivo. Son elementos estratégicos que harán posible la instalación de empresas en la provincia y en la región, y, desde luego, algo por lo que esta provincia siempre ha peleado, que es la puesta en valor de las energías renovables del agua y del medio ambiente. Creo que esa estrategia, conjuntamente con nuestros pueblos, con nuestro modelo de desarrollo en la región, son valores que no tienen las grandes ciudades, que no tienen los ciudadanos que viven en los núcleos urbanos monstruosos y que de cara al futuro deben convertirse en elementos estratégicos de riqueza como búsqueda de los espacios del bienestar de los ciudadanos.

P.-La apuesta socialista por las mancomunidades de municipios, que también planteó ante el congreso provincial, ¿en qué sentido la remarca?

R.-Las mancomunidades deben jugar un papel estratégico importante entre lo que significa el mundo rural y el urbano. Hay que garantizar los servicios, la calidad de vida en los pueblos que, individualmente o por su tamaño, en esta provincia, cuesta mucho, y ahí deben estar las mancomunidades integrales, apoyadas por el partido, por la Junta de Extremadura y el Gobierno de España, para hacer ese trabajo de nexo de unión entre el mundo rural y el urbano, para que los ciudadanos del mundo rural tengan los mismos servicios que los de las grandes ciudades.

P.-¿Qué retos de futuro ha planteado a la nueva Ejecutiva Provincial surgida del congreso?

R.-Seguir apelando a la esencias del socialismo: la solidaridad, la igualdad, la justicia social, la ética, y seguir apostando y creciendo como partido en su implantación en los pueblos y ciudades. Es decir, seguir creciendo ideológicamente para que el partido se adapte mejor a la demanda de los ciudadanos y podamos dar una respuesta rápida y certera.

P.-¿Se consideran suficientemente respaldados usted y su ejecutiva para llevar a cabo las resoluciones emanadas del congreso?

R.-Estoy muy satisfecho con el respaldo obtenido en el congreso provincial, en primer lugar por la valoración que los compañeros hicieron de la anterior ejecutiva, apoyando unánimemente su gestión, y con el respaldo, más amplio que en el anterior congreso, que obtuve como secretario general y que ha obtenido mi ejecutiva; y también agradecido a toda la militancia de la provincia por habernos apoyado de esta forma.

P.-¿Cuál debe ser a su juicio la principal seña de identidad del PSOE en la etapa que se avecina?

R.-Tenemos que seguir pensando y aspirando a la igualdad de los ciudadanos, ya vivan en el mundo rural o en el urbano. Esas señas de identidad deben estar basadas en nuestros valores, en nuestros principios éticos, en la fortaleza de los valores del socialismo democrático y con el partido siempre a la vanguardia de los intereses públicos y no de los intereses privados.

La renovación del partido

P.-Las asambleas comarcales acaban de elegir a los miembros que faltaban por constituir el nuevo Comité Provincial del partido en la provincia. ¿Cuándo proyecta convocarlo para su constitución?

R.-El proceso comarcal ha concluido ya. En el congreso regional fueron elegidos también los miembros del Comité Regional y Provincial y esta semana se ha terminado el proceso comarcal, que ha vuelto a repetirse para seguir eligiendo a más compañeros para el Comité Provincial. Una vez culminado este proceso, se constituirá en primer lugar el Comité Regional y después el Provincial para empezar ya su andadura, su trabajo y el desarrollo de las propuestas y resoluciones del congreso.

P.-Restan aún por renovarse las asambleas locales del partido, proceso que se inicia ahora y concluirá a finales de año. ¿Qué espera de esta renovación?
R.-Para terminar todo el proceso que se inició con la convocatoria del congreso federal del partido, se inicia ya la convocatoria y la apertura de plazo para que las agrupaciones locales también se renueven, en las que el partido y las agrupaciones son soberanas, y donde el partido va a recomendar su fortalecimiento y su presencia en la sociedad y para cuidar en los lugares donde gobernamos y que el proceso sirva para fortalecer a los compañeros. Donde no gobernamos, tenemos que tener tranquilidad, porque tenemos que pensar en gente que deseemos potenciar en los pueblos y ciudades de cara a los próximos comicios electorales. Este partido sabe cómo tiene que hacerlo; las agrupaciones locales son soberanas, pero los intereses de los ciudadanos a los que representamos están por encima de cuestiones internas.

El pacto de Cáceres

P.-¿Considera suficientemente asentado el pacto de gobierno en Cáceres, o cree que la herencia recibida obliga a su partido a andar sobre las cuerdas con sus socios de gobierno?

R.-Estoy muy satisfecho de cómo se están desarrollando en el ciudad de Cáceres los acontecimientos. No estoy preocupado porque, al ser un gobierno que se sustenta en tres partidos políticos, debe haber discrepancias y puntos de vista diferentes, pero siempre sin poner en riesgo lo que significa la estabilidad y gobernabilidad del Ayuntamiento de Cáceres. Creo que se está haciendo una magnífica gestión y que dará como resultado --si somos capaces de terminar la legislatura, como espero-- un resultado magnífico, que los tres partidos que sustentan el gobierno podrán sentirse muy satisfechos, porque los grandes proyectos de esta ciudad se verán terminados, o en fase de ejecución, y marcarán un antes y un después en esta ciudad, que falta hacía después de muchos años de gobierno del Partido Popular.

P.-En numerosas ocasiones ha dicho usted que el PSOE es el partido que más se parece a la sociedad. ¿En qué fundamenta esa afirmación: en sus principios y valores o en la diversidad social y profesional de su militancia, frente a los que encarnan otros muy distintos y distantes a lo que refleja la sociedad actual?

R.-El PSOE es el partido que más se parece a la sociedad porque formamos parte de la sociedad. Es un partido muy implantado; muy militante, no por tener un carné, sino que milita ideológicamente y que milita con los ciudadanos en la calle y, por tanto, es un partido que tiene capacidad de escuchar, de escucharse a sí mismo, de ser autocrítico, para seguir dando respuestas a esa sociedad a la que cada cuatro años le pedimos su apoyo. Eso es lo que nos hace ser un partido cercano y lo más parecido al ciudadano.

P.-¿Cómo valora el grado de implicación de la militancia en la vida del partido?

R.-El Partido Socialista es un partido muy vivo, que se demuestra en cualquier campaña y en cualquier acto, en los que la militancia milita de verdad, por ideología, y no por otras cuestiones. Estoy muy contento de cómo el partido ha ido creciendo en la provincia y de cómo la militancia está permanentemente en cualquier proceso que vivimos.

P.-¿No cree que la duplicidad de cargos, orgánicos e institucionales, de los miembros de la Ejecutiva Provincial puede restar vitalidad al funcionamiento y la vida del propio partido?

R.-Los cargos los nombra el partido. Quien ostenta la representación orgánica del partido, lógicamente tiene que asumir la responsabilidad también de las tareas de gobierno en las instituciones y, por lo tanto, creo que no es acertado que haya duplicidad en la parte orgánica e institucional, porque eso conlleva a distintos puntos de vista y a distintas desavenencias en esa relación. Soy partidario de que quienes ostentan los cargos orgánicos decidan democráticamente quiénes están en las instituciones.

P.-Como secretario provincial del PSOE de Cáceres y presidente de la Asamblea de Extremadura, ¿cómo calificaría el estado actual de presente y futuro de Cáceres y Extremadura?

R.-Creo que esta región ha hecho un trabajo magnífico, gracias al esfuerzo de todos los extremeños, desde luego muy bien dirigido por partido en el gobierno, por el Partido Socialista, con el que hemos alcanzado unas cotas de bienestar, de equilibrio entre el mundo urbano y el rural, y un bienestar en los servicios, que nos permiten, con esos grandes proyectos estratégicos, mirar al futuro con optimismo, sabiendo que nuestro objetivo es el aumento de la población como un requisito importante de cara al futuro de Cáceres y de Extremadura.

Problemas de presente y objetivos de futuro

P.-¿Cuáles son los problemas que más le preocupan y qué puede hacer su partido por solucionarlos?

R.-Los problemas que más me preocupan en estos momentos es que sepamos dar respuesta, dentro de las dificultades económicas existentes, a los problemas y programas electorales que nuestros compañeros alcaldes y el gobierno de la Junta, nos hemos comprometido con los ciudadanos. A nadie se le oculta los momentos que vivimos, desde luego no motivados por ningún gobierno, porque estos problemas los tienen tantos los gobiernos del PP como los del PSOE. Es algo que se nos escapa a nosotros y que, lógicamente, recortará el nivel de inversiones, por lo que tendremos que marcar esas prioridades políticas, y es el momento de hacerlo.

P.-¿Cuál sería su mayor preocupación para los próximos veinticinco años en Extremadura?

R.-El aumento de la población es el objetivo importante que tenemos que haber conseguido, junto a las políticas basadas en las estrategias importantes de comunicación, en las energías, y en la captación de empresas para que aumente la población activa en la provincia y en la región.

P.-¿En qué basa su optimismo, porque parece usted optimista por naturaleza... ¿Lo asume también en su rol como político de cara al futuro?

R.-Tengo un optimismo moderado, porque el camino recorrido ha sido muy importante, pero queda mucho por hacer, con problemas y retos nuevos; pero, como político, estoy convencido de que los problemas también se resuelven mejor desde el optimismo.

viernes, 25 de julio de 2008

UNA PAREJA POLÍTICA EN EL PSOE DE CÁCERES

La pareja es la unión de dos personas que tienen entre sí alguna correlación y semejanza, especialmente entre el hombre y la mujer, como afirma el Diccionario de la RAE; pero esta acepción no es única ni excluyente. Hay parejas consideradas en relación de cada una con la otra; parejas compañeros de baile, de juegos, y hay otras a las que les une su semejanza en alguna prueba o habilidad; parejas de conveniencia, de empresa y negocios, o en asociaciones, sindicatos, empresarios o en la política.

“La pareja” de España ha sido siempre la de la Guardia Civil, ya fuere en el campo o en la carretera, independientemente de su sexo. La pareja es hoy múltiple y diversa, como diversa y plural es España; pero, por encima de todo, la pareja, por la propia etimología de la palabra (del latín: par, paris) son iguales. Le une una afinidad para la consecución de un fin: el amor que les unió, los hijos que les unen más, la convivencia, el servicio, la ideología… ¿Pudiere haber parejas que no se amaren, entendieren o lucharen, unidas, por la misma causa?

En vísperas congresuales de su X Congreso Provincial, el PSOE de Cáceres ha contado, y puede seguir contando, si los delegados así lo decidieren, con una pareja excepcional: la conformada por sus dos primeros números, el secretario general y el de Organización, la pareja del partido.

Juan Ramón Ferreira y Juan Manuel Hernández han formado esa pareja perfecta, necesaria en cualquier organización. Su dilatada experiencia política, su entendimiento profesional, su dedicación a la causa del partido, la permanente defensa de sus principios y valores y la renovación constante a que han sometido las propuestas para las que fueron elegidos, no solo son merecedoras del aplauso y la gratitud, sino del reconocimiento que se muestra a quienes logran la unidad y la cohesión de una fuerza política siempre llamada a gobernar, porque integra en sí misma a todas las parejas de la sociedad, “el partido más parecido a ella”, como tantas veces ha proclamado Ferreira.

Han cumplido sobradamente ambos los requisitos que el ex secretario general de los socialistas extremeños, Rodríguez Ibarra, solicitaba en el recientemente celebrado 37 Congreso Federal como méritos para estar en la Ejecutiva: cinco años de cotización a la Seguridad Social, mil mítines a la espalda y ser capaces de mantener una discusión, en la unidad y en la discrepancia, con un ministro del Gobierno.

Si Zapatero tiene por pareja y mano derecha, a su izquierda, a José Blanco, Guillermo Fernández Vara ha elegido a Ascensión Godoy, como Juan Ramón Ferreira eligió en su día a Juan Manuel Hernández, la pareja del PSOE Provincial de Cáceres.

Una pareja no sólo conduce, anima y protege a su grey; les recibe, les estimula, soluciona sus problemas, eleva su ánimo, alicaído en las dificultades; les motiva en la perseverancia, les ilusiona en el impulso y en la vivencia política que ha de estimular diariamente la vida del partido. De todo ello ha dado buena prueba la “pareja del PSOE Provincial de Cáceres”.

Ferreira y Hernández han cumplido así con la definición que, en su artículo 6, la Constitución Española ofrece de los partidos políticos: “expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política”.

La pareja, como el partido, no puede caminar en paralelo si no sintoniza y, aun en la sana discrepancia entre sus miembros, no sostiene y da vida al partido, manteniendo la necesaria unidad de sus principios y valores y la cohesión como elemento integrador de aquél. Y todo esto lo han conseguido dos veteranos de la lucha política, con trabajo y diplomacia, expertos en el decir y en el hacer, en el habla y en la palabra, en los dichos y en los hechos.

El congreso tiene ahora la palabra.

miércoles, 23 de julio de 2008

NO HAY SILENCIOS TRAS EL ADIÓS... DE IBARRA


Todos esperaban su adiós, porque le llegó la hora de pronunciarse. El adiós anunciado, prometido; el adiós por el que tantos escépticos, que desearon ignorarle porque no le conocen, suspiraban, pero dudaban..., hasta el viernes 18 de julio de 2008, en la hora y fecha de su último discurso, el postrero como secretario general, el adiós como político.

Hay un adiós que es un “hasta luego”; el que expresa el mejor deseo de los hombres de fe: “Que Dios le acompañe”; el de la buena suerte o aquel otro de “Buen día tenga usted”, y hay adioses definitivos. Los hay de retorno, cuando no se puede vivir sin volver la vista atrás, a la persona amada, al trabajo realizado, a las amistades perdidas y jamás halladas; pero no hay adioses definitivos mientras hay vida, como tampoco en ella falta la esperanza, lo último que se pierde cuando la fe no es bastante para creer. El último adiós solo se da con la muerte.

Todos creían que era su último adiós. Todo ya consumado: el relevo, el sucesor, la transición pilotada en la sombra. Solo faltaba la proclamación del que estaba por llegar y allí se encontraba; pero antes, su penúltima palabra de los adioses: “No me digas adiós/porque siempre estoy volviendo”, como en la vieja canción.

¿Acaso no se irá definitivamente como político? ¿No había anunciado su retirada? Cómo pensar eso de un hombre de palabra, que sólo tiene una palabra, pero que tiene detrás de sí 3.501 discursos, con el último del adiós definitivo. Cómo pensarlo de quien nunca se calló, ni otorgó, sino que llegó a profetizar el porvenir, ya fuere con la Sociedad de la Información o con la cesión del IRPF; de quien tiró del carro junto a otros dos compañeros en la larga travesía del desierto; de quien pilotó la nave que nunca naufragó....

En el discurso “más difícil de su vida”, Ibarra no solo dijo adiós, sino algo más: “Soy el futuro, aunque algunos se empeñen en situarme en el pasado”, porque su marcha no condiciona su palabra, ni enmudece su lengua, ni significa silencio. No acepta quien se va “que si no tienes sillón, no puedes hablar. Renuncio al poder, pero no a mi condición de ciudadano y ello me concede derecho a pensar y a hablar. No renuncio a la autoridad de más de treinta años en este partido, y más de veinticuatro al frente de la Junta, que me aportaron criterio y responsabilidad, y ello me obliga a decir lo que quiero”. Como lo dijo en el Congreso Federal celebrado en Madrid: habló cuando quiso y se calló cuando le vino en gana.

¡Se iba a callar él, que siempre habló claro y alto!; quien hubo de romper cristales para que la voz de Extremadura se oyera en toda España; quien no desea que la muerte le haga más bueno de lo que fue; quien pidió que “hay que venir llorados de casa”, porque no se puede estar hablando del pasado, sino del futuro, “haciéndolo futuro, creíble y emocionante”. Tal y como hizo el congreso: hablar de sí mismos, de los problemas de Extremadura y de los proyectos y retos del futuro. Nunca de los otros. Entonces, “no me digas adiós/porque siempre estoy volviendo”, como aviso a los descreídos de su memoria.

Hay adioses y otros adioses en política, en la forma y en el fondo, e Ibarra ha elegido el mejor: ante los suyos, ante quienes le eligieron, no por comunicado, ni carta, ni ante la prensa: ante quienes se debía; pero solo el adiós de su último cargo,

Ángel Acebes eligió el comunicado; Eduardo Zaplana, la prensa; José Piqué, por carta a su jefe y a los medios; José Bono anunció su adiós en 2006, pero volvió después: Jaume Matas y Joaquín Almunia, ante la prensa; Rafael Simancas, ante el Comité Federal; Felipe González, ante el XXXIV Congreso Federal, tras perder las elecciones de 2006; Ibarra, tras sufrir un infarto, lo anticipó primero a los suyos, y después a la prensa, pero no su dimisión, sino la de no repetir como candidato, y a los dos días tuvo sucesor, ya “in pectore”, refrendado por la Ejecutiva y el Comité Regional, y el 19 de julio, al fin, por quien debiera: el congreso regional.

Nunca hay un adiós definitivo para que siempre tuvo la palabra en Extremadura y en España, la voz de Extremadura en España. Quizá no le oigamos tanto, pero seguiremos escuchándole, porque queda la obra y permanece su palabra.

martes, 22 de julio de 2008

TAN ALTOS COMO SEPAMOS Y PODAMOS


Resulta cuando menos interesada, y fuera de tono, la lectura política que el secretario general del PP de Extremadura hace del X Congreso Regional del PSOE de Extremadura celebrado el pasado fin de semana en Badajoz.

Nos recuerda la triste despedida del entrenador del Barça, Van Gaal, que reprochaba a los periodistas que todo lo veían “negativo, nada positivo”· La oposición ve por lo que oye y lee, pero no por lo que se debate y las aportaciones de ese debate. Tiende el portavoz del PP a negar, como santo Tomás, lo que no ha visto ni oído, como si ellos fueren los únicos oídos del pueblo para solucionar lo que antes no hicieron.

Tilda el congreso regional como el de la “resignación y el lamento”, “vacío de contenido y sin debate ideológico”, “el congreso de “las grandes ausencias y olvidos” (como el AVE y la financiación) y solicita, sin ambages, a los socialistas que “acaben con su política basada en la falta de criterio y la demagogia”. Y cuando se le pregunta por su propia casa, anuncia que todo se verá a mediados de septiembre, cuando se convoque su congreso. ¡Vaya panorama con la que está cayendo!

Todas las negaciones del secretario general del PP, han sido abordadas por el congreso socialista; todas sus preguntas, debatidas y contestadas; todos sus entredichos, ya anunciados. A qué echar más leña al fuego, ya atizado por quienes, cuando gobernaron, no fueron capaces de apagarlo, sino de avivarlo aún más.

No ha oído, ni escuchado, los discursos de apertura, y sobre todo de clausura, del nuevo secretario general de los socialistas extremeños, Guillermo Fernández Vara, porque ambos compendian los retos del presente y del futuro de Extremadura. No es capaz la derecha de devolver el resto perdido y la pelota rebota más de dos veces en su propia pista, perdiendo los puntos que siempre retuvo con su saque a favor.


En su discurso de clausura, el Presidente Vara, secretario general electo de los socialistas extremeños, dio toda una lección de compromiso y señaló una hoja de ruta para todos los socialistas extremeños: el sistema financiero, adaptar la Uex al futuro de la región, avanzar en la Sociedad de la Información, invertir en infraestructuras por encima de la media nacional, afianzar la presencia de la mujer en la sociedad, la apuesta de futuro por el turismo y la cultura (entre ellos, Cáceres 2016), la Ley de Dependencia, la prioridad de la educación, la ruralización de Extremadura, la convivencia en el respeto, el permanente diálogo social que se articulará en la futura Ley de Participación Social, todo ello “sin dejar de ser como somos, sin aspirar a ser más ricos, pero sin dejar de ser mejores”.

El secretario general de los socialistas extremeños y Presidente de la Junta ha cambiado su discurso --amable, cercano, humano--, de campaña, por un discurso realista que, lejos de ignorar, y no reconocer, las dificultades que nos depara el futuro, defiende el valor de lo público como manera de defender la vida en democracia, en el que las ideologías no pueden cambiarse por los territorios, porque entendemos que “somos iguales en derechos y deberes”.

Señala el Presidente Vara que tenemos cuatro patas para construir el futuro: la energía, el territorio, las personas y el agua. ¿No tuvo, acaso, la derecha, en el pasado todos esos elementos que ahora niega y que solicita hoy “ipso facto” a quienes les niegan el pan y la sal?

“Mañana despegamos, tan alto como sepamos y queramos”, concluía su discurso de clausura, “con inteligencia, pero con criterios de humanidad”, la que olvida el PP, que no perdona ni la confesión realizada, la penitencia impuesta y por cumplir, en un futuro que es de todos, que a ellos les compete y al PSOE le compromete por mandato del pueblo.

Solo en el esfuerzo y el trabajo, nunca con el valor de la resignación, siempre con el principio de la lealtad crítica, el cambio de personas y el mantenimiento de los valores… ¿Podrá quejarse la oposición, que afirma que “no está nada claro” hasta la convocatoria de su congreso en septiembre? Nunca lo tuvo tan claro el PSOE, ni la Extremadura que necesita su apoyo y colaboración, porque el futuro lo labramos entre todos, empezando por Vara y su nueva ejecutiva regional, siguiendo por el PP, por los agentes sociales, económicos y culturales de la región y por el pueblo todo, depositario de la soberanía nacional, que unos cuantos intentan arrogarse solo para sí mismos cuando les rompieron el saque.

lunes, 21 de julio de 2008

SI NO HABLAMOS, NOS PREGUNTAN

Sin duda, una de las mejores frases pronunciadas por los delegados al X Congreso Regional del PSOE -y hubo muchas-fue la pronunciada poor el representante de la comarca de Sierra de Montánchez, Ángel Franco Rubio, consejero de Administración Pública y Hacienda de la Junta de Extremadura: "Si nos hablamos, nos preguntan".Franco no solo es un economista que sane de números y cuentas y cuadras presupuestos, sino que trasciende esos números a las realidades cambiantes de Extremadura. Y como un reflejo de ese cambio la frase que lo compendia y dice todo.

Frente a una Extremadura desconocida, ignorada y olvidada en España durante siglos, ha podido percibir, por su cargo político, los que hoy transmite la realidad cambiante de la Extremadura de losúltimos veinticinco años.

Extremadura no contaba nada en España. Extremadura no tenía palabra en España porque pareciere no existir en el mapa de España. Hasta que Ibarra y los socialistas la pusieron en el mapa y exigieron su derecho a tener su propia palabra, la que por igual nos otorga a todos los españoles la Constitución.

Ibarra, siempre; Vara, ahora; hasta sus consejeros son requeridos por la palabra de Extremadura, ya sea en un congreso federal o en una conferencia sectorial. Porque la primera transformación de Extremadura es la que se ha sintetizado en un gran cambio desde hace veinticinco años.

La frase pronunciada por Ángel Franco devino como consecuencia de su asistencia, en la pasada primavera, al último Consejo de Política Fiscal y Financiera.. Decenas de periodistas esperaban a la puerta la opinión de los consejeros de Hacienda de Cataluña y Extremadura. Es decir, "si no hablamos, nos preguntan".

La palabra de Extremadura ha interesado hoy,. y siempre, por Ibarra, primer líder del cambio en Extremadura. Interesa hoy, y mañana, por el Presidente Vara, que lidera la segunda transformación de Extremadura. Y, en su ausencia en Madrid, la de sus consejeros, transmisores de la palabra de Extremadura.

La voz de Extremadura en España, la que siempre le negaron, porque no existía, es la voz de los que nunca la hubieron, pero sí precisaren; de quienes, aun teniéndola, les fue negada; pero es hoy una voz más en España que, si no la da, se le requiere.

Pocas veces un economista pudo precisar mejor en un sintagma. Uno de los grandes signos del cambio en Extremadura: la de su palabra en España, la que no pueden dar, ni darán, las balanzas fiscales ni el PIB ni el Fondo de Solidaridad. La palabra de unos ciudadanos de España, la voz de un territorio solidario con España; más en lo que siempre ha podido y en la que mañana, para todos por igual deseare: la solidaridad constitucional, no la del territorio, sino la de los extremeños que también contribuyen, y contribuyeron, a hacer la España de hoy. Por ello, "si no hablamos, nos preguntan".

jueves, 10 de julio de 2008

PROTAGONISMO EXTREMEÑO EN EL CONGRESO DEL PSOE


Mal que le pese a la oposición extremeña, que haría mejor en dedicarse a lavar los trapos sucios en su propia casa y a trabajar desde Extremadura por la región y por España, la Comunidad ha tenido en el 37 Congreso Federal del PSOE el protagonismo que le corresponde a tenor de sus resultados electorales.

El reconocimiento al Presidente de la Junta de Extremadura, elegido por Zapatero para presidir el congreso, constituye la primera gran prueba de ese reconocimiento hacia una federación que es uno de los primeros graneros de votos al partido y de lealtad y apoyo a sus gobiernos.

Además, el Presidente del Gobierno y reelegido secretario general del partido, ha querido simbolizar su agradecimiento al trabajo de la Ejecutiva saliente en la persona de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, designándole número 1 de la candidatura al Comité Federal, por los servicios prestados a Extremadura y a España.

No pueden entenderse de otra forma sus palabras en el discurso de clausura hacia Ibarra, como tampoco que Extremadura siga manteniendo su cuota de poder en la Ejecutiva con una persona de su confianza y, además, con Secretaría Ejecutiva con amplias competencias: Bienestar Social, Empleo e Inmigraciones. No puede olvidarse tampoco que Marisol Pérez, la elegida, estuvo al lado del ex Presidente nueve años como portavoz de varios de sus gobiernos.

Pero, como se ha encargado de precisar esta mañana el Presidente de la Junta y del Congreso Federal, lo más importante son los proyectos, los principios en torno a los que gira la sociedad en democracia "para que el partido vaya siempre por delante del Gobierno" e ilumine su acción futura, porque en él se sustenta. Dar a conocer los nombres antes de negociar con las federaciones hubiera supuesto, según Vara, que "hubiéramos aparecido como una asociación publicitaria".

Rajoy indujo a la rebelión en su partido por no dar nombres antes de tiempo, y el resultado ya es sabido. Y quizás hizo bien, pero lo pagó en el congreso y puede que le pasen factura por ello más adelante.

En un partido democrático, nadie puede imponer nada, salvadas las cuotas de poder, el poder de las cuotas y la necesaria reserva de confianza que asume para sí el secretario general. Hacer lo contrario sería invertir los papeles de la realidad. El partido tiene por obligación sustentar al Gobierno, defenderle y apoyarle; pero el congreso es libre, por democrático, para, como ha recordado Vara, "someter a la duda la realidad y con juicio crítico". Y eso, y no otra cosa, es lo que ha pasado en el 37 Congreso Federal del PSOE.

Lo más importante, de otro lado, además de ese protagonismo extremeño, son las aportaciones introducidas por la delegación extremeña: la aprobación de negociar de forma simultánea la financiación local y autonómica, a la que dio su respaldo la Asamblea de Extremadura, garantizando derechos semejantes para todas las comunidades; una financiación basada en el principio de solidaridad entre los ciudadanos; la rebaja de las cuotas para los militantes en paro y pensionistas; y, finalmente, la petición de no exigir a todas las regiones por igual a la hora de reducir los gases contaminantes para cumplir con los compromisos de Kioto, porque algunas, como Extremadura, llevan poco tiempo emitiéndolos.

Este protagonismo y aportaciones de Extremadura no pueden reducirse a la anécdota protagonizada por Ibarra y que algunos no han querido entender: no se trata solo de renovación, sino de no prejubilar anticipadamente a quienes han dado lo mejor de sí al partido y que, por su experiencia, debe ser el partido el que cuente con ellos, porque aquélla y el valor se les supone, como bien ha demostrado el ex Presidente. El bebé de tres meses y medio no puede contar en política, porque el valor, si se tiene, hay que demostrarlo, aunque no sea a la manera casi suicida de José Tomás, sino con las luces de la razón y la razón de las luces.

Ibarra ha terminado ya en política, afirmó ayer. Las incomprensiones que ha sufrido y las que estén por venir a partir del día 19, en que deje la Secretaría General del PSOE extremeño, sólo confirman tres cosas: que solo tiene una palabra y la expresa como siempre lo hizo; su honradez política y personal en el cumplimiento de la que dio un día a Extremadura, y no como otros que ahora se apuntan a dar lecciones desde la Villa y Corte, y, finalmente, que hay hombres y mujeres desleales en cuya conciencia no caben las palabras "reconocimiento" y "lealtad". Como él la ha tenido con Extremadura y Zapatero le confirmó; pero de eso, desgraciadamente, está el mundo lleno. "Lo que menos vale, más caro cuesta". ¿Y quién pone en duda ahora su palabra o su marcha de Extremadura?, cuando tuvo oportunidades mil, la última, como recordara en un mitin en la última campaña, "no bajarse más del coche: del coche oficial al coche fúnebre", en alusión al ofrecimiento que le realizaron para ser consejero de Estado, que rechazó, como tantas otras ofertas de Madrid.

domingo, 6 de julio de 2008

EXTREMEÑOS EN EL CONGRESO FEDERAL DEL PSOE

No podrán quejarse los socialistas extremeños del reconocimiento que el 37 Congreso Federal del PSOE, clausurado hoy en Madrid, ha tenido con Extremadura: Vara, presidente del Congreso, un honor que nunca le cupo a Extremadura y que se le otorgó por sus magníficos resultados en las pasadas elecciones generales de 2007; Ibarra, presidente del Comité Federal por su contribución tan intensa como generosa durante casi cinco lustros como Presidente de Extremadura; la que fuera su portavoz
durante nueve años, Marisol Pérez Domínguez, secretaria de Bienestar Social, Empleo e Inmigración de la Ejecutiva Federal; y la alcaldesa de Plasencia, Elia María Blanco, la número 34 de un Comité Federal compuesto por 46 hombres y mujeres.

Antes de abrir el congreso como presidente electo del mismo, Guillermo Fernández Vara tuvo un reconocimiento especial, en forma de saludo, a su mentor, Rodríguez Ibarra, un detalle que no puede pasar inadvertido para quien hace de las formas una parte consustancial de su filosofía política. Y en su breve intervención, un reconocimiento a la pluralidad lingüística de España, con saludos en las tres lenguas cooficiales de la nación y sus ideas de concordia: “Lo importante son los proyectos, las ideas y las convicciones; luego vendrán los compañeros que las hagan realidad... Las grandes transformaciones sociales han llegado con los socialistas... Somos el único partido que se puede entender en España, porque pretendemos una sociedad de ciudadanos libres e iguales... Somos socialistas para llevar nuestras ideas a todas partes...” Y, finalmente, el recuerdo obligado a los dos que faltaban: a Isaías y a Alfonso Perales. No se puede decir más en menos palabras, por parte de quien gusta más de los hechos que de las palabras.

A Rodríguez Ibarra le separa de su sucesor quizás un matiz: prefiere antes las palabras a los hechos. Por ello, antes del comienzo del congreso dijo: “Adaptar el PSOE a la nueva sociedad está muy bien”, pero opinaba, porque así se lo requieren siempre los medios que buscan los titulares que no tienen y que él sabe dar mejor que nadie, ”que no es cuestión de edad de los miembros de su Ejecutiva”, para advertir después que no se puede dejar la dirección a “un bebé de tres meses y medio”. Ibarra quería decir con ello que, aunque la fuerza está en la juventud, el empuje y la experiencia de mil mítines a la espalda no pueden soslayarse en un partido que ha de conjugar la experiencia del saber con la nueva sabia del conocimiento.

Están de más, por tanto, las palabras con que le respondiera la diputada murciana Rosa Peñalver, quien afirmó sobre la cuestión: “Ibarra tiene que decir algo en cada congreso porque si no, no sale en los papeles”, en alusión a su crítica de que los barones socialistas no estuvieran en la ejecutiva. Ibarra dice lo que piensa y piensa lo que dice y no habla por hablar ni dice por decir, sino porque se lo piden quienes, como fedatarios del congreso, escriben hoy solo por su juventud, que no por otra cosa, que Leire Pajín, es la primera secretaria de Organización del PSOE. No habían nacido ni ellos, ni ella, cuando Carmen García Bloise ostentó hace años, con Felipe González, ese mismo cargo. Quizá fuera a éstos, y no a Leire, a los que se refería Ibarra, porque de Pajín ha reconocido que “ha sido la mujer que más ha madurado políticamente en estos últimos cuatro años”.

Aparte de esta anécdota, que ejemplifica un camino equivocado de la sociedad española, capaz de reconocer prejubilaciones a los 52 años y solicitar, de otra parte, que sigamos trabajando hasta los 70, porque el sistema se agota, como ha señalado ya el ministro de Trabajo; y de cubrir los cupos antes con jóvenes que con maduros de 45 hacia arriba, obviando su experiencia, saber y trabajos, para enviarlos al paro definitivamente, asistimos contemplativos a un cambio de mentalidades sobre el que ya advirtiera el gran historiador inglés Arnold J. Toynbee en su Estudio de las civilizaciones, al recordar que un indicador de la decadencia es cuando los élites que las han dirigido en su ascenso no se renuevan; pero, advertía: renovar las élites no es la simple sustitución de algunos de sus miembros por otros más jóvenes que asumen como propios las mismas ideas y axiomas básicos que han regido hasta entonces. Es decir, no se trata de una sociedad medieval “mitad monjes, mitad soldados”, sino “mitad mujeres, mitad hombres”, como lo que hoy somos, pero no como si el sexo fuere definitorio de una actitud política, que debe regirse por la igualdad efectiva, y no solo normativizada por la ley, ya aprobada, o por una aspiración igualitaria que está aún por llegar.

La presencia de Marisol Pérez Domínguez en la Ejecutiva Federal y de Elia María Blanco en el Comité Federal, constituyen dos ejemplos de mujeres de nuestro tiempo que llegan por méritos propios y no por una condición de género sobrevenida. No son éstas las “bebés” a las que se refería Ibarra, sino a esa transmutación que también le ha invitado a decir recientemente algo así como que la juventud no es la panacea de todas las soluciones. Puede ser el motor del cambio, pero necesitado del aceite añejo de los padres y abuelos, que son también el sostén de la sociedad, como reconoce el Presidente Vara; pero para qué los queremos sino para cuidar de los nietos, ahondando el abismo de rentas entre unos y otros; sostén de unos para supervivencia de los otros..., y cincelando la quiebra de un sistema social entre activos y pasivos.

Confiemos ahora en que la “fuerza del cambio” rectifique este rumbo en beneficio de todos los españoles, porque hay mimbres de uno y otro signo para afrontarlo; capacidad, ilusión y trabajo.


jueves, 19 de junio de 2008

UN CONGRESO PARA ANTICIPAR EL FUTURO

El recientemente celebrado congreso extraordinario provincial del PSOE de Cáceres el pasado lunes supone el comienzo del periodo congresual, que concluirá el, 26 de julio con la celebración de su X Congreso Provincial; pero antes, siguiendo las pautas establecidas por el partido, del 4 al 6 de julio se desarrollará el 37 Congreso federal; y el 19 y 20, el X Congreso Regional.

Esta estructural piramidal a la inversa, habitual en los partidos democráticos, obedece al hecho de que son los órganos que representan a toda la organización a los que corresponde decidir, en la órbita de sus respectivas competencias, las resoluciones que definan la posición del partido, así como marcar las directrices que llevarán a cabo, y concretar los órganos ejecutivos, poniéndolos en práctica con el apoyo y cooperación de toda la militancia. (Capítulo I, Principios organizativos comunes de los Estatutos y reglamentos Federales).

Es decir, el proyecto de futuro de un partido político se enmarca en las resoluciones de su ponencia marco que emanan del congreso federal y que obliga a todos; las regionales, del congreso regional y las provinciales, del congreso provincial.

Para qué, entonces, un congreso extraordinario, como el celebrado el pasado lunes por la Agrupación Provincial de Cáceres.

Los congresos extraordinarios tienen como finalidad, en este caso, elegir a los delegados que representan a la provincia en el congreso federal y debatir y votar, en su caso, las enmiendas de las agrupaciones comarcales a la ponencia marco y los estatutos que regirán el futuro del partido. En cambio, los congresos ordinarios regional o provincial tiene como misión anticiparse al futuro al regular en sus respectivas ponencias marco las líneas maestras que tendrán que seguir, de ser ratificados por los congresos, y elegir a los órganos rectores de las ejecutivas regionales y provinciales..

Este organigrama organizativo hace efectiva la democracia como forma de participación de los militantes en la vida del partido, que comienza en la unidad básica territorial, que no es otra que la agrupación municipal que, a través de sus órganos correspondientes, la asamblea general y la comisión ejecutiva municipal, derivan sus propuestas y resoluciones a los órganos superiores: provinciales, regionales y federales.

La democracia en el partido tiene su razón de ser en las asambleas y congresos que, cada cuatro años, han de debatir sus propuestas de futuro, en una permanente adaptación a una realidad cada día más cambiante, que requiere reinventar el futuro para quienes creen en él y se unen, por encima de sus posiciones personales, culturales o profesionales, bajo unos principios comunes que aceptan voluntariamente.

Para el PSOE, que se define como “una organización política de la clase trabajadora y de los hombres y mujeres que luchan contra todo tipo de explotación y aspira a transformar la realidad para convertirla en una sociedad libre, igualitaria, solidaria y en paz que lucha por el progreso de los pueblos”, el periodo congresual abierto, supone una redefinición de su propio futuro, de acercamiento a la realidad nacional, regional y provincial en la firme convicción de que solo la cercanía a los ciudadanos le hará cada día más un partido representativo de toda la sociedad, como lo son las bases que lo sostienen y que le insuflan la fuerza de su poder. Como bien afirma su secretario provincial, Juan Ramón Ferreira, el PSOE es el partido más parecido a la sociedad española, porque integra en sus bases a todas las clases sociales; es decir, un partido interclasista, como la misma España; como sus propios pueblos, en los que culminará el proceso con la renovación de sus agrupaciones locales.