viernes, 3 de abril de 2026

EL BUEN LADRÓN


Cristo y el Buen Ladrón, de Tiziano (Pinacoteca Nacional de Bolonia) 

    Es llegada la hora de la crucifixión en el Calvario, según la costumbre romana. Cristo ha sido crucificado a la hora tercera (nueve de la mañana), según el sistema romano-judío.  A la hora sexta (mediodía), las tinieblas cubren la tierra. La expiración sobreviene a la hora novena (tres de la tarde). El Redentor pasa seis horas clavado en su cruz, crucificado entre dos malhechores: a su derecha, Dimas, el Buen Ladrón; a la izquierda, Gestas, el Mal Ladrón.

    El Buen Ladrón es San Dimas que, junto al Mal Ladrón, fueron crucificados a la misma hora que Jesús de Nazaret. Las representaciones de la crucifixión muestran a Jesús con la cabeza inclinada hacia el lado derecho. Dimas era de origen galileo y poseía una posada, según el evangelio apócrifo de José de Arimatea (1-2). Atracaba a los ricos y favorecía a los pobres. Daba sepultura a los muertos. Saqueaba a los judíos. Robó los libros de la ley en Jerusalén; dejó desnuda a la hija de Caifás, el Sumo Sacerdote judío que presidió el Sanedrín (el consejo judío) durante el juicio a Jesús, que era a su vez sacerdotisa del santuario.

    Según el Evangelio de Mateo, los dos ladrones se burlaron al principio de Jesús; sin embargo, el evangelio de Lucas sostiene que solo fue uno de ellos el que se burló del Señor:  el Mal Ladrón. Uno de los criminales que estaban colgados, Gestas, le insultaba: “Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos también a nosotros”; pero el otro reprendió a su compañero diciéndole: “¿No tienes temor de Dios, tú que estás bajo el mismo castigo? Nosotros estamos sufriendo con toda razón, pero este hombre no hizo nada malo”. Luego, añadió: “Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar.” Jesús le contestó: “En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso.” (Lc, 23, 39-43).

    Según el Evangelio apócrifo de Nicodemo (27, 2-3), al verlo entrar en el Paraíso, todos los santos le preguntaron: “¿Quién eres? Tu aspecto es el de un ladrón. ¿De dónde vienes que llevas el signo de la Cruz sobre tus espaldas?” Y él, respondiéndoles, dijo: “Con verdad habláis, porque yo he sido un ladrón, y he cometido crímenes en la tierra. Y los judíos me crucificaron con Jesús, y vi las maravillas que se realizaron por la cruz de mi compañero, y creí que es el Creador de todas las criaturas, y el rey todopoderoso, y le rogué exclamando. En verdad te digo que hoy serás conmigo en el Paraíso, me respondió. Y me dio este signo de la cruz, advirtiéndome: Entra en el Paraíso llevando esto y, si su ángel guardián no quiere dejarte entrar, muéstrale el signo de la cruz, y dile: Es Jesucristo, el hijo de Dios, que está crucificado ahora, quien me ha enviado a ti.

    Dimas reconoce sus pecados y se encomienda a la gracia del Señor. ¿Quién, si no, le dice que irá con Él al Paraíso?: el mismo Jesucristo. Y la Iglesia le convierte en santo, el primero de su Martirologio (catálogo de los santos), declarado por el Hijo del Padre, el fundador de su Iglesia. El 25 de marzo, su festividad.

    Pues, ¿y Gestas, ¿quién fuere, qué hizo? El Mal Ladrón muere sin arrepentirse de sus pecados. Contrapunto a Dimas, se sitúa a la izquierda del Nazareno. Le reta, se burla de Él: “¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros.” José de Arimatea, en el Protoevangelio de Santiago, dice de él: “Gestas daba muerte a espada a algunos viandantes; a otros les dejaba desnudos. Colgaba a las mujeres de los tobillos y les seccionaba sus pechos con la espada. Tenía predilección por beber la sangre de los miembros infantiles. Nunca conoció a Dios. No obedecía las leyes y venía ejecutando tales acciones, violento como era…”

    En el Evangelio Árabe de la Infancia se relata el episodio del Ataque de los bandidos, en el que unos salteadores atacan a San José y su familia mientras atravesaban un bosque. Uno de ellos, llamado Tito (el Buen Ladrón), intercede para protegerles, mientras que el otro, llamado Dúmasco (el Mal Ladrón), no accede. La Virgen María bendice a Tito y Jesús profetiza que ambos serán crucificados. “De aquí a treinta años, me han de crucificar los judíos en Jerusalén y estos dos ladrones serán puestos en cruz conmigo: Tito estará a la derecha y Dúmasco a la izquierda. Tito me precederá en el Paraíso.” (Evangelio Árabe de la infancia, capítulo XXIII).


miércoles, 1 de abril de 2026

EL LXXII FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO CLÁSICO DE MÉRIDA PROGRAMA NUEVE OBRAS


    El LXXII Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida 2026, que se celebrará del 3 de julio al 30 de agosto próximos, prevé la representación de nueve obras en su escenario habitual del Teatro Romano y otras siete en el Teatro María Luisa de la ciudad.

    El Festival dará comienzo el día 3 de julio con el espectáculo de danza “Spartacus”, del Düseldorf Ballet Theater, que se pondrá en escena hasta el día 5, bajo la dirección artística y dramaturgia de Ana Graciani y con Miguel Ángel Muñoz, Javier Casarubio, Duseldorf Ballet Theater, y Pascal Touzeau como coreógrafo y director.

    Del 8 al 12 de julio será el turno para “Electra Jonda”, adaptada por Juan Guerrero Zamora y dirigida por Manuel Canseco. En el reparto figuran Carolina Lapausa, Juan Gea, Alejandra Torray, Daniel Miguélañez, María Garralón, César Lucendo, Paula Colorado, Ainhoa Molina y José Luis Montón.

    Del 15 al 19, el Teatro Romano acogerá la obra “Timón de Atenas”, de William Shakespeare, dirigida por Hernán Gené, y con Pepe Viyuela, Esther Acevedo, Beatriz Melgares, Tomás Pozzi, Miguel Uribe, Samuel Viyuela y Pepa Zaragoza, en versión de Joaquín Hinojosa y Hernán Gené en la dramaturgia y dirección.

    La obra “Bacanal”, de Juan Carlos Rubio, se representará del 22 al 26, dirigida por Chevi Muraday, con Carlos Hipólito, Juana Acosta, Toni Acosta, Chevi Muraday, Mapi Sagaseta, Elisa Hipólito, Cisco Lara, Julen Pazos, Georgina Flores, Tamar Vela, Inés Valderas en el reparto, con dramaturgia de Juan Carlos Rubio y Chevi Muraday y dirección y coreografía de la última.

    “La comedia de la olla”, de Plauto, estará en escena del 29 de julio al 2 de agosto. Dirigida por Juan Luis Iborra, tiene como actores principales a Carlos Sobera, Ángel Pardo, Silvia Vacas, Jesús Cabrero, Juanjo Cucalón, David Tortosa, Arianna Aragón y Antonio Prieto.

    Del 5 al 9 de agosto está prevista la representación de “Cómicos de Roma”, de David Mamet/Plauto, con los actores Fernando Tejero, Rafa Castejón, Daniel Arias, Adrián Expósito, Jorge Asín, Daniel Morato, Álvaro Tejero, Pedro Moreno, Michel Serrano y Mario Gallardo, con adaptación y dirección de José Pascual.

    “Fedra en los infiernos”, de José María del Castillo, se pondrá en escena del 12 al 16 de agosto, con el siguiente reparto: Lydia Bosch, Julio Peña, Alejandro Albarracín, Antonio Albella, Eva Diago y Yaiza Marcos, bajo la dirección de José María del Castillo.

    Del 19 al 23 de agosto llega “El viaje de Edipo”, de Sófocles, dirigida por Emilio del Valle y la dramaturgia de Emilio del Valle e Isidro Timón, y el siguiente reparto: José Antonio Lucía, Marcial Álvarez, Jorge Muñoz, Sara Jiménez, Vega del Valle, Mamen Godoy, Luna Mayo, Camila Almeda y Fermín Núñez.

    Finalmente, del 26 al 30 de agosto, se representa el musical “Las 9 musas”, de Xénia Reguant, Ricard Reguant y Ferrán González y el siguiente reparto: Angy Fernández, Carmen Conesa, Nerea Rodríguez, Miriam Queba, Clara Alvarado, Noemí Gallego, María Pascual y Erika Bleda.

    Por su parte, en el Teatro María Luisa de Mérida, están programadas las siguientes obras: el 4 de julio, “Penélope, la odisea de mujeres diosas y monstruos”, de Ángel Monteagudo y Laura Torregrosa; el 11 de julio, “Medea”, de Iñaki Ricarte; el 19 de julio, “Prometeo”, de Luis Crespo y Asun Nales; el 25 de julio, “A Paz (La Paz)”, de Aristófanes; el 26 de julio, “Un tal César”, de Marcel Tomás y Susana Lloret; el 1 de agosto, “Medea”, de Eurípedes; y el día 7, “Antígona, la estirpe maldita”, de Ricardo Iniesta.

    El Festival, dirigido por Jesús Cimarro, ha previsto también conferencias y encuentros con los clásicos, creadoras escénicas y el VIII Encuentro de Periodismo Móvil y Cultura; pasacalles, teatro infantil, exposiciones varias y sesiones de cine en el Pórtico del Foro los lunes, además de un Taller de entrenamiento actoral y el Premio Odisea y Penélope.


LA SEMANA SANTA CONECTA EXTREMADURA Y AMÉRICA CINCO SIGLOS DESPUÉS

    


    Cinco siglos después, Extremadura y América siguen conectadas de corazón y alma, compartiendo imaginario visual, liturgias y manifestaciones religiosas, como la Semana Santa, según informa la Fundación Extremeña de la Cultura a través de Extremestiza.

Extremadura, a través de los conventos y la evangelización, llevó a América la iconografía religiosa. La principal influencia es la representación de la Virgen de Guadalupe, la figura más emblemática que cruzó el Atlántico, venerándose también en lugares como México, con su adaptación como “Virgen Morena”.

Escultores y talladores en el Nuevo Mundo, que desarrollaban su actividad en escuelas como la cuzqueña, siguieron los cánones de maestros extremeños como Francisco de Zurbarán.

Estos días de pasión es frecuente ver en poblaciones extremeñas, como Jerez de los Caballeros y Cáceres, procesiones y cofradías. De modo similar también se procesiona en poblaciones de Colombia, Perú o México. En la zona colombiana de Popayán, los cargueros o costaleros portan a sus espaldas vírgenes y figuras que veneran en una perfecta simbiosis con la Semana Santa que puede representarse en cualquier ciudad española.

También encontramos huellas del mestizaje, de ese legado compartido, en las mesas de Pascua. La repostería tradicional extremeña como las perrunillas, flores o torrijas, viajaron a América, difundiéndose a través de los conventos, donde les añadieron ingredientes locales como el chocolate y la vainilla, enriqueciendo la gastronomía de una y otra orilla.

La imagen expuesta es un lienzo de la procesión del Santo Sepulcro, presentado en la exposición “Historia de Semana Santa de Lima: procesión y fiesta”, lienzo anónimo de 1565-1670, que recoge la procesión del Viernes Santo en la Plaza Mayor de Lima, expuesta en la galería de arte “Pancho Fierro”, con la colaboración de la municipalidad metropolitana de Lima.