Rafael
Moneo Vallés (Tudela, Navarra, 1937) ingresó ayer como
académico de honor de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes
(RAEX) con un discurso titulado “Disquisiciones en torno a la catedral de
Plasencia. Abierto elogio de su arquitectura”, acto celebrado en la sede de la
institución en Trujillo, en un salón de actos repleto de público.
El
recipiendario estuvo arropado por la Mesa de la RAEX, presidida por su
directora, María del Mar Lozano Bartolozzi, académicos numerarios, electos y
correspondientes; la presidenta de la
Junta de Extremadura, María Guardiola; la alcaldesa de la ciudad, Inés Rubio;
la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, María Félix
Tena; el fiscal-jefe, Francisco Javier Montero Juanes; el subdelegado del
Gobierno en Cáceres, José Antonio García; portavoz del PP en la Asamblea de
Extremadura, Sánchez Juliá; el exministro de Educación, Cultura y Deporte,
Íñigo Méndez de Vigo; diputados familiares, arquitectos y amigos.
LA CATEDRAL DE PLASENCIA, “ASOMBROSO
EDIFICIO”
Rafael
Moneo, que hizo su entrada en el salón acompañado por los académicos numerarios Trinidad Nogales y José Julián Barriga, manifestó en su discurso que “la
catedral de Plasencia es un asombroso edificio en el que queda reflejada la
vida de toda una ciudad, importando esta tanto más que la mera autoría de una
obra que hoy parece que sea la única preocupación de un crítico de la arquitectura
del siglo XVI. Pensar que en ella se dan cita la Catedral Vieja, las murallas,
el claustro, su sala capitular, la Catedral Nueva y su misteriosa y siempre
resbaladiza historia; la sillería del maestro Rodrigo Alemán, el proyecto que
hubiera llevado a cabo a que una catedral completa y nueva hubiera permitido
competir con la catedral de Segovia… son episodios que posiblemente permiten
ser estudiados uno a uno, en tanto que el `todo´, afortunadamente, se resiste a
ser `embalsamado´”.
El
académico de honor señaló en su discurso que “la riqueza y la variedad de una catedral
como la de Plasencia se resiste a ser vista como otras que se distinguen por su
diversidad, pero también por la posibilidad de tantos episodios distintos que
hacen difícil explicar su continuidad y que dan pie a circunstancias que en
modo alguno establecen una incontrovertible unidad”.
Moneo
señaló que “la catedral podemos verla como el resultado de conectar alzados muy
distintos, como son los de la Catedral Vieja y la torre capitular, conocida
como fachada del Enlosado, o el de la fachada frente a la Casa del Deán, en la
que el orden del transepto se impone y se adueña de los ojos del espectador,
cautivados por un alzado en el que se produce una escalada sin fin de pilastras
y columnas”.
Recordó
a los maestros que intervinieron en sus obras (Juan de Alba, Enrique Egas,
Francisco de Colonia, Alonso de Covarrubias, Diego de Siloé y Rodrigo Gil de
Hontañón); se refirió a sus estilos, “un gótico moderno”, como lo definió
Antonio Ponz, y a la “decisión de establecer que la Catedral Nueva de Plasencia
debía absorber, englobar, envolver, a la Catedral Vieja, que debía mantenerse
en pie mientras se llevaban a cabo las obras de construcción”.
LAUDATIO DE LA DIRECTORA DE LA RAEX
La directora de la
RAEX, María del Mar Lozano Bartolozzi, tras recordar el paisanaje que les une y
sus obras en Pamplona, hizo alusión en su laudatio
a los méritos y distinciones internacionales recibidos por el nuevo académico
de honor, así como a sus obras realizadas en Extremadura, por él considerada
como “una tierra de adopción”, entre las que recordó la Casa de Cultura de Don
Benito (1991-1997), el refectorio de la Hospedería del Monasterio de Guadalupe
(1991-1994), el edificio de la Confederación del Guadiana en Mérida (1991-2007)
o el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (1980-1986) y su ampliación
(2011-2025), que alberga un espacio expositivo y un salón de actos.
Refiriéndose a su “discurso de arquitecto”, significó que
Moneo considera que la catedral de Plasencia se distingue por su “diversidad”,
donde “el espacio se desmenuza en episodios”, “pintoresca”, “de conectar
alzados muy distintos” y “ejemplo de una evolución con vida propia”.
Finalmente, se dirigió a la presidenta de la Junta, María
Guardiola, que visitaba por primera vez la Academia, a la que manifestó que el
saber que atesora la institución está al servicio de la Comunidad, como se pone
de manifiesto en sus congresos sobre figuras relevantes de su historia, como el
próximo dedicado a frey Nicolás de Ovando en octubre, y a difundir el legado de
las relaciones entre Extremadura y América.