Llevamos días, quizá semanas, eclipsados ante el eclipse del miércoles. No esperamos otra cosa más que la interposición de la Tierra entre la Luna y el Sol. Durante el atardecer del miércoles, día 12, tendrá lugar el primer eclipse solar total visible desde la Península Ibérica en más de un siglo. La Luna se interpone entre la Tierra y el Sol y bloquea por completo su disco. Un fenómeno que no se veía desde hacía 121 años. El momento cumbre comenzará a las 20:30 horas.
En España, el eclipse podrá verse totalmente desde las siguientes ciudades: Bilbao, Burgos, Castellón, La Coruña, Cuenca, Guadalajara, León, Lérida, Logroño, Lugo, Oviedo, Palencia, Palma de Mallorca, Santander, Segovia, Soria, Tarragona, Teruel, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza.
De entre todas las ciudades citadas, será Oviedo donde la magnitud y la duración de la fase del eclipse (1 m, 48 s.) serán mayores. La línea central del eclipse (de máxima magnitud y duración) seguirá en territorio peninsular español, aproximadamente, una trayectoria ligeramente curva trazada entre la localidad asturiana de Luarca y la castellonense de Peñíscola. En una situación al este de Luarca, la duración de la fase de totalidad (1m, 50s) y la magnitud del eclipse (1,107) serán las máximas del territorio español.
HISTORIA
DE LOS ECLIPSES
El eclipse del 30 de agosto de 1905 siguió un camino similar por nuestro país. Otro eclipse solar total tuvo lugar el 17 de abril de 1912, días después del hundimiento del Titanic (noche del 14 y madrugada del mismo mes y año). Fue un eclipse híbrido que, aunque teóricamente fue total sobre suelo español, los testigos dijeron que fue anular (la duración de la fase de totalidad estimada era inferior al segundo, en una franja en torno a un kilómetro de ancho).
El antepenúltimo eclipse solar visible desde España fue el famoso del 29 de mayo de 1919, en el que Einstein demostró la teoría de la relatividad, y cuya franja de totalidad atravesó Guinea Ecuatorial. El penúltimo eclipse que tuvo lugar en España ocurrió el 2 de octubre de 1959 y recorrió las provincias de Tenerife y Las Palmas y la provincia del Sahara. El último eclipse total solar se produjo el 30 de junio de 1973 en el corazón de África, que pudo apreciarse como tal desde aguas españolas de la entonces provincia del Sahara. El siguiente eclipse total visible desde España ocurrirá el 2 de agosto de 2027 y, aunque será de mucha mayor magnitud que éste, solo podrá verse como total desde el sur de Andalucía.
RIESGOS
Y REFUERZOS DE SEGURIDAD
Turistas nacionales y extranjeros han llenado los hoteles y casas rurales desde los que pueden ver el eclipse. Las autoridades han advertido sobre los riegos sanitarios a los que se exponen sin las debidas precauciones (riesgos de picaduras de insectos, de transmisión de enfermedades, de masificaciones, de verificación de las gafas adecuadas y su autenticidad, de supervisar a menores de edad o personas con discapacidad, de planificar con antelación los desplazamientos, de evitar detenerse en los arcenes, de llevar los suministros básicos, de utilizar las zonas habilitadas, de no dejar residuos, de evitar perturbaciones a la fauna local, de no invadir fincas o terrenos agrícolas, sobre los riesgos de incendios forestales…)
Se prevé que la movilidad podría duplicarse por el eclipse con hasta 1,5 millones de desplazamientos adicionales (entre un 30 y un 100 por ciento desde la zona de parcialidad del eclipse hasta la zona de totalidad). La Guardia Civil desplegará a más de 24.000 agentes, distribuidos en los diferentes puntos de observación de todo el territorio nacional. Comarcas enteras, zonas rurales del norte peninsular y puntos de gran visibilidad, registran una ocupación cercana al cien por cien. Los hoteles y alojamientos en las zonas de mejor visibilidad han multiplicado sus tarifas hasta un 650 por ciento respecto a las estancias normales de la época, hasta 1.000 euros por habitación. La hostelería hará su agosto en agosto por el eclipse. Los hospitales han reforzado las urgencias y los servicios de oftalmología en la “zona cero” del eclipse. Hasta el presidente del Gobierno saldrá de su residencia habitual de veraneo para verlo en un pueblo de Guadalajara.
Eclipsados por el eclipse, nos olvidamos de Ceuta, del control de las fronteras, de la corrupción, de la unidad europea, de la disuasión militar, de los menas, del si “vis pacem, para bellum” (si quieres la paz, prepara la guerra), como si el eclipse fuere una ausencia, una evasión, una huida, una ocultación de nuestros problemas y realidades, que no pasarán en un instante, como este, transitorio, fugaz, ausencia vacacional para quienes la hubieren…, como una elipse ante el eclipse.


