martes, 5 de mayo de 2026

ZURBARÁN INSPIRÓ EL ZURBARANISMO NOVOHISPANO E INFLUYÓ EN EL MESTIZAJE ARTÍSTICO EN AMÉRICA


Imagen que presenta la exposición en la Nationat Gallery: Santa Casilda (1635), 

de Francisco de Zurbarán, (Cedida por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid).


El impacto de la obra del gran pintor extremeño Francisco de Zurbarán (Fuente de Cantos, Badajoz, 1598; Madrid, 1664) en el continente americano marcó corrientes artísticas locales, sobresaliendo el denominado zurbaranismo novohispano, término al que aluden investigaciones sobre la figura y estilo de este autor del Barroco, creador de impresionantes bodegones, lienzos y estampas, principalmente de temática religiosa, según informa Extremestiza, de la Fundación Extremeña de la Cultura.

Estos días se expone en Londres una muestra itinerante del artista, reconocido como el pintor español que más sedujo a Hispanoamérica en el siglo XVII y buena parte del XVIII.

Zurbarán viajó a América a través de su arte, con la distribución de sus creaciones desde su taller sevillano y también desde otro taller de Santo Domingo de Guatemala; y también gracias a creadores como Juan Tinoco o Melchor Pérez de Holguín, afincados en Puebla (México) y en Potosí (Bolivia), respectivamente.

Sus grandes dotes artísticas, el dominio de técnicas y su especial forma de trasladar la devoción y espiritualidad, hizo llegar su arte a destinos como México, Bogotá, Lima y Guatemala, especialmente a conventos y colecciones locales.

El maestro del claroscuro recibió numerosos encargos, adaptando las temáticas de carácter bíblico al mercado americano, como en las series de patriarcas inspiradas en el testamento de Jacob de G, 49.

Zurbarán contribuyó con su arte a revestir y decorar numerosos monasterios y conventos. Cartujos, dominicos, mercedarios, jesuitas…, de todas estas órdenes llegaban los principales encargos para el pintor extremeño.

El denominado zurbaranismo novohispano se caracterizó por el claroscuro, la austeridad, el realismo y la espiritualidad, influyendo notablemente en pintores locales como José Juárez, principal difusor de este movimiento en México.

Otra figura fundamental en la difusión del estilo de Zurbarán en la Nueva España fue Sebastián López de Arteaga, discípulo del pintor, quien a su vez sería maestro de Juárez en América.

Esta corriente adoptó el uso intenso de luces y sombras (claroscuro), volúmenes contundentes, destalles en las vestimentas y lo hizo a través de la reinterpretación de la obra del extremeño, mezclando características y elementos locales.

El Caravaggio español, el artista que detiene el tiempo, el gran genio, como se refieren durante estos días algunas de las muchas reseñas sobre la exposición de Zurbarán en Londres, resultó fundamental en el puente artístico entre España y América.

Este gran artista extremeño y su legado revalorizan el papel de Extremadura en la historia, evidencian el profundo lazo de unión entre la región extremeña e Hispanoamérica, esta gran y fascinante historia de cultura compartida que Extremestiza pone en valor con sus acciones y sus diez líneas estratégicas.

El equipo que ha dirigido el documental sobre las diferentes etapas del pintor extremeño que acompaña la exposición en la National Gallery de Londres estuvo grabando en su localidad natal y en más lugares de Extremadura.


jueves, 30 de abril de 2026

LA REINA DOÑA SOFÍA INAUGURA UNA EXPOSICIÓN DE ZURBARÁN EN LONDRES


 Su Majestad la Reina Doña Sofía durante el recorrido por la exposición (© Efe)


    Su Majestad la Reina Doña Sofía ha asistido en Londres a la inauguración de la exposición de cincuenta cuadros del pintor extremeño Zurbarán (Fuente de Cantos, Badajoz, 1598; Madrid, 1664), pintor del Siglo de Oro español que destacó en la pintura religiosa, considerada una de las principales referencias de la pintura española del siglo XVII, e integrada por préstamos procedentes de España, Francia y Estados Unidos, según informa la Casa Real.

    A su llegada a la National Gallery, lugar de la exposición “Zurbarán”, la Reina, que estuvo acompañada por la embajadora de España en el Reino Unido, Emma Aparici, fue recibida por el presidente del Patronato de la National Gallery, John Booth, y el director de la institución, Gabriele Finaldi, y recibió el saludo de otros patronos de la misma.

    Ya en el vestíbulo, Su Majestad la Reina Doña Sofía asistió a las intervenciones de bienvenida pronunciadas por el presidente del Patronato de la National Gallery, la embajadora de España en el Reino Unido y el director de la institución.

    A continuación, Doña Sofía realizó un recorrido por la exposición “Zurbarán”, compuesta por una selección de lienzos, entre las que figuran obras procedentes del Museo de Bellas Artes de Lyon, el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, el Museo de Arte de Cleveland y The Norton Simon Foundation.

    Al término de la visita, Su Majestad la Reina Doña Sofía departió con los asistentes al acto. 

    La muestra podrá visitarse desde el 2 de mayo hasta el 23 de agosto.


TERESA DE ALONSO, ABADESA DEL CONVENTO DE SAN ILDEFONSO DE PLASENCIA


Convento de San Ildefonso en Plasencia.


    Teresa de Alonso (Plasencia, 1380;1449) fue una religiosa primera rectora y abadesa del convento de San Ildefonso de Plasencia que, según Alejandro Matías, fundó el edificio en 1412, bajo la regla de San Francisco. [1]

    “Su vida recogida --según cuenta el autor de Las siete centurias y recoge Díaz y Pérez en su Diccionario-- y educación mística le hicieron retirarse a la casa que en 1412 habían fundado las beatas de San Ildefonso, convertidas en comunidad en 1417. El obispo D. Gonzalo de Zúñiga dio forma de vivir como terceras de San Francisco (iglesia y monasterio) a las beatas de San Ildefonso, en las casas y corral que les cedió el bachiller Miguel Sánchez Llanguas, arcediano de Plasencia. Estas beatas no habían estado hasta entonces bajo obediencia y regla aprobada. El obispo les dio licencia para que tuviesen capellán que les dijese misa y les administrase los sacramentos, así como para que pudiesen tener una campana para tocar a las horas y para que digan los oficios divinos y tengan sacramento.

    Las letras del obispo y de la fundación dicen que les dio esta licencia en el dicho día, estando en un muro o castillo que es arrimado a sus palacios, que sería en alguna torre o cubo de los muros de la ciudad que dan, como se ve, junto a las casas o Palacio Episcopal, estando presente a esta licencia Gil Martín, provisor y vicario general del Obispado; Diego de Zúñiga, maestresala, y Fernando de Zúñiga, camarero del obispo.

    Las beatas que entonces había eran: Teresa Alonso, de Plasencia; María Fernández, de Béjar; Juana Martín, Catalina Fernández de Cepeda, Elvira Gómez del Barco y Marina González, de Talavera, beatas pobres y que después, a 31 de enero, les dio posesión el provisor y vicario general Gil Martínez, doctor en Derecho. Tomaron el hábito, velo y cordón de San Francisco en la misa mayor, al tiempo del Ofertorio, de mano de fray Martín, fraile Francisco, y acabada la misa, eligieron por madre y rectora a Teresa Alonso.

    El rey don Enrique IV fue después uno de los favorecedores de este convento, dejándole de renta cien fanegas de trigo de la medida mayor, en las tercias de Trujillo, confirmando esta memoria luego los Reyes Católicos. El famoso obispo don Pedro González de Acevedo dejó después a este convento cien ducados de renta y veinticinco fanegas de trigo. Compró unas casas que agregó al convento, y labró un cuarto, portería y locutorio para las monjas, que es lo mejor que tiene el monasterio, gastándose 6.000 ducados. El regidor Pedro Gómez les dejó 300 ducados de renta, los 200 para dos monjas de su linaje y los 100 para la capilla de la Concepción de la misma iglesia, como consta en la lápida conmemorativa que se ve en la pared de la misma.

    Hasta aquí las noticias de ese convento, en cuya fundación va tan íntimamente unido el nombre de doña Teresa, muerta en 1449, en opinión de santa, al decir de la Memoria que Ms. (título de cortesía para referirse a una mujer sin revelar su estado civil) anda en manos de las monjas de dicho convento de San Ildefonso.”

    Fray Alonso Fernández no difiere mucho de estos datos aportados por Alejandro Matías y recogidos por Díaz y Pérez, y añade:

     “Tiene la capilla mayor como patrones de este convento la casa de los Villalvas, en la cual tienen sus entierros; y labraron la iglesia y capilla mayor a sus expensas. Aquí está sepultado el coronel Cristóbal de Villalba, de quien tratará la historia en su lugar. En este convento está la cofradía de San José, que es de la celebrada de esta ciudad por los oficiales carpinteros, las cuales hacen la fiesta del glorioso patriarca, segundo día de Pascua de Resurrección, con solemnidad de procesión, sermón y misa. Es monasterio reformado y donde se crían en este tiempo religiosas de buen espíritu, de mucha oración y frecuencia de sacramentos.”

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[1] Vid.: Matías Gil, Alejandro: Las siete centurias de la ciudad de Alfonso VIII, Boletín de la Real Academia de la Historia, Tomo I, Cuaderno III, pág. 100, 1877. Véase también: Díaz y Pérez, Nicolás: Diccionario histórico, biográfico, crítico y bibliográfico de autores, artistas y extremeños ilustres, T. I, Madrid, Imprenta Viuda e hijos de Abieza, pág. 30. Fray Alonso Fernández: Historia y anales de la Ciudad y Obispado de Plasencia, Excmo. Ayuntamiento de Plasencia, Plasencia, 2000, págs. 88-89.