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| Portada de "El Cantón Extremeño" |
Periodista y diputado constituyente en 1871
por Cáceres (distrito de Plasencia), Juan
González Hernández (Plasencia, 27/04/1826;14/08/1871) fundó los periódicos
extremeños El Valle (1855), La Gaceta Agrícola (1867), y El Cantón Extremeño (1869), además de
colaborar en El Regenerador Extremeño
y El Faro del Pueblo. También fue
cofundador del diario placentino El Demócrata
[1]
y colaboró activamente en cabeceras madrileñas de corte progresista como La Democracia y La Voz del Pueblo. [2]
Si bien Ossorio y Bernard le hace diputado constituyente
en 1869, según el Índice histórico del Congreso de los Diputados, solo habría
obtenido escaño por el distrito de Plasencia tras las elecciones del 8 de marzo
de 1871 (legislatura 1871-1872), cargo que habría perdido al fallecer ese mismo
año, en el que fue sustituido por Manuel García Martínez. [3]
Díaz y Pérez dice de él que “fue una persona muy
influyente durante el período de la revolución de 1868”, que murió
desastrosamente en el incendio de una casa de la plaza de la Constitución de su
ciudad natal en 1871. Cita un artículo biográfico que le dedicó El Cantón Extremeño, periódico que
fundara junto a Pinto, primer alcalde republicano de Plasencia durante la I
República (1873-1874).
En él se recuerda que cursó Filosofía en el Seminario
Conciliar de la ciudad y después, en Madrid, ingresó como pensionista en el
famoso Colegio de Masarnau, donde estudió Matemáticas, ingresando en la escuela
especial de ingenieros militares con el número dos; pero, por desgracias
familiares, tuvo que abandonar y regresar al hogar paterno. No obstante, sacó
partido de los estudios adquiridos y fue director de Caminos vecinales, maestro
de Obras y Agrimensor, que le proporcionaron la subsistencia.
Republicano ferviente desde 1850, pocos como él y su
correligionario Baltasar Sánchez Bueno merecen citarse como tipos de arraigadas
creencias en el extenso y popular Partido Democrático Republicano y pocos como
ellos tuvieron el valor para resistir los embates de la insidia reaccionaria.
Logró
organizar un club democrático en 1854, disuelto por el gobernador de la
provincia en 1856. Después fundó una sociedad de jornaleros para comprar bienes
nacionales, que hubieran mejorado el estado social de sus miembros, si la
desgracia no hubiera destruido sus planes.
Entre
1865 y 1868 fundó los comités republicanos del partido en Plasencia y gran
parte de la derecha del Tajo y fundó y dirigió los periódicos ya citados.
Agitada en la provincia la cuestión de la vía férrea, escribió en 1861 el
folleto Los ferrocarriles extremeños;
en 1863, Las sociedades de crédito y
el titulado Última palabra sobre los
ferrocarriles extremeños, que mereció los honores de la denuncia oficial
conservadora. Por “infundadas sospechas”, fue prendido, junto a otros, en mayo
de 1867. “Probada su inocencia, a los pocos días fue puesto en libertad; pero
en la noche del 1 de septiembre del mismo año, fue trasladado a la capital
junto a sus convecinos Pinto (padre e hijo), Buitrago y Silva Fernández, y de
allí al castillo de San Sebastián de Cádiz, donde permaneció con sus compañeros
hasta el 1 de noviembre.
La
revolución de septiembre de 1868, en la que tomó parte muy activa,
encontrándose en Madrid, animó su abatido espíritu. Su partido, quiso premiarle
sus méritos con la investidura de diputado a Cortes, que rehusó. Una
insignificante mayoría de 46 votos impidió que el distrito de Malpartida no
contase en la Diputación con uno de sus miembros más ilustrados.
Sus
correligionarios lograron vencer la repugnancia que siempre sintió por ir a las
Cortes y lograron que aceptase su candidatura, que obtuvo un completo triunfo
sobre sus competidores en el distrito de Plasencia y Jarandilla por una mayoría
de 2.562 votos y un total de 4.392. Tomó asiento en el Congreso el 1 de junio
de 1870, en el que dio pruebas de su mucha valía.
La
noche del 14 de agosto de 1871 fue una fecha triste para Plasencia. Un voraz
incendio amenazaba con convertir en cenizas la casa y librería de su
correligionario Juan Núñez Amor. Subió solo y con la velocidad del rayo por la
escalera que llevaba al último piso y, penetrando en una reducida estancia,
llena de recortes de papel, se acercó a una botella de gas, situada en un
rincón, que estalló con el calor. Ante sus gritos de auxilio, acude a dárselo
el atrevido Francisco Pablo y, abrazados, bajan la escalera rodando y medio
asfixiados y expuestos a perecer si un esforzado guardia civil no los hubiera
socorrido, ardiendo como un volcán y pidiendo a gritos que acabaran de matarle
para terminar con sus padecimientos, que le aliviaron la gran cantidad de agua
que le arrojaron unos vecinos.
Trasladado
a su domicilio y pese a la atención médica recibida, falleció a las pocas
horas. [4]
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[1]
Vid.:
Pulido Cordero, Mercedes; Ureña Bracero, Jesús y Nogales Flores, Tomás: Sepuex,
Unex, Publicaciones periódicas extremeñas, catálogo digital. “Su objeto fue la defensa de la declaración de
derechos hecha por la Junta Revolucionaria de Madrid y por las de toda España.
Juan González Hernández y Evaristo Pinto Sánchez, personalidades de la vida
periodística placentina, fundaron este periódico diario, excepto lunes, que
dedicó gran atención al ferrocarril Madrid-Sevilla. El número prospecto es de
10 de abril de 1869. En el mismo año de salida se convirtió en El Cantón Extremeño.” Fueron editados
veinticuatro números durante 1869, en la primera etapa.
[2] Vid.: Ossorio
y Bernard, Manuel: Ensayo de un catálogo
de periodistas españoles del siglo XIX, Juan González Hernández, Madrid,
Imprenta y litografía de T. Talaván, pág. 181.
[3] Vid.: Tras las elecciones generales celebradas en
España en 1871, resultó elegido por Cáceres Juan González Hernández (Plasencia) por el Partido Republicano
Democrático Federal (PRDF). Véase también la
Gaceta de Madrid, de 6 de octubre de 1872, núm. 280, pág. 58, sesión
celebrada el día 3 de octubre de 1872, en la que se afirma que “sin discusión
se aprobó el acta de Plasencia (Cáceres) y fue proclamado diputado el señor don
Manuel García Martínez. Asimismo, en el Diario de sesiones, serie histórica,
correspondiente a la legislatura de 1871, se relacionan los diputados que han
sido admitidos por la aprobación de las actas, con expresión de sus respetivos
distritos, figurando González Pérez (Sr.
D. Juan), en la pág. 1743.
[4] Vid.: Díaz y
Pérez, Nicolás: Diccionario biográfico,
crítico y bibliográfico de actores, artistas y extremeños ilustres, Pérez y
Boix Editores, Madrid, 1884, Tomo I, pág. 372.