Tras toda una vida dedicada a la investigación, la enseñanza, a la defensa de las minorías y a la lucha contra el racismo, el profesor Tomás Calvo Buezas (Tornavacas, Cáceres, 1936) cumple hoy 90 espléndidos años, llenos de lucidez, rigor intelectual, pasión por la justicia social y la defensa de los inmigrantes, además de la pasión por la educación y la transmisión de la enseñanza que le inculcaron sus padres (Tomás, como él, de Plasencia, y Dolores, de Jerte, ambos maestros en su pueblo natal), que formaron, junto a sus hijos a varias generaciones de jóvenes que han triunfado después en el mundo de la enseñanza y la investigación.
Don Tomás inició su formación en el Seminario Conciliar de Plasencia, como tantos jóvenes de su época, y llegó a sacerdote. Fue párroco de la iglesia de San Martín de Tours de Trujillo y cada mañana, cuando salía de la iglesia y veía la estatua de Pizarro a su izquierda, no se le venían a la cabeza precisamente las hazañas de los descubridores y colonizadores que partieron de aquella ciudad al Nuevo Mundo. Anticipado a la mentalidad y el pensamiento único de su tiempo, fue considerado un rebelde sin causa, seguido muy de cerca por la policía franquista y hasta por su obispo, Zarranz y Pueyo (prelado de la diócesis entre 1946 y 1973) que, en cierta ocasión, le preguntó si se consideraba un “tupamaro” (guerrilla izquierda urbana surgida en Uruguay, activa entre los 60 y 70, y que propugnó la revolución social con robos, secuestros y asesinatos). Muy al contrario, él hizo las Américas huyendo para formarse, conocer la realidad y luchar contra ella con la única arma posible: la educación. Allí pasaría diez años: cinco de estudio y otros cinco de investigación.
Antes se doctoró en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, obtuvo la licenciatura en Ciencias Sociales y el doctorado en la Pontificia de Salamanca, Sociología en Lovaina, master en Ciencias Sociales por la Universidad de California y realizó cursos de doctorado en la Universidad de Nueva York.
Con este bagaje intelectual, el profesor Calvo Buezas fue el primer catedrático de Antropología Social de España en Iberoamérica durante más de treinta años y formó a generaciones de estudiantes. Dirigió veintidós tesis doctorales y más de sesenta tesinas y proyectos de investigación. Fue profesor invitado en diversas universidades europeas, americanas y de Estados Unidos. Al término de su carrera académica, fue catedrático emérito de su disciplina en la institución en la que la desarrolló la docencia y fue nombrado presidente de la Federación Internacional de Estudios de América Latina y el Caribe. También fue profesor en universidades de Venezuela, Estados Unidos y Méjico. Asimismo, fue representante de España en la Comisión Europea de la Lucha contra el Racismo del Consejo de Europa.
Como subraya en su biografía Feliciano Robles, el profesor Calvo Buezas ha dejado una huella imborrable en la educación, la investigación y la justicia social. Su compromiso ha sido reconocido con numerosos premios y distinciones: Premio Nacional de Investigación sobre Bienestar Social 1988, Premio a la Tolerancia de la Asociación de Derechos Humanos 2010, Medalla de Extremadura 2013, Medalla de la Cultura de Puerto Rico, Medalla de la Ciudad de Dallas y Bandera del Estado de Texas. En 2022 fue nombrado académico correspondiente de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes.
El Decreto 154/2013, de 27 de agosto, de la Presidencia de la Junta de Extremadura, por el que se le concedía la Medalla de Extremadura, reconocía la labor profesional de este insigne intelectual extremeño, “caracterizada por una constante lucha por la justicia y por la convivencia pacífica entre culturas, con una especial atención a los aspectos directamente relacionados con el combate al racismo y con la solidaridad hacia los emigrantes y los más desfavorecidos de la sociedad”.
Autor de más de una veintena de libros, ha participado en más de doscientas monografías colectivas con sus artículos. Durante el año 2024 inició la presentación en la sede de la Asamblea de Extremadura y en las principales ciudades de la región de sus tres últimas obras: “Cuba, libre y democrática. Qué piensan los cubanos”, “Inmigración, racismo y sexismo y cambio de valores en España 1986-2024” y “Racismo, hispanofobia y cambio de valores en América”.
El 15 de noviembre de 2024 decía en la presentación de su última trilogía en Mérida: “En América se nos odia y se nos ama más. En España hay más anti-España que en los países latinoamericanos, empezando por los escolares, empezando por México… El espíritu de las cumbres hispanoamericanas, iniciadas en México en 1991, de perdón, es el futuro… La historia es el avance en la mayoría de comunicación entre los pueblos de bienes (por el comercio; de dioses, por el saber; de mujeres, por el mestizaje; y de alianzas y de palabras de comunicación).”
Felicidades y larga vida, don Tomás.

