lunes, 21 de septiembre de 2026

SANTA EULALIA ESTRENA SU HIMNO DEL NUEVO AÑO JUBILAR DURANTE EL VIA MARTYRUM DEL SÁBADO



    La patrona de Mérida, Santa Eulalia, estrenará el próximo sábado, día 26, el himno del Nuevo Año Jubilar, que tendrá lugar entre 2027 y 2028, durante la celebración del Via Martyrum (el camino de los martirios), en el Templo de Diana.

    El Trecenario que comienza hoy en tres ejercicios diarios (9:30, 19:30 y 20:30 horas) es un ciclo de celebraciones religiosas de trece días de duración que se celebra en la basílica en honor a la patrona de la ciudad, de los jóvenes de la archidiócesis de Mérida-Badajoz y alcaldesa perpetua de Mérida, que estarán acompañados por el coro “Manuel Domínguez” de la basílica.

    Durante este período se realizan ejercicios diarios y eucaristías centrados en conmemorar la vida y los diferentes martirios sufridos por la mártir, según la tradición cristiana, con la asistencia de párrocos de la ciudad y en lugares con devoción eulaliense.

    El Via Martyrum tendrá lugar el sábado día 26, a las 22:00 horas, desde la cabecera del puente romano, en Nueva Ciudad, con la colaboración del Ara Concordiae y Emerita Antiqva.

    El lunes 5 de octubre, a las 19:30 horas, se oficiará una misa por los hermanos fallecidos de la Asociación.

 

domingo, 20 de septiembre de 2026

MONEO INGRESA EN LA ACADEMIA DE EXTREMADURA CON UN ELOGIO A LA CATEDRAL DE PLASENCIA



Rafael Moneo Vallés (Tudela, Navarra, 1937) ingresó ayer como académico de honor de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (RAEX) con un discurso titulado “Disquisiciones en torno a la catedral de Plasencia. Abierto elogio de su arquitectura”, acto celebrado en la sede de la institución en Trujillo, en un salón de actos repleto de público.

    El recipiendario estuvo arropado por la Mesa de la RAEX, presidida por su directora, María del Mar Lozano Bartolozzi, académicos numerarios, electos y correspondientes;  la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola; la alcaldesa de la ciudad, Inés Rubio; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, María Félix Tena; el fiscal-jefe, Francisco Javier Montero Juanes; el subdelegado del Gobierno en Cáceres, José Antonio García; portavoz del PP en la Asamblea de Extremadura, Sánchez Juliá; el exministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo; diputados familiares, arquitectos y amigos.

LA CATEDRAL DE PLASENCIA, “ASOMBROSO EDIFICIO”

Rafael Moneo, que hizo su entrada en el salón acompañado por los académicos numerarios Trinidad Nogales y José Julián Barriga, manifestó en su discurso que “la catedral de Plasencia es un asombroso edificio en el que queda reflejada la vida de toda una ciudad, importando esta tanto más que la mera autoría de una obra que hoy parece que sea la única preocupación de un crítico de la arquitectura del siglo XVI. Pensar que en ella se dan cita la Catedral Vieja, las murallas, el claustro, su sala capitular, la Catedral Nueva y su misteriosa y siempre resbaladiza historia; la sillería del maestro Rodrigo Alemán, el proyecto que hubiera llevado a cabo a que una catedral completa y nueva hubiera permitido competir con la catedral de Segovia… son episodios que posiblemente permiten ser estudiados uno a uno, en tanto que el `todo´, afortunadamente, se resiste a ser `embalsamado´”.

El académico de honor señaló en su discurso que “la riqueza y la variedad de una catedral como la de Plasencia se resiste a ser vista como otras que se distinguen por su diversidad, pero también por la posibilidad de tantos episodios distintos que hacen difícil explicar su continuidad y que dan pie a circunstancias que en modo alguno establecen una incontrovertible unidad”.

Moneo señaló que “la catedral podemos verla como el resultado de conectar alzados muy distintos, como son los de la Catedral Vieja y la torre capitular, conocida como fachada del Enlosado, o el de la fachada frente a la Casa del Deán, en la que el orden del transepto se impone y se adueña de los ojos del espectador, cautivados por un alzado en el que se produce una escalada sin fin de pilastras y columnas”.

Recordó a los maestros que intervinieron en sus obras (Juan de Alba, Enrique Egas, Francisco de Colonia, Alonso de Covarrubias, Diego de Siloé y Rodrigo Gil de Hontañón); se refirió a sus estilos, “un gótico moderno”, como lo definió Antonio Ponz, y a la “decisión de establecer que la Catedral Nueva de Plasencia debía absorber, englobar, envolver, a la Catedral Vieja, que debía mantenerse en pie mientras se llevaban a cabo las obras de construcción”.

LAUDATIO DE LA DIRECTORA DE LA RAEX

    La directora de la RAEX, María del Mar Lozano Bartolozzi, tras recordar el paisanaje que les une y sus obras en Pamplona, hizo alusión en su laudatio a los méritos y distinciones internacionales recibidos por el nuevo académico de honor, así como a sus obras realizadas en Extremadura, por él considerada como “una tierra de adopción”, entre las que recordó la Casa de Cultura de Don Benito (1991-1997), el refectorio de la Hospedería del Monasterio de Guadalupe (1991-1994), el edificio de la Confederación del Guadiana en Mérida (1991-2007) o el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (1980-1986) y su ampliación (2011-2025), que alberga un espacio expositivo y un salón de actos.

    Refiriéndose a su “discurso de arquitecto”, significó que Moneo considera que la catedral de Plasencia se distingue por su “diversidad”, donde “el espacio se desmenuza en episodios”, “pintoresca”, “de conectar alzados muy distintos” y “ejemplo de una evolución con vida propia”.

    Finalmente, se dirigió a la presidenta de la Junta, María Guardiola, que visitaba por primera vez la Academia, a la que manifestó que el saber que atesora la institución está al servicio de la Comunidad, como se pone de manifiesto en sus congresos sobre figuras relevantes de su historia, como el próximo dedicado a frey Nicolás de Ovando en octubre, y a difundir el legado de las relaciones entre Extremadura y América. 


sábado, 19 de septiembre de 2026

DONDE COMIENZA EUROPA


Imagen de la invasión de Ceuta

    En el antiguo régimen (léase la dictadura que gobernó España durante casi cuarenta años, desde el final de la Guerra Civil, en 1939, hasta la muerte del Generalísimo Franco en 1975), cuyas características principales fueron el poder absoluto del líder supremo, el Caudillo; la falta de libertades y la ideología, basada en el anticomunismo, el nacionalismo centralista y el nacionalcatolicismo…, se decía que “África empezaba en los Pirineos”, una expresión despectiva que quería decir que la Península Ibérica era diferente o inferior al resto de Europa, que servía, al propio tiempo, para contraponer la supuesta modernidad europea frente al aislacionismo español. Como si no fuéramos Europa, como si no formáramos parte de ella por historia, cultura, tradición, economía y derecho.

    Se ignoraba, al afirmar esto, la idea de Europa que hubiere reafirmado con la espada y la cruz el rey Carlos I de España y emperador Carlos V de Alemania, cuyos pilares fundamentales se basaban en la unidad de la cristiandad, la religión como vínculo y la visión global del continente desde una perspectiva supranacional.

    Los españoles somos muy olvidadizos y pareciere que estuviéramos condenados a no entendernos nunca más que peleándonos en la guerra y en la paz. En el siglo XIX tuvimos que hacer frente a quince grandes conflictos: desde la Guerra de la Independencia, tres guerras carlistas, la guerra de África contra el Sultanato de Marruecos o las guerras de independencia de nuestras posesiones americanas… 

    Al hablar del antiguo régimen, al que henos hecho referencia, muchos lo confunden --o ignoran--, que el Antiguo Régimen fue una etapa histórica de España, basada en una Monarquía absoluta, una sociedad estamental dividida en privilegiados (que acumulaban tierras y no pagaban impuestos) y los no privilegiados (campesinos, artesanos y burgueses, que soportaban la carga fiscal). El proceso culminó con la Constitución de Cádiz de 1812 y el Estado liberal de Isabel II. Y ahora parece que volvemos a lo mismo, tras el espléndido paréntesis de la transición, ejemplo de renuncias y consenso por todas las partes.

    La invasión marroquí de Ceuta y las consecuencias que todos hemos visto para la población ceutí ha obligado a retratarse, para mal, más que para bien, a muchos indecisos, como si todos, por una orden llegada del Altísimo, hubiéremos de asumir como condición sine qua non para convivir la locución francesa del “laisse faire et laissez passer, le monde va de lui même”(dejen hacer y dejen pasar, el mundo va solo).

    La resolución del Parlamento Europeo del pasado día 17, que responsabiliza al Gobierno español de la crisis de Ceuta, a la que califica de invasión sin ambages y exige una investigación independiente, a pesar del rechazo de los socialistas, y exige a Marruecos que “cumpla sus compromisos en materia de gestión de fronteras, retorno y cooperación migratoria”, ha puesto los puntos sobre las íes que muchos tratan de ocultar, echando balones fuera o colocándose una camiseta hasta donde comenzare la leyenda de apoyo a la ciudad sitiada.

    Más claro aún el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, el que más ha defendido a su pueblo desde el inicio de la crisis, afirmaba en carta a Úrsula von de Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, que “Ceuta no está en el final de Europa. Es uno de los lugares donde Europa comienza”, al tiempo que invitaba a la presidenta de la Comisión a defender la frontera sur de Europa como lo hizo con Groenlandia.

    Ni “África empieza en los Pirineos” ni “Europa comienza en Andalucía”. La frontera sur de Europa son Ceuta y Melilla, porque son España. Lo de más es querer “hacerse el ciego en casa propia”, como si no hubiéramos luz para ver lo que ocurre.