sábado, 21 de marzo de 2026

MORENO DONCEL, VECINO DE ESPAÑA EN UN “A GOSTO DE TODOS”


Juan José Moreno Doncel (En Dialectus)

    Veo esta mañana temprano en mi periódico de toda la vida una noticia que no hubiere deseado ver, fechada anoche a las 23:44 horas: el fallecimiento de nuestro compañero Juan José Moreno Doncel (Cáceres, 1953), toda la vida en RNE, debajo de mi casa, hasta su jubilación.

    A Moreno Doncel le conocí, al igual que a otros compañeros que iniciaran su singladura con Martín Álvarez Chirveches, el director que puso en marcha la emisora en la Avenida de Alemania, como a Jeremías Clemente Simón, y a Luis Villalta, hijo del gran torero Nicanor Villalta, cronista taurino como su hija en El Periódico Extremadura, a cuyo entierro asistí en Casar de Cáceres el 1 de diciembre de 1998, de infeliz memoria, despidiendo a este sin despedir a Rosa.

    De Juanjo recuerdo, como todos, su voz, ya apagada; su pasión por la música, su defensa de todo lo cacereño, su alegría por la vida… En Mérida, principios de los noventa, tomando un café en uno de mis viajes para realizar una entrevista, durante su etapa allí, apartado por la defensa de sus derechos; su alegría por los millones que le diere la ONCE en unos cupones que jugare hace años; y, sobre todo, por el programa que condujere y editare y al que pusiere voz, de RNE para toda España, de 21:05 hasta las 22:00 horas, “A gosto de todos” (transmitido en agosto de 1984). Antes de que finalizara, lo escuché una tarde, tomé apuntes y escribí un artículo bajo su mismo título el día 21… Pasaron los años, y un día tomaba café en el bar “Julián” (calle Lima), me vio entrar y dijo a toda la clientela: “Este señor es el que mejor ha escrito de mí… Invítale, Julián.”

    Lo releo, con él de cuerpo presente, tomando su voz para mí, para que todos supieren y entendieren quién fue Moreno Doncel.

“A gosto de todos… en lunes

    “El mundo de la música, un mundo que siempre ofrece amor y amistad.” Eso ofrece cada noche a los oyentes de Radio Nacional de España, desde Cáceres, ese estupendo locutor que es Juan José Moreno Doncel.

    Desde las 21:05 hasta las 22:00, cada noche la Radio Nacional de los españoles lleva a toda la Península, Baleares y Canarias, una voz cacereña que zigzaguea de disco en disco, recita poemas, lee textos literarios, dialoga con los oyentes, ofrece música “a gosto de todos”.

    Moreno Doncel une a su peculiar voz radiofónica un estilo y “savoir faire”: ora saluda de puntillas, ora eleva la pirámide de su voz, la sitúa candenciosa cuando recita a Juan Ramón o cuando lee a Ortega; siluetea parabólicamente una presentación de los Rolling o de Amalia Rodrigues… Acordeón de sonidos y registros en este mocetón de Santiago que, últimamente, creció a lo alto y no a lo ancho, para unir figura con espíritu rockero.

    Un lunes cualquiera --ayer por ejemplo-- nuestro conductor radiofónico alegra el viaje de automovilistas, la estancia de las amas de casa, a jóvenes y pastores, con su música y palabras. “Música, música y más música; marcha, marcha y más marcha… para gozar de lo lindo” señala en el prólogo. Dribla, tal un Maradona, su propio guion, en alarde espontáneo: “No, este no, Andrada –le dice a su realizador técnico--: algo más acariciante. Y nos larga el “Ne me quitte pas” (No me dejes) y luego los versos de Juan Ramón Jiménez:

“Verde, verderol

¡Endulza la puesta de sol!”

    Siluetea El Escorial, lo pinta, lo subraya en las aristas de sus ventanas con el pentagrama de sus cuerdas vocales, según el texto de Ortega. Y al atardecer del programa, nuestro locutor de la Radio Nacional de España susurra: “El espíritu se nos ilumina cantiduvi, duvi da…”

    Un programa producido por RNE en Extremadura, Cáceres, para toda España. “Quedar bien, la principal meta”, apunta tímido. Y entretener deleitando como lo hacéis, solos tú y Pedro, desde vuestro estudio para toda España. Juanjo rockero, cinéfilo, corrector a tiempo de los “gallos” de tu voz, presidente de tus vecinos, vecino de España en las noches de agosto, “a gosto de todos”.

    “Ne me quitte pas”, Juanjo: No me dejes/ Te inventaré/ Palabras necias/ Que entenderás/ Te hablaré/ De esos amantes/ que han visto dos veces/ Sus corazones prender en fuego/ Te contaré/ la historia de ese rey.” “Ne me quitte pas”… 


miércoles, 18 de marzo de 2026

“ALMARAZ HA ACTUADO COMO FACTOR DE ESTABLIDAD FRENTE A LA REGRESIÓN DEMOGRÁFICA”, AFIRMA MORA ALISEDA


Profesor Mora Aliseda


    Julián Mora Aliseda, catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura, señala en una entrevista concedida a la revista “Foro Nuclear” que “la Central Nuclear de Almaraz no se trata de un impacto coyuntural ni fácilmente sustituible, sino de un elemento que ha configurado la base económica y social durante décadas, desde 1976 en que se inician las obras. En términos concretos, implica que la central no solo genera empleo directo, sino que sostiene un entramado de actividades auxiliares, servicios, comercio y recaudación fiscal que eleva la renta municipal y aporta estabilidad presupuestaria”.

Cohesión territorial y anclaje económico

    En la citada entrevista, el profesor Mora Aliseda, que lleva años estudiando el crecimiento de población en torno a la central de Almaraz, en sus análisis económicos basados en datos, observa su retención “frente al vacío rural que asfixia a casi toda la región”, y afirma que “la energía no es solamente producción eléctrica: es cohesión territorial, capacidad tractora y anclaje económico” y pide compatibilizar la transición energética con sostenibilidad territorial y cohesión social, lo que exige planificación, coordinación institucional y visión a largo plazo”. En regiones como Extremadura, marcadas por el vaciamiento rural, la presencia de una instalación como la Central Nuclear de Almaraz ha actuado como factor de estabilidad frente a la regresión demográfica que afecta al 95 por ciento de los municipios.

    El profesor Mora Aliseda considera que “otra simplificación frecuente es plantear el debate en términos ideológicos, como si se tratara de estar a favor o en contra de una tecnología, cuando el fondo del asunto es territorial y económico” y “cuando se reduce el debate a consignas, se pierde de vista la complejidad real del territorio afectado”, como es el caso de la comarca de Almaraz.

Alteración del equilibrio económico y demográfico

    A este respecto, recuerda el entrevistado que, entre 1970 y 2005, Navalmoral de la Mata duplicó su número de habitantes, pasando de 8.500 a 17.300, “excepcional en la España vaciada, para luego continuar estabilizada, algo realmente inaudito”. Almaraz, subraya, ha modelado el funcionamiento del territorio y su eventual desaparición no sería un simple ajuste sectorial, sino una alteración profunda del equilibrio económico y demográfico de esa comarca funcional.

    La existencia de la Central Nuclear de Almaraz muestra una concentración relevante de empleo directo e indirecto vinculado a la central, una aportación fiscal muy superior a la media regional y unos niveles de renta municipal y estabilidad presupuestaria, que no son habituales en entornos similares, ni en muchos otros urbanos.

Debate nuclear o renovables

    En la entrevista, Mora Aliseda responde también a la dicotomía nuclear o renovables, a lo que responde que no se trata de elegir entre una fuente y otra como si fueran excluyentes, sino de entender que cumplen funciones distintas dentro del mix energético. “La cuestión --afirma-- no es sustituir una energía por otra, sino cómo integrar ambas de manera ordenada, manteniendo la seguridad del suministro, competitividad económica y cohesión territorial. “Cuando se presenta el asunto como una confrontación binaria, se pierde de vista que el verdadero reto es el equilibrio del sistema y la planificación rigurosa de la transición… Los sistemas complejos requieren transiciones acompasadas porque “si se desmonta un pilar antes de consolidar el siguiente, el ajuste no es neutro, tiene costes económicos y sociales, que recaen tanto sobre el conjunto del país como, de forma más intensa, sobre los territorios directamente vinculados a esa infraestructura.”

Suministro eléctrico y generación de empleo

    A la pregunta sobre cómo influye la calidad y la garantía del suministro eléctrico en la competitividad de los territorios y en su capacidad para generar empleo cualificado, Mora Aliseda responde que la calidad y la garantía del suministro eléctrico son factores silenciosos pero decisivos en la competitividad económica y cuando el suministro es fiable, continuo y con baja compatibilidad de precios, se reduce la incertidumbre y se facilita la planificación a medio y largo plazo. “Por el contrario, si existen dudas sobre la estabilidad del sistema o sobre la evolución de los costes, la inversión tiende a desplazarse hacia países más seguros desde el punto de vista energético.”

Efectos del cierre de Almaraz 

    Preguntado sobre los efectos que tendría el cierre de Almaraz sobre el tejido empresarial, o servicios y la actividad económica de la comarca, el profesor Mora Aliseda responde que, más allá del empleo directo, tendrá un efecto en cadena sobre el conjunto del sistema económico comarcal. “Si desaparece ese núcleo generador de actividad sin una alternativa equivalente ya consolidada, el impacto sería inmediato y acentuado en los próximos cinco años: pérdida de masa empresarial, descenso del consumo local, menor capacidad presupuestaria y debilitamiento demográfico.”

El cierre de nucleares en España y Europa         

    El catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura sostiene que las experiencias de cierre de grandes instalaciones energéticas en España y Europa “ha sido un engaño manifiesto a la gente que vivía de esas actividades” y apunta el caso de Garoña (“ahora existe pobreza y un desierto demográfico en toda la zona”) y en la térmica de Andorra (“prometieron en 2020 que se crearían 4.400 empleos y no se ha concretado ninguno”). Y respecto a Europa, recuerda el desastre que ha supuesto para la economía de Alemania, según reconoce el canciller Merz, que muestra un patrón bastante claro: “Cuando el cierre se produce sin una alternativa sólida previamente implantada, el territorio entra en una fase de regresión irreversible.” 


martes, 17 de marzo de 2026

TRUJILLO CONMEMORA EL DÍA 26 EL SEGUNDO VIAJE DE PIZARRO EN EL QUE DESCUBRIÓ EL IMPERIO INCA


Monumento a Pizarro en la plaza de Trujillo, obra de Charles Cary Rumsey.


    El próximo día 26 de marzo tendrá lugar en el Palacio del Marquesado de la Conquista de Trujillo (Palacio Pizarro Yupanqui, edificio histórico mandado construir por Hernando Pizarro y Francisca Pizarro Yupanqui), un acto institucional para conmemorar el segundo viaje de exploración que lideró el conquistador extremeño, y que le llevó a descubrir Perú y el Imperio Inca, según informa Extremestiza, de la Fundación Extremeña de la Cultura.

    El acto reunirá a personal diplomático y académico, expertos, autoridades y representantes institucionales para reflexionar sobre los vínculos históricos, culturales y de hermandad que unen a ambos países, así como las perspectivas futuras de cooperación, bajo una prisma que trasciende lo estrictamente histórico para situarse en el marco del entendimiento y el diálogo entre pueblos hermanos.

    Pizarro partió de Panamá en 1526 con dos barcos y 100 hombres en su segundo viaje de exploración, conocido como el Viaje del Descubrimiento, plagado de momentos que configurarían la historia compartida entre Perú y Extremadura.

    Entre 1526 y 1528 se desarrolló un periplo plagado de episodios inquietantes que han pasado a la historia, como los vividos en la isla de San Felipe, posteriormente llamada Isla Gorgona por Pizarro, en alusión a las serpientes que provocaron la muerte de un gran número de sus hombres.

    Momentos como el avistamiento de la ciudad de Tumbes, su exploración por Pedro de Candía, o el episodio de la Isla del Gallo, que forma parte del imaginario histórico en el que Pizarro demostró su liderazgo, dando lugar a “Los Trece de la Fama”, los trece hombres que cruzaron la línea trazada por él con su espada para continuar a su lado y que sobrevivieron en condiciones dramáticas hasta aparecer el navío pilotado por Bartolomé Ruiz, con la autorización del gobernador Pedro de los Ríos, para continuar la navegación.