martes, 19 de mayo de 2026

BERNARDINO LÓPEZ DE CARVAJAL, EL PAPA QUE NUNCA LO FUE Y TERMINÓ COMO OBISPO DE PLASENCIA


Retrato del cardenal Bernardino López de Carvajal.

Bernardino López de Carvajal y Sande (Plasencia, 08/09/1456; Roma, 16/12/1523) nació en la casa de los condes de Torrejón o Casa de las Dos Torres, en el seno de una familia noble, los López de Carvajal, linaje de hondas raíces en la ciudad y en las tierras circundantes. Fue el segundo de los cuatro hijos de Francisco López de Carvajal, señor de Torrejón el Rubio (Cáceres) y de Aldonza de Sande, hija de Álvaro de Sande, Señor de Valdefuentes. Ser el segundo implicaba una existencia entre la experiencia y la renuncia, entre el privilegio de la sangre y la incertidumbre del porvenir. Así define el autor el recorrido vital de este placentino, que pudo ser papa, pero que siempre estuvo en la sombra del poder. [1]

Sobrino de Juan de Carvajal, cardenal de la Iglesia romana, hombre de voluntad férrea, diplomático incansable y figura clave en los delicados equilibrios de la Europa del siglo XV, cuando Bernardino vio la luz del mundo, su tío no se encontraba en Castilla ni en Italia, sino inmerso en una misión que habría de marcar la historia. Un año antes, el Papa le había nombrado legado en Alemania y Hungría. Juan de Carvajal desplegaba una actividad diplomática incesante. Su tío regresó a Roma cuando Bernardino tenía 5 años. Poco después fue nombrado arzobispo de Oporto. Con el paso de los años, Juan de Carvajal decidió encargarse de su educación. Cuando regresaba a Plasencia, le enseñó a leer libros e interpretarlos y a no confundir la apariencia con la verdad.

A los 12 años partió a Salamanca para estudiar Teología, como le había aconsejado su tío. En 1472 alcanzó el grado de bachiller. Tres años después, su maestro, Martínez de Osma, se vio obligado a ausentarse de su cátedra y designa a Bernardino como su sustituto. Al año siguiente le sustituye en la cátedra de Prima de Teología. En 1478 logra el grado de doctor. En 1481 fue nombrado rector de la Universidad.

En 1482 se instala en Roma bajo la tutela del cardenal Mendoza. Su reputación creció de manera notable. El papa Inocencio VIII le reconoce sus méritos nombrándole protonotario apostólico. Poco después fue enviado a España como nuncio y colector, para gestionar la provisión de ciertos obispados y con el encargo de recaudar subsidios para la cámara apostólica. En 1485 los monarcas de Castilla y Aragón nombran a Bernardino y Juan Ruiz de Medina procuradores ordinarios en Roma. El 5 de noviembre de 1490 el Papa le nombra obispo de Astorga. El 23 de noviembre de 1489 es nombrado obispo de Badajoz y de Cartagena en 1493. El 25 de julio de 1492 fallece Inocencio VIII. Su nombre suena en el cónclave. Uno de los cardenales más ancianos propone que sea él quien pronuncie el sermón de apertura. El 6 de agosto de 1492, Bernardino comienza la Oratio de eligendo Summo Pontifice Romano ad Cardinalium Senatum. Sale elegido Rodrigo de Borja, quien toma el nombre de Alejandro VI. En 1493, el Papa le eleva al cardenalato, a propuesta de Isabel de Castilla por sus méritos prestados a la Iglesia y a la monarquía. Recibe el capelo cardenalicio con el título de los santos Marcelino y Pedro, aunque más tarde lo cambiaría por el de la Santa Cruz en Jerusalén, con lo que alcanza una notoriedad más amplia en el mundo cristiano.

En 1495 toma posesión de la silla episcopal de Sigüenza, que transforma urbana y arquitectónicamente. Ese mismo año, Alejandro VI le confiere el título de presbítero de la Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén, dignidad que asume hasta 1507. El 19 de diciembre de 1496, Carvajal desempeña un papel clave en una de las decisiones simbólicas más importantes del pontificado de Alejandro VI: la concesión del título de Reyes Católicos a Fernando II de Aragón y Isabel de Castilla. En 1498 asume el oficio de camarlengo del Papa y al año siguiente apoya la creación de la Universidad de Alcalá de Henares, impulsada por el cardenal Cisneros. Alejandro VI fallece el 11 de agosto de 1503. Su sucesor, Francesco Tedeschini, toma el nombre de Pío III, que fallece el 18 de octubre de 1503. En el nuevo cónclave fue elegido Giovanni della Rovere, quien adopta el nombre de Julio II.

Bernardino había albergado la esperanza de ser elegido pontífice tras los fallecimientos de Alejandro VI y de Pío III, pero vio frustradas sus aspiraciones. Sus relaciones con Julio II se deterioran rápidamente, quien no veía con buenos ojos la autonomía ni las redes de influencia del cardenal.

En 1504 fue nombrado obispo de Sabina, después promovido a la sede de Albano y posteriormente a la de Rossano, en Calabria. En el verano de 1507, el cardenal Carvajal fue nombrado patriarca emérito y titular de la Santa Cruz de Jerusalén. En 1508 recibió la encomienda del título de los Cuatro Santos Coronados, En 1508 fue nombrado obispo de Palestrina y, poco después, de Sabina Poggio Mirteto.

En 1511 encabezó el conocido como Conciliábulo de Pisa, en el que Bernardino aceptó ser nombrado papa cismático con el nombre de Martín VI, y todos sus miembros fueron excomulgados.  Tras la muerte de Julio II, escriben a Roma solicitando el perdón. El cónclave elige a un heredero de los Médici, León X, quien continua el Concilio de Letrán que inauguró su antecesor. Los cismáticos volvieron a Roma y el Papa les absolvió de la excomunión tras mostrar su arrepentimiento.

León X fallece el 1 de diciembre de 1521. Como decano del Colegio Cardenalicio, Carvajal preside el cónclave. En la primera votación empate a quince votos con quien terminaría imponiéndose: Adriano VI quien, tras un pontificado breve y austero, fallece en 1523. El nombre de Carvajal vuelve a sonar como sucesor. La balanza se inclina por un Medici, Clemente VII; pero, antes, el 20 de enero de 1521 fallecía Gómez de Solís, obispo de Plasencia y León X confirmó su nombramiento como obispo sucesor. “Santidad, es mi tierra, No hay mayor honor.”

Carvajal fallece en Roma el 16 de diciembre de 1523, a los 77 años, y gue inhumado en la basílica de la Santa Cruz en Jerusalén.  Su memoria queda repartida entre la urbe pontificia y su ciudad natal. En Plasencia, sus escudos en la catedral siguen dialogando con la piedra, recordando al visitante la huella de un hombre que supo inscribir su nombre en la historia a través del arte, la política y la fe. En Roma, su tumba continúa evocando la aspiración a la trascendencia que marcó su existencia, en un equilibrio constante entre lo terrenal y lo eterno.

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[1] Vid.: Ramos Rubio, José Antonio: El Papa que nunca lo fue: Carvajal en la sombra del poder, TAU Editores, Cáceres, 2026, 219 págs.


lunes, 18 de mayo de 2026

CÁCERES SERÁ SEDE EN 2027 DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE LA PRENSA DE ESPAÑA


El presidente de la APC, Javier Álvarez Amaro, durante su entrevista con el alcalde de Cáceres

    Cáceres acogerá en 2027 la LXXXVI Asamblea General de la Federación de la Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), según se ha aprobado este fin de semana en la última asamblea general celebrada en Santiago de Compostela. Es la segunda vez que la ciudad acoge una asamblea de la FAPE, tras la celebrada en 2013.

    El presidente de la Asociación de Periodistas de Cáceres (APC), Javier Álvarez Amaro, ha comunicado la noticia al alcalde de la ciudad Rafael Mateos, en un encuentro en el que también le ha avanzado la idea de la APC de que no se trate de un encuentro aislado, sino que sirva para que Cáceres se convierta en el centro de una reflexión global sobre la situación del periodismo en España y Extremadura.

    Con tal fin, la APC pretende llevar a cabo un completo programa de actividades, en el que se comenzará a trabajar de manera inmediata, para el que espera contar con el apoyo de las instituciones y de las empresas de la región.

    La FAPE, nacida en mayo de 1922 en Santander, es la primera organización profesional de periodistas de España al contar con 49 asociaciones federadas y 16 vinculadas que, en conjunto, representan a más de 17.000 asociados.

    La última asamblea general de la FAPE ha aprobado la incorporación del presidente de la APC, Javier Álvarez Amaro, a su Comisión de Garantías y Auditoría, un órgano de la organización encargado de velar por el cumplimiento de los Estatutos y garantizar el correcto funcionamiento de la Federación.

    La asamblea celebrada en Santiago ha elegido a la nueva directiva de la FAPE, que preside Carmen del Riego, presentada por la Asociación de la Prensa de Madrid, y aprobó dos propuestas de la APC referidas a la creación de un repositorio común de recursos formativos que reúna herramientas para el ejercicio del periodismo y otra para elaborar un plan estratégico de modernización y renovación tecnológica, con el objetivo de adaptar la organización a las necesidades actuales del sector y de las asociaciones federadas.


sábado, 16 de mayo de 2026

LAS DONACIONES A PLASENCIA


Cartel de la exposición de Díaz López

    La ciudad de Plasencia acaba de recuperar parte de su memoria viva con la exposición del gran legado de Manuel Díaz López, titulada “Una mirada al pasado recuperado”, que recoge una selección de 500 documentos y objetos que abarcan desde 1517 hasta la actualidad, tras la generosa donación de su ahijado y heredero, Miguel Martín y Cajal.

    La muestra, que se expone en Las Claras hasta el 2 de junio, se divide en catorce áreas temáticas que abarcan la vida y obra de don Manuel, su entorno familiar, la documentación municipal, las joyas documentales de su biblioteca, su vida cultural y religiosa, objetos cotidianos, publicidad y prensa histórica y la colección fotográfica.

    Su ahijado y heredero dijo en la presentación de la muestra que, “con este legado que dona al archivo municipal, se pone fin a la carrera cultural que su padrino ejerció en Plasencia durante su vida”. Este viaje por la intrahistoria de Plasencia del siglo XX, como lo calificó la concejala de Cultura, María Luisa Bermejo, ha sido posible también gracias al estudio y organización llevado a cabo por la cronista de la ciudad y anterior archivera municipal, Esther Sánchez Calle, y la actual, María Jesús Cámara. La primera se manifestó sorprendida por los hallazgos en el legado, como las Ordenanzas Municipales de la ciudad de 1549 con letra cortesana o la Concordia de 1614 entre Plasencia y su tierra. La exposición, según la archivera actual, permite entender la historia reciente de la ciudad “para comprender quiénes somos”.

    Manuel Díaz López (1922-2018) fue un reconocido bibliófilo y coleccionista, maestro, profesor mercantil, secretario de segunda y primera, depositario interventor, que ocupó plazas en la Diputación Provincial de Cáceres y en el Ayuntamiento de Plasencia, donde ya en 1941 fundó el Seminario de Estudios Placentinos que, años después, dio origen a la Asociación Cultural Placentina Pedro de Trejo, que presidió durante casi cincuenta años. Impulsó la actividad cultural de la ciudad y el legado histórico placentino; creó la Unión de Cofradías de Semana Santa, que impulsó durante los años sesenta y una gran biblioteca de temas extremeños y placentinos.

    Ya en 1993 viajé a Plasencia para entrevistarle; pero un compañero de la corresponsalía en Plasencia de El Periódico Extremadura, esperó a transmitirle mi visita el mismo día en que, aun permaneciendo siempre en la ciudad, se fue de viaje para visitar a unos familiares. No le pude entrevista ni conocer; pero había leído tanto de él que deseaba conocer por él mismo esa intrahistoria e historia placentina que, con tanto entusiasmo, daba a conocer en los paseos por los soportales de la plaza a sus amigos. De él nos queda su legado cultural y su calle en la ciudad a la que tanto amó, situada en La Mazuela II, según acordó la Junta de Gobierno el pasado año.

    Aparte de esta gran donación, ha habido otra no menos significativa: la donación de la biblioteca y el archivo del maestro y poeta Álvaro Valverde (Plasencia, 1959), laureado poeta, promotor del Plan de Fomento de la Lectura (2002-2005), exdirector de la Editora Regional de Extremadura (2005-2008), autor de más de una docena de libros de poesía, varios de prosa, y de once plaquettes; crítico de poesía en diversas publicaciones, sus poemas han sido traducidos a las lenguas europeas más importantes (inglés, francés, alemán, italiano…)

Firma de la donación del archivo de Álvaro Valverde

    Álvaro Valverde eligió el Día del Libro para donar su biblioteca en la de los Jesuitas de la ciudad, descubierta gracias al obispo Vilaplana Molina en el palacio episcopal, firmando el documento con el alcalde de la ciudad. Evocaba en su blog el 23/04/2026: “Llevaba tiempo pensando qué sería de mi biblioteca. Lo normal es que, tras la muerte del coleccionista, los herederos, mujer e hijos, la desbaraten vendiéndola a cualquier librero de viejo. O ni eso. Mala cosa. No quisiera que la de uno terminase así… Pienso que esos libros que he reunido en mi vida puede resultarles útiles a otros. A mí, cuando era joven y apenas los tenía, me habrían servido, más si tengo en cuenta que desde muy pronto aspiré a ser poeta. ¿Y quién puede serlo sin lecturas?”

    Tomó ejemplo de la poetisa de Moraleja, Pureza Canelo, que había donado su biblioteca a la Diputación de Cáceres. Pensó en otros lugares (la Biblioteca Regional, la Agencia de Lectura de Aldehuela de Jerte, que lleva su nombre); pero siempre pensó en Plasencia, porque es placentino. Pensó en el archivo, como el ahijado y heredero de Manuel Díaz López, también su pariente; pero cuando se anunció que la Casa del Deán podría convertirse en la futura biblioteca, vio llegado el momento de ofrecer a su ciudad ese legado. El alcalde, Fernando Pizarro, y el funcionario municipal Juan Ramón Santos hicieron el resto.

    Un intelectual no debe irse al otro mundo sin tener atado el futuro de su biblioteca: un archivo, una fundación, una biblioteca que la acoja, en su testamento.

    El ahijado y heredero de don Manuel y Álvaro Valverde lo han hecho ya. Ojalá todos sigan su ejemplo para que nunca se pierdan los preciados legados culturales como éstos de hijos preclaros de la ciudad.