miércoles, 18 de marzo de 2026

“ALMARAZ HA ACTUADO COMO FACTOR DE ESTABLIDAD FRENTE A LA REGRESIÓN DEMOGRÁFICA”, AFIRMA MORA ALISEDA


Profesor Mora Aliseda


    Julián Mora Aliseda, catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura, señala en una entrevista concedida a la revista “Foro Nuclear” que “la Central Nuclear de Almaraz no se trata de un impacto coyuntural ni fácilmente sustituible, sino de un elemento que ha configurado la base económica y social durante décadas, desde 1976 en que se inician las obras. En términos concretos, implica que la central no solo genera empleo directo, sino que sostiene un entramado de actividades auxiliares, servicios, comercio y recaudación fiscal que eleva la renta municipal y aporta estabilidad presupuestaria”.

Cohesión territorial y anclaje económico

    En la citada entrevista, el profesor Mora Aliseda, que lleva años estudiando el crecimiento de población en torno a la central de Almaraz, en sus análisis económicos basados en datos, observa su retención “frente al vacío rural que asfixia a casi toda la región”, y afirma que “la energía no es solamente producción eléctrica: es cohesión territorial, capacidad tractora y anclaje económico” y pide compatibilizar la transición energética con sostenibilidad territorial y cohesión social, lo que exige planificación, coordinación institucional y visión a largo plazo”. En regiones como Extremadura, marcadas por el vaciamiento rural, la presencia de una instalación como la Central Nuclear de Almaraz ha actuado como factor de estabilidad frente a la regresión demográfica que afecta al 95 por ciento de los municipios.

    El profesor Mora Aliseda considera que “otra simplificación frecuente es plantear el debate en términos ideológicos, como si se tratara de estar a favor o en contra de una tecnología, cuando el fondo del asunto es territorial y económico” y “cuando se reduce el debate a consignas, se pierde de vista la complejidad real del territorio afectado”, como es el caso de la comarca de Almaraz.

Alteración del equilibrio económico y demográfico

    A este respecto, recuerda el entrevistado que, entre 1970 y 2005, Navalmoral de la Mata duplicó su número de habitantes, pasando de 8.500 a 17.300, “excepcional en la España vaciada, para luego continuar estabilizada, algo realmente inaudito”. Almaraz, subraya, ha modelado el funcionamiento del territorio y su eventual desaparición no sería un simple ajuste sectorial, sino una alteración profunda del equilibrio económico y demográfico de esa comarca funcional.

    La existencia de la Central Nuclear de Almaraz muestra una concentración relevante de empleo directo e indirecto vinculado a la central, una aportación fiscal muy superior a la media regional y unos niveles de renta municipal y estabilidad presupuestaria, que no son habituales en entornos similares, ni en muchos otros urbanos.

Debate nuclear o renovables

    En la entrevista, Mora Aliseda responde también a la dicotomía nuclear o renovables, a lo que responde que no se trata de elegir entre una fuente y otra como si fueran excluyentes, sino de entender que cumplen funciones distintas dentro del mix energético. “La cuestión --afirma-- no es sustituir una energía por otra, sino cómo integrar ambas de manera ordenada, manteniendo la seguridad del suministro, competitividad económica y cohesión territorial. “Cuando se presenta el asunto como una confrontación binaria, se pierde de vista que el verdadero reto es el equilibrio del sistema y la planificación rigurosa de la transición… Los sistemas complejos requieren transiciones acompasadas porque “si se desmonta un pilar antes de consolidar el siguiente, el ajuste no es neutro, tiene costes económicos y sociales, que recaen tanto sobre el conjunto del país como, de forma más intensa, sobre los territorios directamente vinculados a esa infraestructura.”

Suministro eléctrico y generación de empleo

    A la pregunta sobre cómo influye la calidad y la garantía del suministro eléctrico en la competitividad de los territorios y en su capacidad para generar empleo cualificado, Mora Aliseda responde que la calidad y la garantía del suministro eléctrico son factores silenciosos pero decisivos en la competitividad económica y cuando el suministro es fiable, continuo y con baja compatibilidad de precios, se reduce la incertidumbre y se facilita la planificación a medio y largo plazo. “Por el contrario, si existen dudas sobre la estabilidad del sistema o sobre la evolución de los costes, la inversión tiende a desplazarse hacia países más seguros desde el punto de vista energético.”

Efectos del cierre de Almaraz 

    Preguntado sobre los efectos que tendría el cierre de Almaraz sobre el tejido empresarial, o servicios y la actividad económica de la comarca, el profesor Mora Aliseda responde que, más allá del empleo directo, tendrá un efecto en cadena sobre el conjunto del sistema económico comarcal. “Si desaparece ese núcleo generador de actividad sin una alternativa equivalente ya consolidada, el impacto sería inmediato y acentuado en los próximos cinco años: pérdida de masa empresarial, descenso del consumo local, menor capacidad presupuestaria y debilitamiento demográfico.”

El cierre de nucleares en España y Europa         

    El catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura sostiene que las experiencias de cierre de grandes instalaciones energéticas en España y Europa “ha sido un engaño manifiesto a la gente que vivía de esas actividades” y apunta el caso de Garoña (“ahora existe pobreza y un desierto demográfico en toda la zona”) y en la térmica de Andorra (“prometieron en 2020 que se crearían 4.400 empleos y no se ha concretado ninguno”). Y respecto a Europa, recuerda el desastre que ha supuesto para la economía de Alemania, según reconoce el canciller Merz, que muestra un patrón bastante claro: “Cuando el cierre se produce sin una alternativa sólida previamente implantada, el territorio entra en una fase de regresión irreversible.” 


martes, 17 de marzo de 2026

TRUJILLO CONMEMORA EL DÍA 26 EL SEGUNDO VIAJE DE PIZARRO EN EL QUE DESCUBRIÓ EL IMPERIO INCA


Monumento a Pizarro en la plaza de Trujillo, obra de Charles Cary Rumsey.


    El próximo día 26 de marzo tendrá lugar en el Palacio del Marquesado de la Conquista de Trujillo (Palacio Pizarro Yupanqui, edificio histórico mandado construir por Hernando Pizarro y Francisca Pizarro Yupanqui), un acto institucional para conmemorar el segundo viaje de exploración que lideró el conquistador extremeño, y que le llevó a descubrir Perú y el Imperio Inca, según informa Extremestiza, de la Fundación Extremeña de la Cultura.

    El acto reunirá a personal diplomático y académico, expertos, autoridades y representantes institucionales para reflexionar sobre los vínculos históricos, culturales y de hermandad que unen a ambos países, así como las perspectivas futuras de cooperación, bajo una prisma que trasciende lo estrictamente histórico para situarse en el marco del entendimiento y el diálogo entre pueblos hermanos.

    Pizarro partió de Panamá en 1526 con dos barcos y 100 hombres en su segundo viaje de exploración, conocido como el Viaje del Descubrimiento, plagado de momentos que configurarían la historia compartida entre Perú y Extremadura.

    Entre 1526 y 1528 se desarrolló un periplo plagado de episodios inquietantes que han pasado a la historia, como los vividos en la isla de San Felipe, posteriormente llamada Isla Gorgona por Pizarro, en alusión a las serpientes que provocaron la muerte de un gran número de sus hombres.

    Momentos como el avistamiento de la ciudad de Tumbes, su exploración por Pedro de Candía, o el episodio de la Isla del Gallo, que forma parte del imaginario histórico en el que Pizarro demostró su liderazgo, dando lugar a “Los Trece de la Fama”, los trece hombres que cruzaron la línea trazada por él con su espada para continuar a su lado y que sobrevivieron en condiciones dramáticas hasta aparecer el navío pilotado por Bartolomé Ruiz, con la autorización del gobernador Pedro de los Ríos, para continuar la navegación.


lunes, 16 de marzo de 2026

LUIS GARRAÍN VILLA, ACADÉMICO CORRESPONDIENTE DE LA HISTORIA



El cronista oficial de Llerena, Luis Garraín Villa, ha sido nombrado académico correspondiente de la Real Academia de la Historia por la Junta de Académicos Numerarios de la institución. Garraín es también académico correspondiente de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes desde 2009.

El nuevo académico es autor de “Llerena en el siglo XVI. La emigración a Indias” (Ediciones Tuero, Junta de Extremadura, 1991), “Llerena, sus calles, historia y personales” (Sociedad Extremeña de Historia, Llerena, 2010) y “Francisco de Zurbarán en los archivos extremeños” (Museo de Bellas Artes de Badajoz, 2019).

Ha sido coordinador científico de los congresos “Pedro Cieza de León y su tiempo” (Llerena, 10/10/1991), “Llerena, Extremadura y América” (Llerena, 7-9/10/1992), “Llerena, Extremadura y América. Arte, Cultura y Sociedad en el siglo XVII” (Llerena, 4-6/06/1995), presidente de una de las mesas en el I Congreso sobre el patrimonio cultural de Extremadura (Badajoz, 1995), y coordinador, asimismo, del Simposio Internacional sobre Francisco de Zurbarán en el IV centenario de su muerte en Fuente de Cantos, Llerena y Guadalupe (mayo de 1998), en las Jornadas de Historia en Llerena  (años 2000 al 2025) y en las  Jornadas sobre el Santo Oficio de la Inquisición en Extremadura: el Tribunal de Llerena (Cáceres, 2019, y Llerena, 2023, 2024 y 2025).

Ha pronunciado conferencias sobre Zurbarán en el Museo Thyssen Bornemisza (Madrid, 2015), en la Sociedad Económica de Amigos del País (Badajoz, 2015), en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla (2022) y en las Jornadas de Historia de Zafra (2017). Es, además, autor de más de 140 publicaciones en congresos, jornadas de Historia, simposios, prólogos de libros, presentaciones, revistas y periódicos.