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| El rey Juan Carlos sanciona la Constitución en 1978 ante el presidente de las Cortes Constituyentes, Hernández Gil |
Bajo el título “La
Constitución Española de 1978: Nuestra Constitución más longeva”, el Congreso
de los Diputados acoge a mediodía de hoy un acto institucional presidido por
los Reyes de España para celebrar que la actual Carta Magna se ha convertido en
la más longeva de nuestro país.
Promulgada hace 47 años, ha superado ya a la
de 1876, el texto impulsado por Antonio Cánovas del Castillo, que sirvió de
pilar para el período de la Restauración. Por sus características, el texto
constitucional español se enmarca en el constitucionalismo posterior a la II
Guerra Mundial, al que pertenecen, entre otros, la Constitución italiana de
1947 y la Ley Fundamental de Bonn de 1949.
El 15 de junio de 1977 se celebraron en España las
primeras elecciones democráticas después del franquismo. El Congreso y el
Senado que de ellas surgieron se convirtieron en Cortes Constituyentes,
Entre julio de 1977 y diciembre de 1978 se elaboró la
Constitución. La ponencia, formada por siete diputados, conocidos como padres
de la Constitución, redactó un anteproyecto que luego fue debatido, enmendado y
aprobado en Comisión y Pleno por ambas Cámaras. Las discrepancias entre ambos
textos fueron resueltas por una comisión mixta de diputados y senadores, que
acordaron una última redacción, que fue debatida en sesión plenaria simultánea
del Congreso y del Senado, quedando aprobado por una amplia mayoría el 31 de
octubre de 1978. El texto fue validado en referéndum el 6 de diciembre de 1978.
Más de quince millones de españoles votaron sí. Con una participación de casi
el 70 por ciento, un 87,87 del total de votos emitidos fue favorable al nuevo
texto constitucional.
El rey Juan Carlos I sancionó y promulgó la Constitución
en sesión de ambas Cámaras en el Congreso el 27 de diciembre de 1978, que fue
publicada en el Boletín Oficial del Estado en todas las lenguas españolas el
día 29 de diciembre, fecha de su entrada en vigor.
La Constitución de 1978 ha sufrido tres reformas: la
primera, en 1992, cuando se incluyó el sufragio pasivo de ciudadanos de la
Unión Europea en las elecciones municipales. En 2011 se modificó el artículo
135, que pasó de tener dos apartados a seis, incorporando y desarrollando los
principios de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera. La última
reforma, de carácter social, se materializó en 2024 cuando la Constitución
actualizó su terminología y reforzó los derechos de las personas con
discapacidad.
La Constitución de 1978 está a punto de convertirse en la
más duradera de la historia española, al rebasar en tiempo de vigencia a la de
1876, impulsada por Antonio Cánovas de Castillo, que hasta ahora mantiene el
récord con 47 años y 73 días; es decir, 17.239 días, cifra igualada por la
actual hoy, 17 de febrero de 2026, si se cuenta desde su ratificación en el
referéndum del 6 de diciembre de 1978, aunque su entrada en vigor se produjere
el 29 del mismo mes y año.
España ha tenido desde el siglo XIX diversas constituciones
entre liberalismo y conservadurismo. Desde “La Pepa” (1812) ha registrado siete
constituciones principales (1812, 1837, 1845, 1869, 1876, 1931 y 1978).
La Constitución de 1812 (“La Pepa”) fue la primera
constitución liberal española. Aprobada en Cádiz durante la Guerra de la
Independencia, estableció la soberanía nacional, la monarquía constitucional y
el sufragio universal masculino. En 1814 fue derogada por Fernando VII tras su
regreso de Francia, donde permaneció cautivo por Napoleón Bonaparte en el
castillo de Valençay. Tuvo un segundo período entre 1820-1823 (Trienio Liberal)
y un tercero entre 1826-1837. Total, veinticinco años.
El Estatuto Real de 1834 fue una carta otorgada, no una
constitución formal, que limitaba el poder monárquico sin asumir la soberanía
nacional. Fue derogado en 1836 tras el motín de La Granja (dos años).
La Constitución de 1837 fue un texto de consenso
moderadamente progresista, que buscaba estabilidad tras el Estatuto Real.
Estuvo vigente hasta 1845. (Vigencia: trece años).
La Constitución de 1845, durante el reinado de Isabel II,
fue un texto conservador que reforzaba el poder de la Corona y limitaba el
sufragio. Vigente hasta 1869 (24 años).
La Constitución de 1869 fue fruto de la Revolución “La
Gloriosa”. Reconoció amplios derechos y libertades. Estuvo vigente hasta 1873
(I República). Duración: cuatro años.
Durante la I República Española (1873-1874) no se aprobó
ninguna nueva Constitución. Hubo un intento de aprobar el Proyecto de
Constitución Federal de 1873, redactado por Emilio Castelar y otros, que
pretendía transformar España en una federación de Estados, que no se consolidó
debido a la inestabilidad política.
Constitución de 1876, de la Restauración, conservadora y
flexible, permitió la alternancia de partidos. Monarquía constitucional de Alfonso
XII. Vigente hasta 1923, tras la proclamación de la Dictadura de Primo de
Rivera. Vigencia: 47 años.
Constitución de 1931, de la II República. Introdujo el
voto femenino, el divorcio y una amplia laicidad. Vigente hasta el final de la
Guerra Civil en 1939 (ocho años).
Constitución de 1978, la actual, basada en el consenso,
define a España como un Estado social, democrático y de Derecho, con una
monarquía parlamentaria. Vigente tras 48 años.