El
4 de mayo de 2000 escribí un retrato sobre su persona en El Periódico
Extremadura (publicado después en un libro: Retratos
de Personajes extremeños, Editorial Círculo Rojo, Almería, 2014), en el que
me acercaba a retratar la personalidad de un cacereño, personaje singular de la
política extremeña.
Escribo de Francisco Castañares (Serradilla,
Cáceres, 25/02/1960), guarda de Icona y de Monfragüe, exalcalde de su pueblo,
exdirector de la Agencia de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura,
exportavoz en la Asamblea, exjefe de Personal de la Diputación de Cáceres,
exdiputado regional del PSOE por Cáceres, “mirlo en la tribuna y despropósito
para la imagen de su partido, caído por la lava incandescente del Club del Puro”.
No quito ni una coma a lo publicado en su día sobre este personajillo, que prohibía al cura de su pueblo tocar las campanas para llamar a misa a sus fieles (¡ay si hubiere una mezquita!, desde cuyas almenas llaman a la oración hasta cinco veces al día: al amanecer, al mediodía, al atardecer y por la noche), mirando hacia la Kaaba, la casa de Dios en la Gran Mezquita de La Meca… “Quiso ser halcón vigilante y terminó presa de sí mismo. Cuando era el amo de la AMA (Agencia de Medio Ambiente) increpaba a sus `súbditos´ que se quejaban de su escaso sueldo, él, que fue --y es-- uno entre ellos; cuando recibía a Felipe (González) en el parque, no daba cuentas al jefe (Ibarra); tenía mayoría y la echó a perder. Hasta las Fuerzas de Seguridad se alegraron de que el presidente Ibarra se lo quitara de en medio en el 99. En pleno alarde altanero, sus adversarios políticos (sus propios compañeros) festejaron a lo grande su derrota electoral; pero el puro quemó su palabra”.
El pasado año, cuando los incendios forestales hicieron presa en la Transierra cacereña, Castañares hizo acto de presencia en el puesto de mando avanzado, como si fuere político en activo y el “apafuegos” extremeño, que no cogiere una escoba para ello, para presentarse ante todas las televisiones del país como tal y dar lecciones de cómo se apagan los fuegos, él que ahora está al mando de una empresa forestal y que acusaba a la empresa pública Tragsa desde la Asamblea de llevarse todos los contratos públicos para restaurar la naturaleza dañada. Como si él fuere único, por amigo de Felipe González, y el apafuegos que más sabe de ello.
No hay televisión que se le resista a su verborrea implacable. “Encantado, Lorena, de hablar contigo…”, le dice a Lorena García, presentadora de Espejo Público en Antena 3 TV, como si fueren amigos de toda la vida, lo mismo que con su amigo Felipe, con quien se atreve a ir junto a él por delante del presidente Ibarra al dirigirse a un acto público y deja a este en segunda fila con el alcalde o el delegado del Gobierno.
No es que lo busquen; es él quien se presenta como el
teórico “apagafuegos” no solo de Extremadura, sino de Europa entera. ¿Porque es
el que más sabe? ¡Quiá!
Cuál es su teoría sobre cómo se apagan los fuegos. Dice y
no para, no que los fuegos se apagan en invierno, sino que no se pueden apagar
ni con agua ni con medios aéreos, y que las claves para ello continúan siendo
la prevención, la limpieza de montes y la protección de la población… Y él
puede hacer todo eso; mejor dicho, los empleados de su empresa. Hay que limpiar
los montes y reducir la masa forestal inflamable; hay que proteger en vez de
luchar y hay que quedarse encerrado en casa y no evacuar por cuenta propia.
Afirma
el “apagafuegos” cacereño que ningún ejército o servicio de emergencias puede
frenar los incendios de forma directa cuando las condiciones son extremas, como
ahora, con las reiteradas olas de calor. “Son incendios que se sitúan fuera de
la capacidad de extinción; es decir, no se pueden apagar y lo único que pueden
hacer los profesionales de los medios es concentrarse en los pueblos, intentar
defenderlos, proteger la vida de la gente y no hay más opciones”, decía en la
Sexta sobre los recientes incendios de Ávila y Madrid. Recordaba, además, que
hay que “hacer los deberes en mayo. Si hubiéramos hecho una franja de
protección perimetral alrededor de cada casa, de cada urbanización y de cada
pueblo que está en medio del bosque, hoy podríamos estar tranquilos”; es decir
los planes periurbanos, ya aprobados por la Junta de Extremadura antes de 2007,
cuando él fumaba puros… en la Cámara.
Eso
es lo que él busca y pretende, presentándose ante las conductoras de los
programas matinales de todas las televisiones, y que le den a su empresa los
trabajos, que se acaban todos los fuegos. ¿Cuántos ha apagado él…?
