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| Fernández Serrano en el Archivo de Simancas (Foto: Familia Fdez. Serrano) |
Sus biógrafos destacan su perfil humanista, la de archivero y sacerdote, formado en España y Roma, y la de investigador histórico que sobresalió por sus estudios sobre la historia de la Iglesia, la Corona de Aragón y los temas relacionados con Extremadura. [1]
Francisco Fernández Serrano (Garciaz, Cáceres, 18/10/1917; Zaragoza, 04/04/2003) nació en el seno de una familia de clase media, hijo de Higinio Fernández Mejías y Carmen Serrano Lozano, que tuvieron dos hijos: Francisco y María. La madre fallece el 6 de mayo de 1920 a los 53 años. En 1923 su padre contrae segundas nupcias con Teresa Teno Rubio, una joven de 23 años, de cuyo matrimonio nacen tres hijos; Nazareth, Teodora y Tomás. Los cinco hermanos forman de nuevo una unidad familiar con las diferencias propias de la edad, bajo el ejemplo de sus padres.
Francisco inicia con dos maestros de su pueblo, Dominica Palacios Lozano y su marido, José Gallardo Rico, los estudios primarios de 1920 a 1923. Tan buen recuerdo guardó de ellos que, en 1954, lideró la iniciativa de homenajearles con la imposición de la Cruz de Alfonso X el Sabio y la dedicación de una calle junto a la plaza de la iglesia bajo la denominación de “los maestros Gallardo-Palacios”.
FORMACIÓN
EN PLASENCIA
El 29 de
septiembre de 1929, Fernández Serrano ingresa en el Seminario Diocesano de
Plasencia, en el que estudia latín y filosofía. Allí se inicia su vocación
historiográfica, que le acompaña el resto de su vida. En la biblioteca se abre
paso como bibliófilo y bibliógrafo. A mediados de 1936, sus cualidades
personales y un brillante expediente académico mueven al obispo (entonces,
Feliciano Rocha Pizarro, 1935-1945) a ofrecerle la posibilidad de cursar los
estudios de Teología en la Universidad Gregoriana de Roma; pero la Guerra Civil
ya había comenzado. No obstante, obtiene el permiso oficial para salir de
España.
ESTUDIOS
EN ROMA
En febrero de 1937 embarca en Sevilla rumbo a Italia. En la Universidad Gregoriana cursa la licenciatura en Teología. En la Ciudad Eterna permanece hasta el 29 de agosto de 1941. Antes, en 1939, es obligado a volver a España para pasar revisión militar. Ya había recibido las órdenes menores del sacerdocio y, a los dos meses de su llegada a Cáceres, finaliza la Guerra Civil.
En octubre de 1939 regresa a Roma para continuar sus estudios. Trabaja en la Escuela Vaticana de Paleografía, Diplomática y Archivística. Entre 1940 y 1941 estudia lengua árabe en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma y asiste a cursos de lengua francesa y alemán, lengua que perfeccionó posteriormente en la Universidad de Munich. El 13 de julio de 1941 es ordenado sacerdote y al día siguiente oficia su primera misa en la capilla del Colegio Español de Roma. Un año después, el 12 de julio de 1942, con el fin de satisfacer los deseos de su familia, celebra su primera misa solemne en la parroquia de Santiago Apóstol de Garciaz. Sus padres y abuela fueron los padrinos del acto, al que acudió todo el vecindario.
REGRESO A PLASENCIA
A finales de agosto de 1941 recibe en Plasencia su primer destino: profesor de historia, latín y griego en el Seminario. Durante diez años simultanea la docencia con los cargos de vicerrector y de coadjutor de la parroquia de San Nicolás y, entre 1945-1951, ejerce como archivero municipal.
En junio de 1948, Fernández Serrano es nombrado ecónomo de la parroquia de San Martín de Trujillo, donde desarrolló su más larga experiencia pastoral, aunque sus tareas académicas en Plasencia le reclamaran.
En 1971 inaugura y sitúa en la ciudad los I Coloquios Históricos de Trujillo, ciudad que elige como segunda residencia y lugar de sus vacaciones.
Durante su estancia en Plasencia, sus inquietudes le llevaron a fundar en 1949, junto a otros amigos, como el abogado y escritor Antonio Sánchez Paredes, el Seminario Placentino de Estudios Extremeños Pedro de Trejo, que pretendía canalizar la vida cultural de la ciudad, y que estuvo vinculado al Seminario de Estudios Extremeños creado en la Universidad de Salamanca por Francisco Elías de Tejada. Desde 1945 dedicó parte de su tiempo a organizar el Archivo Histórico Municipal de Plasencia.
ARCHIVERO
Y PROFESOR EN ZARAGOZA
En 1951 decide hacer oposiciones a archivos para canónigo archivero de la catedral de Coria y, poco después, para el Cabildo Metropolitano de Zaragoza. Aprobó ambos con las máximas calificaciones. Eligió Zaragoza por ser ciudad universitaria y tener dos archivos catedralicios. Tomo posesión el 17 de mayo del mismo año.
En sus primeros años en Zaragoza, fue profesor de Historia de la Iglesia en el Seminario y profesor de Segunda Enseñanza. En la Universidad de Zaragoza realizó la licenciatura en Historia con la tesina “Obispos auxiliares de Zaragoza en tiempos de los arzobispos de la Casa Real de Aragón (1460-1575)”. También fue profesor adjunto en la cátedra de Historia Moderna en la misma Facultad.
En 1955 convocó y dirigió el I Congreso de Archiveros Eclesiásticos de Aragón. Durante la década de los años 60 colaboró con la Sociedad de Estudios Monásticos. En diciembre de 1975 fue nombrado académico correspondiente en Zaragoza de la Real Academia de la Historia, que el investigador cacereño Carlos Callejo subrayaba que fue a los 33 años. [2] El 25 de noviembre de 1987 fue nombrado canónigo emérito del Cabildo Metropolitano de Zaragoza.
Donó su biblioteca a su pueblo natal, Garciaz, y al Archivo Histórico Municipal de Trujillo.
Dejó una gran obra publicada en revistas científicas, comunicaciones y ponencias en congresos, jornadas y coloquios, prólogos de libros y colaboraciones en obras colectivas, además de monografías.
[1] Vid.: Fernández Teno, Nazareth y De la Llave Muñoz, Sergio: Francisco Galo Fernández Serrano (1917-2003), sacerdote y erudito de Garciaz (Cáceres), en Revista de Estudios Extremeños, Tomo LXXIV, núm. 11, pp. 971-1002.
[2] Vid.: Callejo
Serrano, Carlos: Don Francisco Fernández
Serrano en la Real Academia de la Historia, Alcántara. Núm. 182, págs. 31-33.
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