No todos los vulnerables son visibles ni quienes dicen serlo lo fueren porque lo afirmaren los servicios sociales y no tener techo ni medios para acogerse a él. Hay vulnerables invisibles en su propia casa, residencias, edificios públicos y parques, no adaptados a sus necesidades más elementales para moverse entre las cuatro paredes en las que transcurre su vida. Los arquitectos no pensaron en ellos: los nasciturus con discapacidad y las personas con discapacidad sobrevenida.
La invisibilidad de los vulnerables son los que no pueden salir a la calle por falta de ascensor e incluso de silla de ruedas; quienes se hallan en su propio domicilio con habitaciones o baños inaccesibles para personas con discapacidad física y barreras arquitectónicas; aquellos que, aun con sillas de ruedas, no pueden ir al baño del hogar de mayores, como en Valencia de Alcántara, donde un usuario pasa el rato con sus amigos jugando al dominó; otros que pueden pasear por un gran parque, pero carente de servicios, como el Parque del Príncipe de Cáceres, ni adaptados ni sin adaptar… Es difícil ponerse en lugar de las personas discapacitadas vulnerables e invisibles cuando no se tienen en casa.
Hay invisibilidades de personas discapacitadas vulnerables reversibles y otras irreversibles. Las reversibles son aquellas de fácil solución, como poner un ascensor, adquirir una silla de ruedas, recortar las escaleras y construir una rampa para ayudar a las amas de casa a subir el carrillo de la compra y para que las personas discapacitadas en sillas de ruedas puedan acceder al ascensor y, desde allí, a sus domicilios; adaptar los baños para discapacitados en domicilios, residencias, lugares públicos…, como se viene haciendo por ley en algunos lugares, aunque en otros se olviden de los vulnerables invisibles.
Llegamos tarde a casi todo y ahora nos surgen las prisas por arreglarlo. Parece que los constructores de ayer fueren también personas discapacitadas para no ver las discapacidades de los vulnerables de hoy. Estrenamos casa y hay que hacer obras de adaptación antes de estrenarla: las salidas de aire para el gas…, la eficiencia energética de los edificios; las rampas, los ascensores… Son las trabas reversibles para los vulnerables, cuando todos pusiéramos empeño en dejarles sitio y paso para ayudarles en su discapacidad que les impidiere estar, como todos, en lugares públicos…
Hubiere, empero, otras irreversibles: quizá, la mayor, la propia enfermedad incurable, que los hace visibles solo a los ojos de los suyos, pero no a los de su entorno inmediato, para quienes serán los vulnerables invisibles. Nunca pasarán la ITV porque hubieren defectos por corregir, como los vehículos, porque quienes tuvieren los medios (los poderes públicos) no los ponen a disposición de la ciencia para hacerlos visibles. Hubiere gente que se hace invisible sin serlo, ciegos pudiendo ver, cojos que pudieren andar… Son los ninis (que ni estudian ni trabajan) para que otros que lo hicieren por ellos, los hagan invisibles a los ojos estadísticos que les interesan y les paguen la solución habitacional y el sustento que no buscaren per se… Es la invisibilidad de los vulnerables buscada, consentida, sufrida por quienes ni lo fueren ni tampoco parte interesada ni investigada en el caso…

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