miércoles, 25 de marzo de 2026

GALDÓS SIGUIÓ A TORENO


Conde de Toreno, de Manuel San Gil y Villanueva. (Museo del Prado)


ANTONIO VIUDAS CAMARASA

Académico numerario de la Real Academia de

Extremadura de las Letras y las Artes

 

A mis admirados oncólogos Delvys Rodríguez Abreu

                                                    y Pablo Ayala de Miguel

 

Estimado lector:

El 29 de agosto de 2025 compartí contigo mi lucha contra el cáncer. Más de seis meses de zozobra, angustia y mucha esperanza. Está ganando la esperanza. Te cuento un secreto: me ha salvado la lectura. He leído todo lo que ha caído en mi pantalla de móvil, actas, reglamento, estatutos e informes de la Real Academia de Extremadura y mucha documentación directa sobre el karma de los liberales moderados y exaltados extremeños y españoles que fracasaron en su intento de imponer un nuevo Estado que sustituyera el gobierno que duró tres siglos desde la derrota de Juan Padilla, el héroe de los Comuneros de Villalar y dos siglos y años desde la ejecución de Juan Lanuza y Urrea (1591), el justicia de Aragón.

Hay fuentes que contradicen los elogios de una historiografía sesgada de los propios interesados y de los republicanos y liberales que la han contado en defensa y justificación de su propio fracaso (Conde de Toreno, Agustín Argüelles y otros) y que han adaptado a su manera escritores que no vivieron la historia (Benito Pérez Galdós, Vicente Blasco Ibáñez) para vender sus libros y vivir halagando al lector, como hacen ahora los publicistas de la novela histórica que no hacen otra cosa que adaptar cuatro notas históricas para generar una literatura emocional que haga vibrar al lector con los sentimientos históricos. La novela histórica es un sucedáneo para un público que no tiene capacidad de leer los documentos en los que sustenta la historia objetiva. Los mercanchifles de las editoriales y los escritores de su cuerda saben muy bien los dineros que son capaces de manejar y las plusvalías que generan. La novela histórica hace mucho tiempo que se creó y hoy parece que es la única inversión editorial para que un libro sea rentable.

Benito Pérez Galdós publicó sus Episodios Nacionales (1873), basados principalmente en la historia sesgada del Conde de Toreno, titulada Historia del levantamiento, guerra y revolución de España. Publicada entre 1835 y 1837, consta de cinco volúmenes. Escrita por el Conde de Toreno (José María Queipo de Llano), diputado liberal muy activo en las Cortes de Cádiz desde 1810 y en las Cortes de 1820 junto a José María Calatrava.

De este modo he ido venciendo mi cáncer de pulmón, leyendo durante estos seis meses de zozobra, angustia y esperanza las fuentes originarias y comparándolas con los sesgos de confirmación de los autores que son venerados por el gran público, que pasa de las fuentes primarias y se fían de las secundarias, que muchas veces nunca se han acercado a las primarias. El lector de novela histórica es el mejor cliente que tienen los comerciantes de la cultura de todos los tiempos.

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Nota.-Este artículo del académico extremeño ha sido publicado por el diario La Provincia, de Las Palmas de Gran Canaria, el 22 de marzo pasado, como una revisión de las opiniones de don Benito en las fuentes primarias bibliográficas como terapia para afrontar el cáncer de pulmón que padece.


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