El Carnaval de Tlaxcala, con sus espectaculares hue-hues (danzantes) es uno de los más simbólicos en el folclore de México. Surge en la época del encuentro entre el continente europeo y americano, en los siglos XVII y XVIII, fruto de la sátira de los pueblos nativos y la influencia española, según informa Extremestiza, de la Fundación Extremeña de la Cultura.
Los tlaxcaltecas crearon los bailes y la música de este carnaval, imitándolas fiestas que celebraban los españoles llegados a América y recreando los atuendos que vestían, Desde entonces se continúa desarrollando esta peculiar fiesta en la que reina la ironía, acontecimiento reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Tlaxcala.
En esta orilla, en Extremadura, el Carnaval de Badajoz es uno de los más señalados, populares y participativos de los que se celebran en España, que cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Ambos carnavales, según Extremúsica, comparten similares características en cuestiones de estética, organización en grupos, contribución popular en la elaboración de máscaras, elementos y trajes, así como el protagonismo constante de bailes y música, durante los días que transcurre la fiesta.
El elemento común que mejor identifica ambas celebraciones lo constituyen los hue-hues y las comparsas, que danzan y desfilan en México y Extremadura mostrando cada año espectaculares trajes; disfraces adornados con todo tipo de detalles, sorprendentes penachos y gorros, confeccionados con filigranas, lentejuelas, plumas…
Extremestiza ha hermanado este año en la Feria Internacional de Turismo (FTUR), que se celebra en Madrid, ambos carnavales, contando con una delegación mixta conformada por integrantes de comparsas de Badajoz y hue-hues de Tlaxcala, agrupaciones que juntas se mimetizan de puro mestizaje, color, creatividad y sátira social.

No hay comentarios:
Publicar un comentario