viernes, 29 de mayo de 2026

LA CUARTA MÉRIDA FILIPINA DEL MUNDO


Plano de la isla de Leyte, donde se sitúa la Mérida filipina

    Entre las Méridas del Mundo se encuentra también la de Filipinas. Fue la única que no participó en los festejos del 500 aniversario de las Méridas del Mundo por carecer de presupuesto para mandar una representación a México, Venezuela y España, donde se firmaron convenios culturales, comerciales y de intercambios entre las ciudades hermanadas por el nombre.

    Los más de tres siglos de presencia española en Filipinas dejó multitud de topónimos hispanos. Es la más joven de todas. Fue fundada en 1867 por Domingo Fernández Ember, gobernador de la provincia de Leyte, en memoria de la Mérida española.

            --Hello! ¿Kumustá?

            --Mabuti.

    Estas tres palabras con las que acostumbran a saludarse en Filipinas encierran gran parte de la historia de su nación, La primera, que significa “hola” en inglés, es un testimonio vivo de que en 1898 Filipinas, junto con Guam y Puerto Rico, se convirtieron en una de las primeras colonias de Estados Unidos a cambio de veinte millones de dólares y la victoria en una guerra. Las otras dos son palabras de la segunda lengua oficial y el lenguaje nacional, el filipino, una variedad estandarizada del tagalo o tagálog, el idioma autóctono de gran parte de la isla de Luzón, en la que se encuentra la capital del país, Manila.

    Es uno de los rastros que, en 333 años de dominio español, dejaron en la vida cotidiana de varias de las 7.000 islas que conforman el archipiélago bautizado por Fernando Magallanes en 1521 con el nombre de Las Felipinas, en honor a quien se convertiría en el rey Felipe II de España.

    Esa historia reflejada en el saludo es la razón de un adagio filipino que dice que el país fue moldeado por 300 años en el convento y 50 años en Hollywood. Los tres siglos no empezaron precisamente con Magallanes, aunque el explorador portugués llegó con la bandera española y fue acogido por los nativos; pero, poco después, murió tratando de invadir una de las islas del archipiélago.

Iglesia de de San Francisco Javier, en Mérida (Filipinas)

    La Mérida filipina es un municipio situado en la provincia de Leyte, de casi 30.000 habitantes, según el censo de 2015. El origen más remoto de la ciudad se sitúa en el lugar denominado Bitaug, conocido en el pasado como Siapon, por el río que recorre el territorio. Con el tiempo, la población del barrio aumentó y el pueblo se estableció en la situación actual de Mérida.

    El primer alcalde de la Mérida filipina –figura denominada entonces “gobernadorcillo”-- fue Germán Justo, un hombre valiente e intelectual. Le sucedieron durante el periodo colonial español: Blas Bohol, Leonardo Mación, Teodoro Cableado, Rufino Santiago, Nicolás Gumba, Alejo Ugsad, Ramón Lamote Inong, Teodoro Laurel, Fulgencio Mación, Antonio Francisco (1890), Simón San-an y Romualdo Boholst. Cuando este último era gobernadorcillo fue cuando se produjo la independencia de Filipinas y la posterior colonización por parte de Estados Unidos. Desde 1897 hasta 1899, un grupo de voluntarios armados se levantaron contra el dominio español. Se denominaban a sí mismos indígenas, mientras que los soldados españoles que patrullaban la ciudad eran denominados cazadores. En 1898, el barco español Aninita, que estaba anclado en el puerto de Mérida, fue bombardeado por un barco estadounidense.

    En 1901-1902 se produjo un brote de cólera en la ciudad y murieron muchas personas, por la carencia de saneamiento en los hogares.

    En marzo de 1937, las mujeres de Mérida, bajo el liderazgo de Máxima Mendoza y Eustaquia M. Solana, hicieron una intensa campaña a favor del sufragio femenino. En el plebiscito celebrado en abril de ese mismo año, ganó la opción favorable al sufragio.


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