sábado, 31 de enero de 2026

CONFERENCIAS EN LA MAESTRANZA SOBRE “ARTE Y EVANGELIZACIÓN EN LA AMÉRICA ESPAÑOLA”


Doctor Pizarro Gómez

El académico numerario de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (RAEX), Dr. Francisco Javier Pizarro Gómez, hablará el próximo lunes, día 3 de febrero, en el Salón de Carteles de la Real Maestranza de Sevilla (Paseo de Colón, 12) sobre “Arte y evangelización de la América española”, dentro del ciclo de conferencias “La Corona y el Nuevo Mundo” (II), organizado por la citada institución y la Fundación Cultural de la Nobleza Española.

En el citado ciclo intervendrán también la doctora Fátima Halcón Álvarez-Ossorio, profesora titular de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, sobre “Urbanismo y arquitectura civil en las Indias españolas”, el día 4; y el día 5 lo hará el Dr. Ramón María Serrera, coordinador del ciclo y catedrático emérito de Historia de América de la Universidad de Sevilla, sobre “El esplendor de la América Hispana que deslumbró a Alejandro Humboldt”. Las conferencias darán comienzo a las 19:30 horas con entrada libre hasta completar aforo.

Según recuerda el coordinador, hace un año se celebró en el mismo lugar un ciclo de conferencias sobre España y el Nuevo Mundo, centrado en las relaciones de la Corona y sus dominios americanos: el Descubrimiento, las relaciones de España con la Santa Sede y el proteccionismo que desplegaron los agentes reales con el mundo indígena. En este segundo ciclo se abordan aspectos más específicos de la huella que España dejó en sus dominios americanos desde 1492 hasta la emancipación en 1821.

Para presentar esta tarea nos ayudan los textos y tratados que nos dejó Alejandro de Humboldt en su viaje por gran parte de los dominios españoles de Ultramar, un periplo que fue posible gracias al apoyo fundamental de la Corona Española, en particular del rey Carlos IV y su ministro Mariano Luis de Urquijo, que gestionaron los permisos y salvaconductos para que el científico prusiano y su compañero Aimé Bonpland exploraran y cartografiaran aquellos territorios, realizaran investigaciones pioneras y presentaran a Europa la realidad científica y cultural de la América hispana.

Durante los cinco años que duró el viaje de Alejandro de Humboldt por tierras americanas (entre marzo de 1770 y el mismo mes de 1804), el sabio berlinés se quedó asombrado del esplendor material, artístico, urbanístico y cultural de las provincias españolas del Nuevo Mundo.

El colosal tratado titulado “Ensayo político sobre el Reino de la Nueva España” no es comprensible sin la colaboración y la información que le ofrecieron los hombres de ciencia mexicanos del momento, entre ellos Fausto de Elhuyar, director del Tribunal de Minería y del Colegio de Minería, antiguo estudiante de Mineralogía en Freiberg, descubridor del tungsteno; el no menos famoso Andrés del Río, antiguo compañero de Humboldt en Freiberg, descubridor del vanadio; Vicente Cervantes, profesor de Botánica en la Universidad de México; Martín de Sessé, director del Jardín Botánico; los grandes arquitectos e ingenieros militares Miguel Constanzó, Manuel Tolsá e Ignacio Castera; el obispo de Michoacán fray Antonio de San Miguel y el canónigo Manuel Abad y Queipo, tan admirados por Humboldt por sus ideas liberales en defensa del indio…

El Barroco (tanto en sus bases doctrinales como en sus coordinadas estéticas) pervivió durante mucho tiempo en Indias hasta bien entrado el siglo XVIII; pero ya a partir de los años cuarenta se aprecia una generación preilustrada que pondrá las bases para la eclosión de la plena Ilustración a partir de la fecha de entronización de Carlos III. De hecho, desde 1760 hasta fines de siglo los reinos indianos contemplarán su culminación: expediciones científicas dirigidas por sabios ilustrados extranjeros (La Condamine, Malaspina, Humboldt) o por naturalistas y botánicos españoles, como el caso de José Celestino Mutis, cuyos estudios tuvieron una proyección mundial. Ya estaban fundadas veintiséis universidades distribuidas por todas las capitales indianas a fines del siglo XVIII, la Escuela de Minería de México (1792), la Academia de San Carlos (1783) o el Jardín Botánico (1788) de la misma capital novohispana; el Museo de Historia Natural de Guatemala (1796), el Observatorio Astronómico de Bogotá, la Escuela Náutica de Buenos Aires (1799); las grandes catedrales y templos, la arquitectura doméstica  –“México, la ciudad de los palacios”--, las edificaciones civiles y militares, las obras de ingeniería, la creación de los grandes pintores indianos y la difusión de publicaciones periódicas.


BLANCA MARTÍN DELGADO, LA PRESIDENTA DE LA ASAMBLEA DE EXTREMADURA DE LA IGUALDAD Y LA INCLUSIÓN


Blanca Martín (Web de la Asamblea)

La falta de acuerdo entre el PP y Vox no ha permitido a Blanca Martín Delgado (Plasencia, Cáceres, 02/03/1976) superar los doce años al frente de la Presidencia de la Asamblea de Extremadura, que ostenta hasta la fecha el primer presidente democrático de la segunda institución de la Comunidad Autónoma, Antonio Vázquez López (Orense, 1937; Cáceres, 2012), que fuere presidente durante las tres primeras legislaturas (1983-1995) frente a las dos completas, la IX (2015-2019) y la X (2019-2023), no así la XI (2023-20 de enero de 2026), que ha ocupado la placentina. Y a punto estuvo de no ser diputada en la XII legislatura que se ha abierto a no ser por el voto por correo, conocido por voto CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes), que le dio el escaño en disputa a su partido.

La presidenta de la Asamblea de Extremadura saliente pasa a la historia como la defensora de la igualdad y el lenguaje inclusivo por su acérrima defensa del mismo, que le llevó a decir en su última toma de posesión que “seguirá defendiéndolo pese a quien pese”, a pesar de las advertencias en sentido contrario de la Real Academia, según afirmó en sus improvisadas palabras tras ser elegida en segunda votación por los diputados de su partido (28) y Unidas por Extremadura (4), tras no llegar PP y Vox a un acuerdo para la formación de la Mesa el 20 de mayo de 2023.

La expresidenta de la Cámara regional durante diez años y siete meses (se despidió de su cargo el 23 de diciembre último), es licenciada en Ciencias Políticas, especialidad de Análisis Político, por la Universidad Complutense de Madrid; máster en acción electoral: Nuevos tiempos, nuevas campañas”, del Instituto Jaime Vera de la Fundación Ideas para el Progreso, y becaria en la Oficina de Representación del Bank of New York para la Península Ibérica (Madrid), según la biografía publicada en la web de la Cámara.

Su carrera política la inició en 2001 como secretaria de Formación de Juventudes Socialistas de Cáceres, que continuó como vicesecretaria del Comité Local del PSOE de Plasencia en 2002-2004. Afiliada al PSOE desde los 21 años, con 24 era miembro de la Comisión Ejecutiva Provincial; diputada por Cáceres en la Asamblea de Extremadura (2003-2007) y desde 2015 hasta la actualidad; fue asesora del presidente de la Junta de Extremadura Fernández Vara en 2007 y jefa de su Gabinete en la VII Legislatura (2007-2011); secretaria de Relaciones Institucionales del PSOE de Cáceres (2012-2017) y vicesecretaria general de la provincia de Cáceres desde 2017;  secretaria general del PSOE de Plasencia (2018-2022) en la segunda ocasión en que se presentaba, tras el intento fallido en 2004 frente a la entonces secretaria local y alcaldesa, Elia María Blanco; y presidenta del PSOE regional  (24/10/2021-23/03/2024), en que fue sustituida por Begoña García Bernal.

Además de ostentar la presidencia de la Asamblea desde el 23 de junio de 2015, ha desempeñado otros cargos inherentes, o no, a su condición: presidenta de la Comisión de Peticiones (XI Legislatura), presidenta de la Comisión de Reglamento (XI Legislatura), presidenta de la Comisión de Estudio sobre la pandemia del COVID-19 en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Extremadura (X Legislatura); presidenta del Grupo de Trabajo, en el seno de la Comisión de Reglamento para la Reforma de la Asamblea de Extremadura (X Legislatura); presidenta del Grupo de Trabajo para la Reforma Integral del Reglamento de la Asamblea de Extremadura (IX Legislatura), presidenta de la Comisión de Peticiones  (IX Legislatura); presidenta de la Comisión de Educación, de Fomento e Innovación Tecnológica, de Vivienda, de la Comisión de Control de la Empresa Pública Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales; de Organización Administrativa, Interior y Justicia; secretaria de la Comisión de Agricultura y Medio Ambiente, titular de la Diputación Permanente y portavoz adjunta de la Junta de Portavoces (VI Legislatura).

El 23 de junio de 2015, tras acceder a la Presidencia de la Asamblea de Extremadura, se produjo un hecho inédito, por lo demás obligado, al tener que firmar ella misma, por acuerdo de la Mesa, una Resolución de la Presidencia por la que se disponía su cese como auxiliar administrativo del Grupo Parlamentario Socialista con carácter eventual, según publicó el Boletín Oficial de la Asamblea número 3 de la IX Legislatura, de la citada fecha, así como los de todos los anteriores que ocuparen puestos eventuales en la Cámara bajo la presidencia del anterior titular, Fernando Manzano. De trabajadora eventual a presidenta de la Asamblea… Y el pasado día 20 de enero, de presidenta de la Asamblea a candidata por cuarta vez y se quedó con lo puesto: de diputada rasa. La política, como el amor, es muchas veces, ciega…

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Bibliografía consultada: El Periódico Extremadura, de 18/01/2018; Agencia Europa Press, de 14/11/2008; web de la Asamblea de Extremadura; biografía de Blanca Martín Delgado; y Pinero, Félix: El cese de Blanca como auxiliar administrativa, en su blog Puerta de la Villa, de 25/06/2015.


viernes, 30 de enero de 2026

EL MUSEO HELGA DE ALVEAR, ENTRE LOS VEINTE MEJORES PROYECTOS CULTURALES DE ESPAÑA


Sandra Guimarães, directora del Museo Helga de Alvear, recoge el reconocimiento otorgado por el Observatorio.  María Causo-Trevol Audiovisual/La Fábrica.


    El Museo Helga de Alvear de Cáceres ocupa el puesto 17 en el ránking “Lo mejor de la cultura 2025” y es la institución cultural más valorada de Extremadura, según el prestigioso informe del Observatorio de la Cultura de Fundación Contemporánea.


    Según los datos que recogen las opiniones de más de cuatrocientos profesionales, el museo de arte contemporáneo es, además, el proyecto más valorado e «insignia cultural» de Extremadura.


    Sandra Guimarães, directora del Museo Helga de Alvear, ha recogido esta importante insignia en el acto de presentación que ha tenido lugar en Santander, y en el que se ha hecho público el informe.


    El museo que dirige finalizó 2025 con récord de visitantes y consolidando con éxito sus líneas programáticas, entre las que destacan exposiciones temporales de alcance internacional, proyectos de community engagement y propuestas para la diversificación de sus audiencias, hechos que han contribuido a este reconocimiento.


    En su programación para este 2026 destaca la exposición de Thomas Hirschhorn “MY ATLAS # OUR ATLAS”, comisariada por Sandra Guimarães, inaugurada el pasado noviembre y que puede disfrutarse hasta mayo; la celebración del quinto aniversario de la mano de Thomas Hirschhorn con una gran fiesta inclusiva y un proyecto de arte propuesto por el artista en Madrid, Lisboa y Cáceres a finales de febrero, así como su ambiciosa programación de exposiciones temporales. El Helga prepara una gran exposición individual de Patricia Gómez y María Jesús González, artistas cuya práctica conjunta constituye una de las aportaciones más rigurosas y comprometidas del arte contemporáneo español entre junio y octubre.


    Además, como una de las citas más destacadas del año, el museo prepara una exposición colectiva, comisariada por Omar Kholeif, que reivindicará el espacio del sueño como un lugar para la creación de una política estética. Titulada "Dreamwork. Ancestors Echo in the House of Tomorrow", incluirá obras de Simone Fattal, Louise Bourgeois, Etel Adnan, Huguette Caland, Luísa Coreia Pereira, entre muchas otras, y podrá disfrutarse en el museo cacereño desde comienzos de noviembre de 2026.

 


JUAN PABLO FORNER, EL ILUSTRADO DEL XVIII



 Juan Bautista Pablo Forner y Segarra (Mérida, 17/02/1756; Madrid, 17/03/1797), "el polemista más célebre de las letras castellanas", en palabras del profesor Pecellín Lancharro [1], "continúa provocando hoy críticas enfrentadas entre los estudiosos". Aunque de familia valenciana, había nacido en Mérida: "La noble Extremadura/ me dio en su suelo patria", recuerda en versos un Forner universitario. Su padre, Agustín Francisco Forner, era un médico humanista, ligado a la Escuela de Guadalupe, que compuso, entre otras, las obras Disertaciones de las virtudes medicinales de la Fuente del Loro... en las sierras de Guadalupe y Las antigüedades de Mérida (1780), cuyo manuscrito se conserva en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz. [2] Se educó con su tío por parte materna, el filósofo ecléctico valenciano y famoso médico Andrés Piquer.

    A partir de 1770, estudió leyes, filosofía, humanidades, latín, griego y hebreo en la Universidad de Salamanca. En 1778 se traslada a la Universidad de Alcalá, en la que obtiene el título de Bachiller en Leyes. En 1781 comienza a estudiar en los Reales Estudios de San Isidro cursos de Derecho. En 1782 gana un concurso poético convocado por la Real Academia Española con su Sátira contra los vicios establecidos en la poesía castellana. En 1783 es admitido en el Colegio de Abogados. En 1784 se convierte en abogado honorario e historiador de la casa de Altamira. Muere su padre Francisco Forner. En 1785, el Gobierno le impone por Decreto la obligación de someter a aprobación previa las obras que pensara publicar. En 1787 publica Discursos filosóficos sobre el hombre.

    La protección del pacense Manuel Godoy (Badajoz, 1767; París, 1851), valido de Carlos IV y primer ministro desde 1792 hasta 1808 --gracias al cual la mayor parte de su obra fue publicada tras su muerte por haberle regalado una colección manuscrita--, le valió ser nombrado fiscal del crimen de la Audiencia de Sevilla (1790) y del Consejo de Castilla (1796). A su temprana muerte (41 años) iba a ser nombrado presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación gracias a su protector.

    Forner fue hombre erudito, amigo de la polémica y la sátira y de amplios recursos dialécticos, e hizo objeto de sus burlas a casi todos sus contemporáneos. Lanzó dicterios en sátiras personales y sus diatribas alcanzaron tal virulencia que, por decreto, se le prohibió publicar nada sin autorización real. Apasionado nacionalista, defendió la cultura española en respuesta al despreciativo juicio de Masson de Morvilliers en la Encliclopédie Méthodique (1782): Qué se debe a España, realizada por encargo del Conde de Floridablanca, con el título Oración apologética por la España y su mérito literario (1786).

    La fama más sólida y duradera de Forner está vinculada a dos obras: Discurso sobre el modo de escribir y mejorar la historia de España y las Exequias de la lengua castellana. En la primera, el autor pone los cimientos de una verdadera teoría estética de la historia y la poesía, y el segundo es una ficción alegórica del género de La República Literaria o La derrota de los pedantes. Otras obras de Forner son: Sátira contra los vicios introducidos en la poesía castellana (Madrid, 1783); El asno erudito. Fábula original. Obra póstuma de un poeta anónimo (Supremo Consejo de Indias, 1782), Los gramáticos. Historia chinesca (1782), Discurso sobre la tortura (Crítica, 1990), La corneja sin plumas (1795), Carta de don Antonio de Varas, Reflexiones sobre la `Lección crítica´ que ha publicado don Vicente García de la Huerta.

    Del 16 al 20 de junio de 1997, con motivo del tercer centenario de su muerte, tuvo lugar en Cáceres el Congreso Internacional "Juan Pablo Forner y su época", coordinado por los profesores Miguel Ángel Lama y Jesús Cañas Murillo, cuyos participantes abordaron, además de estudios generales sobre el autor extremeño, al Forner polemista, su teatro, al poeta, al autor teatral y sus prosas. [3]

    En Biografías y vidas [4] se le considera como "la figura más representativa de la literatura satírica durante la segunda mitad del siglo XVIII". En las Exequias, Forner realiza "la crítica de todo un siglo", según el profesor Maravall, [5] Pecellín considera que "las obras de Forner son casi siempre hijas de su ánimo batallador, engendradas en el ardor de la contienda. Ahí radican sus límites y también algunos de sus valores estilísticos." [6]


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[1] Vid.: Pecellín Lancharro, Manuel: Gran Enciclopedia Extremeña, Ediciones Extremeñas, S. A., Mérida, 1989, vol. V, págs. 17-19.

 [2] Ob. cit.

 [3] Vid.: Lama, Miguel Ángel y Cañas Murillo, Jesús (coordinadores): Juan Pablo Forner y su época. Editora Regional de Extremadura, 1998, 623 págs.

 [4] Vid.:    Biografías              y              vidas.     La            Enciclopedia          biográfica              en           línea. (https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/forner.htm.

 [5] Vid.: Carbonell, Marta Cristina: Las Exequias de la lengua castellana de Juan Pablo Forner, "sátira menipea", Universidad de Barcelona, Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

 [6] Vid.: Pecellín Lancharro, Manuel: Literatura en Extremadura. Tomo I. Escritores siglos XVI, XVII, XVIII.

Biblioteca Básica Extremeña, Universitas Editorial, Badajoz, 1980, págs. 255-259.

 

miércoles, 28 de enero de 2026

MEMORIA DEL POETA Y MILITAR JUAN CARLOS RODRÍGUEZ BÚRDALO


Veo ayer la primera noticia de su muerte por el correo que me envía a primera hora de la tarde el compañero y académico Manuel Pecellín, que le hace su primer obituario en el diario Hoy. Busco más noticias acerca de su óbito y nada hallo. Me acuesto con el dolor del amigo tantos años ausente y sin verle. Recordaba el escritor, bibliógrafo y académico extremeño haberle conocido en 1996, en Plasencia, con motivo del VII Congreso de Escritores Extremeños y el prólogo a sus “Luces de otoño”.

    Evocaba mi primer encuentro con él, en su casa de la calle Argentina de Cáceres, en 1986, con ocasión de la publicación de su primer libro de poesía, cuando era capitán de la Comandancia de la Guardia Civil en Cáceres. Un cuñado suyo, Nacho Llanos, de feliz memoria, cuyo fallecimiento supe por la esquela de El Periódico Extremadura, era compañero del periódico y me lo dijo: “Es capitán en la Comandancia y acaba de publicar su primer libro de poesía…” Me dio el teléfono y dirección. Vivía en la calle por encima de mi casa. Le hice la primera entrevista. Nos vimos de cuando en cuando en la antigua Comandancia de Alfonso IX, en el entonces CIR-3 con motivo de la despedida de algún capitán general y en la Institución Cultural “El Brocense” cuando fuere jurado del premio de poesía de la Diputación. Fui testigo de cuando le dijo a varios compañeros su intención de hacer Derecho en la recién inaugurada Facultad de Cáceres de la Universidad de Extremadura…, hasta su ascenso a comandante y su marcha de la ciudad.

    Juan Carlos Rodríguez Búrdalo (Piedras Albas, Cáceres, 29/05/1946), militar y poeta, ha fallecido a los 79 años de edad tras una vida dedicada a la Guardia Civil y a su inquietud poética. Nieto de un suboficial del Ejército e hijo de un guardia civil muerto en una escaramuza de los maquis, pasó buena parte de su infancia en su pueblo natal. Recordaba la muerte de su padre con toda la dignidad propia de un guardia civil, como se la hubieren transmitido a él: “Con el paso del tiempo, he averiguado que el oficial al mando le ordenó a mi padre que rematase a un hombre que estaba malherido. Mi padre fue hacia él, pero se dio la vuelta para pedirle al jefe que lo hiciera otro más veterano. Justo en ese momento, el herido le mató por la espalda”, comentaba. Su abuelo Mateo decidió enviarlo al Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil con siete años de edad, “una etapa que recuerda marcada por la tristeza y la soledad”.        En el Colegio Infanta María Teresa de Madrid tuvo dos profesores que le encauzaron aquella inquietud poética que tenía desde niño “y supieron dirigirme hacia lecturas que dejaron su poso y que muchos años más tarde, una vez iniciada mi carrera militar, dio sus resultados”.

    Tras cursar el Bachillerato en la capital de España, en 1964 ingresó en la Academia Militar de Zaragoza y en 1967, con 21 años, ingresa en el Cuerpo de la Guardia Civil. Tras licenciarse en Derecho en Cáceres, y ya siendo capitán, en 1985 obtuvo el premio “Amantes de Teruel” por su primer libro El arpa cercenada. Su ascenso a comandante le lleva a trasladarse a Aranjuez (Madrid), donde reside entre 1987 y 1999, trabajando como profesor de Derecho Constitucional y más tarde como jefe de estudios de la Academia de Oficiales. Allí concibió seis de sus libros, lo que le hizo madurar como poeta.[1] Su carrera militar concluyó con el grado de general de División de la Guardia Civil, en el que sirvió en el Complejo de la Moncloa como subdirector general de Conducción de Crisis, adscrito a la Secretaría General de la Presidencia del Gobierno. Como general de brigada, en 2001 estuvo al mando de la Zona de la Guardia Civil de Castilla-La Mancha. Fue académico de la Real Academia de Ciencias Históricas de Toledo y de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, además de consejero académico de la Cátedra UNESCO.

    Su pasión por la poesía despertó pasados los 30 años. Un amigo le animó a presentarse al Premio Nacional de Poesía Militar, que ganó. Fue el primero de los muchos galardones que recibió a lo largo de su vida. Entre otros, el Premio Hispanoamericano de Poesía Amantes de Teruel y Flor Natural del certamen (Ayuntamiento de Teruel, 1984); premio nacional de poesía corta de Jerez de la Frontera (1985); premio Adalid por un “De un oficio infinito” (Madrid, 1986); Medalla de Oro en el VIII Certamen Nacional de Poesía “Ciudad de Archidona” (Ayuntamiento de Archidona, Málaga, 1986); premio de poesía del Certamen Nacional “Villa de Valdemoro” (Centro Cultural de Valdemoro, Madrid, 1987); “IX Premio Internacional Jaén” por “Nocturno y luna del planeta Muerte” (Jaén, 1988); premio “Claudio Rodríguez” por “Del perfil opaco de los pasos” (Salamanca, 1991); premio “Miguel Hernández” (Rosal de la Frontera, Huelva, 1993); premio “Extremadura desde la ausencia” (Mérida, Junta de Extremadura, 1995);  premio “Ciudad de Alcalá de Henares” por “Cartografías” (Fundación Colegio del Rey, Alcalá de Henares, 2002); propuesto por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo al “Premio Reina Sofía de poesía” 2004; Encina de oro-Extremeño del año fuera de Extremadura” como reconocimiento a su obra profesional y literaria (Federación de Asociaciones Extremeñas de la Comunidad de Madrid, 2007).

    Los títulos de sus obras más significativas son: “Los himnos visitados”, “Cartografías”, “De piel y humo”, “Del perfil opaco de los pasos”, “Ciudad sin labios”, “Al sur de las estrellas”, “Nocturno y luna del planeta Muerte”, “De un oficio infinito” o “El arpa cercenada”.

    De él decía ayer Manuel Pecellín que “Búrdalo compuso una formidable obra lírica” y “su pluma siguió activa casi hasta el final”.

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Bibliografía consultada: web del Colegio Infanta María Teresa, tu historia, nuestra historia. Juan Carlos Rodríguez Búrdalo” (https://historiasdelinfanta.wordpress.com/universidad/ilustres-1/juan-carlos-rodriguez-burdalo/). Web Gran Enciclopedia de España: Juan Carlos Rodríguez Búrdalo, de 06/11/2008 (https://gee.enciclo.es/articulo/juan-carlos-rodriguez-burdalo). Web Extremeños ilustres, de Feliciano Robles (https://extremenosilustres.blogspot.com/2019/08/juan-carlos-rodriguez-burdalo.html). 


martes, 27 de enero de 2026

MANUEL PEDRO BERNÁLDEZ PRESENTA SU LIBRO SOBRE “EL PARTIDO ELECTORAL DE ALCÁNTARA”


Manuel Pedro Bernáldez, abogado, escritor, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid y académico correspondiente de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (RAEX) y de la Academia de Letras e Artes de Portugal (ALA) presenta el próximo viernes, a las 19:00 horas, en el Centro Cultural Conventual Santa Clara de Valencia de Alcántara, su libro “El partido electoral de Alcántara (durante el siglo XIX hasta la Dictadura de Primo de Rivera)”, una crónica histórica que rescata del olvido la vida política y social de un distrito electoral rural en España durante el siglo XIX hasta 1923.

Tras tres años de profunda investigación en archivos familiares, parlamentarios y diocesanos, así como consultas a prensa y boletines de la época, Bernáldez ofrece un estudio minucioso de los procesos electorales, los protagonistas y los acontecimientos históricos que marcaron la región. La obra refleja cómo los distritos uninominales, a pesar de ser a menudo caldo de cultivo del caciquismo, daban voz a la España campesina y rural, ofreciendo una visión del pasado que resuena a debates actuales sobre la España vaciada.

El libro destaca por su enfoque humano y detallado de los personajes, entre ellos la saga Montesino, los Cedrún, Gabino Tejado, Lorenzo Bernáldez Preciado, Cornelio Rubio, los Muñoz Chaves, Damián Isern, Julián Olivares Ballivián, Antonio Garay Vitórica y muchos otros, cuyas vidas reflejan la política y sociedad del momento.


A través de sus historias, se analizan hechos de relevancia local y nacional, como la destrucción y restauración de un arco del puente romano de Alcántara durante la guerra contra Napoleón o el saqueo del convento de San Benito en la época de las desamortizaciones.

Bernáldez asegura que la obra no solo se dirige a historiadores o expertos en política, sino a todo lector interesado en conocer la intrahistoria de España, siguiendo la filosofía de Heródoto: “que no se desvanezcan en el tiempo los hechos de los hombres y su causa”.

La investigación refleja un paralelismo entre los acontecimientos del distrito electoral y la política nacional, ofreciendo un espejo, a veces crudo, de la historia española.

La publicación de “El partido electoral de Alcántara” (Editorial Círculo Rojo, Almería), con prólogo de José Julián Barriga Bravo, académico de número de la RAEX,  constituye un valioso aporte para la historiografía regional y nacional, rescatando episodios y personajes olvidados y fomentando la reflexión sobre la memoria histórica y las raíces de la sociedad contemporánea.

El autor ha publicado las siguientes obras de creación literaria: “Desde las aguas del olvido”, novela histórica sobre el poeta Francisco de Aldana (Editorial Círculo Rojo, 2020), “La paga del mundo y otros relatos” (Editorial Dayenu, 2014), “Noticia varia” (relatos, Llanada 7 Libros, 2013) y “Apenas unos minutos (antología de nuevos narradores)” (Taller Creativo, 2007).


lunes, 26 de enero de 2026

MANUEL MARÍA MARTÍNEZ DE TEJADA, DIPUTADO LIBERAL EN LAS CORTES DE CÁDIZ


La biografía de este diputado extremeño –formado en las aulas de la Universidad de Salamanca y curtido en la agitación bélica tras la invasión francesa de 1808—constituye un testimonio de primera mano sobre la transición de un país que, en medio de la guerra, buscaba redibujar su marco político e institucional”, afirman en la Introducción los autores de la biografía del diputado liberal extremeño en las Cortes de Cádiz, Manuel María Martínez de Tejada, José Antonio Ramos Rubio, doctor en Historia del Arte y cronista oficial de Trujillo, y José Luis Pérez Mena, abogado y jurista. [1]

Nacido en Zafra el 13 de noviembre de 1771, la vida de su familia estuvo marcada por la trashumancia. Su padre, Manuel Martínez de Tejada, decide establecerse en Zafra, villa que se había convertido en cruce de caminos comerciales. Allí, además de mantener su vínculo con el ganado, se dedica al comercio de mercería, un oficio próspero en aquel tiempo, y supo integrarse en el tejido mercantil de la localidad, cuya feria anual atraía a compradores de toda la región. En la localidad contrae matrimonio con Josefa Prieto González, perteneciente a una familia de La Rioja. Manuel Martínez de Tejada se dedica también al arrendamiento de dehesas y a la gestión de rentas procedentes de jurisdicciones eclesiásticas y encomiendas y adquiere la media encomienda de Almendralejo.

En 1786, a los 15 años, se traslada a Salamanca para iniciar su formación universitaria tras concluir los estudios de Artes en el convento de Zafra. Su trayectoria salmantina se ve interrumpida en 1789, tras haber aprobado el primer curso de la Facultad de Leyes, regresando a Zafra, en un año que coincide con la Revolución Francesa, cuyo estallido impacta en todo el continente europeo.

A finales del XVIII, la figura de Martínez de Tejada emerge como ejemplo de una clase emergente que, gracias a su capacidad económica, logra consolidar una posición social relevante. El capital recibido de su padre, 158.000 reales, le permite emprender diversas acciones que consolidan su estatus, tales como el matrimonio y la adquisición de propiedades. En 1797 contrae matrimonio con María Andrea Codés Bonilla, que aporta una dote valorada en 135.755 reales. El nacimiento de su hija Maximina le permite dar un paso más en su consolidación económica y social. Con el nacimiento de su segundo hijo, Fernando, se trasladan de casa y reconfigura a la familia en la jerarquía social urbana. Su patrimonio experimenta una notable expansión tras el fallecimiento de su padre, que dio lugar a la creación de un vínculo, instrumento jurídico utilizado por la burguesía para asegurar la conservación del patrimonio. A la muerte de su madre hereda la otra mitad, así como la casa familiar y otros bienes. Por otro lado, su esposa también hereda bienes a la muerte de su padre en 1801.

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), el tejido social, político y económico de la Península Ibérica fue profundamente alterado. En este contexto, la familia de Martínez de Tejada experimenta un proceso de empobrecimiento, desarraigo político y transformación de sus estructuras familiares y patrimoniales. Su implicación en el movimiento constitucionalista gaditano lo distancia paulatinamente de sus ocupaciones económicas. En 1811 sufre una requisa de sus bienes. A ello se suma un duelo familiar devastador: en 1810 fallecen su madre y su esposa. Entre 1805 y 1812, la trayectoria de Martínez de Tejada sufre una transformación radical marcada por la desposesión, la inestabilidad y el duelo.

El estallido de la Guerra de la Independencia marca una ruptura fundamental en la trayectoria política y social de múltiples individuos y colectivos. Martínez de Tejada se incorpora a la Junta de Zafra en junio de 1808 y participa en las milicias urbanas con el grado de capitán. Junto con otros colaboradores, como Herrera, Golfín o Calatrava, supo captar esa dimensión. Golfín, hijo del IV Marqués de la Encomienda, fue militar y político y llegó a ser coronel de Infantería y diputado en las Cortes de Cádiz. A través del Semanario Patriótico, Martínez de Tejada buscó modelar la opinión pública y transmitía valores que luego serían centrales en la Constitución de 1812: la soberanía nacional, la defensa de la patria como deber colectivo; la responsabilidad política…

Martínez de Tejada fue elegido diputado por la provincia de Extremadura y participó en las Cortes hasta el 20 de septiembre de 1813. El 26 de julio de 1810 recibió los poderes de la provincia. Tomó posesión el 24 de septiembre del mismo año, coincidiendo con la apertura de las Cortes Generales y Extraordinarias. No fue un diputado pasivo: formó parte de diez comisiones, intervino en 118 debates recogidos en el Diario de las Cortes y su vida cotidiana en Cádiz revela la estrecha relación entre la esfera pública y privada de los representantes. En su último año como diputado formó parte de cuatro comisiones: Poderes, reforma del Reglamento de la Regencia, Hacienda y Diario de Cortes.

La restauración del absolutismo en 1814, con el regreso de Fernando VII, supuso un brusco final para el proceso de transformación política iniciado por las Cortes de Cádiz. La anulación de la Constitución y la persecución de los diputados liberales marcaron el inicio de una etapa de represión que buscaba borrar todo vestigio del liberalismo gaditano. Martínez de Tejada huyó a Zafra y después a Lisboa.

Tras la dura experiencia del exilio y la persecución absolutista de 1814, Martínez de Tejada se retiró paulatinamente de la vida política activa. Durante los años veinte del siglo XIX, su residencia en Sevilla marcó una etapa distinta, caracterizada por la lucha en torno a cuestiones patrimoniales y por la vivencia de un cúmulo de desgracias personales. El 15 de abril de 1822, el Supremo Tribunal de Justicia le restituyó la encomienda a sus antiguos propietarios. Falleció su fiel administrador, Ramón García de Vinuesa, al caerle un rayo; el fallecimiento de su hijo Fernando contribuyó al clima de duelo prolongado. La década de 1820 muestra a Martínez de Tejada en un plano diferente al de del diputado activo y combativo de las Cortes de Cádiz. Su hijo José Fernando asume la administración de sus bienes. Fallece el 13 de octubre de 1849, a los 78 años, tras ser testigo de cuatro décadas de convulsiones políticas en España.

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[1] Vid.: Ramos Rubio, José Antonio y Pérez Mena, José Luis: Manuel María Martínez de Tejada, un diputado liberal en las Cortes de Cádiz, TAU Editores, Cáceres, 2026, 133 págs. Prólogo de Carmen Calderón Berrocal.


miércoles, 21 de enero de 2026

EXTREMADURA PRESENTA EN FITUR LA UNIÓN CON TLAXCALA (MÉXICO) NACIDA HACE CINCO SIGLOS


Lienzo de Tlaxcala

    La Fundación Extremeña de la Cultura, a través de Extremestiza, presenta este año en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), que se celebra en Madrid desde hoy hasta el domingo, la unión con Tlaxcala (México), nacida hace cinco siglos, y con la que comparte profundos lazos históricos y culturales y “que constituye el faro que nos guía hacia un crecimiento conjunto y un futuro compartido”, según informa la Fundación. Asimismo, en esta edición presentará también “Los viajes de ida y vuelta, corredores culturales/históricos”, otra de las líneas de Extremestiza.

    Este vínculo que permanece vivo quinientos años después, se puede constatar en el famoso Lienzo de Tlaxcala, que recoge la estrecha colaboración entre tlaxcaltecas y españoles, evidenciada en múltiples documentos. Este bello códice tlaxcalteca fue creado por artistas de la zona en el siglo XVI para mostrar a la Corona española su papel como aliados fundamentales. La pictografía del documento presenta elementos tanto de origen prehispánico como europeo y retrata las cuatro cabeceras con sus respectivas insignias (Quiyahuiztlan, Tepeticpac, Ocotelolco, Tizatlan), sus palacios y principales (Citlalpopocatzin, Tlehuexolotzin, Maxiscatzin, Xicohténcatl). El grupo que selló el pacto con los señores de Tlaxcala estaba compuesto en su mayoría por extremeños.

    Las tres copias originales de este lienzo se perdieron y se conoce únicamente a través de una reproducción realizada en 1773 por Manuel de Yllánez, sobre el original que poseía todavía en el siglo XVIII el cabildo de Tlaxcala.

   Hernán Cortés es la figura con la que se estableció la alianza con Tlaxcala, a quien acompañaron personajes relevantes como Pedro de Alvarado (Badajoz), conocido como Tonatiuh por los indígenas (dado su color de ojos y cabellos),

    Extremestiza quiere poner en valor los lazos que unen a los extremeños con la población tlaxcalteca desde hace siglos: la arquitectura, el urbanismo, la alfarería, la artesanía, las celebraciones ganadería y la tauromaquia son algunas de las herencias compartidas desde una y otra orilla, informa Extremestiza.


jueves, 15 de enero de 2026

LA POLÍTICA SOLIDARIA


    Aristóteles definía al ser humano en su obra “Política” como “un animal político, cuya naturaleza lo invita a vivir en la polis (ciudad-estado) para alcanzar una vida buena y plena, no solo la mera existencia”; pero las políticas públicas tienden a satisfacer el acceso de las personas a bienes y servicios, tanto en la ciudad como en el pueblo. Las instituciones públicas tienen como objetivo resolver y dar respuestas a las múltiples necesidades, intereses y preferencias de grupos y personas que integran una sociedad. La política se yergue, así, como respuesta a las demandas colectivas, principalmente de los más vulnerables, necesitados de medios e instrumentos que les hagan participes como miembros de pleno derecho de una sociedad igualitaria.

    El Día Internacional de las Personas con Discapacidad, instituido por Naciones Unidas en 1992, celebrado el pasado 3 de diciembre, tiene como fin el de promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidades en todos los ámbitos de la sociedad y el desarrollo, así como aumentar la conciencia sobre su situación en todos los aspectos de la vida diaria. El Día Internacional, como la política, ha de tener un enfoque inclusivo, centrado en la persona o, como proclaman hoy determinados líderes, la política debe incluir el prisma de `no dejar a nadie atrás´, al objeto de que nadie esté en desventaja, principalmente los más vulnerables, las personas con discapacidad.

    La propia sociedad ha impulsado la creación de innumerables asociaciones para dar cumplimiento a unas necesidades, antes inadvertidas para los poderes públicos, que tienen el deber y el derecho de satisfacerlas. Así, hemos llegado, unos y otras, a conjugar la inclusión, la accesibilidad y el desarrollo de entornos rurales más inclusivos, con el fin de favorecer la sociedad igualitaria de todos sin ventajas ni desventajas.

    En este sentido, observamos con satisfacción cómo las instituciones responden a esos objetivos marcados por la Constitución, Naciones Unidas y las asociaciones más cercanas a las personas con discapacidad. El Día Internacional lo convertimos, de este modo, en una jornada más “para luchar y avanzar por los derechos y el bienestar de estas personas”.

    Son palabras del presidente de la Diputación Provincial de Cáceres, Miguel Ángel Morales, de ese mismo Día, que reflejan el compromiso de la institución en programas y respaldo presupuestario, contemplados en los presupuestos de 2026, que alcanzan 3.500.000 euros, un millón más que en el ejercicio anterior, para empleo inclusivo, accesibilidad universal, apoyo al tercer sector, fomento del ocio inclusivo…

    La institución provincial daba a conocer con cifras y datos concretos su política para las personas con discapacidad: más de 2 millones de euros y 300 contrataciones anuales en empleo inclusivo, a través del Plan Integral de Empleo, que destina cada año la citada cantidad para la contratación de personas con discapacidad en todos los municipios de la provincia. De otro lado, la Diputación de Cáceres impulsa programas dirigidos a eliminar barreras físicas, cognitivas y sensoriales con el objetivo de crear pueblos más accesibles, justos y habitables para todas las personas, En 2026, prevé un aumento presupuestario de un millón de euros destinado especialmente a proyectos de accesibilidad universal. Y, finalmente, el respaldo al tejido asociativo se concreta en convocatorias de ayudas que superan los 500.000 euros para asociaciones de personas discapacitadas, junto a la promoción de actividades deportivas, culturales y de ocio inclusivo en toda la provincia. (Véase: Diputación de Cáceres, noticias sociales, de 03/12/2025). 


martes, 13 de enero de 2026

EL AFILADOR CRUZÓ EL ATLÁNTICO


El afilador, de Antonio de Puga, en el Hermitage

    En el pueblo, en la ciudad, todos hemos oído alguna vez al afilador. Recorría las calles haciendo sonar el histórico capapuercas o castrapuercas, un reclamo musical itinerante para el afilador tradicional que tañía silbatos y, tras el sonido, la palabra de lo que vendía. El afilador, según la RAE, es la persona que tiene por oficio afilar instrumentos cortantes. “Cuando oíamos al afilador, bajábamos a la calle a llevarle los cuchillos que no cortaban bien.”

    Extremestiza (una estrategia impulsada por la Junta de Extremadura, a través de la Fundación Extremeña de la Cultura para rescatar la identidad común  e impronta cultural que une Extremadura con los pueblos americanos) nos recuerda hoy que el característico sonido que emite el afilador tiene su origen en este oficio ambulante que se popularizó desde España y llegó a toda la América española, y que era un aviso obligatorio para anunciar servicios de afilar cuchillos, tijeras y otras herramientas.

    Fruto del mestizaje, este oficio extendido en Hispanoamérica se convirtió en parte del paisaje sonoro urbano, especialmente en ciudades como Ciudad de México.

    El sonido procede de un pequeño instrumento denominado de diferentes formas: pito de afilador, chifla, xipro o silbato, y caramillo y zampoña en otros lugares.

    Cada afilador tenía su propia melodía, que le permitía distinguirse y cada vez que sonaba la flauta de pan o chiflo en un pueblo, la gente sabía que había llegado el afilador. El afilador ambulante con su rueda de afilar y su chiflo (o caramillo) se convirtió en un símbolo de la España rural y urbana.

    En un cuadro de óleo sobre tela de 1640, atribuido a Antonio de Puga, se muestra a un afilador del siglo XVII en España. Su legado se convirtió en una estampa viva en toda Hispanoamérica. Esta imagen forma parte de los fondos del Museo del Hermitage (San Petersburgo) y con ella, Extremestiza quiere recordar hoy el sonido de la memoria compartida entre Extremadura y América.

    En América, la pesada rueda de madera que aparece en la obra y que empleaban los afiladores, se fue adaptando y evolucionando, con mucho ingenio, a vehículos de dos ruedas, convirtiéndose en talleres mecánicos móviles.

    Todavía hoy puede escucharse en nuestros pueblos el peculiar sonido del afilador, al igual que sigue oyéndose esta misma melodía en pueblos del otro lado del océano.


sábado, 10 de enero de 2026

LA PLAZA MAYOR DE GARROVILLAS DE ALCONÉTAR



    Garrovillas de Alconétar se localiza en la provincia de Cáceres, dentro de la Comunidad Autónoma de Extremadura, y se sitúa en una penillanura perteneciente al Macizo Hespérico o Hercínico, una unidad geológica de origen palozoico, que constituye la estructura geológica dominante en el oeste peninsular.

    El estudio que presentan Santiago Molano Caballero, licenciado en Historia y natural de la localidad, y José Antonio Ramos Rubio, cronista oficial de Trujillo,[1] responde, según la alcaldesa y prologuista de la obra,  Elisabeth Martín Declara, “a tratar de comprender la plaza no solo como un conjunto arquitectónico, sino como un organismo vivo, configurado por las familias que la habitaron, las actividades que la animaron y las transformaciones que, a lo largo de los siglos, moldearon su fisonomía”.

    Garrovillas constituye un ejemplo paradigmático de cómo los procesos de reconquista y repoblación condicionaron la estructuración de un espacio urbano que, con el paso de los siglos, consolidó un modelo específico de vida castellana. La ocupación cristiana se produjo en el marco de la ofensiva militar castellano-leonesa que, a lo largo del siglo XII, logró asegurar el control sobre el río Tajo como frontera estratégica. Tras la consolidación del poder militar, el paso siguiente es la consolidación del territorio, proceso que no se limita al asentamiento de nuevas familias campesinas, sino a la reordenación del espacio mediante la creación de villas con personalidad jurídica propia. Garrovillas fue una de estas fundaciones repobladoras, dotada de fuero, institución que asegura la cohesión social, la regulación económica y la articulación de un urbanismo específico.

    Uno de los aspectos más relevantes del estudio urbano de Garrovillas de Alconétar es la huella evidente de la presencia de las tres grandes culturas que convivieron en la península ibérica durante la Edad Media; la árabe, la judía y la cristiana que, si bien no exenta de tensiones, se refleja en la configuración del espacio urbano y en la articulación social de la villa. La influencia de la cultura árabe en el urbanismo se manifiesta fundamentalmente en la estructura laberíntica de algunas zonas del casco antiguo. La comunidad judía tuvo una presencia significativa, especialmente en los siglos XIV y XV, en la judería del casco antiguo. Tras la incorporación del territorio al dominio cristiano, el espacio se materializó a través de la construcción de iglesias, conventos y plazas mayores. La iglesia de San Pedro y la Plaza Mayor constituyen elementos fundamentales en la reorganización del centro urbano a ejes simbólicos cristianos.

La alcaldesa de Garrovillas de Alconétar con los autores

    Garrovillas de Alconétar constituye un ejemplo notable de cómo la historia urbana refleja los procesos de convivencia, conflicto y transformación social a lo largo del tiempo. La presencia de un trazado medieval bien conservado, junto con evidencias de las tres culturas, permite reconstruir una narrativa compleja de mestizaje y resistencia cultural. La villa experimentó una notable remodelación de su estructura urbana y monumental entre finales del siglo XV y el XVI, erigiéndose edificaciones fundamentales (iglesias, ermitas, conventos, hospitales y el palacio condal), que no solo respondían a necesidades religiosas o asistenciales, sino que representaron un papel central en la organización del espacio urbano y en la proyección simbólica del poder señorial y eclesiástico. A finales del siglo XV, la villa pasa a manos del conde de Alba de Liste, uno de los linajes nobiliarios más poderosos de la Castilla occidental. La consolidación del señorío y su presencia en el territorio fueron esenciales para el desarrollo urbano del siglo siguiente.

    La Plaza Mayor emergió como centro neurálgico del núcleo urbano y espacio articulador de la vida social y administrativa. En ella se localizan los centros de poder civil y religioso, así como los espacios destinados al mercado y a la celebración de actos públicos. La carta de repoblación, otorgada por Alfonso IX en 1230 y ratificada por Fernando III en 1233, no solo permite la ocupación efectiva del territorio, sino que configura la villa como un ente autónomo dentro del entramado administrativo del reino.

    La Plaza Mayor de Garrovillas de Alconétar, cuya datación puede situarse en la segunda mitad del siglo XV, responde a un modelo urbano más racionalizado y planificado. El análisis de la estructura urbana evidencia un proceso de expansión dual: por un lado, un crecimiento orgánico vinculado a las instituciones eclesiásticas tradicionales y, por otro, una ordenación espacial más racional, ligada a las necesidades administrativas y comerciales de una villa en plena consolidación como centro regional. La Plaza Mayor de la Constitución, declarada Bien de Interés Cultural en 1949, constituye uno de los conjuntos urbano-arquitectónicos más notables de Extremadura. La plaza presenta una configuración perimetral cerrada por un conjunto de varias edificaciones de dos plantas, uniformadas mediante soportales de columnas de granito y arquerías de ladrillo. En total se contabilizan sesenta y cinco arcos en los soportales y ciento tres ventanales en las galerías superiores.

    La obra aborda también el estudio tipológico de los edificios singulares, como la Casa-Palacio de los Condes de Alba de Liste, rehabilitado por la Junta de Extremadura para la red de Hospederías de la Comunidad; el Ayuntamiento y las dependencias municipales; la Cárcel Real; la alhóndiga, un edificio público destinado al almacenamiento de grano; las carnicerías; y los mesones y tabernas de abasto.

    Finalmente, el último capítulo aborda el uso social y las dinámicas contemporáneas del espacio público y la plaza como plató cinematográfico. Hay que destacar las transformaciones realizadas a finales del XIX y XX: el pozo en el centro (1882), la instalación de la farola de hierro fundido (1902), la pavimentación del suelo (1978), la restauración y reurbanización de 1980, la creación del Corral de Comedias a finales del XX, el rodaje de películas como “La leyenda del alcalde de Zalamea” (1972), de Mario Camus, protagonizada por Paco Rabal y Fernando Fernán Gómez; y series como “Los ríos”, centrada en el recorrido del río Tajo.

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 [1] Vid.: Molano Caballero, Santiago y Ramos Rubio, José Antonio: Plaza Mayor de la Constitución de Garrovillas de Alconétar, Edit. Ayuntamiento de Garrovillas de Alconétar, Cáceres, 2025, 159 págs.



martes, 6 de enero de 2026

LIMA, “LA CIUDAD DE LOS REYES”



La ciudad de Lima, capital de Perú, fue fundada el 18 de enero de 1535 bajo el nombre de Ciudad de los Reyes. El extremeño Francisco Pizarro le puso el nombre. Coexisten dos teorías: la coincidencia con la proximidad de la festividad de los Reyes Magos (Epifanía), el hallazgo del valle del Rímac el 6 de enero y en honor a los reyes de España, Carlos I y Emperador Carlos V de Alemania, y a su madre, la reina Juana de Castilla.

 

En 2026 se cumplen 500 años del segundo viaje de Pizarro (1526-1528), con Almagro y Luque como socios, con quienes arribó a las costas de Ecuador y Colombia, y descubrieron el Imperio Inca, regresando a Panamá en busca de refuerzos.

 

Extremestiza, una estrategia transversal y pionera para el desarrollo, impulso, investigación y revalorización de la cultura compartida entre Extremadura e Hispanoamérica y punto de encuentro de proyectos culturales, artísticos, educativos, gastronómicos y empresariales centrados en la interculturalidad entre la región extremeña y América, ultima los detalles de la nueva edición de la jornada “Un viaje de ida y vuelta”, al cumplirse este aniversario. Extremestiza es una estrategia impulsada por la Junta de Extremadura, a través de la Fundación Extremeña de la Cultura, para afianzar y rescatar la identidad común e impronta cultural y tradicional que une Extremadura con los pueblos americanos.

 

A través de su Área de Investigación y Estudios de América, en 2024 abordó en el marco de la conmemoración del quinto centenario el primer viaje de Pizarro en las jornadas “Un viaje de ida y vuelta”, en las que se ahondó en la importancia de aquel viaje desde múltiples miradas, contando con la participación de historiadores de la talla de Bernard Lavalle, en el marco del Palacio Yupanqui o Palacio de la Conquista, en la Plaza Mayor de Trujillo.

 

El acto fue seguido en directo desde la Ciudad de los Reyes, la querida Lima, en cuya plazuela del Teatro Municipal se habilitó una pantalla desde donde se pudo escuchar la interpretación musical “Hann pachaq Cusiucuinin”, primera obra polifónica mestiza del Nuevo Mundo. En aquel encuentro, el ministro y diplomático peruano, José Antonio García Belaúnde, recientemente fallecido, nos dejó reflexiones que permanecen en nuestro recuerdo.