martes, 17 de enero de 2017

DESPEDIDA EXTREMEÑA DE LARRA

 
           Escribimos un día, hace más de un año (véase Mérida en 1835 vista por Mariano José de Larra, en meridaycomarca.com, de 06/11/2015), que el escritor, periodista y político Mariano José de Larra (1809-1837) visitó Mérida en 1835 y escribió sobre la ciudad dos artículos titulados "La antigüedades de Mérida".  Antes, había estado siguiendo a su padre, médico, en sus diversos destinos, entre ellos Cáceres, en el curso 1823-1824. En "Impresiones de un viaje. Última ojeada sobre Extremadura"[1], Larra se despide de Mérida saliendo por Alange, "pueblecito situado a la falda de una colina, y en una posición sumamente pintoresca". Lo pintoresco es para Fígaro un baño romano de forma circular y enteramente subterráneo, cuya agua nace allí mismo, y que se mantiene en el propio estado en que debía de estar en tiempos de los procónsules. Lo describe así el escritor: "Recibe su luz de arriba, y los habitantes, no menos instruidos en arqueología que los meridenses (sic), le llaman también el baño de los moros."  Para el viajero español, "la colocación de este baño hace presumir que los romanos debieron de conocer las aguas termales de Alange" que "en el día de hoy son todavía muy recomendadas, y hace pocos años se ha convertido en el centro de un vergel espesísimo de naranjos  a la entrada de la población una casa de baños,  donde los enfermos, o las personas que se bañan por gusto, pueden permanecer alojados y asistidos  decentemente durante la temporada".  Añade El pobrecito hablador que el agua de los baños de Alange sale caliente, "pero no se nota ni en su sabor, ni en su olor, ninguna diferencia esencial del agua común". Menciona el escritor que el pueblo, de fundación árabe, posee en lo alto de un cerro eminente los restos de un castillo moro, al piel del cual corre el río Matachel, riachuelo o torrente notable  por la abundancia de adelfas que coronan sus márgenes.
 
            El Duende afirma que, "considerada Extremadura históricamente",  ofrece al viajero "multitud de recuerdos importantes y patrióticos". Evoca su papel, "muy principal" en las conquistas del Nuevo Mundo; su héroes conquistadores, Hernán Cortés (Medellín)  y Pizarro (Trujillo). Dice de esta última ciudad que  "conserva un carácter severo de antigüedad que llama la atención del viajero: los restos de su muralla, y multitud de edificios particulares repartidos por toda la población, que "tienen un sello venerable de vejez para el artista que sabe leer la historia de los pueblos y descifrar en sus monumentos el carácter de cada época".
 
            Sin embargo, "considerada Extremadura como país moderno en sus adelantos y en sus costumbres", el autor de "Vuelva usted mañana" la define como la provincia más atrasada de España, "y de las que más interés ofrecen al pasajero". "Si se exceptúa la Vera de Plasencia y algún otro punto, como Villafranca, en que se cultiva bastante la viña y el olivo, la agricultura es casi nula en Extremadura".
 
            Considera que, antes de la Guerra de la Independencia y del decaimiento de la cabaña española, las dehesas eran un manantial de riqueza para el país "y sobre esa base se han acumulado fortunas colosales". Señala que, produciendo más las tierras de dehesa que la puesta a labor, se concibe que la provincia esté sumamente despoblada; y, reasumida la riqueza en manos de unos cuantos señores o capitalistas, resulta una desigualdad inmensa. Critica que el sistema de las dehesas sea favorable a la caza, de suerte que el pobre no halla más recurso que ser guarda de una posesión; y así --señala-- hay pueblos enteros que se mantienen como las sociedades primitivas.
 
            Fígaro define al extremeño como "indolente, perezoso, hijo de su clima y en extremo sobrio; pero franco y veraz, a la par que obsequioso y desinteresado". Advierte que la industria no existe "más adelantada que la agricultura: alguna fábrica de cordelería, de cinta, de paño burdo, de bayeta, de sombreros y de curtidos (sobre todo en Zafra) para el consumo del país"... El agudo observador indica que "la vivienda de un extremeño es una verdadera posada, donde el cristiano no puede menos de tener presente que hace en esta vida una simple peregrinación y no una estancia".
 
            Una vez conocido el estado de la agricultura y de la industria, Larra deduce la escasa importancia del comercio: alguna lana; aceite que envía al Alentejo, cáñamo, miel, cera, piaras de cerdo y embutidos. "El comercio de importación es casi nulo y la exportación se podría reducir a la que se hace de ganados a la famosa feria de Trujillo.
 
            Finalmente, describe el autor de Macías que la carretera de Madrid a Badajoz, principal camino de Extremadura, "es una de las más descuidadas e inseguras de España"; las posadas, "fieles a nuestras antiguas tradiciones", son por el estilo de las que nos apunta Moratín en una de sus comedias. No olvida, empero, los dos amenos sitios que se descubren antes de llegar a Mérida: los confesonarios, el grande y el chico, "dado por un pueblo religioso a un asilo de bandidos".
 
            Por último, se despide de Badajoz, "antigua capital de Extremadura y residencia de sus reyezuelos moros", que "no ofrece nada de curioso". Subraya, sin embargo, "la amabilidad y el trato fino de las familias y personas principales", que compensan con usura las desventajas del pueblo, por lo que le resulta difícil separarse de ellas sin un profundo sentimiento de gratitud por pocas personas que haya conocido.
 
              Concluye Larra: "Era el 27 de mayo, el sol comenzaba a dorar las campiñas y las altas fortificaciones de Badajoz: al salir saludé el pabellón español, que en celebridad del día ondeaba en la torre de Palmas... El Caya, arroyo que divide la España del Portugal, corría mansamente a mis pies; tendí por última vez la vista sobre la Extremadura española; mil recuerdos personales me asaltaron; pero sentí oprimirse mi corazón y una lágrima se asomó a mis ojos... Entonces, el escritor de costumbres no observaba; el hombre era solo el que sentía..."
      


[1] Vid.: José de Larra, Mariano: Artículos de costumbres, Espasa Calpe, S. A., Madrid, 2003., págs. 105-110.
 

lunes, 16 de enero de 2017

ILUSIONES DE AÑO NUEVO

 
           La ilusión que principia en Navidad es, a veces, la viva complacencia del recuerdo de la persona, ausente o presente; la ilusión de la lotería es una esperanza cuyo final se desea atractivo. La ilusión de los Reyes Magos es una imagen de la representación causada por el engaño paterno o de la tradición que, aun descubierta, persiste en aquella como la complacencia que todos deseamos. No hay ilusión única en el inicio del Año Nuevo que anide en todo ser humano. Más que ilusión óptica, la ilusión es también la luz que ansiamos. La ilusión es el deseo reiterado de la luz ambicionada: la salud, el amor, el bienestar... Pudiere haber ilusión; pero sin la luz, como la fe sin la resurrección, sería una fe vana.
            Hay ilusiones ópticas que aumentan aquellas; hay otras, empero, que, como las luces de la Navidad, son efímeras, tanto como el tiempo que abarcan el nacimiento y los regalos compartidos. La ilusión es subjetiva, pero trasciende en su agregación a otros: No hay ilusión sin compartir, como los alimentos sobre la mesa. Por ello se bendicen y se dan gracias; pero la ilusión hay que trabajarla y sembrarla para recoger sus frutos. No se vive de ilusiones; sí podemos mantenerlas vivas.
            Cada Navidad, cada nuevo año, la ilusión se nos representa como una esperanza, con o sin fundamento real, de lograr aquello que anhelamos o perseguimos; pero la realidad es terca: pocas veces se ven cumplidas nuestras ilusiones. Ansiamos atractivos que se ven cercanos y que se antojan en el horizonte, ya fueren humanos, de salud o trabajo y bienestar. Como una ilusión óptica que, satisfecha en quien la acuna, ofrece  una alegría tal que es preciso compartir.
            El ser humano se ha vuelto esquivo a compartir la ilusión; en muchas ocasiones, la ilusión se torna en la reconciliación. Damos a los demás parte de lo que nos sobra (la caridad); otros, quizá, no dan nada de lo mucho que poseen (el avaro). Animamos la ternura y la ilusión de los inocentes; accedemos a menudo a adquirir boletos que nos alimenten la ilusión. No hay vida sin ilusión, aunque haya muchos en nuestro derredor, que, en lugar de alimentarla, la cercenen. La ilusión nace, se desarrolla y fenece, como todo ser vivo... La ilusión distorsiona, en ocasiones, la realidad: tenemos ilusiones ópticas, como espejismos en el desierto, que transmutan la superficie lisa en otra líquida, inexistente. Albergamos ilusiones imposibles, no tanto porque dependan de nosotros mismos, sino por quienes las mutilan. Nuestra ilusión deviene en el ilusionismo, como el arte de crear algo imposible desde la humana lógica; pero, sin ilusión no se vive...
 

domingo, 15 de enero de 2017

LA AGENDA DE ESPAÑA EN LA AGENDA SOCIALISTA

 
           La paz parece haber llegado al PSOE. El Comité Federal de ayer sábado propuso las fechas del próximo congreso federal (17 y 18 de junio) y las primarias, en fecha por determinar, en otro comité que tendrá lugar en marzo, tan solo con cinco votos en contra. No hay, pues, en el máximo órgano de gobierno del partido entre congresos ni tantos críticos como quieren hacerse notar, ni la intransigencia ni las prisas de otros voceadas desde el 1 de octubre. Si aquellas son siempre malas consejeras, las tensiones y divisiones internas que, de la noche a la mañana, parecían surgir reclamando lo que se solicitaba desde aquella fatídica fecha, no fueren lo más oportuno para coser las heridas abiertas y cerrarlas cuando hubieren supurado.
            A la Gestora socialista le ha tocado jugar el papel de mala en el ínterin, que ha hecho bueno al final. Su presidente, Javier Fernández, pronunció ayer un discurso de moderación muy alejado de las trompetas apocalípticas de la pretendida revolución de octubre que propugnare el exsecretario general, Pedro Sánchez. Nada más y nada menos que "la agenda del partido vuelva a caminar de la mano de la agenda de España", que "es tanto como decirle a la gente que somos mucho más que una maquinaria dedicada en exclusiva a arrojar a cualquier precio a la derecha del poder". En una España, cuyo 40% por ciento de la población se declara socialdemócrata, como recordó el presidente, esa gente espera de un partido de gobierno y constitucionalista que "le proporcione identidad, y sepa quiénes somos, de dónde venimos y, con nosotros, a dónde van", sin renunciar a reconocerse en lo que fue, a los que hicieron posible la idea ilustrada de la España moderna, porque "si se les proscribe, nos quedamos sin referentes".
            Fernández ha solicitado lealtad "a uno mismo, a tu partido, a tus votantes y a tu país" y ha recordado que, cuando esas lealtades entran en conflicto, "siempre tienes que poner a tu país por encima de todo lo demás". Y ha subrayado qué significa estar en la oposición, por si alguien lo había olvidado: "no hay victorias que celebrar, ni cargos que repartir, ni éxitos diplomáticos que contar; lo único que hay es trabajo, esfuerzo y tesón, que si la hacemos unidos, mañana gobernaremos unidos". Al final, se ha hecho realidad el anuncio del exsecretario de Organización federal, César Luena, quien propuso a finales de enero del pasado año, las fechas del congreso para mediados de junio con las primarias previas. Ahí las tiene ya quien, con su conducta, también propició la confusión más que la concordia necesaria para afrontar un proceso electoral de un "partido  --como ha enfatizado el presidente de la Gestora-- que "es el más viejo y el más nuevo de todos los partidos, el único que hoy tiene un planteamiento alternativo a la derecha liberal, al nacionalismo identitario y al populismo radical".
            No se ha callado nada de lo que hubiere de decir en esta hora de España el presidente de la Comisión Gestora, y ha recordado, cómo no, la abstención para la gobernabilidad del país como "la menos mala de las soluciones". "Al día siguiente de las elecciones de junio, la inmensa mayoría de los dirigentes de este partido sabíamos lo que había que hacer, lo que no sabíamos era cómo ganar el congreso después de hacerlo. Y eso quiero decirlo porque callar sería insultar a la verdad." Un partido que ha gobernado el país más de veinte años en democracia, no debe anteponer el poder por el poder mismo, olvidándose de los problemas de los españoles porque, de lo contrario, estos le darían la espalda.
            El camino está ya abierto. El expresidente del Gobierno vasco y del Congreso, Patxi López, anunciará hoy su candidatura, que desveló ayer a los notables del partido; la presidenta andaluza, Susana Díaz, iniciará la semana entrante su gira por España, aunque hasta el momento no haya revelado sus cartas, que podría anunciar hoy tras el anuncio de López. No hay por qué fracturar el partido, porque las puertas están abiertas para todos. Ahora, no se trata de predicar, sino de saber qué quieren los españoles del PSOE, y está muy claro lo que desean: estabilidad política e institucional, empleo, reforzar el Estado social, la calidad del espacio público, la autonomía política, la planta política del país, la construcción europea... Javier Fernández ha dado el pistoletazo de salida con el mejor discurso que pudiere esperar "la gente que quiere cambiar, pero que no quiere romper los equilibrios básicos de la sociedad". El futuro de España no está para las veleidades que otros predican.

martes, 10 de enero de 2017

EL AÑO DE LOS CENTENARIOS

 
            Por encima de los centenarios de nacimientos y fallecimientos de escritores y otras figuras históricas singulares que conmemoramos en 2017, hay dos que sobresalen sobre cualquier otra consideración religiosa o política: el centenario de la primera aparición de la Virgen de Fátima en Portugal (13 de mayo) y el Centenario de la Revolución Rusa, o Revolución de Octubre (6-8 de noviembre).
            "Las apariciones de Fátima de 1917 en un contexto como el nuestro de dificultades, nos recuerda que su secreto no es más que todos los males, las vicisitudes y los grandes problemas hunden sus raíces en el pecado, en el egoísmo y en el corazón humano ávido de poder, de estar por encima de todo y sobre todo de cerrarse a compartir con los más pobres y necesitados", afirma el obispo de Coria-Cáceres, Francisco Cerro Chaves, en su obra sobre el significado de Fátima [1], en una segunda edición actualizada sobre la primera publicada en 2008.
            La Revolución de Octubre, también conocida como Revolución bolchevique y como Gran Revolución Socialista de Octubre, fue la segunda fase de la Revolución rusa de 1917, tras la revolución de febrero, que tuvo como consecuencia la victoria bolchevique, la caída del gobierno provisional, la creación de la Rusia soviética y el inicio de la Guerra Civil Rusa.
            Hay un paralelismo que une estos dos centenarios entre Fátima y Rusia: en la tercera aparición, del viernes 13 de julio, la Virgen les confirma a los pastorcitos los tres secretos en formas de profecías. El primero fue la visión del infierno; en el segundo ofrece instrucciones para salvar las almas del infierno y reconvertir el mundo a la cristiandad. "Para salvarlas --les dice--, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra terminará, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI (1922-1939), comenzará otra peor. Cuando viereis una noche alumbrada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, del hambre, de la persecución de la Iglesia y del Santo Padre. Para impedir eso, vendré a pedir la conversión de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atendieran mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones de la Iglesia." [2]
            Cuando la Virgen revelaba esto, hacía cuatro meses que el zar había abdicado, pero Rusia no era todavía un régimen comunista ni ateo. Gobernaba Kerénsky al frente de un gobierno provisional y las tropas rusas perdían terreno en la I Guerra Mundial contra alemanes y austriacos. Un  par de meses después de la aparición, el 26 de septiembre, se produjo el triunfo de la Revolución bolchevique. La URSS esparció sus errores por el mundo: un tercio de la superficie terrestre asumiría un régimen comunista, el aborto fue legalizado en la Unión Soviética. Durante setenta años en Rusia y cuarenta en Europa del Este, la Iglesia Católica y otras iglesias cristianas, fueron perseguidas, acosadas y martirizadas, con cientos de miles de personas asesinadas por el Estado debido a su fe... El 25 de marzo de 1984, en la plaza de San Pedro de Roma, ante una imagen de la Virgen de Fátima, Juan Pablo II consagró el mundo y a Rusia al Inmaculado Corazón de María, en unión con todos los obispos del mundo. Cinco meses después, el bloque del Este se hundía; pero, ¿se convirtió Rusia?, porque un 30 por ciento de los que dicen ser ortodoxos, no cree en Dios." [3]
            En el prólogo al libro de monseñor Cerro Chaves, el entonces nuncio en España, el portugués monseñor Manuel Monteiro de Castro (2000-2009), afirmaba que "Fátima es una llamada a vivir por la luz" e invitaba a la penitencia y la conversión del corazón.[4] En el 50 aniversario de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima en Cáceres, su actual párroco, Juan José Rivero Puerto, sostiene en una entrada de la citada obra que "Fátima constituye un acontecimiento relevante en la Historia de la Salvación, una página sugerente en la historia de la Iglesia, un hito gozoso y salvador para el hombre incapaz y agobiado por su pecado y su miedo" [5], mientras que su secretario personal, Faustino Muñoz García, considera que "en Fátima late el alma de Portugal" [6]
            El 13 de mayo próximo, el papa Francisco presidirá en Fátima los actos del centenario, en el que se verá acompañado por una peregrinación diocesana de Coria-Cáceres. Evoca el obispo Cerro Chaves en su libro la relación de los papas y Fátima: Benedicto XV, durante cuyo pontificado (1914-1922) tuvieron lugar las apariciones; Pío XI (1922-1939), quien demuestra creer en las apariciones;  Pío XII, consagrado obispo el 13 de mayo de 1917, fecha de la primera aparición,  en cuyo veinticinco aniversario, hizo la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María; Juan XXIII, quien siendo patriarca de Venecia, peregrinó a Fátima y recibió el tercer secreto el 17 de agosto de 1959; Pablo VI, primer papa en visitar Fátima el 13 de mayo de 1967, que renovó la consagración del mundo al Corazón de María, Madre de la Iglesia, en la sesión de clausura del Vaticano II, el 21 de noviembre de 1965; Juan Pablo I, quien, siendo patriarca de Venecia, visitó Fátima y se reunió con sor Lucía; Juan Pablo II, quien sufrió el atentado el 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro, y al año siguiente visitó Fátima para dar gracias a la Virgen por salvarle la vida. En 1982, la imagen peregrina llega a San Pedro, a quien el papa le ofrece una de las balas del atentado. En 1991 viajó de nuevo a Fátima para agradecer a la Virgen la solución de los problemas de la Europa del Este, y beatificó a  Jacinta y a Francisco. Benedicto XVI fue a Fátima, visitó a la hermana Lucía y dijo que "las profecías de Fátima, de ninguna manera han terminado". Finalmente, el papa Francisco estará en Fátima el 12 y 13 de mayo, tras dedicar su pontificado a Nuestra Señora.[7]


[1]  Cerro Chaves, Francisco: Fátima, ternura y misericordia,  EDIBESA, segunda edición, 2016,  194 págs.
 
[2] Ob. cit., pág. 182.
 
[3] Vid.: religionenlibertad.com, de 15/05/2015.
 
[4] Ob. cit., pág. 13.
 
[5] Ob. cit., pág. 16.
 
[6] Ob. cit., pág. 25.
 
[7]  Ob. cit., págs. 95-99.
 

sábado, 31 de diciembre de 2016

SOBRE EL MENSAJE DE FIN DE AÑO DEL PRESIDENTE VARA

 
           El mensaje de fin de año del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, --mensaje de Navidad lo califica la web de la institución, no sé a cuento de qué, cuando el navideño es exclusivo del Rey--, dirigido a todos los extremeños desde la plaza de Almoharín (Cáceres), que también es Extremadura, estaba de más si no fuere para desear un feliz año nuevo, tras el balance triunfal del año realizado el día anterior desde la sede de la Presidencia. Ya el presidente Monago, hoy líder de la oposición regional, calificó ayer el balance como "manifiestamente mejorable" para la comunidad autónoma, que vive una realidad diferente del mundo planteado este jueves por el presidente Vara en su balance anual (véase expansion.com, de 30/12/2016), quien añadía que "no se puede dar el dato y quedarse a la mitad" (Ibíd.).
            Vara, además de apelar a "no dejar de ser reivindicativos y no  resignarnos nunca", nos ofrecía a los ciudadanos deberes extraescolares "por encima de cualquier otra consideración": la batalla por el ferrocarril, contra la precariedad laboral, hacer que el derecho a la vivienda sea una realidad y "la batalla fundamental contra el cambio climático". Lo que ellos no han hecho en años, nos lo pasan a nosotros, como los impuestos...
            No podía faltar en un discurso de Vara su tema estrella: la igualdad de género y la paridad, por ley desde el 1 de julio, de la que se siente muy orgulloso. Usted sigue confundiendo el sexo con el género gramatical, una violencia que no es de género contra la que de verdad lo es. "Mientras haya una sola mujer en el mundo que muera por el hecho de haber nacido mujer, nos quedará mucho tiempo y mucho camino por recorrer." Eso está muy bien dicho; pero es que eso no tiene nada que ver con la igualdad y con la paridad; es, simple y llanamente, violencia machista, asesinato, execrable desde cualquier punto de vista. Y nadie puede rebatirle eso. Lo importante no es tener una mujer mandataria, sino tener a la mujer correcta. "No voto con mi vagina", decía la actriz de Hollywood, Susan Sarandon, al ser consultada sobre la importancia de que una mujer fuere elegida presidenta de los Estados Unidos por primera vez en la historia. "Lo importante es tener a la mujer correcta" (véase infobae.com, de 03/11/2016); pero usted sigue erre que erre con los desdoblamientos lingüísticos, como si con ello quisiere convertirse en el rey de la igualdad. Y no es eso, no es eso. Nítidos y variados ejemplos los tenemos en su discurso desde la primera línea: queridos extremeños y queridas extremeñas...;  nuestros hijos y nuestras hijas, chicos y chicas (sí, si: ya sabemos que "los chicos con las chicas tienen que estar/ las chicas con los chicos han de vivir/ y estando todos juntos deben cantar...", del conjunto Los Bravos, año 1967), ciudadanos y ciudadanas, nuestros viejitos y nuestras viejitas, vecinos y vecinas, alcaldes y alcaldesas, concejales y concejalas... en un desdoblamiento del femenino plural artificioso e innecesario desde el punto de vista lingüístico, cuando la mención explícita solo se justifica si la oposición de sexos es relevante en el contexto. En los sustantivos que designan seres animados, existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, sin distinción de sexos. Por ejemplo: todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto... No lo digo yo, lo dice la Real Academia (véase rae.es). Como dice usted muy bien en un párrafo, "los extremeños de la diáspora"..., se le olvida decir "las extremeñas", que podrán ver la tele regional en todo el territorio nacional... ¡Qué gran anuncio para los "extremeños y extremeñas" de la segunda Extremadura, que podrán conocer de primera mano todo lo que hace su gobierno para que puedan volver a sus pueblos y pueblas y admirar sus plazas y placitas, como la de Almoharín, tan bella con sus arcos y lucecitas... Ya se ve que a usted le falta un asesor de su lengua oficial...
            Por lo demás, presume usted antes de la obligada felicitación de año nuevo, de lo que no debiere y de lo que los extremeños sí tienen idea: la economía social de mercado, la soledad de los mayores, la solidaridad familiar, el consumo de alcohol de jóvenes y menores como problema; del diálogo y la concertación social; y de la educación como arma "para poder transformar nuestra vida y el mundo", algo que, desgraciadamente, solo pueden permitírselo usted y unos cuantos extremeños más, como antes, y encima les pide que miren hacia adelante con esperanza y "hacia atrás sin ira", con pensiones menguantes y perdiendo poder adquisitivo, y precios en alza. Y no nos dé las gracias, señor presidente. Denos justicia social, "danos siempre nuestro pan", como a las mujeres la igualdad por ley. Populistas para la nada...

martes, 27 de diciembre de 2016

HERGUIJUELA, UNA VILLA HISTÓRICA EXTREMEÑA

 
            Todas las villas, aldeas, lugares, villorios, municipios, burgos o ciudades, tienen su encantos, historia, arte y costumbres populares. Ni el más pequeño, ni el más antiguo, ni siquiera los modernos de los planes de colonización, son ajenos a una historia forjada por los hombres y mujeres que los habitaren y por la adaptación del hombre a la tierra y al medio. Una de esas villas antiguas se llama Herguijuela, en la provincia de Cáceres, que agrupa a 346 habitantes, según el censo del INE de 2014.
 
            El historiador José Antonio Ramos Rubio y el fotógrafo Óscar de San Macario Sánchez, han dado a luz un nuevo libro sobre la villa que recupera la historia y el legado artístico del municipio.[1]
 
            El nombre de la villa viene de la evolución de eclesiola, iglesiola, iglesuela, igrejuela, erguijuela, herguijuela, fundamentados en la existencia de la cercana ermita visigoda de Portela (eclesiola visigoda), Desde ecclesiola al eglesiola --que figura en un documento del año 970-- pasó a Egrejola; después, Erguejola, Erguejuela y, por último,     Arguijuela o Erguijuela. Entre los años 1600 y 1800, el municipio se denominó como la Calzada, cuando la villa fue propiedad del conde de Miranda y duque de Peñaranda. La villa perteneció al conde de la Calzada, título que pasó posteriormente a la Casa Ducal de Alba, razón por lo que, a partir del siglo XVII, se la llamó La Calzada o Calzada de Herguijuela.  La villa perteneció durante varios años al Feudo de Trujillo, hasta que, en 1627, fue comprada por don Juan de Chaves y Mendoza. Como consecuencia de esta compra, el Señorío fue elevado al título de Condado, siendo su primer conde don Baltasar de Chaves y Mendoza.
 
            El actual alcalde y prologuista del libro, Lesmes Chamorro Barquilla, asegura "sentirse orgulloso" de que la obra esclarezca la importancia que supuso uno de los más afamados arquitectos extremeños que marchare a América y que fue el responsable de las construcciones religiosas en América Latina, así como del esclarecimiento histórico-artístico de obras señeras y bienes muebles de la parroquia local y su divulgación.
 
            Quién es ese afamado arquitecto al que se refiere el alcalde. Se llamaba Francisco Becerra, natural de Trujillo, nacido hacia 1536, que marchó a Indias en compañía de su esposa en mayo de 1573. Antes, había participado en la construcción de la parroquia del pueblo. Al morir su padre, estaba preparando su viaje a América, por lo que no pudo completar el templo. En América construyó las catedrales de Puebla, Lima y Cuzco. En los virreinatos de Nueva España y Perú, construyó edificios civiles y religiosos de estilo manierista, repitiendo en fachadas de iglesias peruanas una composición muy repetida en portadas que ejecutó en iglesias extremeñas: Herguijuela, Orellana la Vieja o en la sacristía de la iglesia de Valdetorres.
 
            Los autores pretenden ofrecer en esta obra una visión integradora entre el pasado y el presente de la población, "en aras de preservar nuestras tradiciones y obras artísticas". Así, analizan su medio natural, con el bosque mediterráneo representado por la encina y el alcornoque; el predominio del sector agropecuario, con un 60 por ciento de la población activa, seguido del sector servicios; y una ganadería que adquiere mayor importancia económica que la agricultura. Las siembras de cereal son escasas; la mayor parte es dehesa de encina, donde la ganadería extensiva vuelve a ser el uso más común: vaca retinta, oveja merina, cerdo ibérico, más reses bravas de importantes toreros, como en el Torreón de la Miranda, propiedad de Julio César Rincón desde 1999.
 
            El hombre se ha adaptado a la tierra y a la explotación de algunos de sus recursos, en el paraje de la Serrezuela, al sur de la Sierra de los Lagares, una ladera que guarda el frescor de manera natural por la propia disposición de la montaña y que ha aportado suficientes recursos agropecuarios a la población... La arquitectura popular es el resumen de una herencia cultural que se patentiza por el empleo de soluciones tradicionales generalizadas. El entorno modifica al hombre en su ser, a la vez que el hombre deja su huella en este. En la amalgama de viviendas populares destaca la edificación solariega que perteneció a los condes de la Calzada que, junto con el molino, las casas grandes y las huertas conformaban un amplio espacio que hoy se usa, en buena parte, para fines sociales y dotación municipal.
 
            Los primeros asentamientos de Hergujuela corresponden a la Edad del Cobre y se conservan restos romanos, entre los que destacan varias aras. De época visigoda,  el Museo Provincial de Cáceres alberga un fragmento correspondiente al ángulo izquierdo superior de una lápida sepulcral de mármol blanco. La historia del municipio está ligada a la de Trujillo, en manos musulmanas desde el 714. Con la invasión islámica este lugar fue alquería con construcciones de barro y paja. La reconquista definitiva de la villa trujillana tuvo lugar el 25 de enero de 1232, aunque un documento del Archivo catedralicio de Coria confirma que fue en 1223.
 
            El primer dato documental sobre Herguijuela lo encontramos durante el reinado de Alfonso XI que, en su Libro de montería, describe los montes refiriéndose a la "Ygrejuela", con buen monte de osos y puercos.
 
            Otros datos que aporta la obra se refieren al buen número de hijos de la villa que participaron en el proceso de descubrimiento y la conquista de América. Otro capítulo del libro está dedicado a la iglesia parroquial de san Bartolomé, cuyo edificio principal es obra del siglo XVI, del maestro trujillano Alonso Becerra, afectada por varias restauraciones, la principal en 1920, tras caerse las bóvedas y gran parte del paramento, y las obras de platería que conserva.
 
            Finalmente, otro capítulo se refiere a las ermitas de la población: San Fabián y San Sebastián, Nuestra Señora de la Portera, san Roque y santa María Magdalena, así como un último capítulo dedicado a las tradiciones populares, entre las que encuentra su mayor atractivo en la tradicional matanza, alimento imprescindible de supervivencia de muchos pueblos extremeños durante el siglo XX.
 

[1] Ramos Rubio, José Antonio y De San Macario Sánchez, Óscar: Herguijuela, villa histórica del conde de la Calzada, Edit.: Diputación Provincial de Cáceres, 2016; págs. 164.

domingo, 25 de diciembre de 2016

EL RESPETO A LA LEY EN EL DISCURSO DEL REY

 
           En su tradicional discurso navideño dirigido a los españoles en la antesala de Navidad, el Rey de España ha apelado a cuidar y mejorar nuestra convivencia que, "ante todo, exige respeto y consideración a los demás; respeto y consideración también a las ideas distintas a las nuestras", porque "la intolerancia y la exclusión, la negación del otro o el desprecio al valor de la opinión ajena, no pueden caber en la España de hoy".
            Sin mención expresa a las crisis de identidad política que pulula por el horizonte del país, Felipe VI ha mostrado su deseo de que, una vez superada "la compleja situación política" que nos ha tocado vivir en el año que finaliza, "el diálogo y el entendimiento entre los grupos políticos permita preservar e impulsar los consensos básicos para el mejor funcionamiento de nuestra sociedad", en clara invitación a la clase política para renovar una concordia entre los españoles, que es básica para el futuro. En este sentido, el soberano ha recordado con énfasis que "vulnerar las normas que garantizan nuestra democracia y libertad solo lleva a tensiones y enfrentamientos estériles que no resuelven nada y, luego, al empobrecimiento moral y material de la sociedad", ahora sí, en un claro aviso a la deriva soberanista que sostienen algunos. Y ha subrayado que "el progreso, la modernización, el bienestar, requieren siempre de una convivencia democrática basada en el respeto a la ley, en una voluntad decidida y leal de construir y no de destruir, de engrandecer y no de empequeñecer, de fortalecer y no debilitar"
            El monarca ha recordado el "gran patrimonio común que compartimos", que "merece el cuidado de todos y que todos debemos ayudar a proteger como lo mejor que tenemos y somos: como lo mejor de lo que nos une". Ante ello, el Rey ha advertido que, con la esperanza de que la recuperación se consolide, "todos deseamos que nos permita crear mucho más empleo y de calidad y también corregir tanto las desigualdades derivadas de una crisis tan profunda como la que hemos vivido como fortalecer, en general, nuestra  cohesión social, que es una garantía para asegurar la estabilidad y el equilibrio de nuestra sociedad".
            No ha olvidado en su discurso el soberano a las familias que han sufrido las recientes inundaciones; al valor de la familia en la sociedad, que ha permitido a muchos a sobrellevar los peores momentos; a los servidores públicos que garantizan nuestras libertades, atienden nuestros hospitales o educan a nuestros hijos; y a los compatriotas que, dentro o fuera de España, velan por nuestra seguridad, defienden nuestros valores y contribuyen al avance de la ciencia y al enriquecimiento de la cultura, que "son la imagen de nuestro país y también hacen posible que nuestro Estado funcione".
            El Rey ha invitado también a seguir construyendo nuestro país, construyendo a la vez Europa. Para ello, ha recordado, la importancia de que "muchas familias puedan recuperar su nivel de vida y que nuestros jóvenes puedan tener oportunidades de futuro, de ilusión, de confianza", pero, sobre todo, de que las personas más desfavorecidas o más vulnerables tengan la certeza de que no se quedarán en la soledad del camino que España tiene que recorrer en el siglo XXI.
            En el momento de pensar en la España que queremos para las próximas décadas, en el que parece haber un consenso a priori, Felipe VI apela a forjarla con solidez, para lo que "debemos concentrar nuestras energías en mirar hacia el mundo que nos rodea, y darnos cuenta cabalmente por dónde se va". En ese futuro que nos espera, el Rey cree en "una España consciente, solidaria, firme en su valores, alejada del pesimismo, de la desilusión o el desencanto; en una España decidida a superar las dificultades que, aunque grandes, son también vencibles".
            Para el monarca, no son tiempos para encerrarnos en nosotros mismos, sino para abrirnos al mundo; "son tiempos para profundizar en una España de brazos abiertos y manos tendidas, donde nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradas". Es preciso tener "la fuerza y el empuje suficientes como para anticiparnos y asumir el protagonismo necesario en la nueva era que se abre ante nosotros".
            Ningún reproche a nadie, tan solo observaciones al respeto, la ley y la convivencia entre todos. No otra cosa ha hecho él, el Rey, durante este año, y a eso invita también a los representantes de la sociedad y a todos los españoles para profundizar en una "España  de brazos abiertos y manos tendidas" y no en el "sí porque sí"...