lunes, 16 de octubre de 2017

RENFE´RÉNDUM EXTREMADURA


           Extremadura ha celebrado un referéndum simbólico para reivindicar mejoras ferroviarias. "Sí a un tren digno. No a la desconexión territorial." Es un referéndum no vinculante con el que se pretende llamar la atención de la clase política ante una triste realidad: Extremadura ha quedado aislada del resto de España con trenes del siglo pasado. Le han llamado Renferéndum, en alusión a las dos sílabas del acrónimo de Renfe (hoy Adif). La Plataforma denominada "Milana Bonita" realizó el Día de Extremadura un perfomance de la película "Los santos inocentes" en la estación de Atocha de Madrid para reivindicar un tren digno para la región. Más de 200 alcaldes han suscrito un Pacto por el ferrocarril… Solo aspiran a tener un tren moderno del siglo XXI, un servicio ecológico y eléctrico, en una región con trenes más propios de la primera mitad del siglo XX.
            La línea Elvas-Badajoz, inaugurada en 1883, supuso el año fundacional del ferrocarril en Extremadura. La línea Mérida-Sevilla se puso en marcha en 1885. El tren Ciudad Real-Badajoz, primera línea férrea en la región, en 1886. El tren Madrid-Lisboa se proyectó en 1846, aunque no se inauguró hasta 1881.
            La historia del ferrocarril en la región ha sido una historia de despropósitos. Lo que se hizo en el XIX se ha deshecho en el XX y principios del XXI. La línea Plasencia-Astorga (1893-1896), fue cerrada en 1984. Plasencia-Empalme, Palazuelo-Empalme, hoy Monfragüe, y la estación de Arroyo-Malpartida, no son hoy sino la sombra de su pasado. Los viajeros de las dos ciudades tenían que ir hasta ellas para coger el tren, hasta que se hicieron los ramales de conexión con las ciudades. Extremadura tiene una red ferroviaria de 725 kilómetros, pero ni una vía electrificada. No hay trenes de larga distancia, ni doble vía. Tampoco Talgos. El último salió de Badajoz a Madrid en 2010. En 2012 se suprime el tren Lusitania, tras 71 años. En 2000 nos prometen el AVE, que, en 2012, pasa a denominarse "tren de altas prestaciones", en su sustitución. Y ese tren se va aplazando sine die... Ni siquiera tenemos derecho a un AVE...

sábado, 7 de octubre de 2017

A LOS 83 AÑOS DEL "ESTAT CATALÀ"


           La declaración unilateral de independencia (DUI), o golpe de estado civil, como lo denominan ciertos analistas, de Cataluña respecto al Estado español, es la cuarta vez que se produce. Esta declaración impuesta a la fuerza se ha originado hasta en tres ocasiones antes de ahora (1873, 1931 y 1934). Ayer y hoy se conmemora el 83 aniversario de la proclamación del Estat catalá  (Estado catalán). A las 20:10 minutos de la tarde del día 6 de octubre de 1934, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Lluis Companys, anunció desde el balcón de la plaza de San Jaume: "En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del parlamento, el gobierno que presido asume todas las facultades del poder en Cataluña... y proclamo el Estado catalán en la República federal española." Tras su pronunciamiento, Companys comunicó sus propósitos al capitán general de Cataluña, el general de División del Ejército de Tierra, Domingo Batet, pidiéndole que se pusiera a su órdenes para "servir a la República que acabo de proclamar". El general habló entonces con el jefe de los Mossos de Escuadra, Enrique Pérez Farrás, ordenándole que se presentara en Capitanía para ponerse a sus órdenes, y recibió por toda respuesta que él solo obedecía al presidente de la Generalitat. Batet habló después con el presidente del Consejo de Ministros, Alejandro Lerroux, y, siguiendo sus órdenes, proclamó el estado de guerra en aplicación de la Ley de Orden Público de 1933. Sobre las 23:00 horas, una compañía de infantería y una batería de artillería llegaron a la Rambla de Santa Mónica y, cuando el capitán se dispuso a leer el bando del estado de guerra, comenzaron los disparos y resultaron muertos tres dirigentes del Partit Català Proletari. El resto se rindió a la 01:00 de la madrugada del 7 de octubre. Unas horas antes, sobre las 22:00 horas del día anterior, una compañía de artillería había ocupado la Plaza de la República (actual Plaza de San Jaume). Sus jefes informaron al de los Mossos que tenían órdenes de ocupar los dos edificios oficiales. Los mossos se replegaron al ayuntamiento, donde se acababa de votar una moción del alcalde, Carlos Pi i Sunyer, de adhesión a la Generalitat. El general Batet, a pesar de que tenía órdenes de atacar, a sabiendas de que la situación estaba controlada, dejó pasar el tiempo a la espera de la rendición. A las 06:00 de la mañana del día 7, diez horas después de la proclamación, Companys comunicaba a Batet su rendición. A las 07:00 de la mañana, las tropas entraron en el Palacio de la Generalitat y detuvieron al presidente y su gobierno, además de a los diputados Josep Tarradellas, Antoni Xirau, Joan Casanellas, Estanislau Ruiz y el presidente del Parlamento, Joan Casanovas. Después, detendrían en el ayuntamiento al alcalde, Pi i Sunyer, y a varios concejales de ERC que le seguían. Por su participación en sofocar la rebelión, la República le concedió la Cruz Laureada de San Fernando. Durante la Guerra Civil fue fusilado por las tropas franquistas. El presidente y el gobierno de la Generalitat fueron juzgados por el Tribunal de Garantías Constitucionales y condenados a treinta años de prisión por rebelión militar. La autonomía catalana fue suspendida por ley aprobada el 14 de diciembre y sustituida por un Consejo de la Generalidad designado por el Gobierno, al frente del cual se situó el llamado gobernador general de Cataluña. [1] Companys sería capturado durante su exilio en Francia y, más tarde, sería fusilado.[2] "Atrás quedaron unos cuarenta muertos --entre ellos, ocho soldados--, un gobierno encarcelado, una autonomía en entredicho y un ridículo tan espantoso como evitable." [3]
            El primer Gobierno español que tuvo que hacer frente a la proclamación del Estat Català, fue el presidido por Estanislao Figueras (Barcelona, 1819; Madrid, 1882), presidente del Poder Ejecutivo durante la I República Española, el 5 de marzo de 1873, un mes después del establecimiento del nuevo Estado, rebelión que tan solo duró dos días, y que llevaron a cabo los federalistas José García Viñas y Paul Brousse, un andaluz y un francés, que proclamaron el "Estado catalán federado con la República española"... "Esta proclamación no fue realmente una declaración de independencia, sino federalista republicana promovida por una burguesía que quiso utilizar el independentismo como medio de presión." [4]
            El segundo intento fue protagonizado por el entonces presidente de Esquerra Republicana, Francesc Macià, el 14 de abril de 1931. Una hora después de que Companys saliera al balcón del ayuntamiento a proclamar la II República, Macià apareció después manifestando que se hacía cargo del Gobierno catalán. El Gobierno envió a Barcelona a tres ministros a negociar con él y le prometieron que en las futuras Cortes Constituyentes acogerían el Estatuto de Autonomía que presentara Cataluña. "De aquel acuerdo salió el germen de la futura Generalitat." [5]
            A cuarenta y ocho horas de proclamarse la independencia, si el presidente no se retracta, ya vemos lo que está ocurriendo: multitud de empresas huyendo a la zona euro, capitales saliendo a mansalva de las entidades catalanas; la sociedad, fracturada y dividida; el turismo yendo a otros lugares más apacibles en que los dirigentes políticos han convertido a Cataluña; pero el catexit ya ha comenzado. Si la pela es la pela, ahí les duele a los catalanes. Antes de activarse el 155, se ha puesto en marcha la verdadera DUI, que ahora no desea nadie, porque ya le han visto las orejas al lobo..


[1]  Vid.:  wikipedia, proclamación del Estado Catalán en octubre de 1934.
 
[2] Vid.: http://www.abc.es, de 22/08/2014.
 
[3] Vid.: htpp://www.elmundo.es/la aventura de la historia.
 
[4] Vid.: http://www.abc.es, de 09/04/2014.
 
[5] Íbid.


viernes, 29 de septiembre de 2017

JUAN DE LA CONCHA, UN PLACENTINO MINISTRO DE HACIENDA CON CÁNOVAS


           Dentro de un año se cumplirá el bicentenario del nacimiento del abogado y político conservador Juan de la Concha Castañeda (Plasencia, 29/08/1818-Madrid, 30/08/1903), [1] que fuere ministro de Hacienda en el gobierno presidido por Cánovas entre el 23 de noviembre de 1891 y el 11 de diciembre de 1892, durante la regencia de la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena.

            Juan de la Concha era hijo del placentino José de la Concha, y de María Pérez de Aldegüela del Barrio. Tras estudiar Derecho en la Universidad de Salamanca se incorporó al Colegio de Abogados de Madrid en 1841, donde se casó con Teresa María Alcalde, natural de la citada villa. En 1844 es juez de Primera Instancia en el Juzgado de Pastrana; en 1845 aparece como vocal del Consejo Provincial de Guadalajara, gobernador interino de la provincia y en 1849 es oficial de la Dirección de Contabilidad del Ministerio de la Gobernación en Madrid. Con el triunfo de los progresistas en 1854, abandonó su carrera administrativa, y en las elecciones de 1863 logró su acta de diputado por la provincia de Cáceres, que revalidó en las sucesivas elecciones celebradas hasta 1867, que ocupó durante el último periodo del reinado de Isabel II. En 1866 fue designado director general de la Propiedad y Derechos del Estado.

             Tras la restauración alfonsina, [2] ocupa de nuevo el cargo de director general de la Propiedad, además de los de fiscal de lo Contencioso del Consejo de Estado, consejero de Estado y fiscal del Tribunal Supremo. En 1876, como militante del recién creado Partido Conservador, fue elegido senador por Cáceres hasta 1886. Miembro de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, ocupó la cartera de Hacienda en el quinto gobierno que presidiere como presidente del Consejo de Ministros Antonio Cánovas del Castillo durante algo más de un año, entre el 23 de noviembre de 1891 y el 11 de diciembre de 1892. Finalizó su carrera como gobernador del Banco de España, desde enero de 1900 a abril de 1901, fecha en la que dimitió para retirarse a la vida privada, falleciendo en 1903. Fue condecorado con la Gran Cruz de Carlos III.

            En honor de Antonio Cánovas del Castillo, que presidió varias veces el Consejo de Ministros tras la Restauración, la ciudad de Cáceres le dedicó en 1895, dos años antes de su asesinato por el anarquista italiano Michelle Angiolillo, en el balneario de Santa Águeda (Mondragón, Guipúzcoa), la alameda construida a finales del siglo XIX, aunque en principio fue conocido como Paseo de San Juan del Puerto, que permitió construir durante el siglo XX la Avenida de España y enlazar, de este modo, la parte antigua con la primera estación de ferrocarril de la ciudad, entonces en la actual Avenida Isabel de Moztezuma,[3] un hecho que figura en todas las referencias bibliográficas del gran estadista, que honró al placentino Juan de la Concha con el Ministerio de Hacienda y Cáceres, a su vez, circunscripción por la que fue diputado y senador, le devolvió el honor de darle su nombre al más conocido paseo de la ciudad.


[1]  Vid.: Ministros de Hacienda de 1700 a 2005. Tres siglos de Historia. Edit. Ministerio de Hacienda, Madrid, 2005, ISBN: 84--85482-82-4,  pág. 164.
 
[2]  Vid.: htpps//es.wikipedia.org./wiki/Juan de la Concha.
 
[3] Vid.: htpps//es.wikipedia.org./wiki/Paseo de Cánovas.



miércoles, 27 de septiembre de 2017

BRAVO MURILLO, EL POLÍTICO EXTREMEÑO DEL XIX


           Juan Bravo Murillo (Fregenal de la Sierra, Badajoz, 1803; Madrid, 1873) ha sido, sin duda, el político extremeño más destacado durante el siglo XIX. Entre 1815 y 1820 concluyó en la Universidad de Sevilla los estudios de Filosofía y Teología, e inició los de Derecho. En 1820 se trasladó a la Universidad de Salamanca, por la que se licenció en 1825. Al concluir sus estudios, obtuvo la cátedra de Filosofía en la Universidad de Sevilla, en la que permaneció hasta 1834, a la que par que abría bufete de abogados en la ciudad.
            En 1834, tras la muerte de Fernando VII, fue nombrado fiscal de la Audiencia Provincial de Cáceres, en la que permaneció hasta 1835, en el que el ministro de Gracia y Justicia, el cacereño Gómez Becerra, decidió trasladarle a la Audiencia de Oviedo, de menor rango que la de Cáceres, por lo que presentó su dimisión y decidió trasladarse a Madrid. Una vez en la capital de España, abre un nuevo bufete de abogados y en 1836 funda, junto a Joaquín Francisco Pacheco,  el Boletín de Jurisprudencia y Legislación, que publicaba, junto a trabajos doctrinales sobre las distintas ramas del Derecho, la legislación y las resoluciones judiciales. Tras la caída del gobierno de Mendizábal, se creó un gobierno presidido por  Francisco Javier Istúriz,  del que formó parte su antiguo profesor en la Universidad de Salamanca,  Barrio Ayuso, que le ofreció un cargo oficial, que aceptó, y supuso su entrada en la vida política. Istúriz, que buscaba la mayoría en el Congreso de los Diputados, logró de la reina regente María Cristina, la firma del decreto de disolución de las Cortes, convocándose elecciones en 1837, en las que Bravo Murillo se presentó como candidato del Partido Moderado por Sevilla, aunque no llegó a ocupar su puesto, ya que la reina se vio obligada a destituir el gabinete de  Istúriz por el motín de La Graja y a poner en vigor de nuevo la Constitución de 1812. El también extremeño José María de Calatrava, convocó Cortes Constituyentes con la intención de renovar la Constitución de 1812. Bravo Murillo se retira de la vida política, y vuelve a su profesión de abogado. En 1837 vuelven a reunirse las Cortes y Bravo Murillo ocupa su escaño por Sevilla. en sustitución del duque de Osuna. Bravo Murillo  estuvo a punto de ser nombrado ministro de Gracia y Justicia en el gobierno presidido por el conde de Ofalia. En 1838 le volvió a ser ofrecido el puesto por el duque de Frías, que rechazó de nuevo, por la hostilidad del general Espartero. En 1840 resultó elegido diputado a Cortes por Ávila para favorecer el poder de los progresistas. El final de la regencia de Espartero en 1840, le obligó a apartarse de nuevo de la primera línea política para dedicarse de nuevo a la abogacía, profesión con la que estrechó lazos con los personajes más relevantes de la aristocracia madrileña. Con la caída de Espartero, en julio de 1843, comienza la Década Moderada (1844-1854). Las Cortes aprueban la mayoría de edad de Isabel II, se convocan nuevas elecciones, y Bravo Murillo es elegido por la circunscripción de Badajoz, siendo reelegido en las elecciones de 1850, 1851 y 1853 por el distrito de Fregenal de la Sierra, gracias a los cambios efectuados en la ley electoral que creó el distrito uninominal en lugar de la circunscripción provincial. A partir de 1847 comienza la verdadera carrera política de Bravo Murillo. Martínez de Irujo le elige ese mismo año ministro de Gracia y Justicia. En noviembre de 1847 es nombrado ministro de Comercio, Instrucción y Obras Públicas en el gobierno presidido por Narváez, puesto que ocupó casi dos años. En 1849, el mismo Narváez le nombra ministro de Hacienda, cargo en el que permanece hasta octubre de 1849. La caída de Narváez impulsa a Bravo Murillo a la presidencia del Consejo de Ministros con el apoyo de la mayoría del Partido Moderado, donde permanece desde enero de 1851 hasta diciembre de 1852. En 1857 se había refugiado en París tras la caída de su gobierno; pero llamado a Madrid por la reina, fue elegido presidente del Congreso de los Diputados (enero-mayo 1858). Abandonó la carrera política en 1858, tras veintidós años de servicio al país. Falleció en Madrid el 10 de mayo de 1873 y sus restos descansan en la iglesia de Santa Ana de Fregenal de la Sierra. Escribió sus memoria políticas (1858-1873) bajo el nombre de Opúsculos, en seis volúmenes.
            El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura, Fernando Sánchez Marroyo, afirma en su biografía sobre Personajes Extremeños [1]  que, en su etapa al frente del Gobierno, tres asuntos merecieron una especial atención, "que contribuyeron tanto a consolidar su fama de hombre público como a labrar su ruina política": el arreglo de la deuda; la firma del Concordato de 1851 con la Santa Sede, que puso fin a los enfrentamientos con  la Iglesia a raíz de la desamortización de los bienes eclesiásticos; y la reforma constitucional, "su gran obra frustrada, que le granjeó la animadversión generalizada". Además, fundó el Boletín Oficial del Estado, inició las obras del Canal de Isabel II para dotar de agua a Madrid y promulgó de la Ley de Puertos Francos de Canarias y creó la Dirección General de lo Contencioso [2].



[1] Vid.: Sánchez Marroyo, Fernando: Bravo Murillo. Colección Personajes Extremeños, núm. 19. Edit. Hoy, Diario de Extremadura, 1996, págs.10-11.
 
[2] Vid.: htps:// Extremeños ilustres.wikispaces.com/Bravo Murillo.
 

viernes, 22 de septiembre de 2017

LA INDIVISIBILIDAD TERRITORIAL EN LOS PAÍSES DE LA UNIÓN EUROPEA


            No es casualidad que la mayoría de los 28 países pertenecientes a la Unión Europea al día de hoy, recojan en sus Constituciones la indisolubilidad de sus territorios y previenen, incluso, sobre las asociaciones o partidos que tiendan a poner en peligro la unidad nacional.
 
            Repasamos brevemente, por su actualidad, lo que dicen las diversas Constituciones de los países de la Unión Europea.
            España.-Constitución de 1978 (aprobada el 06/12 y que entró en vigor el 29/12 del mismo año). En su Título Preliminar, artículo 2, recoge: "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles..."
            Alemania.-El 23/05/1949 se publica la Ley Fundamental de la República Federal de Alemania, cuyo artículo 7 recoge que "el sistema escolar, en su totalidad, está sometido a la supervisión del Estado". En el artículo 9.2, sobre la libertad de asociación, se dice: "Están prohibidas las asociaciones cuyos fines o cuya actividad sean contrarios a las leyes penales o que estén dirigidas contra el orden constitucional o contra la idea del entendimiento entre los pueblos." En el artículo 21.2, se subraya: "Los partidos que por sus fines o por el comportamiento de sus adherentes tiendan a desvirtuar o eliminar el régimen fundamental de libertad y democracia, o a poner en peligro la existencia de la República Federal de Alemania, son inconstitucionales."
            Francia.-La Constitución de la V República, de 04/10/1958, actualmente en vigor, --texto resultante, en último lugar, de la ley constitucional de 23/08/2008-- establece en el Título XVI, De la Reforma, artículo 89, que "no podrá iniciarse ni proseguirse ningún procedimiento de reforma mientras sufra menoscabo la integridad del territorio."
            Italia.-La Constitución de la República Italiana, de 21/12/1947, promulgada el 27/12/1947, y en vigor desde el 1 de enero de 1948, afirme en el artículo 5 de sus Principios Fundamentales: "La República, una e indivisible, reconoce y promoverá las autonomías locales."
            Países Bajos.-Los Países Bajos, como país constituyente del Reino, están formados por doce provincias, conocido por el nombre de su región histórica más relevante, Holanda.  En su artículo 132.5, se afirma que "la ley regulará las medidas a adoptar en caso de incumplimiento y administración que se exigiese"... y "podrán adoptarse medidas por ley en el caso de que la administración de una provincia o un municipio  desatienda gravemente sus tareas". (Constitución de 17/02/1983, actualizada a 2002).
            Bélgica.-La Constitución sostiene en su artículo 193 que "la Nación belga adopta los colores rojo, amarillo y negro, y por escudo del Reino el León de Bélgica con la divisa LA UNIÓN HACE LA FUERZA" (Texto aprobado el 17/02/1994, incluyendo las sucesivas revisiones).
            Luxemburgo.-La Constitución, revisada el 12/01/1998, sentencia en su Capítulo I, Del territorio y del Gran Duque, artículo 1: "El Gran Ducado de Luxemburgo forma un Estado libre, independiente e indivisible."
            Portugal.-La Constitución Portuguesa de 1976 entró en vigor el 25/04/1976, aniversario de la Revolución de los Claveles, recoge entre sus Principios Fundamentales, en el artículo 6.1: "El Estado es unitario y respeta, en su organización y funcionamiento, el régimen autonómico insular y los principios de subsidiariedad de la autonomía de las instituciones locales y de la descentralización democrática de la administración pública." El artículo 288 señala: "Las leyes de reforma constitucional deberán respetar, entre otros aspectos, la independencia nacional y la unidad del Estado."
            "Los Seis" Estados fundadores de la Unión Europea, más los dos países ibéricos que ingresaron el mismo día (12/06/1985), España y Portugal, afirman, pues, la indisolubilidad e indivisibilidad del Estado, y ninguno de ellos recoge el derecho de libre determinación que asume el Informe de la ONU sobre la descolonización, salvo el Sahara Occidental, de cuya Administración España se desligó el 26/02/1976, fecha en la cual lo comunicó a la ONU; Gibraltar, incluido en la lista desde 1943, bajo administración del Reino Unido, y las Islas Malvinas, entre otros, sobre cuyo territorio existe una controversia entre Argentina, el Reino Unido e Irlanda del Norte, y que dio lugar a una guerra entre los citados países, del 2 de abril al 14 de junio de 1982.

viernes, 15 de septiembre de 2017

MEDITACIÓN EN GRANADILLA


           Hace un día espléndido, como todos los 15 de agosto, fiesta de la Asunción, en Granadilla. Esplende la antigua villa no desaparecida de los mapas, aunque sí del nomenclátor político-administrativo. Sus descendientes acuden a la fiesta de su patrona, la Asunción. La misa no será hasta mediodía; pero, una hora antes, el templo ya está abierto. En una de sus últimas filas, un hombre, recogido sobre su propia faz, parece meditar. Está solo él, con la Cruz de madera ante el altar y la Inmaculada. De pronto, se abre la puerta del norte. Entran dos mujeres que visitan el pueblo. Le distraen de su meditación. Le preguntan si es natural de la villa. Responde afirmativamente. Se presentan: "Somos enfermeras que venimos a conocerlo..., porque nos hablaron muy bien de él... ¿No desea usted hablar?" No sabe el concentrado qué responder y ellas lo hacen por él. "¿A qué edad salió usted del pueblo?", le interrogan. "Apenas terminada la Primaria me fui fuera para cursar el Bachillerato Elemental y después, vine de vacaciones y nos fuimos todos... "¿Estará usted recordando, verdad?", tornan a interrogarle. "Sí, una vez más? Aquí de niño tuve muchas horas de meditación; ahora medito sobre el pasado, sobre la infancia, la escuela, los juegos, el nacimiento que poníamos en Navidad, las procesiones...; los rezos en latines que no entendíamos, pero que sabíamos de memoria..." Recordaba para sí la primera visita que hiciere en 1970, cinco años después de su ida, en compañía de un primo que vivía en Salamanca, y la impresión que les produjo su pueblo abandonado, medio derruido; la cúpula de la iglesia, caída; la sepulturas de los insignes párrocos que la sirvieren, violadas... Todo destrucción y muerte. En la escuela de niños donde cursaren Primaria, todavía yacían sobre el polvo del suelo los cuadernos de caligrafía de sus últimos escolares; leyeron sus nombres. No les conocíamos ya. Faltaban el reloj del ayuntamiento, los badajos de las campanas de la iglesia; las tejas de las casas y algunas rejas de ventanas y balcones. El primo no sabía decir otra cosa: "¡Mi pueblito, mi pueblito...!", suspirando...

jueves, 14 de septiembre de 2017

LOS DEPORTISTAS Y LA DERIVA NACIONALISTA CATALANA


           Las declaraciones efectuadas por el campeón del Abierto de Estados Unidos, Rafael Nadal (Manacor, Mallorca, 1986), a su llegada a Palma, en la que defendió su postura sobre el referéndum catalán, han levantado ampollas entre los soberanistas opuestos a todos aquellos que no sean partidarios de sus tesis. El gran campeón español afirmó que "no veo a España sin Cataluña, al menos no me gustaría verla. Entiendo que juntos somos mejores y más fuertes, no por separado, y ojalá que así podamos seguir para siempre" y añadió que "es necesario hacer sentir a Cataluña que el resto del país quiere a Cataluña y quiere que siga siendo parte de España" (Véase htpps://elpais.com/deportes, de 12/092017).
            La recurrencia a deportistas famosos, intelectuales o artistas para que apoyen determinadas causas ha sido siempre una constante de la clase política en cualquier régimen o situación; pero no siempre llueve a gusto de todos y las ideas no pueden imponerse; deben debatirse, en todo caso, y cada cual expresar libremente sus opciones, como en toda democracia y Estado de Derecho, con sujeción a las leyes.
            El Fútbol Club Barcelona pasó de ser algo "més que un club" (más que un club) a un símbolo y marca de Cataluña. El suizo Joan Gamper (Wintertur, Suiza, 1877; Barcelona, 1930), su fundador, no solo le salvó de una muerte segura en 1908, sino que le convirtió en un club catalanista para defender la identidad catalana, reflejada en 1918 cuando se adhirió a la petición de un estatuto de autonomía para Cataluña (véase Wikipedia). En la actual situación, el club ha ido más allá, no solo permitiendo que en su graderíos figuren desde hace varios años pancartas como "Catalonia is not Spain" (Cataluña no es España) y oponiéndose a promover en los espacios asignados el conocido lema turístico "Visit Spain" (Visite España), sino yendo más aún en su partido inaugural de la Champions (Liga de Campeones de la UEFA) contra la Juventus el pasado martes 12, al autorizar dos pancartas con las siguientes leyendas: "SOS democràcia" y "Welcome to the Catalan Republic" (Bienvenido a la República Catalana) (www.libertaddigital.com, de 109/2017) para que pudiera verse en todo el mundo... No sé de qué se reía tanto Bartomeu, presidente del Barça, tratando de explicarle al presidente de la Juve, Andrea Agnelli, lo inexplicable...
            El pistoletazo de salida de este apoyo del club al proceso soberanista, ahora dirigido por el cacereño Alberto Valverde (Viandar de la Vera, Cáceres, 1964), exjugador y entrenador de los dos clubes de Barcelona, llegó con su adhesión a la campaña para convocar una consulta sobre la independencia de Cataluña el pasado mes de mayo, acogida por el presidente Puigdemont con el siguiente tuit "La democracia nos hermana." (Véase agencia efe, del 06/05/2017).
            Algunas de las figuras del deporte español se han definido como claramente independentistas, contrarios a la independencia o equidistantes... Pep Guardiola (Sampedor, 1971), exentrenador del Barça y actual entrenador del Manchester City y estrella invitada del primer acto que celebró el independentismo catalán, defensor de la secesión, leyó un discurso en catalán, castellano e inglés, en el que defendió el derecho a decidir por el futuro de Cataluña. Tras la posición del Barcelona, el foco se centró en el central culé Gerard Piqué (Barcelona, 1987), que mostró tácitamente su apoyo a la consulta, aunque matizó que "estamos en un mundo tan global que ponerse en un sitio o en otro es perder el tiempo", y concluyó: "No tiene nada que ver estar a favor del referéndum con estar a favor de la independencia." Mireia Belmonte (Badalona, 1990), una de las leyendas de la natación española, no deseaba opinar sobre el asunto, aunque manifestó: "Siempre digo que Cataluña es España". (Véase www.elconfidencial.com, de 12/09/2017).
            Los hermanos Pau y Marc Gasol (Barcelona, 1980, y Barcelona, 1985) ya hicieron público su apoyo a la consulta años atrás. Pau volvió a hacerlo este verano, mostrándose partidario de votar. Ona Carbonell (Barcelona, 1990), capitana del equipo nacional de natación sincronizada, ha mostrado su ilusión de defender, "como siempre he hecho desde hace ya diez años, a la natación española" y "estoy orgullosa de representar lo mejor que puedo al deporte español y catalán en la élite mundial" (Véase www.elconfidencial.com, de 17/09/2912).
            Sin embargo, hay una mayoría no tan silenciosa de famosos catalanes contra la independencia, como Márc Márquez (Cervera, 1993), que defiende sentirse catalán y español. "Soy catalán porque vivo en Cataluña, pero me siento español, porque está dentro de España." Cesc Fábregas (Areyns de Mar, 1987) afirma: "Me siento catalán como el que más, pero miro mi pasaporte español y soy español, y estoy orgulloso de jugar con mi selección." Un referente del barcelonismo que marcó una época en el Barça, ya fallecido, Johan Cruyff (Amsterdam, 1947; Barcelona, 2016), dejó escrito en su libro "La Autobiografía" su opinión sobre una eventual separación: "En caso de secesión dividiría al pueblo. ¿Es eso lo que buscan?" y más aún se mostró contrario a las polémicas pitadas al Himno Nacional durante la Copa del Rey: "Pitar el Himno Nacional es una desgracia absoluta y total, además de una falta de respeto." (Véase www.elconfidencial.com, de 12/09/2017).
            Ni siquiera se creen que los equipos de fútbol, y el resto de deportes, pueden quedarse fuera de la Liga española, como así sucedería, y ha afirmado en repetidas ocasiones el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, quien ha declarado: "Si esto avanza, los clubes catalanes no podrán jugar la Liga española. El Barça no podrá elegir dónde jugar si hay proceso independentista." (Véase https://elpais.com/deportes, de 09/09/2017).