lunes, 16 de octubre de 2017

RENFE´RÉNDUM EXTREMADURA


           Extremadura ha celebrado un referéndum simbólico para reivindicar mejoras ferroviarias. "Sí a un tren digno. No a la desconexión territorial." Es un referéndum no vinculante con el que se pretende llamar la atención de la clase política ante una triste realidad: Extremadura ha quedado aislada del resto de España con trenes del siglo pasado. Le han llamado Renferéndum, en alusión a las dos sílabas del acrónimo de Renfe (hoy Adif). La Plataforma denominada "Milana Bonita" realizó el Día de Extremadura un perfomance de la película "Los santos inocentes" en la estación de Atocha de Madrid para reivindicar un tren digno para la región. Más de 200 alcaldes han suscrito un Pacto por el ferrocarril… Solo aspiran a tener un tren moderno del siglo XXI, un servicio ecológico y eléctrico, en una región con trenes más propios de la primera mitad del siglo XX.
            La línea Elvas-Badajoz, inaugurada en 1883, supuso el año fundacional del ferrocarril en Extremadura. La línea Mérida-Sevilla se puso en marcha en 1885. El tren Ciudad Real-Badajoz, primera línea férrea en la región, en 1886. El tren Madrid-Lisboa se proyectó en 1846, aunque no se inauguró hasta 1881.
            La historia del ferrocarril en la región ha sido una historia de despropósitos. Lo que se hizo en el XIX se ha deshecho en el XX y principios del XXI. La línea Plasencia-Astorga (1893-1896), fue cerrada en 1984. Plasencia-Empalme, Palazuelo-Empalme, hoy Monfragüe, y la estación de Arroyo-Malpartida, no son hoy sino la sombra de su pasado. Los viajeros de las dos ciudades tenían que ir hasta ellas para coger el tren, hasta que se hicieron los ramales de conexión con las ciudades. Extremadura tiene una red ferroviaria de 725 kilómetros, pero ni una vía electrificada. No hay trenes de larga distancia, ni doble vía. Tampoco Talgos. El último salió de Badajoz a Madrid en 2010. En 2012 se suprime el tren Lusitania, tras 71 años. En 2000 nos prometen el AVE, que, en 2012, pasa a denominarse "tren de altas prestaciones", en su sustitución. Y ese tren se va aplazando sine die... Ni siquiera tenemos derecho a un AVE...

sábado, 7 de octubre de 2017

A LOS 83 AÑOS DEL "ESTAT CATALÀ"


           La declaración unilateral de independencia (DUI), o golpe de estado civil, como lo denominan ciertos analistas, de Cataluña respecto al Estado español, es la cuarta vez que se produce. Esta declaración impuesta a la fuerza se ha originado hasta en tres ocasiones antes de ahora (1873, 1931 y 1934). Ayer y hoy se conmemora el 83 aniversario de la proclamación del Estat catalá  (Estado catalán). A las 20:10 minutos de la tarde del día 6 de octubre de 1934, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Lluis Companys, anunció desde el balcón de la plaza de San Jaume: "En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del parlamento, el gobierno que presido asume todas las facultades del poder en Cataluña... y proclamo el Estado catalán en la República federal española." Tras su pronunciamiento, Companys comunicó sus propósitos al capitán general de Cataluña, el general de División del Ejército de Tierra, Domingo Batet, pidiéndole que se pusiera a su órdenes para "servir a la República que acabo de proclamar". El general habló entonces con el jefe de los Mossos de Escuadra, Enrique Pérez Farrás, ordenándole que se presentara en Capitanía para ponerse a sus órdenes, y recibió por toda respuesta que él solo obedecía al presidente de la Generalitat. Batet habló después con el presidente del Consejo de Ministros, Alejandro Lerroux, y, siguiendo sus órdenes, proclamó el estado de guerra en aplicación de la Ley de Orden Público de 1933. Sobre las 23:00 horas, una compañía de infantería y una batería de artillería llegaron a la Rambla de Santa Mónica y, cuando el capitán se dispuso a leer el bando del estado de guerra, comenzaron los disparos y resultaron muertos tres dirigentes del Partit Català Proletari. El resto se rindió a la 01:00 de la madrugada del 7 de octubre. Unas horas antes, sobre las 22:00 horas del día anterior, una compañía de artillería había ocupado la Plaza de la República (actual Plaza de San Jaume). Sus jefes informaron al de los Mossos que tenían órdenes de ocupar los dos edificios oficiales. Los mossos se replegaron al ayuntamiento, donde se acababa de votar una moción del alcalde, Carlos Pi i Sunyer, de adhesión a la Generalitat. El general Batet, a pesar de que tenía órdenes de atacar, a sabiendas de que la situación estaba controlada, dejó pasar el tiempo a la espera de la rendición. A las 06:00 de la mañana del día 7, diez horas después de la proclamación, Companys comunicaba a Batet su rendición. A las 07:00 de la mañana, las tropas entraron en el Palacio de la Generalitat y detuvieron al presidente y su gobierno, además de a los diputados Josep Tarradellas, Antoni Xirau, Joan Casanellas, Estanislau Ruiz y el presidente del Parlamento, Joan Casanovas. Después, detendrían en el ayuntamiento al alcalde, Pi i Sunyer, y a varios concejales de ERC que le seguían. Por su participación en sofocar la rebelión, la República le concedió la Cruz Laureada de San Fernando. Durante la Guerra Civil fue fusilado por las tropas franquistas. El presidente y el gobierno de la Generalitat fueron juzgados por el Tribunal de Garantías Constitucionales y condenados a treinta años de prisión por rebelión militar. La autonomía catalana fue suspendida por ley aprobada el 14 de diciembre y sustituida por un Consejo de la Generalidad designado por el Gobierno, al frente del cual se situó el llamado gobernador general de Cataluña. [1] Companys sería capturado durante su exilio en Francia y, más tarde, sería fusilado.[2] "Atrás quedaron unos cuarenta muertos --entre ellos, ocho soldados--, un gobierno encarcelado, una autonomía en entredicho y un ridículo tan espantoso como evitable." [3]
            El primer Gobierno español que tuvo que hacer frente a la proclamación del Estat Català, fue el presidido por Estanislao Figueras (Barcelona, 1819; Madrid, 1882), presidente del Poder Ejecutivo durante la I República Española, el 5 de marzo de 1873, un mes después del establecimiento del nuevo Estado, rebelión que tan solo duró dos días, y que llevaron a cabo los federalistas José García Viñas y Paul Brousse, un andaluz y un francés, que proclamaron el "Estado catalán federado con la República española"... "Esta proclamación no fue realmente una declaración de independencia, sino federalista republicana promovida por una burguesía que quiso utilizar el independentismo como medio de presión." [4]
            El segundo intento fue protagonizado por el entonces presidente de Esquerra Republicana, Francesc Macià, el 14 de abril de 1931. Una hora después de que Companys saliera al balcón del ayuntamiento a proclamar la II República, Macià apareció después manifestando que se hacía cargo del Gobierno catalán. El Gobierno envió a Barcelona a tres ministros a negociar con él y le prometieron que en las futuras Cortes Constituyentes acogerían el Estatuto de Autonomía que presentara Cataluña. "De aquel acuerdo salió el germen de la futura Generalitat." [5]
            A cuarenta y ocho horas de proclamarse la independencia, si el presidente no se retracta, ya vemos lo que está ocurriendo: multitud de empresas huyendo a la zona euro, capitales saliendo a mansalva de las entidades catalanas; la sociedad, fracturada y dividida; el turismo yendo a otros lugares más apacibles en que los dirigentes políticos han convertido a Cataluña; pero el catexit ya ha comenzado. Si la pela es la pela, ahí les duele a los catalanes. Antes de activarse el 155, se ha puesto en marcha la verdadera DUI, que ahora no desea nadie, porque ya le han visto las orejas al lobo..


[1]  Vid.:  wikipedia, proclamación del Estado Catalán en octubre de 1934.
 
[2] Vid.: http://www.abc.es, de 22/08/2014.
 
[3] Vid.: htpp://www.elmundo.es/la aventura de la historia.
 
[4] Vid.: http://www.abc.es, de 09/04/2014.
 
[5] Íbid.