martes, 24 de abril de 2018

BERNABÉ MORENO DE VARGAS, REGIDOR PERPETUO DE MÉRIDA


           Bernabé Moreno de Vargas (Mérida, 1576-1648) es regidor perpetuo del Ayuntamiento y primer historiador y cronista de la ciudad.  Su padre, D. Alonso Moreno de Alba, probó suerte en el camino de América en la campaña del virrey don Francisco de Toledo de 1569  y, según declara en la ejecutoria de hidalguía de 1600, descubrió una mina de oro en el reino del Perú, en la provincia de los Lipes. Concluida su etapa atlántica, retornó a su casa de Mérida en 1573, donde contrajo nupcias con la cacereña María Pérez de Vargas y Osma,  con la que tuvo cuatro varones y una mujer que tomó hábitos. [1]
             Moreno de Vargas estudió Derecho en la Universidad de Salamanca, por la que se licenció en 1598, y ejerció su profesión en Montijo y Mérida, ciudad en la que residió durante los últimos treinta años de su vida. Fue el primer regidor de Mérida y el primer autor reconocido como historiador de la ciudad. Reunió en su casa inscripciones y antigüedades y escribió una Historia de la ciudad de Mérida dedicada a la misma (Viuda de Alonso Martín, 1633, 672 págs.), además de Discursos de la nobleza de España  (Imprenta de Don Antonio Espinosa,1795). [2]
            Nacido de una familia emeritense, algunos de cuyos miembros ocuparon  cargos en el Tribunal de la Inquisición, heredó el mayorazgo paterno, fijó su residencia en Montijo en 1604, donde fue cuatro veces alcalde ordinario, dos alcalde de la Hermandad y cinco diputado por los hijosdalgos, cuya ejecutoria de hidalguía había conseguido en 1600, con el poder de su padre. Aquí se casó con María Barrena Grajera, con la que tuvo siete hijos, de ellos dos varones: Alonso, capitán de milicia, y Francisco, fallecido prematuramente, del que habla en su Historia. Isabel, Olalla, Leonor y María fueron los nombres de sus hijas, las tres primeras monjas en el convento de la Concepción. En 1616, en que fallece uno de sus hijos, está ya en Mérida, donde también muere su esposa en 1631. En 1638 fue gobernador de Hornachos, renunciando en su hijo Alonso el cargo de regidor perpetuo de la ciudad. [3] Este hombre enjuto y de complexión débil, como se describe en la página de respeto de su Historia de Mérida, falleció el 2 de mayo de 1648, a los 71 años.
            Sobre la primera de sus obras principales --Historia de la ciudad de Mérida dedicada a la misma, por Bernabé Moreno de Vargas, regidor perpetuo de ella (Viuda de Alonso Martín, 1633, 672 págs.)--, un informe emitido por la Real Academia de la Historia, con fecha 24 de diciembre de 1894, asegura que "los dos volúmenes publicados en aquella ciudad de Extremadura por D. Pedro María Plano"... constituyen un gran progreso de la cultura de una provincia capaz, como la primera, de figurar dignamente en el cuadro general de la moderna España... Tres obras comprende ésta á cual más estimable, únicas que existían referentes á la historia de Mérida, y un Apéndice que las prolonga y trae, por decirlo así, hasta la época actual, escrito por el mismo editor, D. Pedro Plano, con notable copia de datos y conocimientos. Es la primera la que en 1633 publicó el regidor perpetuo de Mérida, Bernabé Moreno de Vargas, hoy ya sumamente rara, y que á pesar de sus defectos ocupa un buen lugar en nuestra rica literatura monográfica. Siguen las Antigüedades de Mérida desde su fundación en razón de colonia hasta el reinado de los árabes, que dejó manuscrita el médico titular de aquella ciudad D. Agustín Francisco Torres, los que con el mismo título escribió el penitenciario de la catedral de Badajoz, D. Gregorio Fernández Pérez, ya impresa, aunque con grande escasez, en esta última ciudad por la Junta de Monumentos históricos y artísticos, que presidía otro distinguido emeritense, D. Bartolomé Romero Real, y los ya citados Apéndices del Sr. Plano, que alcanzan hasta nuestros días. La colección, con dos hermosos volúmenes en 4º mayor, ilustrados con vistas de los monumentos y reliquias que atesora la ciudad de los eméritos de Augusto, es completa como se ve. Pero todavía el manuscrito póstumo é inédito de D. Agustín Forner aumenta á su valor muchos quilates, no sólo por ser el único resto salvado de una Historia general de aquella ciudad ilustre sino por poderse decir de este escritor, como de D. Nicolás Fernández de Moratín se decía, que su mejor obra fué su hijo el famoso filósofo emeritense D. Juan Pablo Forner, el cual puso mano en la corrección del trabajo de su padre que hoy ve la luz".[4]
            Finalmente, su obra Discursos de la nobleza de España (Imprenta de Don Antonio Espinosa, 1795)[5], Moreno de Vargas resume en veinticuatro capítulos el origen de la nobleza y sus diferencias, de la nobleza política y quién la puede conceder, los modos para adquirirla, de los nombres de infanzones, hijosdalgos, gentileshombres y escuderos, de las diferencias que hay entre unos y otros, de la excelencia y calidades de la nobleza e hidalguía, de la perpetuidad de la nobleza, de los privilegios y exenciones de los hijosdalgos, del origen y principio de los apellidos, del origen y principio de las armas, escudos y blasones... para finalizar con las armas de la ciudad de Mérida.
            Por último, la profesora Cintia Campos recuerda que Moreno de Vargas es también autor del libro Pauli Diaconi Emeritensis liber de vita et miraculis patrum emeritensium (Imprenta Viuda de Alonso Martín, Madrid, 1633).[6]
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[2] Vid.:  Abascal Palazón, Juan Manuel, y Cebrián Fernández, Rosario: Los viajes de José Cornide por España y Portugal de 1754 a 1801.
 
[3] Vid.: Cuerpo Rocha, Manuel: Retazos bibliográficos de personajes de Montijo, en http://personajesdemontijo.blogspot.com.es/
 
 
[5] Vid.: Moreno de Vargas, Bernabé: Discursos de la nobleza de España, en http://fama2.us.es/fde/discursosDeLaNobleza.pdf
 
[6] Vid.: Campos Guariño, Cintia:  Gran Enciclopedia Extremeña, T. VII, Ediciones Extremeñas,  Depósito legal: VI. 180-1992. Imprime Heraclio Fournier, S. A., Vitoria.
 

lunes, 16 de abril de 2018

FOTOS DE RECUERDO


           Quizá los lectores de El Periódico Extremadura se recreen más hoy en las fotos         --¡hay tantas para ver y recordar!-- que en los textos que las arropan. La fotografía como testigo de un tiempo; las noticias, como la crónica de una época. Por unas y otras vemos pasar la historia de una ciudad, de una provincia, de una región..., que el diario decano de Extremadura ha censado en sus páginas desde el 1 de abril de 1923. En este 95 aniversario recordamos las sedes que hubimos (La Generala, La Madrila, Camino Llano, Doctor Marañón), los días y las noches, las noticias para enmarcar y otras que, no por tan importantes, eran ávidamente leídas por los lectores. Y, sobre todo, recordamos a los hombres y mujeres que lo hicieron posible; a los que ya nos dejaron y a los que siguen; a los jubilados y a quienes aún permanecen al pie del cañón. Ni uno más importante que otro. Todos necesarios; nadie imprescindible. Y aquí estamos porque antes estuvieron ellos.
            Hay aquí --lo hubo en el extra del 90 aniversario-- gente que recuerda que no podía vivir sin él. No pasaban ni un día sin leer nuestro periódico. No podían, como hoy no pueden, pasar sin el móvil, o las nuevas tecnologías. Chicos, entonces, que, como recordare el alcalde Saponi, bajare corriendo las escaleras, junto a su hermano, para subirle el periódico que le llevare a casa el repartidor y entregárselo al padre que lo esperare. Me emocionare cuando contaba esto... Quizá yo fuere más lejos aún: iba a casa del cartero --principios de los sesenta--, cuando él ordenaba el correo para su reparto. No podía esperar más. Eran las 11:00 de la mañana y, en un pueblo condenado a desaparecer, sin luz, tan solo con radio a pilas, no hubiere otro medio de lectura más que los dos periódicos que llegaren a casa, que leyere de arriba a abajo, de adelante hacia atrás.  Periodista antes que bachiller, dejaba de jugar para seguir por la radio una noticia que no podía esperar al periódico. La inmediatez de la noticia, el seguimiento de la noticia al minuto. ¡Cuánto aprendí con la lectura de los dos periódicos que más tarde fueron mi casa...!
            Han pasado muchas noticias y subsisten muchas fotos para el recuerdo y la historia. Viví, en los empieces, el 50 aniversario (1973), el 60 (1983), el 70 (1993), que elaboré con el coordinador de este número, Juan José Ventura; y participé en el del 75 (junio del 98) y en el del 90; y ahora, en el del 95. En 1998, preguntaba a un compañero: ¿veremos el centésimo aniversario? Ya falta menos. Faltaremos, como otros, aunque nuestra foto sobreviva al tiempo, a los días y a las noticias de toda una época, que ahora recordamos. (Félix Pinero, director de El Periódico Extremadura entre 1987 y 1988. Publicado en el extra del 95 aniversario el 15/04/2018).

lunes, 2 de abril de 2018

LAS TIERRAS DE GRANADILLA EN EL PARTIDO JUDICIAL DE HERVÁS (1808-1965)


            Con la publicación de este libro,[1] el archivero municipal de Hervás --especialista en Diplomática, Paleografía y Archivística-- cierra su trilogía sobre la antigua villa de Granada (Granadilla), tras abordar en los dos primeros la Edad Media[2], la Edad Moderna en el segundo[3] y, en este último, los vínculos de la antigua villa con el Partido Judicial de Hervás a través de su documentos entre 1808, inicio de la Guerra de la Independencia, y 1965, año de la disolución como municipio del primero.

              Sebastián Caballero delimita en esta última obra los hechos surgidos a raíz de la Guerra de la Independencia hasta el exilio obligado de las gentes de Granadilla, al quedar sumergido gran parte de su territorio por las aguas del embalse de Gabriel y Galán, incidiendo especialmente en el bandolerismo, las guerras carlistas, las desamortizaciones, la abolición de los señoríos y la "frustrada reforma agraria llevada a cabo durante la II República".
 
            Hay dos capítulos en la obra --la nueva demarcación territorial y el llamado por el autor "el éxodo de las aguas"-- que vinculan a la cabecera del antiguo partido judicial de Granadilla y a Hervás como síntesis de la profunda transformación que la Comunidad de Villa y Tierra sufrió durante el proceso que dura todo el siglo XIX.  Granadilla era la sede del partido judicial y compite con Hervás por obtener la capitalidad del territorio. En 1829, el ministro de Justicia envía una carta al regente de la Audiencia de Extremadura, pidiéndole explicaciones sobre las razones de haberle otorgado la capitalidad del corregimiento a Granadilla en detrimento de Hervás. La Audiencia pide explicaciones al alcalde mayor de Granadilla y le solicita un mapa topográfico de dicho corregimiento para contrastarlo con el solicitado por Hervás. La Real Audiencia, examinadas las alegaciones, se inclina por elegir a la villa en detrimento de Hervás. Sin embargo, esta última lo intenta de nuevo en 1833, a raíz de la división de Extremadura en dos: Cáceres y Badajoz, y al pasar Hervás, antes de la provincia de Salamanca, a la de Cáceres, lo que le hacía suponer que la próspera villa se convertiría en cabeza de partido; no fue así y, en 1834, el ayuntamiento hervasense aborda en pleno, sin éxito, la forma de volver a Salamanca. Las vicisitudes por las que pasaría Hervás para convertirse en cabeza de partido judicial pueden verse en otro acta del pleno celebrado en 1868, en los primeros días del Sexenio Revolucionario, en la que se afirma que, ya en 1848,  varios pueblos del partido de Granadilla habían solicitado la traslación de la capitalidad del juzgado a Hervás "por muchas y poderosísimas razones de conveniencia pública". La pretensión se renovó en 1854 por todos los pueblos de la izquierda del Alagón, lo que movió al ministro de Gracia y Justicia a decretar  la traslación de la cabeza de partido a Hervás por Real Orden  de 23 de marzo de 1866. No obstante, este decreto no se llegó a cumplir porque "estaba en contradicción con la ley electoral vigente y por haber entrado a mandar en julio de 1866 el partido reaccionario que acaba de derrocar la nación, y cuyo partido protegía a Granadilla", según el Consejo de Estado. Sin embargo, "al haber desaparecido aquella ley que impedía que el ministro llevara a cabo por sí solo la traslación, esta Junta, en uso de su soberanía, declara que esta villa de Hervás es la capital del Juzgado que fue de Granadilla desde ahora para cuando el Ministerio decrete la reposición del referido Juzgado". Todo esto ocurre en 1868, en plena efervescencia de La Gloriosa, cuando la Junta revolucionaria decide nombrar a varios comisionados y salir en dirección a Granadilla para traerse el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción a Hervás, "ya que según ellos se les había concedido anteriormente por el ministro de la Gobernación desde hacía varios años y había sido también ratificado por el Consejo de Estado". Finalmente, el Juzgado de Primera Instancia se inauguraría oficialmente en Hervás el 8 de enero de 1872 en detrimento de Granadilla.

             La construcción de la presa de Gabriel y Galán, junto a las repoblaciones forestales llevadas a cabo, primero en Las Hurdes y después en Granadilla, tuvieron una decisiva importancia para la configuración del territorio y el futuro de las gentes de la comarca. Siempre se ha sostenido, según el autor, que la presa fue idea del Generalísimo Franco, que no la inauguró, aunque visitara las obras en 1954. Sin embargo, ya en el Plan de Obras Hidráulicas de 1902 se incluía una presa para formar un único pantano en el río Alagón, el denominado de El Molinillo, con un embalse de 36 millones de metros cúbicos, proyectado en la cabecera del río; pero enseguida se dieron cuenta de que, para la altura fijada de 23 metros, solo se podrían embalsar 5 millones de metros cúbicos. Posteriormente, se pensó construir la presa en el estrechamiento del río, a la altura de Cabaloria, donde, con una altura de la presa de 40 metros, se lograría embalsar 80 millones de metros cúbicos. En la II República, un minucioso estudio del río demostró que, más ventajoso que los proyectos anteriores, era un cierre del río aguas arriba del puente situado en el camino vecinal a Guijo de Granadilla, lo que permitiría una mayor capacidad del vaso y la cuenca afluente, al recoger las aguas de los ríos Ladrillar, Hurdano y Los Ángeles, con importantes aportaciones, especialmente en las avenidas. Los políticos de la II República celebraron numerosas reuniones con el fin de llevar a cabo el macroproyecto. "En enero de 1932, Granadilla recibe una invitación del concejo de Coria, invitándole a una asamblea para estudiar los proyectos concernientes a realizar en el río Alagón y sus afluentes para pedir juntos a los poderes públicos lo que proceda". También el alcalde de Hervás fue habilitado para asistir a dicha reunión, con objeto de coordinar las aspiraciones de los pueblos afectados. La Dirección General de Obras Hidráulicas de la República ordenó en septiembre de 1933 que se hiciera un anteproyecto de las obras, titulado Anteproyecto del pantano de Guijo de Granadilla. El 10 de agosto de 1934, la Diputación Provincial de Cáceres, mediante acuerdo plenario, decide que el futuro embalse llevara el nombre del poeta Gabriel y Galán. El 31 de marzo de 1935 se presenta un proyecto reformado, que determina cambiar su situación, cambiando la presa unos 80 metros más abajo de su situación anterior, ya que tendrá mayor solidez, al apoyarse sobre granito y no sobre pizarras, como estaba proyectado. Tras las elecciones generales de febrero de 1936, el diputado socialista Luis Romero Solano hace hincapié en algunos proyectos aprobados por la derecha en la anterior legislatura sobre el pantano de Gabriel y Galán. Una comisión del consistorio de Granadilla se desplaza hasta Plasencia para informarse del proyecto, y no regresa muy convencida. Así, el 11 de abril, alertada por los irreversibles daños que el pantano pueda ocasionar a la villa, el concejo envía una instancia, suscrita por la casi totalidad del vecindario, en la que solicita que, en su día, sea abonada por el Estado la parte de los terrenos que puedan ser afectados por el pantano, sino también toda la riqueza no afectada, tanto rústica como urbana.
  
           Ya en la Dictadura, este último proyecto fue aprobado el 27 de julio de 1940, con algunas modificaciones. Ahora se contemplaba una capacidad de 210 millones de metros cúbicos, una altura de la presa de 45 metros y proyectaba poner en regadío unas 15.000 hectáreas. Las obras dieron comienzo con la publicación del decreto de 23/06/1941, por el que se autorizaba la ejecución de las obras del camino de servicio al pantano. Cuando el ingeniero Juan Bonilla se hace cargo de las obras en 1946, interpreta que era pequeño y que se podía hacer mucho mayor. Por ello, decide modificar el proyecto inicial, y el 28 de abril de 1948 presenta el Primer Proyecto Reformado, que se aprueba el 3 de mayo de 1952, que preveía una capacidad del embalse de 924 millones de metros cúbicos con 32 kilómetros de cola, la altura de la presa sobre el lecho de 67 metros, para una zona regable de 45.000 hectáreas, con un presupuesto de 228 millones y medio de pesetas. Después vendrían otros dos proyectos más: el Segundo prevé determinadas obras auxiliares y el Tercero contempla tres soluciones más referidas a la construcción de las obras extremas de la presa. Este fue el proyecto definitivo, con un presupuesto de 518 millones de pesetas, muy lejos de los 13 presupuestados en 1935. Lo más polémico fue la subida de la cota máxima de la inundación a los 386 metros, que ampliaba la capacidad del embalse y trastocaba la vida de los vecinos de Granadilla, lo que supuso una fuerte discrepancia con Bonilla, que fue apartado de la obra, aunque volvió al año siguiente repuesto por Franco. Por decreto de 27 de enero de 1950, fueron declaradas de urgente ejecución las obras del pantano de Gabriel y Galán a los efectos de la expropiación forzosa de las fincas afectadas por las mismas. En 1954, el Ministerio de Agricultura declara de alto interés nacional la colonización del pantano de Gabriel y Galán y, al año siguiente, el Plan General del Pantano de Gabriel y Galán que había redactado el Instituto Nacional de Colonización. En él se afirma que se proyectan poner en regadío 43.020 hectáreas, divididas en dos sectores. En la margen derecha, 17.870 hectáreas, que discurría por los términos municipales de Montehermoso, Galisteo, Morcillo, Guijo de Coria, Coria, Calzadilla, Casas de Don Gómez y Casillas de Coria, y la irrigada por los canales de la margen izquierda del río, con una extensión regable algo mayor, de unas 26.650 hectáreas, que discurrían por los términos municipales de Valdeobispo, Carcaboso, Aldehuela de Jerte, Galisteo, Plasencia, Oliva, Riolobos, Holguera, Torrejoncillo, Coria y Portaje. El Plan incluía la construcción de nuevos asentamientos o pueblos de colonización aguas abajo del río Alagón hasta Coria, Villar de Coria, Puebla de Argeme, El Batán, Valrío, Sartalejo, Pradochano, Pajares de la Rivera, y Alagón del Caudillo, en el que acabó viviendo el 80 por ciento de la población de Granadilla. El embalse dio lugar a la inundación de 5.036 hectáreas, viéndose afectados parcialmente los pueblos de Zarza de Granadilla, Sotoserrano, Guijo de Granadilla, Mohedas, La Pesga y Caminomorisco ; la inundación total de los pueblos de Martinebrón y Arroyo Franco y el despoblamiento absoluto de Cabaloria y Granadilla. La decisión de expropiar la capital del antiguo señorío se acordó por el Consejo de Ministros el 24 de junio de 1955. El pago de las expropiaciones se efectúa desde 1959 hasta 1973. De los 1.116 habitantes que tenía Granadilla en 1955, se marchó más de la mitad en solo cinco años (en 1960 quedaban 466). En 1967 se dio por finalizado el largo y traumático desalojo. Sus últimos moradores abandonaron el pueblo en 1966...
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[1]  Caballero González, Sebastián: Las Tierras de Granadilla en el Partido Judicial de Hervás a través de sus documentos (1808-1965). Edit. Diputación Provincial de Cáceres. Depósito legal: CC-343-2017; Cáceres, 2018, 449 págs.
 
[2]  Ob. cit.: Granadilla al hilo de la historia (desde los tiempos remotos hasta finales de la Edad Media). Edit.: Caja Duero, Colección Temas Locales, Salamanca, 2004. ISBN: 84-95610-63-9. Depósito legal: S-811-2004.
 
[3] Ob. cit.: La Comunidad de Villa y Tierra de Granadilla en los tiempos modernos. Edit.: Caja Duero, Colección Temas Locales, Salamanca, 2008. ISBN: 978-84-92445-03-5. Depósito legal: S-297-2008.
 
 
    

martes, 27 de marzo de 2018

LA LEY EN JESUCRISTO


           Jesucristo resume en el amor el cumplimiento de la ley:  "No debáis nada a nadie, sino el amaros unos a otros; porque el que ama a su prójimo, ha cumplido la ley. Porque esto: no cometerás adulterio, no matarás, no hurtarás, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en estas palabras se resume: amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo. Por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley." (Romanos, 13, 8-10).
           En el Sermón de la Montaña, Cristo fija nítidamente lo que es, y debe ser, el cumplimiento de la ley: "No penséis que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles su plenitud. En verdad os digo que mientras no pasen el cielo y la tierra, no pasará de la ley ni la más pequeña letra o trazo hasta que todo se cumpla. Así, el que quebrante uno solo de estos mandamientos, incluso de los más pequeños, y enseñe a los hombres a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los cielos. Os digo, pues, que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos."(Mt. 5:17).
            Los escribas y fariseos hacían una interpretación formalista y egoísta de la ley. Jesús se enfrenta a ella y les hace ver que: las normas dadas por los legalistas, no son ley de Dios, sino inventadas para su utilidad y provecho (Mt. 15, 5-6); el hombre no está hecho para la ley, sino la ley para el hombre (Mc, 2, 23-28); no basta el cumplimiento exterior de la ley, sino que es necesaria la conversión del corazón (Mt. 15, 2); el cumplimiento de la ley no debe conducir a una actitud de suficiencia ante Dios ni de desprecio ante quienes no la conocen ni cumplen (Lc. 18, 9-14), sino al amor a Dios y al prójimo.
            Aunque la mayoría de los pueblos que formaban parte del Imperio Romano tenían sus propias leyes, a principios del siglo I el Derecho Romano se había impuesto en casi toda la cuenca mediterránea. La ocupación imperial había desarrollado un corpus legislativo aplicable tanto a los ciudadanos romanos como al resto de la población. El pueblo de Israel, aunque sometido al Imperio, disfrutaba también de una ley propia: la ley de Moisés, un ideario ético por el que Dios invita a su pueblo a seguir sus instrucciones. Colisionan las dos leyes en tiempos de la vida pública de Jesús: en cierta ocasión, Jesucristo eludió la trampa saducea que le tendían los fariseos y los seguidores de Herodes, cuando le preguntaron si era lícito que los judíos pagaren el tributo a las autoridades romanas. Él pidió un denario y preguntó quién era la figura representada en la moneda, y le respondieron que César. Entonces, les dijo: "Dad, pues, a César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios." El gobernador romano Poncio Pilato se vio obligado a decirle a la turba exaltada que pedía su crucifixión: "No encuentro delito en este hombre... Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley. Y para quedarse tranquilo, se lava las manos mientras dice: Soy inocente de esta sangre; vosotros veréis." (Mt. 27-24).
           La vieja aspiración histórica a establecer un "gobierno de leyes" dio lugar en la cultura jurídica europea al ideal del imperio de la ley, piedra angular en la que se sustenta la legitimidad de nuestros ordenamientos jurídicos vigentes, herederos de las máximas romanas Dura lex, sed lex (dura es la ley, pero es la ley) o Fiat iustitia, et pereat mundus. (Hágase justicia aunque perezca el mundo) que Hegel retrucó en su conocido: Fiat iustitia ne pereat mundus (Hágase justicia para que no perezca el mundo).

 

domingo, 25 de marzo de 2018

DOMINGO DE RAMOS


           El Señor se ha acercado a Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos. Primera estación y penúltima antes de la noche en blanco, vísperas de la Pasión. Al llegar al huerto, envía a dos de sus discípulos a recoger al asno atado, virgen de montura. "Desántelo y tráiganlo. Y si alguien os pregunta por qué lo desatan, respondan. El Señor lo necesita." (Lc, 19, 28-40). Y el Señor mira impaciente a la ciudad celestial, que esplende en las colinas, tras el torrente de Cedrón. Sabe lo que le espera: la traición de uno de los suyos, la condena, sin que nada malo hubiere hecho; el vía crucis por la Dolorosa; el llanto de las mujeres que le reconocen  y que limpian su sudor y gotas de sangre..., la crucifixión y la muerte redentora de los pecados del mundo.
           Ha montado el Señor sobre el asno y sobre los mantos que han tendido sobre su grupa. Los discípulos le escoltan camino de su gloria que ahora resplandece y del calvario que ignoran. La gente se arremolina admirando su figura sobre la humilde silla gestatoria que le conducirá a la ciudad. Avanza lentamente el cortejo y quienes le proclaman rey, extienden sus mantos sobre el camino, como el romero y el tomillo por las calles que, encarnado en la sagrada forma, recorrerá un día por los siglos de los siglos.
            Pletóricos de alegría, sus discípulos entonan cánticos y alaban a Dios por los milagros que han visto. Los fariseos piden al Maestro que les reprenda; pero Él, seguro de sí, les advierte: "Les aseguro que si ellos callan, gritarán las piedras." Sabe el Señor que su Padre les dará el don de lenguas para ir por todo el mundo y esparcir su palabra como semilla de paz y de redención una vez que, resucitado, se presente a ellos y ascienda a los cielos.
            Las madres de los niños de los hebreos les han puesto la túnica y el turbante de fiesta para salir al encuentro del Señor. La liturgia de hoy canta el himno:  "Pueri hebraeorum,/ portantes ramos olivarum,/ obviaverunt Domino,/ clamantes et dicentes:/ Hosanna in excelsis." (Los niños de los hebreos salieron al encuentro del Señor, portando ramos de olivos, clamando y diciendo: Hosanna en las alturas). Los ramos que proclaman el triunfo de Cristo sobre la muerte en la Cruz.
           Baja el cortejo hasta el torrente de Cedrón. Ya solo se ven las murallas de Jerusalén en lo alto. El ascenso es lento, pero glorioso. Llora por dentro el Señor sabedor de lo que ha de venir. Entra ya el cortejo por la Puerta de los Leones, o Puerta de San Esteban. Ramas de olivo, olor a aceite virgen, el fruto recolectado, ahora subido a balcones y ventanas, hasta que mueran desgajadas de sus ramas, como el Señor de su tronco, tras su entrada triunfal en Jerusalén, para morir y tornar a la casa del Padre. "Hosanna in excelsis".

viernes, 23 de marzo de 2018

JUAN RODRÍGUEZ SUÁREZ, FUNDADOR DE LA TERCERA MÉRIDA


            Juan Rodríguez Suárez (Mérida, Extremadura, 1510; Barquisimeto, Venezuela, 1561) fue un explorador, conquistador, poblador y gobernador colonial en la época del rey Carlos I de España en las actuales repúblicas de Colombia y Venezuela. En esta última fundó el 9 de octubre de 1558 la tercera Mérida del mundo --tras la extremeña, fundada en el 25 a. C. por el emperador Octavio Augusto; Mérida de Yucatán (México), fundada el 6 de enero de 1542 por Francisco de Montejo y León "el Mozo"--,  a la que dio el nombre de Santiago de los Caballeros de Mérida en honor a la ciudad que lo vio nacer. La Mérida venezolana tuvo varios nombres: Mérida en Tierra de Jamuen, Ranchería de las Sierras Nevadas, San Juan de las Nieves y el citado Santiago de los Caballeros de Mérida que, al establecerse el régimen republicano en 1831, se quedó en Mérida. [1]

            El fundador de la tercera Mérida era hijo de Francisco Rodríguez y de Leonor Suárez. En su ciudad natal permaneció hasta los 30 años, en que partió a las Indias. [2] Su primer contacto con la Tierra Firme americana fue en territorio panameño, en la ciudad costera de Nombre de Dios, hacia el año 1540. Posteriormente se trasladó a Nueva Granada en compañía de Juan Maldonado y Lope Montalvo de Lugo y Solís. Aquí participó en varias acciones de conquista y estuvo en la ciudad andina de Tunja, fundada en 1539 por Gonzalo Suárez Rendón, donde convivió y compartió acciones castrenses con Francisco Ruiz y Diego García de Paredes y con el cronista Pedro Cieza de León.

            En 1541 se traslada a Santa Marta y recorre el recién fundado Nuevo Reino de Granada, con las huestes de su coterráneo Jerónimo Lebrón de Quiñones, quien se lanzó a la conquista de la altiplanicie andina en busca del mítico el Dorado. En la conquista y fundación de la Pamplona andina destaca como soldado. Por ello, en 1554 es nombrado regidor y el 1 de enero de 1558, alcalde honorario de la ciudad. En 1558, el cabildo le designa para que fuese a buscar y descubrir minas, tarea que emprende el mismo año con 57 hombres. Rodríguez Suárez y sus hombres marcharon hacia la Sierra Nevada, desde los llanos de Cúcuta hasta el valle de Santiago. Desde allí pasaron al Realejo donde, en los primeros días de octubre de 1558, fundaban el primer asiento de Santiago de los Caballeros de Mérida (Venezuela) y nombraban al cabildo que regiría la ciudad. Suárez envía emisarios a Pamplona para notificar la fundación de la ciudad. Las autoridades los encierran por haberla fundado sin autorización. La enemistad entre Rodríguez Suárez y Juan Maldonado se hacía evidente. En febrero de 1559, este último llegaba a Mérida al mando de 60 hombres con la misión de prenderle; le arrestan y lo remiten a la Real Audiencia de Santa Fe. Maldonado consideraba que Rodríguez Suárez no era "cristiano viejo", por ser converso o tener ascendencia morisca, además de tener competencias castrenses y porque los dos pretendían a María de Velasco, hija del capitán Ortún Velázquez de Velasco, residente en la Pamplona neogranadina.

            En 1559 se inició el proceso, en el que se le acusaba de cometer atropellos, vejaciones y crímenes contra sus hombres y los indios de la comarca merideña (gentilicio de la tercera Mérida). Rodríguez Suárez negó todos los cargos, excepto el de haber fundado Mérida, lo que justificó a petición de sus soldados y amparándose en la real provisión de 27 de diciembre de 1535, en la que se autorizaba al Cabildo de Pamplona para buscar minas en la zona de Sierra Nevada y poblar en las inmediaciones de aquellos parajes. No obstante, se pidió para él la pena de muerte y la confiscación de sus bienes. Logró huir y se refugió en una iglesia cercana. De allí pasó a la casa rectoral del obispo fray Juan de los Barrios, que le brindó asilo; pero la justicia lo prendió de nuevo y volvió a prisión. El 21 de enero, con la ayuda del obispo, escapó de nuevo junto a dos de sus hombres. Buscaron refugio en Trujillo (Venezuela), que pertenecía a la Real Audiencia de Santo Domingo. Aquí, el capitán Diego García de Paredes, del que era amigo, le acogió y protegió. La Real Audiencia de Santa Fe insistió en su empeño de apresarle y envió una comisión. Les despacharon diciendo que no entendían los papeles.... Asentado en Trujillo, encontró acomodo en las milicias locales que aspiraban a conquistar y poblar la comarcas de los indios "caracas". A finales de junio de 1561 emprendía la marcha hacia los parajes que habitaban aquellas tribus belicosas de la región centro norte costera de la actual Venezuela y, tras diversas escaramuzas con los indios, fundó la villa de San Francisco, primitivo asiento de Caracas, futura capital venezolana.

            El 2 de septiembre de 1561, el rebelde López de Aguirre desembarcó en Borburata y, camino de Barquisimeto, cometió con sus marañones asesinatos y tropelías. Rodríguez Suárez salió al encuentro para terminar con ellos, pero los aborígenes que les seguían, los cercaron y, después de tres días de lucha,  le dieron muerte a él y acompañantes a finales de septiembre.

            Mérida tuvo 3.300 aborígenes y 150 familias de origen español a mediados del XVII, que, en 1763, aumentarían a más de 2.000 ciudadanos de origen español y otros miles más de aborígenes.. En 1628, los jesuitas fundaron un colegio en la ciudad que funcionó durante siglo y medio. En 1788, Mérida fue elevada a sede episcopal por el papa Pío VI, siendo fray Juan Ramos de Lora su primer obispo, quien creó el Seminario de San Buenaventura, base de la Universidad de los Andes. [3] La ciudad tuvo una importancia decisiva en la independencia de los países sudamericanos de sus colonias. En 1813, su habitantes ayudaron a Simón Bolívar a cruzar los Andes durante la Campaña Admirable, a quien le otorgaron el título de Libertador ese mismo año. [4]



viernes, 16 de marzo de 2018

WIKISPACES Y WIKIS


           Hubiéremos de comenzar por definir estos dos vocablos instalados en la comunicación virtual. ¿Qué entendemos por wikispaces y por wikis? La primera es un servicio de alojamiento web gratuito, lanzado en 2005 por Tangient LLS y adquirido por Wikispaces Educación en marzo de 2014. Wiki es un sistema de trabajo informático utilizado en los sitios web que permite a los usuarios modificar o crear su contenido de forma rápida y sencilla.
            Hay un extremeño de El Torno (Cáceres) que, como algunos otros, se dedicaron en su adolescencia a guardar los rebaños de cabras y ovejas de la familia. Feliciano Robles Blanco es uno de ellos. Un día, un tío suyo llegó al pueblo para ver a la familia y presentarle a su esposa. La tía política le animó a irse a su ciudad para aprender un oficio. Trabajó y estudió, a la vez, en Manresa, Ingeniería Técnica Industrial y aprobó una plaza de profesor de instituto de Tecnología de la automoción. Cursó también Ciencias de la Educación. Otro día se interesa por las nuevas tecnologías y descubre la gran enciclopedia, Wikipedia, que no le agrada del todo, porque prefiere trabajar en equipo. En Facebook lo logra y mantiene relaciones con historiadores, artistas y académicos. En Wikispaces forma equipos con los que trabaja de forma libre y gratuita por la cultura. Nuestro personaje mantiene dos líneas de trabajo: personajes ilustres y ciudades históricas.
 
            Ha elaborado una web dedicada a los extremeños ilustres (http://extremenosilustres.wikispaces.com/) que contiene las biografías de 178 personajes, que merecen ser considerados como tales, clasificados en diecinueve categorías profesionales. Además, ha realizado otras webs dedicadas a personajes ilustres andaluces, aragoneses, asturianos y castellano-manchegos. Y wikis dedicadas a ciudades históricas, como Zaragoza, Trujillo, Plasencia, Cáceres, Gijón, Oviedo, Cádiz, Almería y Sevilla. Todas estas wikis han sido consideradas por Wikispaces con categoría Plus por su alto valor pedagógico.
            De cabreros a emigrar para triunfar y seguir trabajando por la cultura, ya jubilados, en su tierra. Las wikispaces y wikis de Feliciano abren un espacio infinito en el secarral antes solo para animales, como los que un día cuidara en el monte y en la dehesa. 
 

viernes, 9 de marzo de 2018

SORORIDAD ANTE EL TECHO DE CRISTAL


           El hecho de que la Fundación del Español Urgente (FUNDEU-BBVA) tuviera que salir al paso para aclarar que el feminismo no es antónimo de machismo, ilustra bien a las claras la necesidad del bastonazo dado ayer, 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, por las mujeres españolas en su histórica movilización por la igualdad, en manifestaciones y paros, que han unido su condición femenina ante el techo de cristal al que aún se ven sometidas por la sociedad patriarcal, o gobierno de los hombres.
 
            Según el Diccionario, feminismo es "el principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre" y "el movimiento que lucha por la realización" de esa igualdad. En cambio, el machismo es definido como "actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres" y "forma de sexismo caracterizada por la prepotencia del varón". No son términos, pues, equiparables, señalaba Fundeu, ya que el feminismo es la búsqueda de la igualdad entre sexos, mientras que el machismo supone una preponderancia del varón. Los antónimos son palabras que tienen un significado opuesto: grande versus chico, alegría versus tristeza...
            Quizá la culpa de este confusionismo venga de posicionamientos previos de algunos políticos quienes, días antes, del 8-M, ofrecieron versiones distintas y distantes sobre el concepto del feminismo y la igualdad. Así, la ministra de Sanidad, Igualdad y Servicios Sociales, Dolors Monserrat, manifestó que, para ella, ser feminista era una etiqueta y, aun así, defendía la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, afirmación que produjo una indignación en las redes. Del mismo modo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, no le fue a la zaga al manifestar su opinión sobre el feminismo, al que defendió por su importante papel en la lucha por la igualdad; pero consideraba, a un tiempo, esa fase como superada, al haberse "identificado en ocasiones con la defensa de las mujeres", pero "a costa de ir contra los hombres", que deben ser "nuestros aliados, no nuestros enemigos". Por si fuera poco, ambas expresaron su deseo de hacer "una huelga a la japonesa" --una leyenda urbana muy extendida, según la cual los japoneses trabajan más de lo habitual como medida de presión--; sin embargo, en el país del Sol naciente no se hacen este tipo de huelgas, sino paros convencionales o huelgas de celo. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, desautorizó a las dos al afirmar que "no me reconozco en una huelga a la japonesa". Ayer, durante la reunión del Partido Popular Europeo celebrada en Valencia, se limitó a decir que seguirá trabajando "en la defensa de la igualdad real entre hombres y mujeres"...
            La jornada del 8-M nos ha traído también un vocablo y un sintagma que, no por utilizados ya, son desconocidos por la mayoría. Sororidad y techo de cristal. ¿Qué entendemos por tales? El primero, según la RAE, es la agrupación que se forma por la amistad y reciprocidad entre mujeres que comparten el mismo ideal y trabajan por alcanzar un mismo objetivo. Alude, pues, al término feminista o a la relación de solidaridad entre mujeres. El vocablo proviene del latín --soror, sororis--, en castellano, hermana (de las dos formas son conocidas las monjas), en oposición a frater, fratris, hermano en castellano. La sororidad es el hermanamiento femenino entre mujeres. Por techo de cristal, en cambio, entendemos la limitación velada del ascenso laboral de las mujeres al interior de las organizaciones. Es el hecho que limita sus carreras profesionales, difícil de traspasar y seguir avanzando. Es de cristal porque no existen leyes o dispositivos sociales establecidos que impongan una limitación explícita en la carrera profesional de las mujeres. En principio, el sintagma aludía a las dificultades con que se topaban las mujeres que se acercaban a la parte superior de la jerarquía corporativa y les bloqueaban la posibilidad de avanzar en su carrera profesional a cargos de nivel ejecutivo.
            Un claro ejemplo del techo de cristal hacia las mujeres ha sido el protagonizado recientemente por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, --rodeado ayer de las mujeres de su ejecutiva en la manifestación de Madrid-- tras haber vetado a Elena Valenciano, exvicesecretaria general de su partido y eurodiputada, para convertirse en la nueva presidenta del Grupo Socialista en la Eurocámara por haber prestado su apoyo a la presidenta andaluza, Susana Díaz, en las elecciones a la Secretaría General del PSOE. "No quiero ni pensar que sea por el apoyo que me dio a mí", afirmaba la lideresa andaluza. Pues sí, señora, sí. Solo por eso, que tantos barones le han criticado. Y ayer se solazaba diciendo que "estamos ante un momento histórico de la sociedad española, que ha sido liderado por las mujeres de este país" (véase hhhp:// www. antena3.com.). Ayer, por una vez, estaban todas, no "todos ni todas" ni "compañeros ni compañeras". Solo había sororidad, pero ante un techo de cristal... O se pasan o no llegan ciertos hombres.
      

domingo, 4 de marzo de 2018

LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN MARTÍN DE TOURS DE TRUJILLO


           La iglesia parroquial de San Martín de Tours de Trujillo es uno de los templos más antiguos de la ciudad, construido en lo que entonces se conocía por arrabal de la villa y que, con el tiempo, llegó a ser el centro neurálgico de la misma. El autor, cronista oficial de su ciudad y académico correspondiente de la Historia, nos ofrece en este nuevo libro la historia del templo que domina con su majestuosidad la plaza mayor, la historia de su fábrica y las obras escultóricas y pictóricas, así como las obras de platería y orfebrería, el arte mueble y las piezas litúrgicas que se conservan en el mismos.
           Los historiadores han centrado más sus estudios en la iglesia de Santa María la Mayor que sobre el  templo de San Martín. El autor ha considerado, por ello, sacar a la luz esta obra sobre esta última iglesia, situada desde el siglo XV en la plaza de la ciudad, y, por ello, la iglesia más concurrida entre los fieles de la villa y los visitantes. El templo refleja en su majestuosa fábrica, el paso del arte gótico al renacimiento, con innumerables restos medievales que aún se pueden apreciar. La fachada  --sobria, contenida y elegante, como la califica el autor--  acusa el rigor del nuevo estilo renacentista y en su interior trabajaron los mejores arquitectos de mediados del siglo XVI: Diego de Nodera, Juan de Fradua, Pedro Hernández, Sancho de Cabrera, Alonso y Francisco Becerra, que acusan el tránsito al nuevo estilo.
            Su emplazamiento tuvo su origen durante la ocupación musulmana (713-1233) como mercado de ganados, que continuó a partir de la reconquista. Otro mercado de verduras y productos artesanales, se localizaba cerca del arco de San Andrés, junto a la Alberca, mientras que el de ganados se situó fuera de la muralla donde, con el tiempo, se formaría el arrabal de San Martín, la actual plaza mayor de la ciudad.
            La iglesia objeto del estudio se emplaza en el noreste de la plaza. La primera noticia que tenemos de ella data del 14 de marzo del año 1353, día en que se reúne el concejo en la iglesia para dar poder a Gonzalo Fernández de Añasco, al objeto de señalar y amojonar los ejidos en las aldeas en nombre de Domingo Juan de Salamanca, alcalde enviado por el rey para tal cometido y en el que se especifica que la iglesia se encuentra en el arrabal de Trujillo. En reiteradas ocasiones, el concejo se reúne en el portal de la iglesia, en la puerta de las Limas. Por otro lado, el templo aparece citado en un documento de 1440 como de "pequeñas dimensiones" y, con el paso del tiempo, se vio la necesidad de ampliarlo. Las Ordenanzas de la Cofradía de San Martín datan del año 1500. En 1529 no se había finalizado la obra. El edificio que hoy contemplamos es una fábrica del segundo y tercer cuarto de siglo del siglo XVI. El 7 de julio de 1496, cuando los Reyes Católicos hicieron donación del señorío de Trujillo a su hijo el príncipe don Juan, Fernando Gómez de Ávila, como su representante, tomó posesión de la ciudad y la fortaleza en su nombre en la iglesia de San Martín, acto en el cual se renovaron los cargos del concejo, corregidor y oficiales. Asimismo, en la iglesia juró los fueros, privilegios, buenos usos y costumbres el rey Carlos I de España y V de Alemania, en 1526, cuando iba camino de Sevilla para desposarse con Isabel de Portugal en los Reales Alcázares. Felipe II estuvo presente en la misa del 13 de marzo de 1583 y, posteriormente, el rey Felipe V. En este templo se celebra anualmente el novenario y la misa mayor en honor a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Victoria, venerada en su capilla del castillo.
            La iglesia de San Martín debe su nombre al santo obispo de Tours, natural de la ciudad de Sarabia (actual Hungría), que fue militar y, posteriormente, exorcista en Poitiers, junto a San Hilario, que le ordenó sacerdote, y al que puede considerársele un verdadero misionero, organizador de las primeras parroquias rurales y de la creación de numerosos monasterios en la Europa romanizada de entonces. En 2012 se llevó a cabo un importante proceso de recuperación de la torre-campanario por encargo del sacerdote Francisco García y la dirección del arquitecto José María Diz Plaza y bajo la supervisión arqueológica de Víctor M. Gibello Bravo. El objetivo de las obras consistió en recuperar las dos plantas ocultas de la torre para dar un uso posterior a las mismas y abrir los citados espacios al turismo, con un posible desarrollo museístico vertical, favorecido por la existencia en uno de los extremos de la torre de la escalera de caracol que comunica en toda su altura desde el coro.
            La primera noticia que tenemos de la iglesia de San Martín data del 14 de marzo de 1353, fecha en la que se reúne el concejo en la iglesia para dar poder a Gonzalo Fernández de Añasco, como se ha señalado anteriormente. En el siglo XVI se llevan a cabo las obras de ampliación de la pequeña iglesia hasta convertirla en el majestuoso templo que hoy podemos contemplar. En 1526  se amplió la fábrica desde el ábside para atender los actos litúrgicos. En 1540 se cerraba la capilla mayor. En 1544 se inició la construcción de la torre de las campanas con un volumen de planta cuadrangular, bajo la cual se situaba la capilla bautismal, realizándose un nuevo acceso a la torre desde el coro. Hasta el tercer cuarto del siglo XVI no se concluye la parte fundamental del conjunto parroquial. Durante las obras de restauración, conservación, consolidación y mantenimiento llevadas a cabo en el templo entre los años 2007-2013, bajo la escaleras existentes que permiten el acceso al coro, fueron localizadas cinco tumbas antropomorfas talladas en el granito, que corresponden al cementerio existente alrededor de la iglesia de San Martín. En la obra, el autor estudia las diversas partes del templo, los sepulcros y sus inscripciones, entre ellas las del teniente Jacinto Ruiz de Mendoza, quien falleciere junto a Daoíz y Velarde en la Guerra de la Independencia, quien estuvo inhumado frente a la capilla de la Victoria, de San Martín, y cuyos restos fueron trasladados al Campo de la Lealtad de Madrid el 12 de marzo de 1909,  al cumplirse el centenario de su muerte, con asistencia del alcalde de la ciudad, Grande de Vargas, y el cura párroco de San Martín, José Díaz Pulido.
            En el apartado de las obras pictóricas y escultóricas de la iglesia, el autor, destaca, entre otras muchas, los tres lienzos restaurados en la capilla bautismal bajo el patrocinio del mecenas de la localidad José María Pérez de Herrasti, entre ellos un óleo sobre lienzo que representa a la Inmaculada Concepción, de finales del XVII; otro óleo sobre lienzo con la representación de San Juan Bautista encarcelado, en un lateral de la capilla bautismal; una tabla del XVI con la representación del bautismo de Cristo; la talla de Nuestra Señora de la Coronada, con el Niño en brazos, cobijada bajo una hornacina, en el muro del Evangelio... En 1809, la agresión francesa destruyó la ermita de esta Virgen, trasladada después a la parroquia de Santiago, aneja al templo. En 1964, la imagen fue llevada a Madrid para ser restaurada, y volvió a San Martín para seguir recibiendo el culto de dulía. Está fechada en la primera mitad del siglo XIII, como la de Nuestra Señora de Monfragüe, posiblemente las más antiguas representaciones de la Virgen en Extremadura, tras la de Guadalupe. En la capilla de Santa Bárbara existe un retablo de arquitectura clasicista, obra de la segunda mitad del siglo XVII. En  el sepulcro de Francisco de Mendoza se conserva una interesante talla de San Antonio Abad, obra de principios del XVI. La iglesia de San Martín sufrió un robo sacrílego en 1986, en el que desaparecieron algunas obras de platería, así como un lienzo flamenco-alemán de finales del XVI, ya recuperado, que en la actualidad se conserva en la capilla de los Camargo.
            La platería de San Martín se caracteriza por contar con un interesante conjunto de piezas procedentes en su mayoría de los siglos XIX y XX.    
            Finalmente, en el apartado de arte mueble y piezas litúrgicas, el autor subraya un importante órgano barroco, posterior a otros anteriores, y el fabricado por el salmantino José Amador en 1563. El órgano de San Martín ha sido pulsado por grandes concertistas y musicólogos, como el francés Francis Chapelet, Esteban Sánchez, Miguel del Barco o José María Mancha. En la tribuna de los Vargas se conservan dos autos sacramentales manuscritos de Calderón de la Barca, impregnados de religiosidad y simbolismo teológico, fechados a mediados del siglo XVII.
            Esta última obra de José Antonio Rubio Ramos, cronista oficial de Trujillo y autor de más de cincuenta libros, la mayoría de ellos relacionados con la historia y el arte de Extremadura, constituye una notable aportación más al conocimiento de su ciudad, en este caso a la imponente iglesia parroquial de San Martín de Tours, conocida por todos los visitantes por su monumentalidad en la plaza mayor, tras la estatua de uno de sus más ilustres hijos, el conquistador Francisco Pizarro. La obra ayuda a conocer su pasado, su historia, el arte que atesora y los importantes bienes que guarda en su interior. Un hito más en una densa trayectoria de investigación que catapultan al historiador del arte a un sillón titular de una academia, que proporcione a sus ya innumerables estudios sobre la historia y el arte la necesaria voz nacional, de quien hace de la investigación rigurosa de estas parcelas del pasado, una ocupación y preocupación constantes del presente. (Prólogo al libro "La iglesia parroquial de San Martín de Tours de Trujillo", de José Antonio Ramos Rubio, cronista oficial de la ciudad. Edit.: Restaurante Mesón Hostal "La Cadena", Trujillo. Depósito legal: BA-071/2018).