lunes, 15 de octubre de 2018

ACCESIBILIDAD UNIVERSAL


            La aprobación del Reglamento de Accesibilidad Universal de Extremadura (Decreto 135/2018, de 1 de agosto, DOE, de 9 de agosto de 2018), que regula las normas de accesibilidad universal en la edificación, espacios públicos urbanizados, espacios públicos naturales y el transporte de la Comunidad Autónoma de Extremadura, supone un avance importantísimo en la integración de los discapacitados en la vida pública y social. Nunca es tarde si la dicha es buena y, aunque el Reglamento debería haber estado aprobado y en vigor en diciembre de 2015, recoge el espíritu que emana de la Ley de Accesibilidad de Extremadura, aprobada en la anterior legislatura. El Reglamento extremeño va aún "más allá" de los aspectos recogidos en el nacional,  al mejorar los aspectos mínimos recogidos en él e incluir, incluso, mejoras en las regulaciones autonómicas anteriores. (Véase La Vanguardia de 08/06/2017). El consejero de Sanidad y Políticas Sociales realizaba estas declaraciones durante una comparecencia en el pleno de la Asamblea para informar sobre el citado Reglamento que, en forma de decreto, se encontraba en aquellos momentos en trámite de información pública.

            Ya aprobado, el Reglamento recoge, en efecto, medidas de "carácter pionero" en el país, como la tarjeta autonómica de estacionamiento, la adaptación de grúas hidráulicas en piscinas, la adecuación de paradas de taxis y autobuses, la regulación de plazas adaptadas en lugares públicos de ocio, como cines y teatros, además de accesos en espacios naturales. Un parque de vivienda accesible, el apoyo de animales en espacios compartidos que incorpora, además del perro guía, el de asistencia; y el impulso de eliminar las barreras cognitivas para lograr una auténtica igualdad de oportunidades para todos, medidas que han sido muy bien valoradas por las asociaciones que trabajan por la plena inclusión. (Véase eldiario.es, de 16/08/2018).
              El Reglamento, según el consejero, no solo dará respuesta a la población discapacitada, sino que romperá barreras arquitectónicas que impulsen la integración social. Un normativa, no por esperada, necesaria y urgente, para hacer posible la vida de quienes no pudieren desarrollarla en plenitud como personas con igualdad de derechos. Un tanto de la Asamblea de Extremadura en su 35 aniversario.

jueves, 11 de octubre de 2018

MUÑOZ-TORRERO, EN EL CONGRESO


            Diego Muñoz-Torrero y Rodríguez-Moyano (Cabeza del Buey, Badajoz, 21/01/1761; Oeiras e São Julião da Barra, Portugal, 16/03/1829), sacerdote, catedrático y político español, "alma mater" de la Constitución Española de 1812, artífice del fin de la Inquisición española, defensor de la libertad de prensa, de la soberanía nacional que reside en el pueblo, de la separación de poderes del Estado, de la inviolabilidad de los diputados..., ha regresado al Congreso de los Diputados que no conociere, gracias a la obra del escultor Ricardo García Lozano, por iniciativa de Amigos del Camino Real de Guadalupe y la Federación de Asociaciones Extremeñas en la Comunidad de Madrid.[1]

            Han tenido que pasar 208 años, desde el 24 de septiembre de 1810, en la jornada inaugural de las Cortes de Cádiz, en la sesión en que él fuera el primero en intervenir, para que su busto ocupe en el Congreso de los Diputados el lugar que se merece junto a otros ilustres diputados y reyes que jalonan la historia del constitucionalismo español. Muñoz-Torrero, que fuere catedrático de Teología y Filosofía y rector de la Universidad de Salamanca en 1787, fue diputado a Cortes por Extremadura en la legislatura 1810-1813, tras el alzamiento nacional contra José Bonaparte. El 02/03/1811 fue nombrado presidente de la comisión redactora de la Constitución, aprobada el 19/03/1812, conocida por ello como "La Pepa". Hablaría el político extremeño aquel día en la casa-teatro de la Real Villa de la Isla de León, "primer edificio español que en el siglo XIX dio acogida a la convocatoria de Cortes Generales, a la que por sus servicios en relación con este episodio se le daría luego el título de Ciudad de San Fernando..., que abandonaría después su vulgar nombre de Teatro Cómico para llamarse desde entonces Teatro de San Fernando y luego, Teatro de las Cortes." [2] En el teatro de la Isla se celebraron las primeras sesiones hasta el 20 de febrero de 1811 en que, por distintos motivos, las Cortes se trasladaron a Cádiz para continuar sus tareas en el Oratorio de San Felipe Neri, que fue el marco general en el que se desarrollaron las sesiones de las Cortes extraordinarias, que dieron como fruto la Constitución de 1812, y cuyas reuniones finalizaron el 14 de septiembre de 1813. Cuando se iniciaron las sesiones ordinarias al mes siguiente, las condiciones sanitarias de Cádiz hicieron que las Cortes se trasladasen de nuevo a la Isla de León, aunque el arquitecto mayor de los Reales Palacios, Isidro Velázquez, que se encontraba allí, aconsejó que resultaba más apropiada la iglesia del Convento de los Carmelitas Descalzos, hasta que las circunstancias bélicas y políticas permitieron su traslado a la capital del Reino en diciembre de 1813, donde ocupó varios edificios hasta la inauguración oficial del Palacio del Congreso en 1850, obra del arquitecto Francisco Pascual y Colomer.[3]

            La entrega del busto de Muñoz-Torrero, donado por las diputaciones provinciales de Cáceres y Badajoz,[4]   tuvo lugar el pasado lunes con asistencia de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y miembros de la Mesa de la Cámara, representaciones de las diputaciones, Asamblea regional, diputados y otras autoridades.

            Si bien es verdad que el padre de la Constitución de Cádiz de 1812 ha llegado al Congreso por vez primera en el busto de su escultor, la institución ha conservado durante 150 años la llamada Bandera de Muñoz Torrero, hasta que recientemente ha sido restaurada e instalada en el Patio de Operaciones del antiguo Banco Exterior, sede  actual de la tercera ampliación del Congreso de los Diputados. Esta bandera fue regalada por el político extremeño al batallón de la Milicia Nacional de su pueblo natal (Cabeza del Buey, Badajoz) el 21 de enero de 1761. La bandera llegó al actual Palacio del Congreso el 10 de junio de 1837. En la sesión del día se dio lectura a una exposición de Isidora Mora de San Joaquín, religiosa exclaustrada del convento de la Concepción de Cabeza del Buey, remitiendo a las Cortes la bandera regalada por don Diego Muñoz-Torrero. En la misma carta, comunica que la bandera estuvo a punto de ser quemada en 1823, "por no atreverse nadie á conservarla en su poder y ella fue la que la custodió sola y se atrevió a arrostrar el peligro que podía tener el guardarla; é hizo el sacrificio de su seguridad á los respetos que se debían á una prenda patriótica tan apreciable de aquel insigne varón" y a través de la exposición, la ofrece al Congreso de los Diputados "para que se digne mandarla colocar donde sea más conveniente y decoroso". Por Real Orden de 3 de diciembre de 1837 se otorga una Medalla de Honor a doña Isidora Mora de San Joaquín y, en la siguiente legislatura (1837-1838) se le concede una pensión anual de tres reales diarios.[5] 
            Hasta ahora, la obra escultórica más conocida del Congreso, además de los leones que guardan la puerta principal, es el busto de Julián Besteiro, presidente de las Cortes Constituyentes de la II República Española, regalo de los diputados, obra en bronce de Gabriel Borrás Abella, y que está situado a la derecha, según le vemos de frente, en el pasillo que conduce a las diversas salas de reuniones de los ministros y grupos parlamentarios y que da acceso al hemiciclo, que tantas veces observamos en televisión a la entrada de los diputados. El busto de Muñoz-Torrero estará colocado en el vestíbulo de columnas del Congreso, en el edificio nuevo.[6]

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[1] Vid.: Muñoz Torrero, un cura liberal con una bandera que no era facha, en El País, de 09/10/2018, y Wikipedia.
 
[2]  Vid.: Varios autores: El Congreso de los Diputados, Departamento de Publicaciones del Congreso, Madrid, 1988, pág. 165, 397 págs.
 
[3] Vid.: Navascués Palacio, Pedro: El Palacio. Las sedes del Congreso anteriores a 1850,  en Ob. cit. págs. 164-168.
 
[4] Vid.: El Congreso rinde homenaje al extremeño Muñoz-Torrero, presidente de las Cortes de Cádiz, en eldiarioex, del 08/10/2018.
 
[6] Vid.: Ob. cit. de El País.


viernes, 28 de septiembre de 2018

SIETE MONJAS PLACENTINAS EN LA HISTORIA


            Entre las muchas mujeres que dedicaron su vida a la Iglesia, destacan en la historia placentina dos beatas: Matilde Téllez Robles y Andrea Calle González, además de Francisca de Oviedo y Palacios, Valentina Mirón, María Ana, María de Brozas y María Magdalena.
          
  Matilde Téllez Robles, en la religión Matilde del Sagrado Corazón (Robledillo de la Vera, 30/05/1841; Don Benito, 17/12/1902) fue la segunda de los cuatro hijos de Félix Téllez Gómez y de su esposa Basilea Robles Ruiz. Su padre, notario de profesión, se estableció en Béjar, donde, junto a la educación cultural básica, Matilde recibió una esmerada formación religiosa. Pese a la oposición paterna, que deseaba otro porvenir para su hija, desde muy joven siente una viva inclinación por la Eucaristía, los necesitados y los pecadores. A los 23 años fue elegida presidenta de la asociación de Hijas de María, recién establecida en Béjar, y poco después la nombran investigadora de las Conferencias de San Vicente de Paúl. Conjugando la contemplación con la acción, Matilde se lanza durante años a una intensa actividad apostólica con niños, pobres y enfermos; trabaja con las Hijas de María, atiende la escuela dominical, prepara para el matrimonio cristiano y acompaña a jóvenes con vocación. Desde joven siente la llamada a la vida religiosa y recibe la inspiración de fundar un Instituto religioso. Así se lo comunica al papa Pío IX en carta de 04/05/1874. El 19/03/1875, festividad de San José, ya con la bendición paterna,  ingresa en la "casita de Nazaret" para iniciar la vida religiosa, junto a María Briz, tratando de imitar a la Sagrada Familia. Un tiempo después, reciben a un grupo de niñas huérfanas. El 23/04/1876, el obispo de Plasencia Pedro Casas y Souto autoriza provisionalmente la Obra con el título de "Amantes de Jesús e Hijas de María Inmaculada". El 20/01/1878, Matilde y María visten el hábito religioso en Plasencia. A finales de marzo de 1879, la comunidad se traslada a Don Benito (Badajoz), donde instalan el noviciado, acogen a niñas huérfanas, dan clase, atienden a los enfermos en sus casas y ayudan a los pobres. El 19/03/1884, el mismo obispo erige canónicamente la Obra como Instituto religioso de derecho diocesano. Al año siguiente, la ciudad sufre una epidemia de cólera. La M. Matilde y las hermanas se entregan al cuidado amoroso de los apestados. Sor María Briz muere contagiada, y la Madre abre un hospital para los pobres. En 1889 comienza la expansión del Instituto, con una fundación en Cáceres, y sucesivamente en Trujillo, Béjar, Villanueva de Córdoba, Almendralejo, Los  Santos de Maimona y Villaverde de Burguillos... De cada una de ellas se podría escribir una historia de amor. A los 61 años, su organismo está muy debilitado a causa de los sufrimientos, del intenso trabajo y  de las enfermedades y presiente que llega la hora de irse con el Señor. El 15 de diciembre de 1902, al salir temprano de viaje, sufre un ataque de apoplejía y, en las primeras horas del 17, rodeada de todas sus hermanas, vuela a la casa del Padre. Todo el pueblo, principalmente los pobres, la lloran como a una madre. El 23 de abril de 2002, el papa Juan Pablo II reconocía oficialmente las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Matilde Téllez y, al año siguiente, el 12 de abril, se promulgaba el Decreto sobre el milagro obrado por su intercesión, dando paso a su beatificación, el 21 de marzo de 2004. En la actualidad, las Hijas de María Madre de la Iglesia (así se llaman desde 1965) realizan su labor evangelizadora en España, Portugal, Italia, Venezuela, Colombia, Perú y Méjico, en hogares-internado de acogida a la niñez y juventud marginada.[1]  Su fiesta se celebra el 30 de mayo. En el primer centenario de su nacimiento, el P. Agapito Robles escribió un salmo en su honor, que principia:
 
            "Que en las estrellas escribió su nombre/ y en la tierra engrandeció el de la Madre Matilde./Los pequeños y desheredados la bendecirán/y entre los potentados del siglo será eterna su memoria." [2]
 
         
     Andrea Calle González (Plasencia, 27/02/1904; Madrid, 03/09/1936), era modista. Ingresó en comunidad el 11/09/1930. Quienes la conocían, afirmaban que junto a ella no había penas y que ponía su seguridad en el Señor. Desarrolló su vocación en el hospital psiquiátrico de Almería y en el de Zaldívar (Vizcaya). Su último destino fue la Casa de Misericordia de Albacete. Al comenzar la Guerra Civil, la obligaron a dejar las obras caritativas de la Casa de Misericordia de Albacete y salir hacia Madrid, tras exigirle vestirse de seglar para hacer desaparecer todo signo religioso. Junto a sor Dolores y sor Concepción, sustituyó el hábito por una sencilla bata de percal, la toca por un pañuelo, o la desarreglada melena. Las tres no se despojaron de su rosario, porque hallaron en él y en la eucaristía la fuerza para ser testigos en medio de la persecución. Las últimas lo llevaban en la cintura y sor Andrea, como collar. Por este detalle fueron reconocidas como "monjas" al bajarse del tranvía cuando llegaron al pueblo de Vallecas para dejar a sor Concepción en casa de un tío suyo que no quiso recibirlas. Primero las apedrearon, después las condujeron al Ateneo Libertario del pueblo, donde fueron acosadas, insultadas y detenidas. Durante varias horas sufrieron provocaciones inmorales por parte de los miembros del tribunal integrado por cinco milicianos republicanos, Seguidamente separaron a las dos más jóvenes de sor María Concepción  (49 años) y las llevaron a una celda de la checa situada en el Colegio de las Religiosas Terciarias de la Divina Pastora, Allí, unos milicianos atrevidos y desvergonzados sometieron a sor Dolores (43 años) y sor Andrea al martirio de la violación.. Seguidamente las llevaron a Los Toriles. Las torearon y arrastraron mofándose de ellas un grupo numeroso de niños, jóvenes y milicianos adultos. Por último, acabaron con su vida con un tiro que le atravesó el cráneo, a sor Dolores Caro Martín, en el parietal izquierdo y a sor Andrea, en el derecho. Tenía 32 años. A sor María Concepción Pérez Giral, en lugar de torearla, lo hicieron moralmente con provocaciones obscenas. Al final, sufrió un tiro en el cráneo, junto a la vía del tren en el término conocido como Pozo del Tío Raimundo. Era el 3 de septiembre de 1936. Sus cuerpos fueron enterrados en el cementerio de Vallecas y rescatados en 1941. Las tres, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, fueron beatificadas el 13 de octubre de 2013, durante el pontificado del papa Francisco.[3]  El Ayuntamiento de Plasencia le dedicó una placa en su honor con las fechas más importantes de su vida en su casa natal  --el número 21 de la calle Ancha--, acto en el que el alcalde, Fernando Pizarro, "recordó que allí había nacido su abuela, Isabel la Cabrera, la Benéfica, que consiguió el título de Muy benéfica para la ciudad por incumplir la orden de ayudar a los soldados que regresaban de Cuba".[4]  
 
            Francisca de Oviedo y Palacios (Plasencia, 1558; Serradilla, Cáceres, 1659). En 1656 fundó el convento del Cristo de la Victoria, perteneciente a la Orden de las Agustinas Recoletas, mediante los 600.000 ducados en almoainas que reunió en la provincia de Cáceres y la Corte de Felipe IV de España. Promovió la construcción de un hospital en la misma ciudad destinado a los pobres. Impulsó la concepción de la imagen del Santísimo Cristo de la Victoria, obra del escultor Domingo de Rioja, realizada hacia 1635, que fue venerada en Madrid en la iglesia de San Ginés y en la capilla del Palacio Real y en Plasencia, hasta llegar en 1641 a Serradilla. Fue conocida popularmente con el sobrenombre de "beata", aunque no hay reconocimiento oficial por parte de la Iglesia Católica. [5]
            Valentina Mirón (Plasencia, 03/11/1900; Madrid, 26/04/1956), Hija de la Caridad, dedicó 35 años de su vida a ayudar a los demás. Su padre, Julián Mirón, era maestro de albañilería y estaba casado en segundas nupcias con María Muñoz. Su formación la inició con las Hermanas de San Vicente de Paul, en el colegio situado en lo que hoy es el Centro de la UNED. Con 19 años, ingresó en el noviciado e inició su trabajo en favor del prójimo en el Hospital General de Madrid y en el Provincial de Plasencia. Durante la Guerra logró pasar la frontera con Francia. Recuperada su identidad, volvió a Plasencia.[6] Al cumplirse el cincuenta aniversario de su muerte, la alcaldesa de Plasencia, Elia María Blanco, acompañada de la presidenta de Amas de Casa y familiares, descubrieron una placa conmemorativa en la casa en la que nació, en la calle del Rey. Para la alcaldesa, sor Valentina Mirón "fue una mujer entregada a los demás" y que hizo "todo el bien que pudo". [7]
 
            María Ana, el Ángel de Cuba (La Habana, 11/06/1882; Plasencia, 09/08/1904). Desde niña la llamaban "angelita". Tuvo varios hermanos, dos de ellas religiosas de la Preciosísima Sangre, también en La Habana. Huérfana de madre a los cinco años, se aferró a la devoción mariana. Estudió en el Colegio del Apostolado, donde también nació y creció su devoción por San Francisco de Asís. A los 17 años ingresó en el convento de las Capuchinas de Plasencia, con las que había mantenido correspondencia epistolar, que había clarificado su vocación. Poco duró su vida religiosa, ya que falleció a los 22 años, el 9 de agosto de 1904. Dejó una estela de santidad en penitencias y gracias místicas, que fueron la causa del estancamiento de su proceso de beatificación.[8]
            María de Rozas (Plasencia, 1613-1680). Dedicó su vida a los pobres, viviendo pobremente. A su entierro acudió toda la ciudad, que llenó la catedral. Plasencia la venera como una santa, a la que llama "Sierva de Dios". [9]
 
            María Magdalena. Nacida en Tornavacas, vivió toda su vida en las Clarisas de Plasencia. En 1809 huyó a los montes por miedo a los franceses. La hallaron, pero prefirió morir a ser ultrajada. A los ocho años, su cadáver se apareció a un pastor, siendo trasladada a Plasencia, donde, durante tres días, toda la ciudad desfiló ante él. [10]
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[2]  Vid.: Gutiérrez Macías, Valeriano: Mujeres extremeñas, Gráficas Cervantes, Salamanca, 1977, pág. 126.
 
[3] Vid.: Vincenziani.com. ReligiosasMartiresEnLaGuerra. blogspot.com, en http://es.catholic.net/imprimir.php?id=36910.
 
[4] Vid.: El Periódico Extremadura, de 18/07/2014.
 
[5]  Vid.: Wikipedia, la enciclopedia libre. Aunque en principio aseguraba que fue beatificada por la Iglesia, después matizó la afirmación. Véase también el artículo "Salida del Santo Cristo de Serradilla", de Antonio Arévalo Sánchez, en Revista "Guadalupe", del Real Monasterio, fundada en 1916, núm. 850 (julio-septiembre), que afirma que "al igual que muchas fieles cristianas, que en uso de la época llamaban beatas (es decir, benditas) sin el sentido peyorativo vulgar que tuvo siglos después".
 
[6] Vid.: Armero, Pilar, en Diario Hoy del 26/04/2006.
 
[7]  Vid.: Ecodiario.es, de 15/04/2008.
 
[9]  Vi.: Sendín Blázquez, José: Plasencia. Historia. Guía. Leyenda. Publicaciones Fhersal. Bilbao, 1996, pág. 362.
 
[10]  Ob. cit.


jueves, 27 de septiembre de 2018

UNA VIDA REMANDO SOBRE EL GUADIANA...

          
            No hubiere memoria de él --y la tuviere desde 1986--: Tomás Fernández Cedeño, Tomás "el Barquero" fallecido en abril de 1985, a los 83 años de edad. Hasta tres artículos escribí recordando el monumento que ya solicitaren para él un año antes de su muerte en las márgenes del Guadiana.[1] Aún no ha llegado, pero sí un anticipo: hace ya dos meses, el alcalde de la capital, Antonio Rodríguez Osuna; el presidente de la Asociación de Vecinos de El Barrio, Valeriano Prida; uno de los cronistas oficiales de la ciudad, Fernando Delgado; familiares y vecinos, asistían el jueves 23 de agosto a la inauguración de una placa conmemorativa en la rotonda de la avenida de José Fernández López, junto a la zona de El Barrio y el puente del ferrocarril, a orillas del río. Dice la placa "Rotonda-homenaje a los barqueros. Una vida remando sobre el Guadiana para unir orillas." [2].
 
            Era un homenaje para todos "los que salvaron y sacaron muchos cadáveres del Guadiana; a los barqueros que, al precio de una peseta, cruzaban el río y salvaron muchas vidas en él ", dijo el alcalde; pero en la mente de todos estaba Tomás. Su nieto dijo: "Barqueros hubo muchos, pero mi abuelo salvó desinteresadamente a mucha gente." Prida subrayó que, "aunque parezca poco, es suficiente para recordar a unas personas de gran valor humano" y recordó el compromiso del regidor de que, en el futuro, la rotonda se completará con una figura".
 
            No podría olvidar y reconocer, aunque tarde, este hecho reconfortante. En 1984, un grupo de vecinos se encargó de recoger fondos para realizar el monumento a Tomás "el Barquero". La Asamblea dio 250.000 pesetas. Se recaudaron 400.000, según un concejal de la época, promotor del proyecto, Pedro Pablo Serrano. Su coste se cifró en un millón de pesetas; pero nada más se supo...
            Tomás "el Barquero" trabajó en el Guadiana desde los 11 años. Conocía el río desde Don Benito hasta la frontera. De él se dijo que extrajo de sus aguas hasta 60 fallecidos, ahogados por causas varias, y que salvó de morir ahogados a más de 150 personas. Todavía no, Tomás no ha podido tener su estatua junto al río, con la leyenda que un día le dedicara un dibujo aparecido en el diario decano de la región: "La ciudad de Mérida a Tomás el Barquero".[3] Todo es empezar; pero no le olvidado desde entonces, aunque escriba hoy este penúltimo homenaje pendiente y, con él, agradezca la generosidad del alcalde que otros no hubieren.
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[1] Vid.: Pinero, Félix: Los nombres perdidos de Mérida: Tomás "el Barquero", de  19/12/2015, en http://felixpineroradiointerior.blogspot.com/2015/12/los-nombres-perdidos-de-merida-tomas-el.html.
 
[2] Vid.: Se inaugura la rotonda de los barqueros en El Barrio, en la web del Ayuntamiento de Mérida, de 23/08/2018.
 
[3]  Vid.: El Periódico Extremadura de 07/03/1986.


lunes, 24 de septiembre de 2018

MOHEDAS, EN EL ALFOZ DE GRANADILLA

 
            El origen y la historia de Mohedas de Granadilla[1] es el objetivo de la obra escrita por este hijo del pueblo (Mohedas, 1943) que, en su bodas de oro sacerdotales, --dedicada en su mayor parte a servir en la milicia: fue vicario castrense en la región militar sur (Andalucía y Murcia) y, en la actualidad, coronel capellán párroco del CEFOT número 1 de Cáceres-- aceptó la invitación del alcalde de su pueblo, Isidro Arrojo Batuecas, para "acercar la historia de su localidad, sus vivencias, la suya y la de sus vecinos, con un lenguaje coloquial, a sus paisanos, a las nuevas generaciones de mohedanos", como recuerda en el prólogo la archivera diocesana de Coria-Cáceres, María del Carmen Fuentes, que memora que "ha estructurado el libro en cinco capítulos: la época histórica, la situación geográfica y la vivida por la población hasta finales del XX".
            El autor comienza subrayando el apogeo de la localidad tras la concesión de la ciudadanía romana por el emperador Vespasiano (74 d. C.), a todas las entidades urbanas de la época de Augusto, lo que le convirtió en municipio romano de pleno derecho, época a la que pertenecen las grandes obras realizadas en Cáparra: el arco tetrápilo, el símbolo más emblemático; el anfiteatro, sus termas y el foro.
 
            El origen de Mohedas es la consecuencia, según el autor, de la política repobladora aplicada por los monarcas leoneses durante los primeros años de la conquista de la Trasierra, donde se sitúa Mohedas. Hasta finales del siglo XII no habrá asentamientos cristianos estables y definitivos. La repoblación se consolidó a medida que se fue repoblando el término concedido a la villa de Granadilla, entre ellas Mohedas, por la subordinación económica que esta imponía a través de las propiedades comunales, como el dominio fiscal, judicial y militar que ejercía sobre la tierra. Muchas de estas aldeas o asentamientos fueron el origen de la red básica y orgánica desde principios del siglo XIII y han permanecido hasta hoy con escasas modificaciones, aunque algunas han desaparecido.
            La ocupación cristiana de este territorio se produce de forma espontánea, al margen de cualquier iniciativa. La actividad repobladora, iniciada a finales del XII, queda sujeta a la modalidad de presuras como única opción, consistente en el otorgamiento de la propiedad de la tierra a aquellos colonos que ocuparan las tierras abandonadas e iniciaran su puesta en producción. Alfonso IX, último rey de León (1188-1230), fue el que colonizó la Trasierra para consolidar las conquistas efectuadas en el territorio por su padre, Fernando II. Tras la conquista de Coria por Alfonso VII, y el nombramiento del obispo Navarrón para su sede, el rey le dota de la tercera parte de la ciudad y el tercio de las ventas reales, con lo que la Iglesia se convierte de ese modo en foco colonizador, que Fernando II le confirma en 1184.
 
            El Fuero concedido por Alfonso IX en 1227 a Coria sería el que marcase el derecho público y privado también en Granadilla, fuero que permaneció vigente hasta el año 1534, cuando el Duque de Alba dio unas nuevas ordenanzas a la ciudad. El Fuero de Coria comprendía más detalladamente la organización municipal sobre todo su alfoz (antigua división administrativa y judicial del reino de Castilla), que es el que afectaba a Granadilla y también a Mohedas, tiene su fuente originaria en el Fuero de Ciudad Rodrigo, de donde nacen los siete Fueros de la Extremadura leonesa. El Fuero de Coria ofrece una valiosa información sobre la ocupación y modo de vida del hombre en aquellos siglos, que reflejan las diferencias sociales entre los habitantes de la Trasierra.
 
            La Comunidad de la Villa y Tierra de Granadilla, que estuvo favorecida por los Fueros en el inicio de la repoblación, volverá a su estado natural según se aleja la frontera de la reconquista y va quedando en una posición de retaguardia. El territorio sufre una fuerte inestabilidad por el cambio tanto regio, como por parte de los nobles o señores que tenían dominio sobre la Trasierra y Tierras de Granadilla. En la segunda mitad del siglo XIV se cambian las tornas y sobresale el fortalecimiento de la nobleza, teniendo mucho que ver en la situación las conocidas mercedes enriqueñas, tras el triunfo de Enrique II de Trastámara sobre su hermanastro y legítimo rey Pedro I el Cruel.
            La familia de la Casa de Alba jugó un papel destacado en la tierra que nos ocupa, ya que estuvieron en su posesión desde 1444 hasta finales del siglo XIX, cuando se abolieron los señoríos. Los Alba ejercieron un señorío completo quedando bajo su control los asuntos solariegos y jurisdiccionales de una forma absoluta, desde 1465, en que la Corona les confirmó su posesión. Los nuevos propietarios van a confiar las relaciones con sus vasallos a un delegado investido de amplios poderes, el alcalde mayor o corregidor, que presidirá las deliberaciones del concejo, lo que hará resentirse gravemente a la autonomía municipal al ser transferidas al señor y a su corregidor las facultades y potestades que antes fueron soberanía de los reyes y del Concejo. Surge, entonces, una instancia media entre el señor y el corregidor, denominada Consejo, a imitación del Consejo Real.
 
            La visión de Mohedas en los siglos XVII-XVIII las recoge el autor de los interrogatorios de la Real Audiencia de Extremadura (1791) y de Tomás López (1798). El primero señala, entre otros aspectos, que Mohedas pertenecía al señor duque de Alba que era dueño de nombrar escribano y preceptor de los diezmos del pueblo. El pueblo tenía ciento treinta vecinos y dos eclesiásticos. Se recogían en el pueblo mil ochocientas fanegas de trigo, seiscientas de centeno, mil arrobas de aceite, ochenta de vino, ocho de miel y arroba y media de cera. El segundo define a Mohedas como una aldea de la Villa de Granada, su capital; señorío del Duque de Alba, con una población de 150 vecinos, todos labradores de profesión, que estaba situada a una legua de distancia de la villa. El aceite era muy apreciado y cada año se recogían 2.000 cántaros.
            El monumento más emblemático de Mohedas es la iglesia parroquial, cuyo titular es San Ildefonso. Construida durante los siglos XVII y XVIII, es el principal activo de su patrimonio. En la documentación histórica del Archivo Diocesano, consta que en la localidad había cofradías de la Vera Cruz, Santísimo Sacramento, Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de los Ángeles, Nuestra Señora del Rosario y San Marcos, A finales del XVIII solo existían las cofradías de la Vera Cruz y las Benditas Ánimas  del Purgatorio.
 
            El autor dedica los últimos capítulos  a la situación de la localidad durante los siglos XIX y XX, e incluye dos apéndices: documental y fotográfico.
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[1] Vid.: Batuecas Puertas, José María: Mohedas de Granadilla en el alfoz de Granadilla. Origen e historia. Edit.: Diputación Provincial de Cáceres, Cáceres, julio 2018, 92 págs.


lunes, 17 de septiembre de 2018

MAÑANA NO SERÁ HOY...


           Lo dejamos todo para mañana, pero mañana no será hoy. Puede que no tengamos mañana, sino solo el pasado. "Algo es y nada después", dice el refranero. "Tiempo presente, un segundo: lo demás, o es pronto o es futuro". Nos ata el tiempo y olvidamos que "vuela sin alas" y el presente, al mentarlo,  "ya es ausente". Acostumbramos a dejar para mañana lo que podemos hacer hoy; lo fiamos todo a última hora, y puede que esa hora nunca llegue. "No tengo tiempo" cuando estamos en plena posesión de él. Los españoles hablamos del después, del mañana, porque será otro día. "Después hablan los españoles", pero "después de estirar la pata, de nada sirve la plata". Decimos que "los cementerios están llenos de ricos", porque todos son iguales en el camposanto, pese a que la vida sea una desigualdad completa. Cómo pasa el tiempo y no miramos el tiempo. Miramos el mar en verano y no sabemos por dónde andan los amigos de un día. Perdimos el amor de nuestra vida y ya es tarde para volver atrás. "No tengo tiempo", "lo dejamos para después", "mañana será otro día", y puede que ese día, que ese después, nunca lleguen. Mañana no será hoy, porque nunca llegará. Pronto, tus hijos no serán tuyos; tu tiempo no será tu tiempo. Será otro tiempo en que no tendrás amigos, ni nadie que pregunte por ti, porque los perdiste, al decirle "mañana" o "después"...  "Te llamo", pero nunca llegó esa llamada. Lo dejamos todo para después, como si fuese lo mejor. Las prioridades cambian, el encanto se pierde; temprano se convierte en tarde; el reloj no se para; los hijos crecen; la vida pasa y se nos va. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, porque mañana puede que no llegue y no será hoy. El día da paso a la noche; los días a los meses; los años a la vida. La vida se acaba. Mañana y después serán tarde. El día es hoy; mañana ya no habrá después. No digas nunca mañana ni después.

lunes, 3 de septiembre de 2018

JUGADORES PLACENTINOS EN LA LIGA ESPAÑOLA

 
           El 14 de diciembre de 2012, el jugador internacional de fútbol placentino Paco Melo fue nombrado por el Ayuntamiento hijo predilecto de su ciudad natal. Fue una forma de reconocer al más famoso hijo de la ciudad que ha dado el deporte rey [1], que acaba de iniciar una nueva temporada en estos últimos días. Junto a él, otros  seis jugadores del balompié español nacieron en Plasencia: Ciriaco Cano, Mariano Hoyas, Rubén Torrecilla, Manuel Hoyas,  Iván Moreno y Jesús Rubio Martín.
            Francisco Delgado Melo (Plasencia, 13/11/1943) --defensa, 1,77 metros-- comenzó su carrera deportiva en la Unión Deportiva Plasencia (temporada 1962-63); de ahí pasó al Béjar Industrial. En 1964 ficha por el Real Valladolid, en Segunda División, equipo en el que se mantuvo hasta 1968; y, finalmente, dio el salto al Atlético de Madrid (1968-1977), equipo en el que se retiró como jugador tras una grave lesión de rodilla y disputar con él 241 partidos oficiales. Como entrenador dirigió a la U. P. Plasencia (1987-1989), al que ascendió a 2ª B en sus primeras temporadas; al Endesa de As Pontes (1995-1998) y al Deportivo B de La Coruña (1991-1992). Durante las temporadas 1988-2005 fue segundo entrenador del Depor junto a su excompañero del Atleti, Javier Irureta, con el que ganó una Liga en la temporada 1999-2000, dos subcampeonatos y dos terceros puestos, además de la Copa del Rey, conocida como "el centenariazo" (el día del centenario del Real Madrid y en su propio estadio, el Santiago Bermabéu) y dos Supercopas de España. Con el Atlético de Madrid, logró tres Ligas españolas en las temporadas 69-70, 72-73 y 76-77 y dos copas del Rey (1972 y 1976), una Copa Intercontinental (1974) y un subcampeonato de Europa en la temporada 73-74. En 2006 fichó por el Real Betis Balompié junto a Irureta de entrenador, aunque no lograron acabar la temporada. Paco Melo disputó dos partidos con la Selección Española de Fútbol y fue convocado en otros cinco encuentros. Su debut como internacional se produjo el 11/02/1970 en el partido España, 2; Alemania, 0. [2]  El 11/10/2016, junto a otros dos exfutbolistas extremeños del Atlético de Madrid, que participaron en la final de Copa de Europa de fútbol de 1974 ante el Bayern de Munich, --Adelardo Rodríguez Sánchez (Badajoz, 1939) y Eusebio Bejarano Vilaro (Badajoz, 1948)--  recibieron una calle a su nombre en Plasencia, situada entre el Parque de los Pinos y la Residencia de Alzhéimer, que une la Avenida de la Hispanidad con el barrio de El Pilar. [3]
            Ciriaco Cano González (Plasencia, 04/08/1948) --1,76, 75 kilos--  exfutbolista que jugaba como centrocampista y exentrenador, realizó su carrera como futbolista principalmente en el Real Sporting de Gijón (1971-1983), con el que logró el subcampeonato de la Liga 1978-1979 y las finales de la Copa del Rey en 1981 y 1982, aunque su debut como jugador se produjo en el Elche (1968-1971). Como entrenador  dirigió a la U. D. Gijón Industrial (1988-1989) y al C. P. Cacereño (1989-1990) . En 1990 regresó al Sporting como secretario técnico y en noviembre del mismo año ocupó el cargo de entrenador del primer equipo, en el que continuó hasta 1992. En la temporada 90-91 logró la clasificación del Sporting para la Copa de la UEFA. Posteriormente entrenó al C. D. Castellón  (1992-1994). U. P. Plasencia (1993-1994), Elche C. F. (1996-1998), Real Sporting de Gijón (1999-2000), C. D. Badajoz (2000-2001), C. D. Leganés (2001-2002), U. P. Langreo (2004-2005) y Real Sporting de Gijón (2005-2006). [4]
            Mariano Hoyas De la Cruz (Plasencia, 19/09/1970) --1,70 metros, 69 kilos--, hermano gemelo del también futbolista Manuel Hoyas de la Cruz-- jugó como defensa lateral derecho en el Plasencia (1988-1989),  R. C. Deportivo de La Coruña (1991-1992), Fabril (1991-1992), Deportivo de La Coruña (1992-1994), R. C. Celta de Vigo (1994-1996), C. P. Mérida (1996-2000), R. C. Recreativo Huelva (2000-2002) y F. C. Cartagonova (2002-2003).[5]
            José Iván Moreno Dellano (Plasencia, 26/02/1981) [6], conocido deportivamente como Iván Moreno, es un futbolista que juega como extremo derecho y su último equipo fue La Roda FC, de Segunda División B, en la temporada 2015-2016. Se formó en el equipo de su ciudad natal, la U. P: Plasencia, club en el que jugó en Tercera División en la temporada 2000-2001, siendo Pichichi, con 39 goles. Después pasó por el Alavés C, Benidorm CF, Hellín Deportivo y Torredonjimeno, todos de Tercera, desde la temporada 2001 hasta la 2004-2005. La siguiente temporada recaló en el Guadalajara En la de 2005-2006 jugó en el Díter Zafra en 2ª B y posteriormente en el CD Guadalajara en Tercera y, sucesivamente desde la temporada 2007-2008, en el mismo equipo y en Segunda B hasta la temporada 2010-2011. Y en Segunda, jugaría con el CD Guadalajara hasta la 2011-2012 y, posteriormente, en la SD Ponferrandina, Real Murcia CF, Racing de Santander y, finalmente, en La Roda, de Segunda B. [7]
            Jesús Rubio Martín (Plasencia, 04/02/1987) --1,79 metros, 73 kilos centrocampista, dorsal número 5--, comenzó su carrera deportiva en la U. P. Plasencia en 2002, y a los 15 años fue contratado por el Villarreal Club de Fútbol. Su club actual es el Extremadura Unión Deportiva de la Segunda División B. Perteneció a las categorías inferiores del Villarreal de 2002 a 2005. En la temporada 2006-2008 jugó con el primer equipo del Villarreal, con el que logró el ascenso a 2ª División B. En esta categoría jugó  con el Talavera CF (2007-2008), el Almería B (2009-2011), el Club Deportivo San Roque (2011-2012) y Recreativo de Huelva (2011-2013). Y en 2ª B lo hizo en el Club Gimnastic de Tarragona (2013-2014),  Huracán de Valencia CF (2014-2015), UCAM Murcia Club de Fútbol (2015-2016), con el que quedó campeón absoluto; Club de Fútbol Villanovense (2016-2017) y Extremadura Unión Deportiva (2017-2018). Trofeo Halcón al mejor jugador del Talavera CF en la temporada 2007-2008 [8]; y premio al mejor jugador de la 2ª División B de España de los Premios Golsmedia 2015. [9]
            Manuel Hoyas De la Cruz (Plasencia, 19/09/1970)  --1,67, 73 kilos, delantero-, desarrolló su carrera deportiva en 2ª B en los siguientes clubes: Plasencia (1988-1989), Fabril (1991-1992) y Plasencia (1997-1999), habiendo disputado 112 partidos.    [10] En agosto de 2006 recibió un homenaje tras la retirada de la práctica profesional de este deporte [11] durante el primer partido de la temporada contra el Club Deportivo Monfragüe.
            Rubén Torrecilla (Plasencia, 24/05/1979), 1,84 metros, 76 kilos, centrocampista. Inició su carrera deportiva en las categorías inferiores del Extremadura, llegando al primer equipo en 1999. Pasó después por el Novelda CF, CF Extremadura, CD Castellón, Ciudad de Murcia, Granada 74, Alicante CF y Granada CF, de la 2ª División española, en la temporada 2009-2010. Fue campeón absoluto de la 2ª B en la temporada 2009-2010, cuando jugaba en su último equipo. [12]
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[1]  Vid.:  Exfutbolista Atlético Madrid y selección nacional Paco Melo, hijo predilecto, en http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=942483.
 
[2]  Vid. Wikipedia.
 
[4] Vid.: El Sporting ficha a Ciraco Cano como nuevo técnico, en El Periódico Extremadura del 13/07/2005 (http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/deportes/sporting-ficha-ciriaco-cano-nuevo-tecnico_184417.html). Véase su historia como entrenador en la página web http://www.ceroacero.es/coach.php?id=7041 y como jugador en Wikipedia.
 
 
[6]  Vid.: marca.com. "Se considera un riolobeño desde su pie hasta la cabeza, aunque en su acta de nacimiento ponga  que Plasencia es su lugar de nacimiento."(http://www.marca.com/reportajes/2013/02/conociendo_a/2013/02/18/seccion_01/1361205498.html).
 
 
[8]  Vid.: Deportes Halcón distingue a Jesús Rubio "Jugador Halcón", en La Voz de Talavera.com.
 
[9]  Vid.: Wikiwand.com.
 
[10]  Vid.: Web wdefutbol.com.
 
[11]  Vid.: hoy.es, de 05/08/2006
 
[12]  Vid.: Web wdefutbol.com.