lunes, 15 de octubre de 2018

ACCESIBILIDAD UNIVERSAL


            La aprobación del Reglamento de Accesibilidad Universal de Extremadura (Decreto 135/2018, de 1 de agosto, DOE, de 9 de agosto de 2018), que regula las normas de accesibilidad universal en la edificación, espacios públicos urbanizados, espacios públicos naturales y el transporte de la Comunidad Autónoma de Extremadura, supone un avance importantísimo en la integración de los discapacitados en la vida pública y social. Nunca es tarde si la dicha es buena y, aunque el Reglamento debería haber estado aprobado y en vigor en diciembre de 2015, recoge el espíritu que emana de la Ley de Accesibilidad de Extremadura, aprobada en la anterior legislatura. El Reglamento extremeño va aún "más allá" de los aspectos recogidos en el nacional,  al mejorar los aspectos mínimos recogidos en él e incluir, incluso, mejoras en las regulaciones autonómicas anteriores. (Véase La Vanguardia de 08/06/2017). El consejero de Sanidad y Políticas Sociales realizaba estas declaraciones durante una comparecencia en el pleno de la Asamblea para informar sobre el citado Reglamento que, en forma de decreto, se encontraba en aquellos momentos en trámite de información pública.

            Ya aprobado, el Reglamento recoge, en efecto, medidas de "carácter pionero" en el país, como la tarjeta autonómica de estacionamiento, la adaptación de grúas hidráulicas en piscinas, la adecuación de paradas de taxis y autobuses, la regulación de plazas adaptadas en lugares públicos de ocio, como cines y teatros, además de accesos en espacios naturales. Un parque de vivienda accesible, el apoyo de animales en espacios compartidos que incorpora, además del perro guía, el de asistencia; y el impulso de eliminar las barreras cognitivas para lograr una auténtica igualdad de oportunidades para todos, medidas que han sido muy bien valoradas por las asociaciones que trabajan por la plena inclusión. (Véase eldiario.es, de 16/08/2018).
              El Reglamento, según el consejero, no solo dará respuesta a la población discapacitada, sino que romperá barreras arquitectónicas que impulsen la integración social. Un normativa, no por esperada, necesaria y urgente, para hacer posible la vida de quienes no pudieren desarrollarla en plenitud como personas con igualdad de derechos. Un tanto de la Asamblea de Extremadura en su 35 aniversario.

jueves, 11 de octubre de 2018

MUÑOZ-TORRERO, EN EL CONGRESO


            Diego Muñoz-Torrero y Rodríguez-Moyano (Cabeza del Buey, Badajoz, 21/01/1761; Oeiras e São Julião da Barra, Portugal, 16/03/1829), sacerdote, catedrático y político español, "alma mater" de la Constitución Española de 1812, artífice del fin de la Inquisición española, defensor de la libertad de prensa, de la soberanía nacional que reside en el pueblo, de la separación de poderes del Estado, de la inviolabilidad de los diputados..., ha regresado al Congreso de los Diputados que no conociere, gracias a la obra del escultor Ricardo García Lozano, por iniciativa de Amigos del Camino Real de Guadalupe y la Federación de Asociaciones Extremeñas en la Comunidad de Madrid.[1]

            Han tenido que pasar 208 años, desde el 24 de septiembre de 1810, en la jornada inaugural de las Cortes de Cádiz, en la sesión en que él fuera el primero en intervenir, para que su busto ocupe en el Congreso de los Diputados el lugar que se merece junto a otros ilustres diputados y reyes que jalonan la historia del constitucionalismo español. Muñoz-Torrero, que fuere catedrático de Teología y Filosofía y rector de la Universidad de Salamanca en 1787, fue diputado a Cortes por Extremadura en la legislatura 1810-1813, tras el alzamiento nacional contra José Bonaparte. El 02/03/1811 fue nombrado presidente de la comisión redactora de la Constitución, aprobada el 19/03/1812, conocida por ello como "La Pepa". Hablaría el político extremeño aquel día en la casa-teatro de la Real Villa de la Isla de León, "primer edificio español que en el siglo XIX dio acogida a la convocatoria de Cortes Generales, a la que por sus servicios en relación con este episodio se le daría luego el título de Ciudad de San Fernando..., que abandonaría después su vulgar nombre de Teatro Cómico para llamarse desde entonces Teatro de San Fernando y luego, Teatro de las Cortes." [2] En el teatro de la Isla se celebraron las primeras sesiones hasta el 20 de febrero de 1811 en que, por distintos motivos, las Cortes se trasladaron a Cádiz para continuar sus tareas en el Oratorio de San Felipe Neri, que fue el marco general en el que se desarrollaron las sesiones de las Cortes extraordinarias, que dieron como fruto la Constitución de 1812, y cuyas reuniones finalizaron el 14 de septiembre de 1813. Cuando se iniciaron las sesiones ordinarias al mes siguiente, las condiciones sanitarias de Cádiz hicieron que las Cortes se trasladasen de nuevo a la Isla de León, aunque el arquitecto mayor de los Reales Palacios, Isidro Velázquez, que se encontraba allí, aconsejó que resultaba más apropiada la iglesia del Convento de los Carmelitas Descalzos, hasta que las circunstancias bélicas y políticas permitieron su traslado a la capital del Reino en diciembre de 1813, donde ocupó varios edificios hasta la inauguración oficial del Palacio del Congreso en 1850, obra del arquitecto Francisco Pascual y Colomer.[3]

            La entrega del busto de Muñoz-Torrero, donado por las diputaciones provinciales de Cáceres y Badajoz,[4]   tuvo lugar el pasado lunes con asistencia de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y miembros de la Mesa de la Cámara, representaciones de las diputaciones, Asamblea regional, diputados y otras autoridades.

            Si bien es verdad que el padre de la Constitución de Cádiz de 1812 ha llegado al Congreso por vez primera en el busto de su escultor, la institución ha conservado durante 150 años la llamada Bandera de Muñoz Torrero, hasta que recientemente ha sido restaurada e instalada en el Patio de Operaciones del antiguo Banco Exterior, sede  actual de la tercera ampliación del Congreso de los Diputados. Esta bandera fue regalada por el político extremeño al batallón de la Milicia Nacional de su pueblo natal (Cabeza del Buey, Badajoz) el 21 de enero de 1761. La bandera llegó al actual Palacio del Congreso el 10 de junio de 1837. En la sesión del día se dio lectura a una exposición de Isidora Mora de San Joaquín, religiosa exclaustrada del convento de la Concepción de Cabeza del Buey, remitiendo a las Cortes la bandera regalada por don Diego Muñoz-Torrero. En la misma carta, comunica que la bandera estuvo a punto de ser quemada en 1823, "por no atreverse nadie á conservarla en su poder y ella fue la que la custodió sola y se atrevió a arrostrar el peligro que podía tener el guardarla; é hizo el sacrificio de su seguridad á los respetos que se debían á una prenda patriótica tan apreciable de aquel insigne varón" y a través de la exposición, la ofrece al Congreso de los Diputados "para que se digne mandarla colocar donde sea más conveniente y decoroso". Por Real Orden de 3 de diciembre de 1837 se otorga una Medalla de Honor a doña Isidora Mora de San Joaquín y, en la siguiente legislatura (1837-1838) se le concede una pensión anual de tres reales diarios.[5] 
            Hasta ahora, la obra escultórica más conocida del Congreso, además de los leones que guardan la puerta principal, es el busto de Julián Besteiro, presidente de las Cortes Constituyentes de la II República Española, regalo de los diputados, obra en bronce de Gabriel Borrás Abella, y que está situado a la derecha, según le vemos de frente, en el pasillo que conduce a las diversas salas de reuniones de los ministros y grupos parlamentarios y que da acceso al hemiciclo, que tantas veces observamos en televisión a la entrada de los diputados. El busto de Muñoz-Torrero estará colocado en el vestíbulo de columnas del Congreso, en el edificio nuevo.[6]

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[1] Vid.: Muñoz Torrero, un cura liberal con una bandera que no era facha, en El País, de 09/10/2018, y Wikipedia.
 
[2]  Vid.: Varios autores: El Congreso de los Diputados, Departamento de Publicaciones del Congreso, Madrid, 1988, pág. 165, 397 págs.
 
[3] Vid.: Navascués Palacio, Pedro: El Palacio. Las sedes del Congreso anteriores a 1850,  en Ob. cit. págs. 164-168.
 
[4] Vid.: El Congreso rinde homenaje al extremeño Muñoz-Torrero, presidente de las Cortes de Cádiz, en eldiarioex, del 08/10/2018.
 
[6] Vid.: Ob. cit. de El País.