miércoles, 1 de abril de 2026

EL LXXII FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO CLÁSICO DE MÉRIDA PROGRAMA NUEVE OBRAS


    El LXXII Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida 2026, que se celebrará del 3 de julio al 30 de agosto próximos, prevé la representación de nueve obras en su escenario habitual del Teatro Romano y otras siete en el Teatro María Luisa de la ciudad.

    El Festival dará comienzo el día 3 de julio con el espectáculo de danza “Spartacus”, del Düseldorf Ballet Theater, que se pondrá en escena hasta el día 5, bajo la dirección artística y dramaturgia de Ana Graciani y con Miguel Ángel Muñoz, Javier Casarubio, Duseldorf Ballet Theater, y Pascal Touzeau como coreógrafo y director.

    Del 8 al 12 de julio será el turno para “Electra Jonda”, adaptada por Juan Guerrero Zamora y dirigida por Manuel Canseco. En el reparto figuran Carolina Lapausa, Juan Gea, Alejandra Torray, Daniel Miguélañez, María Garralón, César Lucendo, Paula Colorado, Ainhoa Molina y José Luis Montón.

    Del 15 al 19, el Teatro Romano acogerá la obra “Timón de Atenas”, de William Shakespeare, dirigida por Hernán Gené, y con Pepe Viyuela, Esther Acevedo, Beatriz Melgares, Tomás Pozzi, Miguel Uribe, Samuel Viyuela y Pepa Zaragoza, en versión de Joaquín Hinojosa y Hernán Gené en la dramaturgia y dirección.

    La obra “Bacanal”, de Juan Carlos Rubio, se representará del 22 al 26, dirigida por Chevi Muraday, con Carlos Hipólito, Juana Acosta, Toni Acosta, Chevi Muraday, Mapi Sagaseta, Elisa Hipólito, Cisco Lara, Julen Pazos, Georgina Flores, Tamar Vela, Inés Valderas en el reparto, con dramaturgia de Juan Carlos Rubio y Chevi Muraday y dirección y coreografía de la última.

    “La comedia de la olla”, de Plauto, estará en escena del 29 de julio al 2 de agosto. Dirigida por Juan Luis Iborra, tiene como actores principales a Carlos Sobera, Ángel Pardo, Silvia Vacas, Jesús Cabrero, Juanjo Cucalón, David Tortosa, Arianna Aragón y Antonio Prieto.

    Del 5 al 9 de agosto está prevista la representación de “Cómicos de Roma”, de David Mamet/Plauto, con los actores Fernando Tejero, Rafa Castejón, Daniel Arias, Adrián Expósito, Jorge Asín, Daniel Morato, Álvaro Tejero, Pedro Moreno, Michel Serrano y Mario Gallardo, con adaptación y dirección de José Pascual.

    “Fedra en los infiernos”, de José María del Castillo, se pondrá en escena del 12 al 16 de agosto, con el siguiente reparto: Lydia Bosch, Julio Peña, Alejandro Albarracín, Antonio Albella, Eva Diago y Yaiza Marcos, bajo la dirección de José María del Castillo.

    Del 19 al 23 de agosto llega “El viaje de Edipo”, de Sófocles, dirigida por Emilio del Valle y la dramaturgia de Emilio del Valle e Isidro Timón, y el siguiente reparto: José Antonio Lucía, Marcial Álvarez, Jorge Muñoz, Sara Jiménez, Vega del Valle, Mamen Godoy, Luna Mayo, Camila Almeda y Fermín Núñez.

    Finalmente, del 26 al 30 de agosto, se representa el musical “Las 9 musas”, de Xénia Reguant, Ricard Reguant y Ferrán González y el siguiente reparto: Angy Fernández, Carmen Conesa, Nerea Rodríguez, Miriam Queba, Clara Alvarado, Noemí Gallego, María Pascual y Erika Bleda.

    Por su parte, en el Teatro María Luisa de Mérida, están programadas las siguientes obras: el 4 de julio, “Penélope, la odisea de mujeres diosas y monstruos”, de Ángel Monteagudo y Laura Torregrosa; el 11 de julio, “Medea”, de Iñaki Ricarte; el 19 de julio, “Prometeo”, de Luis Crespo y Asun Nales; el 25 de julio, “A Paz (La Paz)”, de Aristófanes; el 26 de julio, “Un tal César”, de Marcel Tomás y Susana Lloret; el 1 de agosto, “Medea”, de Eurípedes; y el día 7, “Antígona, la estirpe maldita”, de Ricardo Iniesta.

    El Festival, dirigido por Jesús Cimarro, ha previsto también conferencias y encuentros con los clásicos, creadoras escénicas y el VIII Encuentro de Periodismo Móvil y Cultura; pasacalles, teatro infantil, exposiciones varias y sesiones de cine en el Pórtico del Foro los lunes, además de un Taller de entrenamiento actoral y el Premio Odisea y Penélope.


LA SEMANA SANTA CONECTA EXTREMADURA Y AMÉRICA CINCO SIGLOS DESPUÉS

    


    Cinco siglos después, Extremadura y América siguen conectadas de corazón y alma, compartiendo imaginario visual, liturgias y manifestaciones religiosas, como la Semana Santa, según informa la Fundación Extremeña de la Cultura a través de Extremestiza.

Extremadura, a través de los conventos y la evangelización, llevó a América la iconografía religiosa. La principal influencia es la representación de la Virgen de Guadalupe, la figura más emblemática que cruzó el Atlántico, venerándose también en lugares como México, con su adaptación como “Virgen Morena”.

Escultores y talladores en el Nuevo Mundo, que desarrollaban su actividad en escuelas como la cuzqueña, siguieron los cánones de maestros extremeños como Francisco de Zurbarán.

Estos días de pasión es frecuente ver en poblaciones extremeñas, como Jerez de los Caballeros y Cáceres, procesiones y cofradías. De modo similar también se procesiona en poblaciones de Colombia, Perú o México. En la zona colombiana de Popayán, los cargueros o costaleros portan a sus espaldas vírgenes y figuras que veneran en una perfecta simbiosis con la Semana Santa que puede representarse en cualquier ciudad española.

También encontramos huellas del mestizaje, de ese legado compartido, en las mesas de Pascua. La repostería tradicional extremeña como las perrunillas, flores o torrijas, viajaron a América, difundiéndose a través de los conventos, donde les añadieron ingredientes locales como el chocolate y la vainilla, enriqueciendo la gastronomía de una y otra orilla.

La imagen expuesta es un lienzo de la procesión del Santo Sepulcro, presentado en la exposición “Historia de Semana Santa de Lima: procesión y fiesta”, lienzo anónimo de 1565-1670, que recoge la procesión del Viernes Santo en la Plaza Mayor de Lima, expuesta en la galería de arte “Pancho Fierro”, con la colaboración de la municipalidad metropolitana de Lima.


martes, 31 de marzo de 2026

MICAEL DE CARVAJAL, DRAMATURGO PLACENTINO DEL SIGLO XVI


Rótulo de su calle en Plasencia

    Micael (o Miguel) de Carvajal (Plasencia, Cáceres, c. 1495-1578), dramaturgo español del siglo XVI, descendía de una antigua familia extremeña, y seguramente se educó en el Colegio de San Vicente de su ciudad natal. Casado en 1534 tuvo varios hijos, algunos ilegítimos, y sostuvo continuos pleitos por el mantenimiento de su hacienda. Todo ello proporciona la imagen de un Carvajal un tanto turbulento y pasional, que contrasta con la que ofrecen otras noticias no comprobadas que hablan de una larga estancia en Italia y de su condición de clérigo en los últimos años de su vida, en opinión de su biógrafo, el profesor Pérez Priego. Rodríguez Moñino lo define como “hombre de poco dinero e ilustre prosapia”, pues descendía de D. Diego González de Carvajal, un caballero que fundó en Plasencia, donde llegó en 1231, el convento de San Marcos, y entre cuyas ruinas estaba hace años su lápida sepulcral.

    Su producción literaria se ha conservado solo en una parte reducida porque, según afirmare él mismo, no llegaron a recopilarse ni imprimirse porque “andaban fuera del hábito y obediencia paternal”. Una de esas obras perdidas sería precisamente la de  las Cortes de la muerte, sobre el tema tradicional de la danza macabra que, a partir de ese primitivo texto de Carvajal, fue continuada, reelaborada y publicada en 1557 por el toledano Luis Hurtado. Tampoco se han conservado los autos de argumento bíblico que, según asegura en el citado prólogo, escribió para distintas festividades religiosas, aunque uno de ellos es probable que sea La prevaricación de nuestro padre Adán, recogido en el Códice de Autos viejos.

Portada de Josefina, de Micael de Carvajal

    Su obra más famosa es la Tragedia Josephina, una pieza teatral de cuatro mil versos en quintillas dobles, dividida en cinco partes, provistas con varios “actos” cada una y encabezadas por prólogos y argumentos en prosa, repetidamente editada desde 1535 hasta su prohibición en el Índice expurgatorio de 1559. La obra fue compuesta para ser representada en la festividad del Corpus e iba destinada a un público, como el placentino, muy habituado a los espectáculos teatrales. La obra debía durar unas seis horas, desde el mediodía hasta la caída de la tarde.

    Su trama y argumento se reduce a la historia bíblica de los hijos de Jacob, cuyos principales episodios son dramatizados: la venta de José por sus hermanos, su estancia en Egipto al servicio del ministro Putifar, la pasión que despierta en su mujer que, rechazada, termina calumniándolo; el encarcelamiento de José y la interpretación de los sueños del faraón, quien le nombrará su tesorero y adelantado; la venta de trigo a sus hermanos y el reconocimiento de estos, el perdón de José y el traslado de aquellos a Egipto en compañía de su padre Jacob, ya anciano, cuya muerte pone fin a la tragedia.

    Rodríguez Moñino apunta que la tragedia debió leerse mucho, porque “nuestros antepasados no nos han legado más que un ejemplar: el de la Biblioteca Imperial de Viena”. Comprendiendo la Sociedad de Bibliófilos su rareza y aprovechando la estancia en la capital de Austria de D. Manuel Cañete, le encargó la edición, colocando este al frente de ella un erudito al par que famoso prólogo, tan erudito como los que luego había de poner al frente de las ediciones de Juan de Enzina, Lucas Fernández… Leandro Fernández de Moratín no cita en su catálogo dicha Tragedia, porque en su tiempo no se conocía más ejemplar que el de Viena, el cual no tendría ocasión de leer. La labor de Rodríguez Moñino fue fundamental para desenterrar la vida y obra de este personaje, que habría seguido siendo desconocida sin su investigación.

    Pérez Priego califica la Tragedia como “una obra excepcional en el panorama del teatro religioso del siglo XVI”, lo cual no impidió que fuera censurada y prohibida.

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Bibliografía consultada: Pérez Priego, Miguel Ángel: Biografía de Micael de Carvajal, en Historia Hispánica, Diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia; y Rodríguez Moñino, Antonio: Ensayo Biográfico de Micael de Carvajal, en Biblioteca Cultural 

lunes, 30 de marzo de 2026

LA HUELLA DEL DIVINO MORALES EN CÁCERES


Retablo de la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en Arroyo de la Luz

    Luis de Morales (Badajoz, 1510; c. 1586) surge en el panorama extremeño como una figura renovadora del ambiente artístico heredado de la etapa bajomedieval. Conocido como “El Divino”, fue uno de los artistas más importantes del Renacimiento. Su importancia radica en la capacidad para expresar la devoción religiosa de manera personal y conmovedora. Su obra tuvo una enorme relevancia en el contexto de la Contrarreforma, movimiento religioso y cultural impulsado por la Iglesia Católica en respuesta a la reforma protestante. Una de las características más destacadas de su pintura y que lo vincula a aquella es su enfoque en el sufrimiento y la pasión de Cristo. Sus obras no solo contribuyeron a la expansión de la pintura religiosa en la península, sino que se alinearon con los principios de la Contrarreforma.

    Contextualizar su trabajo dentro del panorama histórico, social y cultural de la provincia de Cáceres, es, según los autores, el objetivo del libro que acaba de aparecer: Luis de Morales en Cáceres. La huella del Divino en la pintura, obra del doctor en Historia del Arte y cronista de Trujillo, José Antonio Ramos, y del graduado en Historia y Patrimonio Histórico, Álvaro Vázquez Cabrera. [1]

    Las obras del retablo mayor de la iglesia de Barcarrota, en 1539, sería uno de sus primeros trabajos. Morales debió iniciar su aprendizaje en el arte de la pintura al amparo de los talleres castellanos de Toledo, Valladolid o Salamanca. En 1540 residía en Badajoz. No hay indicios de que viajase a Italia y algunos autores aseguran que aprendió el italianismo en el entorno de los pintores escurialenses a partir de 1574.

    Entre 1543-1540 tiene abierto taller en Badajoz. En 1539 concierta un retablo para la iglesia de Villar del Rey y otro para un convento de Alconchel. Entre 1546 y 1556, el pintor consolidó su estilo personal y comienza su éxito. La década de 1554 a 1563 es la de máxima producción: realiza trabajos para la iglesia del Hospital de la Concepción de Badajoz y la claraboya de la puerta de San Blas de la catedral pacense. Entre sus protectores y clientes estuvieron los obispos de la diócesis de Badajoz: Francisco de Navarra, Cristóbal de Rojas y, especialmente, San Juan de Ribera, a quien le hizo un retrato y le encargó numerosas tablas. Otro de sus mecenas fueron Antonio de Zúñiga y el obispo de Plasencia Gutierre de Vargas Carvajal.

    En la década de los 60, Morales ejecuta los retablos de Arroyo de la Luz, Alconchel y San Martín de Plasencia. El cabildo placentino le encarga la tasación de las vidrieras realizadas por el maestro Valdivieso para la catedral. Está enterrado en la iglesia del Hospital de la Antigua Piedad, frente a la catedral pacense, junto a su familia.

    Entre sus principales obras destacan los retablos de la iglesia de San Martín en Plasencia y el de Nuestra Señora de la Asunción de Arroyo de la Luz. La primera es una de las más antiguas de Plasencia, obra del siglo XIII, próxima a la Plaza Mayor. Las pinturas fueron encargadas a Luis de Morales y ejecutadas entre los años 1565 y 1570.  El retablo, realizado en madera de pino y nogal, tiene ocho tablas: la Natividad, la Visitación, la Anunciación, la Adoración de los Reyes Magos, la presentación en el templo, San Martín y el mendigo, San Jerónimo y el obispo Gutierre de Vargas y Carvajal.

    El retablo de Nuestra Señora de la Asunción de Arroyo de la Luz y su retablo fueron declarados Monumento Histórico Artístico Nacional en 1981. Esta fábrica eclesial es una de las obras extremeñas más importantes de finales del gótico. Fue construida entre el último cuarto del siglo XV y el primero del XVI. Entre 1563 y 1567, Morales realizó las pinturas, recibiendo 400 ducados por la última entrega. Un rótulo, bajo la escultura de San Gregorio Ostiense, reza: “Luis de Morales pintó las veinte tablas 1560-1563. Alonso Hipólito construyó el retablo a imágenes 1548-1560. Pedro de Aguirre lo doró y estofó 1560-1563. Francisco González Centero quitó el estofado y doró totalmente el retablo 1732. El Instituto de Restauración y Conservación de Madrid restauró las tablas, las imágenes y el retablo 1967-1975.” Las pinturas del retablo representan a San Juan, la infancia de Jesús, la pasión y muerte de Cristo, los profetas Ezequiel, Jeremías, Isaías y Daniel; los doce apóstoles están situados en las cuatro entrecalles, tres en cada una, así como los doctores occidentales: San Agustín, San Ambrosio, San Gregorio Magno y San Jerónimo. La calle central está ocupada por San Gregorio Ostiense, la Asunción de la Virgen, la Coronación de la Virgen. En el remate, un Calvario con Cristo en la Cruz y a los lados, San Juan y María. Las cuatro calles laterales están formadas por pinturas en tabla con escenas de Jesús y la Virgen. Las hornacinas son para los cuatro doctores de la Iglesia.

    Otras obras de Morales en la provincia son: la Virgen y los Santos Juanes, en la iglesia de Nuestra Señora de Rocamador (Valencia de Alcántara); las tablas de la iglesia parroquial de San Martín de Tours, en San Martín de Trevejo; las del Palacio de los Golfines de Arriba (colección particular en Cáceres); las del convento de San Benito e iglesia de Santa María de Almocóvar (Alcántara); la Virgen de la Rueca (colección particular, en Cáceres); La Piedad (colección particular, Cáceres); la Virgen de la Leche (iglesia de Santa María de Almocóvar (Alcántara); y la Virgen con el Niño (colección particular, Cáceres).

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[1] Vid.: Ramos Rubio, José Antonio, y Vázquez Cabrera, Álvaro: Luis de Morales en Cáceres. La huella del Divino en la pintura, Diputación de Cáceres y Ayuntamiento de Arroyo de la Luz; prólogo de Carlos Caro Domínguez, alcalde de Arroyo de la Luz, 152 págs.


sábado, 28 de marzo de 2026

BARRIGA BRAVO SEÑALA LA “INDIFERENCIA INSTITUCIONAL” EXTREMEÑA HACIA EL LEGADO CON AMÉRICA


    El académico de número de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (RAEX), José Julián Barriga Bravo, subrayó ayer el concepto de “visión crítica” para referirse a la indiferencia institucional con la que Extremadura ha tratado su propio legado histórico en relación con América.

    Barriga realizó esta afirmación en la conferencia que ha puesto punto final al ciclo “Visiones de Extremadura II”, desarrollado por la RAEX durante los viernes de este mes en su sede del Palacio de Lorenzana de Trujillo.

    En su intervención, titulada “Una visión crítica de la relación de Extremadura con América”, el académico señaló que “Extremadura no ha sabido relacionarse de manera objetiva, estratégica y eficiente con su legado americano, pese a que América constituye su principal patrimonio histórico. “Ningún otro territorio desempeñó un papel tan decisivo en el descubrimiento, la conquista y la colonización y, sin embargo, no hemos sido capaces de convertir esa herencia en un activo cultural, social y económico, y hoy pagamos las consecuencias de esa falta de perspectiva histórica y de ambición colectiva”.

    La empresa de España con América, indicó, fue una mezcla de luces y sombras, pero también uno de los hechos más innovadores de la historia, al dar nacimiento a una nueva sociedad mestiza y creadora, para referirse después a la “progresiva consolidación del mestizaje como un elemento de gran valor de cara al futuro, que debe entenderse como un argumento central para replantear las relaciones basado en la interacción, la mezcla y la construcción conjunta”.  Conocer mejor el pasado, con sus luces y sombras, puede servir como punto de partida para una relación más estrecha, cooperativa y constructiva de cara al futuro y, en este contexto, señaló que la ambición de convertir a Extremadura en el principal referente internacional en materia de estudios americanistas debe entenderse como un objetivo plenamente realizable.

    Al referirse a América en el imaginario histórico de Extremadura, Barriga Bravo partió de la idea de que la vinculación con América es tan decisiva y definitoria de la identidad extremeña que “Extremadura sin la conquista y los conquistadores se queda en nada; sería un territorio más de Castilla y León”, según la observación del profesor Mira Castellanos. A este respecto, hizo un recorrido histórico de cómo Extremadura y los extremeños se han posicionado en relación con su legado histórico a partir del hecho de la independencia de las repúblicas americanas, en el que América pasó a considerarse un espacio de memoria histórica, de recuerdo épico y de recuperación del orgullo regional.

    El fin de la Dictadura, la Transición y la consolidación de la democracia propiciaron en Extremadura una revisión de su pasado desde planteamientos históricos y culturales más rigurosos y académicos, en el que la conmemoración del V Centenario del Descubrimiento de América adquirió una relevancia singular, debido al protagonismo que la región desempeñó en los procesos vinculados a la expansión española en el continente americano. Recordó el conferenciante el programa Enclave 92 y el pabellón extremeño en la Exposición Universal de Sevilla 92, que situaron el debate sobre el legado hispanoamericano en un ámbito académico, orientado al establecimiento de relaciones constructivas con el mundo hispano, así como el Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con Iberoamérica (CEXECI) que, con su integración en la Fundación Academia Europea de Yuste, cerró su etapa con los logros parciales y contactos útiles.

    En la situación actual, significó el cambio de rumbo de la actual Junta de Extremadura con el programa Extremestiza, concebido como plataforma de encuentro entre investigadores, creadores y ciudadanos de ambos lados del Atlántico; el fortalecimiento de los programas de investigación promovidos por la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste; pero se refirió a la dispersión de los proyectos y a la necesidad de políticas más integradoras y ambiciosas. Aludió, en este sentido, a la Universidad de Extremadura, a las iniciativas surgidas de la sociedad civil y a la RAEX, obligada por su Estatutos a proyectar la vinculación de la región con América y criticó el hecho de que la primera institución no cuente con departamento específico de Historia de América desde su creación.


viernes, 27 de marzo de 2026

EXTREMADURA CELEBRA EN TRUJILLO EL SEGUNDO VIAJE DE PIZARRO A PERÚ


Victoria Bazaga, consejera de Cultura

La consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes en funciones de la Junta de Extremadura, Victoria Bazaga, reivindicó ayer en Trujillo el valor del legado histórico compartido entre Extremadura y América durante la inauguración del encuentro que ha conmemorado los quinientos años del segundo viaje de Francisco Pizarro a Perú.

    Bazaga, según informa la Junta de Extremadura en su web, destacó que, con este hito, Extremadura celebra cinco siglos de hermanamiento, de vínculo y de historia compartida, fruto de un proceso complejo que dio lugar al encuentro entre cultural. La consejera señaló que el segundo viaje de Pizarro supuso un punto de inflexión decisivo al consolidar el contacto entre dos mundos y abrir un proceso de mestizaje que sigue presente en ámbitos como la lengua, la cultura, la gastronomía o las tradiciones.

    El acto, celebrado en el Palacio de la Conquista de Trujillo, ha servido también para poner en valor este espacio como símbolo del mestizaje cultural entre Extremadura y Perú, así como el vínculo histórico que une a ambas regiones desde hace cinco siglos, que sigue vigente a través de un “viaje de ida y vuelta” que se materializa en la cooperación cultural, el intercambio académico y el diálogo institucional.

    La consejera ha enmarcado el encuentro dentro de la estrategia Extremestiza impulsada por el gobierno de la presidenta María Guardiola, iniciativa que busca investigar, difundir y poner en valor las conexiones históricas con América desde una mirada multidisciplinar.

    El encuentro, organizado por la Fundación Extremeña de la Cultura de la Junta de Extremadura, incluyó ponencias de expertos internacionales, así como la interpretación de música mestiza de los siglos XVI al XVIII.

    A la jornada asistieron, además de la consejera y la alcaldesa de Trujillo, el vicepresidente de la Fundación Casa de Albayda y de la Conquista; Estanislao Pérez de Herrasti; Luis Martín, director de Prolima; Fabiola Morales, teniente de alcalde de la municipalidad de Lima; Arturo Chipoco, cónsul general de Perú en Madrid; Marco Alvarado, jefe de Cancillería de la Embajada de Perú en España, además de investigadores de la Universidad de Extremadura y de la Sociedad Geográfica Española.


AGUSTÍN FRANCISCO FORNER Y SEGARRA, “POR LA GLORIA DEL PADRE”


    Era, don Agustín Francisco Forner y Segarra, buen médico; médico rural: ejerció en Mérida, Alcántara, Guadalupe, Trujillo. De personalidad tal que Vicente Barrantes hace famoso a Juan Pablo –famoso y extremeño-- no porque naciera en Mérida; por la gloria del padre, el doctor Forner… Guarda Forner respeto, expresa admiración y cariño por la obra, no médica, literaria del padre. No habla de su madre: nunca. Yo –dice en “Los Gramáticos”--  he nacido en una Colonia Romana, donde se hallan amontonadas las inscripciones: tengo un padre que ha sido y es infatigable recogedor y explicador de ellas; prueba dello, esa “Historia de las Antigüedades de Mérida”, que ve usted ahí, trabajada por él con grande estudio y desvelo, que algún día verá la luz.” (Efectivamente, 1893, al siglo de esas palabras.)[1]

    El hijo del médico, recreado por el escritor extremeño Pedro de Lorenzo, no es otro que Juan Pablo Forner; pero toca ahora escribir del padre, “por la gloria del padre”, Agustín Francisco Forner y Segarra (Vinaroz, Castellón, 26/09/1718; Trujillo (Cáceres), c. 1785), de profesión médico, hijo de labradores acomodados que dieron estudios a varios de sus hijos, algunos de los cuales alcanzaron cargos eclesiásticos importantes.

    Hacia 1733 marchó a Valencia a estudiar Medicina. Residía allí su tío el doctor Andrés Piquer Arrufat, conocido médico, íntimo amigo de Mayans, del que recibió una ayuda constante, En 1753, por encargo del marqués de la Ensenada, junto a otros científicos, colaboró en la confección de un mapa y el estudio de todas las fuentes minero-medicinales de España (hay que reconocer que el doctor Piquer era conocido como el “médico del agua” por sus novedosos tratamientos). A Forner le tocó la provincia de Cuenca por lo que elaboró los dictámenes sobre la fuente de Solán de Cabras, que en 1790 fue declarada de utilidad pública.

    Nombrado Piquer médico de la Corte, trasladó su residencia a Madrid, y dado que Francisco Forner ejercía como ayudante de su tío en Valencia, le siguió cuando aquel cambió de domicilio. Sin embargo, no estuvo allí mucho tiempo, pues en 1756, año en el que nació su hijo Juan Pablo, ya se encontraba en Mérida, donde ocupaba una plaza de médico municipal, como sucesor de José Alsinet (1755-1761).

    En esta población trabajó en el hospital de San Juan de Dios y se despertó en él una gran afición por la Arqueología y las antigüedades, que dio lugar a la formación de una importante colección que fue el origen del Museo Arqueológico emeritense. [2] Fue médico de plaza de Alcántara (1761-1765), donde fallece su esposa y contrae nuevas nupcias; médico del Real Sitio de El Pardo (desde 1765), médico de la Real Familia (desde 1768), médico del Monasterio de Guadalupe (1755-1783) y de Trujillo. [3]

    Forner y Segarra es autor de las siguientes obras: Disertación de las virtudes medicinales de la fuente del Loro, nuevamente descubierta en las sierras de Guadalupe, (Madrid, Imprenta de Antonio Sancho, 1780); Noticia de las aguas minerales de la fuente de Solán de Cabras en la sierra de Cuenca, Con la análisis y síntesis, que de orden del Gobierno, hizo de ellos y de las del Rosal de la Villa de Beteta el año próximo pasado, D. Domingo García Fernández (Madrid, Viuda de Ibarra, 1787); Antigüedades de Mérida, metrópoli primitiva de la Lusitania, desde su fundación en razón de la colonia hasta el reinado de los árabes (Mérida, Plano y Corchero, 1893).

    En su reseña de los Apuntamientos para las antigüedades de Extremadura, el académico extremeño José María Álvarez Martínez afirma sobre la obra de Forner y Segarra: “Forner fue un hombre ilustrado de su época, en la línea de otros que se afanaron por conocer y difundir los valores de nuestras antigüedades, entre los que podemos referir a Velázquez, que pasó muchas jornadas, sobre todo en Mérida, junto a nosotros y nos transmitió valiosas noticias e ilustraciones de lo más significativo, obra de su dibujante Esteban Rodríguez… Debemos a Cerrillo el rescate de este libro de notas como él lo considera, por lo que le conviene el título, bien apropiado, de Apuntamientos, pues no se trata de otra cosa que de una rica serie de anotaciones, algo más de 160, que atañen a inscripciones, monedas, edificios, con sus correspondientes comentarios.” [4]

    Diez años después de su muerte, Nicolás Pérez escribiría de él: “El Dr. D. Francisco Forner y Segarra, padre del eminente jurisconsulto y castizo escritor D. Juan Pablo Forner, merece un puesto de honor en la Escuela de Medicina de Guadalupe, en la Historia de la Medicina española, en la de la Hidrología médica y en la de los historiógrafos de la soberbia Emerita Augusta. Al título de ilustre médico hidrólogo puede unir Forner los de humanista, anticuario e historiador, que tales y tan valiente timbres podía ostentar el último médico de la famosa Escuela de Medicina de Guadalupe, injustamente dado al olvido por nuestros historiadores Codorniu, La Rubia, Morejón y Chinchilla.” [5]

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[1] Vid.: De Lorenzo, Pedro: El hijo del médico, en ABC de 13/02/1975, pág. 49.

[2] Vid.: Sánchez Almela, Elena: Francisco Forner Segarra, en Historia Hispánica, de la Real Academia de la Historia. Biografías.

 [3] Vid.: Abascal, Juan Manuel; Los viajes de Cornide por Extremadura y sus antecedentes, en Viajes, viajeros y obras públicas. Extremadura entre España y Portugal, coord. por Villalón, María Cruz. Universidad de Extremadura, Servicio de Publicaciones, 2014, pág. 194.

 [4] Vid.: Álvarez Martínez, José María: Forner y Segarra, Agustín Francisco: Apuntamientos para las antigüedades de Extremadura. Transcripción, edición y notas de Enrique Cerrillo Martín de Cáceres, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura, 2017, 317 pp.

 [5] Vid.: Pérez Jiménez, Nicolás: Noticia de los célebres médicos y cirujanos del Monasterio de Guadalupe. Don Agustín Francisco Forner y Segarra, último médico del Real Monasterio de Guadalupe, en El Siglo Médico de Madrid, de 10/11/1895, pág. 711.


jueves, 26 de marzo de 2026

BARTOLOZZI ALERTA DEL ESTADO DE RUINA DE LA IGLESIA DEL POBLADO DE GABRIEL Y GALÁN


Iglesia del poblado de Gabriel y Galán, en peligro de ruina.


    La directora de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (RAEX) alertó durante su conferencia sobre “Los poblados de los Saltos de Torrejón el Rubio. Memoria documental y memoria inmaterial” sobre el estado de abandono y ruina de algunos edificios singulares de esos poblados, entre ellos la iglesia del poblado de Gabriel y Galán, en el término de Guijo de Granadilla, en Cáceres.

    En su conferencia, la catedrática de Historia del Arte hizo un repaso a los poblados construidos en la provincia cacereña para alojar a los obreros, técnicos y sus familias durante la construcción de las presas, que tuvieron un carácter temporal vinculados a las obras, mientras que otros se consolidaron como núcleos más estables para el personal encargado de su mantenimiento.

    Subrayó que los poblados de las presas de Torrejón tuvieron un carácter efímero, mientras duraron las obras, y otros, destinados a los técnicos y oficinas, se han convertido en un urbanismo ex novo, como casas rurales para personal de las empresas.

    Entre 1951 y 1971, los poblados se construían para proporcionar una vida de calidad a las familias desplazadas de su lugar (escuela, consultorios médicos, iglesia, cantina, economato, teatro y servicios de seguridad), con cuidados jardines y arbolado.

    Refirió las presas construidas (saltos de Torrejón, Tajo y Tiétar), a sus constructores (José María de Oriol y Urquijo y Fernando de Urrutia), señaló las líneas maestras de sus construcciones y los monumentos que dejaron en el Parque Nacional de Monfragüe y en Malpartida de Plasencia, como recuerdo a los vecinos que trabajaron en su construcción. Recordó también el trágico episodio vivido en la presa de Torrejón, el 22 de octubre de 1965, en la confluencia de los ríos Tajo y Tiétar, que provocó la muerte de sesenta personas, cuando uno de los aliviaderos no resistió la presión, rompiendo la rejilla de una de las compuertas, llevándose por delante a todos los obreros que se encontraban trabajando en el túnel. “Lo que queda de los poblados es un problema sin solucionar”, finalizó diciendo.

    La conferenciante fue presentada por Rubén Cabecera, quien dijo de la doctora Lozano Bartolozzi que “era una persona autorizada para hablar de la arquitectura civil”.


miércoles, 25 de marzo de 2026

GALDÓS SIGUIÓ A TORENO


Conde de Toreno, de Manuel San Gil y Villanueva. (Museo del Prado)


ANTONIO VIUDAS CAMARASA

Académico numerario de la Real Academia de

Extremadura de las Letras y las Artes

 

A mis admirados oncólogos Delvys Rodríguez Abreu

                                                    y Pablo Ayala de Miguel

 

Estimado lector:

El 29 de agosto de 2025 compartí contigo mi lucha contra el cáncer. Más de seis meses de zozobra, angustia y mucha esperanza. Está ganando la esperanza. Te cuento un secreto: me ha salvado la lectura. He leído todo lo que ha caído en mi pantalla de móvil, actas, reglamento, estatutos e informes de la Real Academia de Extremadura y mucha documentación directa sobre el karma de los liberales moderados y exaltados extremeños y españoles que fracasaron en su intento de imponer un nuevo Estado que sustituyera el gobierno que duró tres siglos desde la derrota de Juan Padilla, el héroe de los Comuneros de Villalar y dos siglos y años desde la ejecución de Juan Lanuza y Urrea (1591), el justicia de Aragón.

Hay fuentes que contradicen los elogios de una historiografía sesgada de los propios interesados y de los republicanos y liberales que la han contado en defensa y justificación de su propio fracaso (Conde de Toreno, Agustín Argüelles y otros) y que han adaptado a su manera escritores que no vivieron la historia (Benito Pérez Galdós, Vicente Blasco Ibáñez) para vender sus libros y vivir halagando al lector, como hacen ahora los publicistas de la novela histórica que no hacen otra cosa que adaptar cuatro notas históricas para generar una literatura emocional que haga vibrar al lector con los sentimientos históricos. La novela histórica es un sucedáneo para un público que no tiene capacidad de leer los documentos en los que sustenta la historia objetiva. Los mercanchifles de las editoriales y los escritores de su cuerda saben muy bien los dineros que son capaces de manejar y las plusvalías que generan. La novela histórica hace mucho tiempo que se creó y hoy parece que es la única inversión editorial para que un libro sea rentable.

Benito Pérez Galdós publicó sus Episodios Nacionales (1873), basados principalmente en la historia sesgada del Conde de Toreno, titulada Historia del levantamiento, guerra y revolución de España. Publicada entre 1835 y 1837, consta de cinco volúmenes. Escrita por el Conde de Toreno (José María Queipo de Llano), diputado liberal muy activo en las Cortes de Cádiz desde 1810 y en las Cortes de 1820 junto a José María Calatrava.

De este modo he ido venciendo mi cáncer de pulmón, leyendo durante estos seis meses de zozobra, angustia y esperanza las fuentes originarias y comparándolas con los sesgos de confirmación de los autores que son venerados por el gran público, que pasa de las fuentes primarias y se fían de las secundarias, que muchas veces nunca se han acercado a las primarias. El lector de novela histórica es el mejor cliente que tienen los comerciantes de la cultura de todos los tiempos.

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Nota.-Este artículo del académico extremeño ha sido publicado por el diario La Provincia, de Las Palmas de Gran Canaria, el 22 de marzo pasado, como una revisión de las opiniones de don Benito en las fuentes primarias bibliográficas como terapia para afrontar el cáncer de pulmón que padece.


martes, 24 de marzo de 2026

CONFERENCIA SOBRE “LA JUDERÍA VIEJA DE CÁCERES” DEL PROFESOR MARTÍN NIETO


Barrio judío de Cáceres

    El profesor Serafín Martín Nieto, académico correspondiente de la RAEX y correspondiente de la Real Academia de la Historia, pronunciará mañana, a las 19:00 horas, en el Museo de Cáceres, la conferencia titulada “Aportaciones al conocimiento de la judería vieja de Cáceres”.

    Martín Nieto pertenece a la primera promoción de la Universidad de Extremadura, en la especialidad de Filología Románica, y es autor de numerosas publicaciones históricas sobre Cáceres y fue profesor en el Instituto “Luis de Morales” de Arroyo de la Luz y en el IES “Ágora” de Cáceres.


LA DIRECTORA DE LA RAEX PRESENTA EL LIBRO “LOS POBLADOS DE LOS SALTOS DE TORREJÓN EL RUBIO”


La directora de la Real Academia de Extremadura de las Artes y las Letras (RAEX), María del Mar Lozano Bartolozzi, presenta mañana miércoles, a las 20:00 horas, en la sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura (COADE) en Cáceres su nuevo libro titulado “Los poblados de los Saltos de Torrejón el Rubio (Cáceres). Memoria documental y memoria inmaterial”, una obra vinculada al estudio de los poblados vinculados a la construcción de las presas de Torrejón.

Durante el siglo XX, la construcción de grandes presas en España generó un urbanismo de urgencia que dio lugar a la creación de numerosos asentamientos para alojar a obreros, técnicos y sus familias. Algunos de estos poblados tuvieron un carácter temporal vinculado a las obras, mientras que otros se consolidaron como núcleos más estables destinados al personal encargado del mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas.

La obra analiza estos poblados asociados a las presas de Torrejón, hoy desaparecidos en su totalidad, abordando su concepción urbana, su arquitectura y su relación con el territorio. En su diseño participaron arquitectos de relevancia como Fernando de Urrutia y Miguel Oriol e Ybarra, así como ingenieros como Antonio Martínez Santonja, que desarrollaron propuestas en las que la arquitectura funcional y moderna se integraba en el paisaje, incorporando al mismo tiempo referencias a la tradición constructiva vernácula.

La obra ofrece así una mirada histórica y arquitectónica a unos conjuntos que, aunque efímeros en muchos casos, formaron parte de la transformación territorial, técnica y social que acompañó a las grandes infraestructuras hidráulicas del siglo XX.

Para los arquitectos y estudiosos del patrimonio supone, además, una oportunidad para reflexionar sobre la arquitectura de colonización, los paisajes culturales ligados a la ingeniería y la memoria de unas arquitecturas desaparecidas.

El acto, organizado por el COADE y la Fundación Ortega Muñoz, contará con la presencia del arquitecto Rubén Cabecera Soriano, doctor por la Universidad de Sevilla con la tesis “La arquitectura perdida de Alejandro de la Sota en la colonización extremeña de la posguerra” (2014), estudioso de la colonización española tras la Guerra Civil y profesor de la Universidad de Extremadura en el Centro Universitario Santa Ana de Almendralejo.


MÉXICO HOMENAJEA A HERNÁN CORTÉS TRES SIGLOS DESPUÉS


Placa en la iglesia del Hospital de Jesús Nazareno
en la que reposan los restos de Hernán Cortés

    No toda la prensa española se ha hecho eco del acto de reconocimiento que la ciudad de México rindió a Hernán Cortés hace unos días. Más de tres siglos después del último homenaje documentado al colonizador español, representantes de la sociedad civil mexicana, historiadores, descendientes de Moztezuma y del propio descubridor español (Claudia Llanza, hija del marqués de Oaxaca, descendiente directa de Cortés, e Ituriel Moctezuma, descendiente del emperador) y el obispo auxiliar de Guadalupe, monseñor Acero, asistieron al acto promovido por el músico y productor español Nacho Cano en un lugar de significado histórico: la iglesia del Hospital de Jesús Nazareno.

    Este hospital fue fundado por el propio Cortés en 1524, apenas tres años después de la caída de Tenochtilán, con la finalidad de atender a los habitantes de la nueva ciudad sin distinción alguna entre españoles e indígenas ni pobres, en una época en que las instituciones sanitarias eran rudimentarias. El conquistador español no solo creó el hospital, sino que lo financió personalmente, dotándolo de recursos y rentas para garantizar su funcionamiento. Cinco siglos después, el hospital sigue en funcionamiento y es el más antiguo del continente americano, uno de los legados más tangibles de la obra civil del extremeño. En el ábside de la iglesia reposan los restos de Cortés.

    En una crónica publicada en el diario “Libertad Digital”, se dice también que, tras la misa, los participantes se dirigieron al Frontón de la Plaza de la Revolución, donde se inauguró la primera estatua dedicada a Hernán Cortés en la Ciudad de México, la ciudad que refundó tras la caída de Tenochititlán. Desde el homenaje celebrado en el sigo XVIII durante el virreinato, no se había realizado ningún acto público de reconocimiento a Hernán Cortés en la capital mexicana.

    En el periódico “El Debate”, Mario de las Heras subraya el hecho de que el Hospital de Jesús Nazareno en la capital federal sea el más antiguo del continente americano y que solo este hecho bastaría para tener a figura de semejante importancia mucho más presente más allá de una placa en el rincón de una iglesia. “Hace más de tres siglos que a Cortés no se le homenajeaba en México y el impulso ha sido de Nacho Cano, el ex de Mecano y hoy director y productor del exitoso musical Malinche.

    Ramón Pérez-Maura, periodista con nacionalidad colombiana y española, se pregunta en un artículo titulado “Hernán Cortés: homenaje en México, no en España”, director de Opinión de “El Debate”, recuerda las palabras de gratitud del obispo de Guadalupe “a los amigos de la historia y de la identidad de nuestros pueblos por estar aquí” y señala que “en México muchos tienen clara su identidad y no creen que haya que avergonzarse de sus mayores como parecemos hacer en España”. Recordó las palabras del escritor mexicano Antonio Cordero, quien se refirió a Cortés como el “principal benefactor” de los mexicanos, por más que algunos no le reconozcan. Asimismo, subrayaba las palabras del arqueólogo, antropólogo y etnólogo francés Christian Duverger, que dijo “la misa había sido un acto de conmemoración y de reconciliación entre esos dos mundos que se encontraron aquí, porque Duverger sabe que aquello no fue una conquista, sino más bien una liberación de un pueblo sometido por los sanguinarios aztecas”.

    Por último, recordaba las palabras del escritor e hispanista mexicano, revisionista de la historia de su país, quien dijo: “Nuestros padres, Malinche y Cortés se amaron y de ahí salió el hijo maravilloso que es México” y se preguntaba si es normal que lo que él dice no podamos decirlo los españoles.


lunes, 23 de marzo de 2026

DIEGO GONZÁLEZ ALONSO, EL POLÍTICO DE SERRADILLA, LA VOZ LIBERAL DEL CAMPO


    El político y magistrado extremeño Diego Antonio González Alonso (Serradilla, Cáceres, 23/09/1778; Madrid, 11/05/1841) vino al mundo en el seno de una familia del sector de los hacendados rurales, compuesta por Juan Ignacio González y María Ignacia Alonso. Su trayectoria, culminada en altos cargos administrativos y políticos, y vida, ilustran el tránsito de una sociedad tradicional a la España liberal del siglo XIX, que recrean y sitúan en su contexto el último libro del cronista de Trujillo y académico José Antonio Ramos Rubio y el jurista José Luis Pérez Mena. [1]

    Sus primeros años de formación discurren en el Seminario Conciliar de Plasencia, donde cursa estudios de Filosofía y Teología y, aunque no desarrolla una carrera clerical, su paso por él fue decisivo en la configuración de su perfil intelectual y moral. El 27 de noviembre de 1797 se incorpora a la Universidad de Salamanca. Curso el ciclo inicial de los estudios de Leyes. La invasión napoleónica y la Guerra de la Independencia, interrumpen la actividad académica. No obstante, en 1814 obtiene el grado de bachiller en leyes. Después se integra en la Academia de Leyes de la Universidad de Salamanca, destinada a complementar la enseñanza teórica. Tras superar las pruebas correspondientes, recibe los títulos de licenciado y doctor en leyes, respectivamente.

    Abre su estudio de abogado en Salamanca, es nombrado regidor del Ayuntamiento y receptor de penas de cámara de la Real Chancillería de Valladolid aunque, tras el retorno de Fernando VII, en 1814, es separado de este último cargo. Abre, entonces, en su domicilio su propia academia privada de leyes, al tiempo que intenta consolidar una carrera académica en la Universidad, donde ocupa el puesto de profesor sustituto de la cátedra de Economía Política y práctica (1816-1817) y en 1818, la de sustituto en una de las cátedras de Digesto Romano. Aprueba la oposición a una cátedra de Derecho, aunque su promoción fue vetada por el ministro de Gracia y Justicia, Lozano de Torres, figura destacada del absolutismo fernandino.

    Tras la restauración absolutista, muchos juristas formados en el ambiente reformista de finales del XVIII, vieron bloqueadas sus posibilidades de promoción, incluso contando con méritos suficientes. En este marco de depuración de funcionarios sospechosos de liberalismo debe situarse el rechazo de la solicitud presentada por Diego González para ocupar una plaza de magistrado de la Audiencia de Extremadura. Retorna a Salamanca y su incorporación al Colegio de Abogados le permite integrarse en las redes corporativas de la ciudad. Abre un estudio jurídico, que atiende todo tipo de causas. Durante el bienio 1816-1817 fue procurador síndico del Ayuntamiento de Salamanca y en 1820 fue nombrado corregidor y alcalde mayor de la ciudad de Toro (Zamora).

    El restablecimiento de la Constitución de Cádiz en 1820 supuso un punto de inflexión decisivo en la historia política y jurídica de la España contemporánea. En los segundos comicios del Trienio Liberal (1820-1823), González Alonso fue elegido diputado por la todavía provincia de Extremadura.

    La crisis política y militar de 1822 puso de manifiesto la fragilidad del orden constitucional y la connivencia de amplios sectores de aparatos del Estado con la causa absolutista. En las postreras reuniones de las Cortes del Trienio, González Alonso se alineó con el sector que consideraba inevitable una ruptura con el monarca, por su actitud ambigua como rehén de los absolutistas. Con el triunfo definitivo de la reacción absolutista y la liberación del rey, se desencadenó una reacción sistemática contra los colaboradores del régimen constitucional, que les declaró traidores y reos de muerte, entre ellos al político extremeño, ordenando el embargo de todos sus bienes. Ante esta situación, el exilio se convirtió en la única vía de salvación para él. Se marchó a la isla de Jersey, en el Canal de la Mancha, donde se dedicó a la observación y práctica de la agricultura, actividad que adquirió una importancia creciente en su experiencia de exilio, caracterizado en el lugar por un modelo avanzado para la época, por la combinación equilibrada de agricultura y ganadería y por una cuidada planificación de los cultivos.

    La muerte de Fernando VII en 1833 abrió una nueva etapa política marcada por la regencia de María Cristina y la necesidad de integrar a los liberales en el nuevo marco institucional. El político extremeño regresó a España en febrero de 1834, fijó su residencia en Valladolid, donde fue nombrado fiscal de la Audiencia. En junio de 1834 fue elegido procurador por Cáceres, pero se le exigió una acreditación económica que le resultaba difícilmente asumible por el menoscabo de sus bienes desde 1823.

    La restauración de la normativa electoral gaditana le permitió acceder a las Cortes Constituyentes como diputado por Salamanca. Su trayectoria parlamentaria durante la legislatura constituyente de 1836-1837 pone de manifiesto la existencia de un liberalismo progresista coherente, jurídicamente fundamentado y políticamente activo. En el verano de 1837 accedió a la magistratura en la Audiencia de Madrid y, apenas un mes después, fue nombrado ministro de la Gobernación.

    Pese a la brevedad de su mandato (hasta octubre de 1837), impulsó reformas para racionalizar la Administración, limitar la arbitrariedad en la provisión de cargos públicos y adaptar la estructura territorial del Estado a los principios del constitucionalismo liberal, en el que la provincia se consolida como unidad básica de la Administración del Estado.

    Una grave enfermedad le obliga a abandonar Madrid y trasladarse a Cáceres. En las elecciones legislativas de 1839 fue elegido diputado por Cáceres.

    Su producción bibliográfica revela un proyecto intelectual coherente: en 1839 publica El templo de Ammon y los pitagóricos, una traducción del helenista francés Jacques Nicolas Belin de Ballu. La nueva ley agraria (1840) aborda el problema central de la economía española: la explotación de la tierra, en la que desliza una corriente reformista basada en una modernización agrícola que no pasara necesariamente por el empobrecimiento del campesinado ni por la consolidación del latifundismo absentista.

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[1] Vid.: Ramos Rubio, José Antonio y Pérez Mena, José Luis: Diego González Alonso, la voz liberal del campo, TAU Editores, Cáceres, 2026, 178 págs.


sábado, 21 de marzo de 2026

MORENO DONCEL, VECINO DE ESPAÑA EN UN “A GOSTO DE TODOS”


Juan José Moreno Doncel (En Dialectus)

    Veo esta mañana temprano en mi periódico de toda la vida una noticia que no hubiere deseado ver, fechada anoche a las 23:44 horas: el fallecimiento de nuestro compañero Juan José Moreno Doncel (Cáceres, 1953), toda la vida en RNE, debajo de mi casa, hasta su jubilación.

    A Moreno Doncel le conocí, al igual que a otros compañeros que iniciaran su singladura con Martín Álvarez Chirveches, el director que puso en marcha la emisora en la Avenida de Alemania, como a Jeremías Clemente Simón, y a Luis Villalta, hijo del gran torero Nicanor Villalta, cronista taurino como su hija en El Periódico Extremadura, a cuyo entierro asistí en Casar de Cáceres el 1 de diciembre de 1998, de infeliz memoria, despidiendo a este sin despedir a Rosa.

    De Juanjo recuerdo, como todos, su voz, ya apagada; su pasión por la música, su defensa de todo lo cacereño, su alegría por la vida… En Mérida, principios de los noventa, tomando un café en uno de mis viajes para realizar una entrevista, durante su etapa allí, apartado por la defensa de sus derechos; su alegría por los millones que le diere la ONCE en unos cupones que jugare hace años; y, sobre todo, por el programa que condujere y editare y al que pusiere voz, de RNE para toda España, de 21:05 hasta las 22:00 horas, “A gosto de todos” (transmitido en agosto de 1984). Antes de que finalizara, lo escuché una tarde, tomé apuntes y escribí un artículo bajo su mismo título el día 21… Pasaron los años, y un día tomaba café en el bar “Julián” (calle Lima), me vio entrar y dijo a toda la clientela: “Este señor es el que mejor ha escrito de mí… Invítale, Julián.”

    Lo releo, con él de cuerpo presente, tomando su voz para mí, para que todos supieren y entendieren quién fue Moreno Doncel.

“A gosto de todos… en lunes

    “El mundo de la música, un mundo que siempre ofrece amor y amistad.” Eso ofrece cada noche a los oyentes de Radio Nacional de España, desde Cáceres, ese estupendo locutor que es Juan José Moreno Doncel.

    Desde las 21:05 hasta las 22:00, cada noche la Radio Nacional de los españoles lleva a toda la Península, Baleares y Canarias, una voz cacereña que zigzaguea de disco en disco, recita poemas, lee textos literarios, dialoga con los oyentes, ofrece música “a gosto de todos”.

    Moreno Doncel une a su peculiar voz radiofónica un estilo y “savoir faire”: ora saluda de puntillas, ora eleva la pirámide de su voz, la sitúa candenciosa cuando recita a Juan Ramón o cuando lee a Ortega; siluetea parabólicamente una presentación de los Rolling o de Amalia Rodrigues… Acordeón de sonidos y registros en este mocetón de Santiago que, últimamente, creció a lo alto y no a lo ancho, para unir figura con espíritu rockero.

    Un lunes cualquiera --ayer por ejemplo-- nuestro conductor radiofónico alegra el viaje de automovilistas, la estancia de las amas de casa, a jóvenes y pastores, con su música y palabras. “Música, música y más música; marcha, marcha y más marcha… para gozar de lo lindo” señala en el prólogo. Dribla, tal un Maradona, su propio guion, en alarde espontáneo: “No, este no, Andrada –le dice a su realizador técnico--: algo más acariciante. Y nos larga el “Ne me quitte pas” (No me dejes) y luego los versos de Juan Ramón Jiménez:

“Verde, verderol

¡Endulza la puesta de sol!”

    Siluetea El Escorial, lo pinta, lo subraya en las aristas de sus ventanas con el pentagrama de sus cuerdas vocales, según el texto de Ortega. Y al atardecer del programa, nuestro locutor de la Radio Nacional de España susurra: “El espíritu se nos ilumina cantiduvi, duvi da…”

    Un programa producido por RNE en Extremadura, Cáceres, para toda España. “Quedar bien, la principal meta”, apunta tímido. Y entretener deleitando como lo hacéis, solos tú y Pedro, desde vuestro estudio para toda España. Juanjo rockero, cinéfilo, corrector a tiempo de los “gallos” de tu voz, presidente de tus vecinos, vecino de España en las noches de agosto, “a gosto de todos”.

    “Ne me quitte pas”, Juanjo: No me dejes/ Te inventaré/ Palabras necias/ Que entenderás/ Te hablaré/ De esos amantes/ que han visto dos veces/ Sus corazones prender en fuego/ Te contaré/ la historia de ese rey.” “Ne me quitte pas”… 


miércoles, 18 de marzo de 2026

“ALMARAZ HA ACTUADO COMO FACTOR DE ESTABLIDAD FRENTE A LA REGRESIÓN DEMOGRÁFICA”, AFIRMA MORA ALISEDA


Profesor Mora Aliseda


    Julián Mora Aliseda, catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura, señala en una entrevista concedida a la revista “Foro Nuclear” que “la Central Nuclear de Almaraz no se trata de un impacto coyuntural ni fácilmente sustituible, sino de un elemento que ha configurado la base económica y social durante décadas, desde 1976 en que se inician las obras. En términos concretos, implica que la central no solo genera empleo directo, sino que sostiene un entramado de actividades auxiliares, servicios, comercio y recaudación fiscal que eleva la renta municipal y aporta estabilidad presupuestaria”.

Cohesión territorial y anclaje económico

    En la citada entrevista, el profesor Mora Aliseda, que lleva años estudiando el crecimiento de población en torno a la central de Almaraz, en sus análisis económicos basados en datos, observa su retención “frente al vacío rural que asfixia a casi toda la región”, y afirma que “la energía no es solamente producción eléctrica: es cohesión territorial, capacidad tractora y anclaje económico” y pide compatibilizar la transición energética con sostenibilidad territorial y cohesión social, lo que exige planificación, coordinación institucional y visión a largo plazo”. En regiones como Extremadura, marcadas por el vaciamiento rural, la presencia de una instalación como la Central Nuclear de Almaraz ha actuado como factor de estabilidad frente a la regresión demográfica que afecta al 95 por ciento de los municipios.

    El profesor Mora Aliseda considera que “otra simplificación frecuente es plantear el debate en términos ideológicos, como si se tratara de estar a favor o en contra de una tecnología, cuando el fondo del asunto es territorial y económico” y “cuando se reduce el debate a consignas, se pierde de vista la complejidad real del territorio afectado”, como es el caso de la comarca de Almaraz.

Alteración del equilibrio económico y demográfico

    A este respecto, recuerda el entrevistado que, entre 1970 y 2005, Navalmoral de la Mata duplicó su número de habitantes, pasando de 8.500 a 17.300, “excepcional en la España vaciada, para luego continuar estabilizada, algo realmente inaudito”. Almaraz, subraya, ha modelado el funcionamiento del territorio y su eventual desaparición no sería un simple ajuste sectorial, sino una alteración profunda del equilibrio económico y demográfico de esa comarca funcional.

    La existencia de la Central Nuclear de Almaraz muestra una concentración relevante de empleo directo e indirecto vinculado a la central, una aportación fiscal muy superior a la media regional y unos niveles de renta municipal y estabilidad presupuestaria, que no son habituales en entornos similares, ni en muchos otros urbanos.

Debate nuclear o renovables

    En la entrevista, Mora Aliseda responde también a la dicotomía nuclear o renovables, a lo que responde que no se trata de elegir entre una fuente y otra como si fueran excluyentes, sino de entender que cumplen funciones distintas dentro del mix energético. “La cuestión --afirma-- no es sustituir una energía por otra, sino cómo integrar ambas de manera ordenada, manteniendo la seguridad del suministro, competitividad económica y cohesión territorial. “Cuando se presenta el asunto como una confrontación binaria, se pierde de vista que el verdadero reto es el equilibrio del sistema y la planificación rigurosa de la transición… Los sistemas complejos requieren transiciones acompasadas porque “si se desmonta un pilar antes de consolidar el siguiente, el ajuste no es neutro, tiene costes económicos y sociales, que recaen tanto sobre el conjunto del país como, de forma más intensa, sobre los territorios directamente vinculados a esa infraestructura.”

Suministro eléctrico y generación de empleo

    A la pregunta sobre cómo influye la calidad y la garantía del suministro eléctrico en la competitividad de los territorios y en su capacidad para generar empleo cualificado, Mora Aliseda responde que la calidad y la garantía del suministro eléctrico son factores silenciosos pero decisivos en la competitividad económica y cuando el suministro es fiable, continuo y con baja compatibilidad de precios, se reduce la incertidumbre y se facilita la planificación a medio y largo plazo. “Por el contrario, si existen dudas sobre la estabilidad del sistema o sobre la evolución de los costes, la inversión tiende a desplazarse hacia países más seguros desde el punto de vista energético.”

Efectos del cierre de Almaraz 

    Preguntado sobre los efectos que tendría el cierre de Almaraz sobre el tejido empresarial, o servicios y la actividad económica de la comarca, el profesor Mora Aliseda responde que, más allá del empleo directo, tendrá un efecto en cadena sobre el conjunto del sistema económico comarcal. “Si desaparece ese núcleo generador de actividad sin una alternativa equivalente ya consolidada, el impacto sería inmediato y acentuado en los próximos cinco años: pérdida de masa empresarial, descenso del consumo local, menor capacidad presupuestaria y debilitamiento demográfico.”

El cierre de nucleares en España y Europa         

    El catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura sostiene que las experiencias de cierre de grandes instalaciones energéticas en España y Europa “ha sido un engaño manifiesto a la gente que vivía de esas actividades” y apunta el caso de Garoña (“ahora existe pobreza y un desierto demográfico en toda la zona”) y en la térmica de Andorra (“prometieron en 2020 que se crearían 4.400 empleos y no se ha concretado ninguno”). Y respecto a Europa, recuerda el desastre que ha supuesto para la economía de Alemania, según reconoce el canciller Merz, que muestra un patrón bastante claro: “Cuando el cierre se produce sin una alternativa sólida previamente implantada, el territorio entra en una fase de regresión irreversible.”