El académico extremeño y escritor Jesús Sánchez Adalid ha revelado en su primera conferencia del ciclo “Visiones de Extremadura II”, inaugurado en la sede de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (RAEX), el Palacio de Lorenzana de Trujillo, que el verdadero tesoro robado por los franceses en el convento de San Benito de Alcántara fue el Recetario de su nombre, llevado por los invasores a su país y asumido por la cocina francesa.
“El Recetario de Alcántara, no completo, está en manos privadas, pero no sabemos quién lo tiene”, concluyó su intervención el académico extremeño, quien aseguró que se realizan gestiones para rescatarlo en parte y hacer un facsímil para conservarlo, en las que está involucrada la Fundación San Benito de Alcántara, indicó el autor de “Tres alcones para Tamerlán”, su última novela que está promocionando ahora.
El Recetario, orgullo de la Orden de Alcántara, comprende recetas que se transmitían oralmente, a través de los pinches, cocineros y aprendices, que constituían platos deliciosos y que, al ser una Orden reglada, estaban escritas. Entre los platos del Recetario citó el consumado, un caldo con los huesos resultantes de lo que se había echado en el horno, que hoy llamamos caldo; el corzo estofado; el jabalí con ciruelas, herencia de los guisos de ciruelas pasas de los árabes; el ganso; el pato y la oca y toda la caza, además de la tenca, que la trajeron los romanos y se aclimató en las lagunas, charcas y pantanillos, un manjar frito en aceite de oliva bien harinada, que se la llevaban al emperador Carlos V en Yuste, además de los vinos de Jerez generosos, los dulces de almendras y la fruta de sartén, dulces fritos con miel…
Sánchez Adalid inició su intervención afirmando que el conocido como Recetario de Alcántara es posible que fueran varios, que es un “tema extremeño y desconocido” y del que se ha pensado que fuera una leyenda urbana. Señaló, además, que se había propuesto novelar varias veces el tema, pero que lo había dejado hasta hallar documentos históricos y fiables en los que basarla. Recordó que hace dos años, la Academia de Extremadura presentó un estudio patrocinado por la misma sobre la biblioteca del convento de Alcántara, escrito por Dionisio Martín, José Luis López y Bartolomé Miranda, en el que se llega a la conclusión de que no se perdió durante la invasión francesa, sino que se dispersó, pero que parte de lo principal estaba en múltiples fondos y lugares.
Este estudió le ha servido para dar varias conferencias y el tiempo histórico en que desapareció. “No podemos saber qué es el Recetario de Alcántara sin conocer el marco histórico en el que se había perdió, en qué consistía, las recetas que yo he rastreado, las que podría haber y experimentar…”
El conferenciante aludió a los orígenes de la Orden de Alcántara, su historia y su convento, a los prioratos y encomiendas que tenían las Órdenes Militares; al paso del ejército francés y su parada en Alcántara camino de Portugal y regreso por el mismo lugar, donde el general Junot se apropió del Recetario, que se llevó a París, lo que hizo decir a su amante, Laura Permon, después su mujer, nombrada por Napoleón duquesa de Abrantes: que “de la guerra de España no se sacó más que piojo y sabor a ajo; pero que se trajo un tesoro: el Recetario de Alcántara”, que trasmite a los chefs de París una forma de cocinar: Á la mode d´Alcantra, “Al modo de Alcántara”.
La próxima conferencia del ciclo tendrá lugar el viernes, día 13, y estará a cargo del académico y catedrático de la Uex José Luis Bernal sobre “José María Valverde, un poeta en su centenario”
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