jueves, 3 de abril de 2014

PASIÓN Y RESURRECCIÓN DE SÉGOLÈNE ROYAL

 
           ¡Hubiere olvidado a Ségolène Royal hasta el pasado miércoles...! La pareja del presidente de la República Francesa, François Hollande, durante tres décadas (finales de los 70 hasta 2007), y madre de sus cuatro hijos, fue nombrada por el primer ministro, Manuel Valls, ministra de Ecología, del Desarrollo Sostenible y de la Energía. Ségolène Royal (Dakar, 1953) terminaba así su larga travesía del desierto y ponía fin, con su retorno al gobierno, veintidós años después, a una larga lista de traiciones que, en política, parecen tener un nido apropiado.
            Ségolène no nació para esperar, sino para llegar cuanto antes, como la izquierda, según le recordare Zapatero en su intervención durante el mitin de cierre de campaña de las presidenciales de 2007 en el feudo socialista hispano-francés de Toulouse.
            Ségolène es una rebelde con causa y una política traicionada sin culpa. La primera mujer presidenciable en Francia nunca se mereció esto último. "Ségolène es cambio; Ségolène es futuro", dijo de ella Zapatero en el citado mitin, en el que ambos fueron aclamados. Su rebeldía la inició con su padre, teniente coronel de Infantería, a quien llevó a los tribunales, y le ganó, por no pagarle la Universidad. A los 25 años borró el "Marie" que precedía a su nombre como signo de su ruptura con el pasado. Licenciada en Ciencias Económicas por la Universidad de Nancy II, y en Ciencias Políticas y en la Escuela Nacional de la Administración de París, Ségolène fue la primera mujer presidenta de una región francesa, la de Poitou-Charentes, que arrebató a la derecha en 2004, feudo hasta entonces del primer ministro Jean-Pierre Raffarin, quien dijo de ella: "Seduce de lejos e irrita de cerca". El triunfo, unos días después de que Zapatero ganara en España las legislativas,  le valió el calificativo de "Zapatera", todo un cumplido para ella.
            Diputada en la Asamblea Nacional (1998-1992, 1993-1997; abril-julio de 1997, 2002-2007); fue ministra de Familia (abril de 1992-marzo de 1993) en el gobierno de Pierre Bérégovoy, bajo la presidencia de Miterrand; presidenta del Consejo Regional de Poitou-Charentes desde marzo de 2004, y ministra de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía de Francia desde el día 2, en el primer gobierno de Manuel Valls y bajo la presidencia de François Hollande, han sido sus principales cargos hasta ahora. Fue candidata del Partido Socialista en las presidenciales de 2007 tras vencer en las primarias al ex primer ministro Laurent Fabius y al ex ministro de Economía Dominique Strauss-Kahn; pasa la primera vuelta electoral, pero pierde la segunda frente al luego presidente Nicolás Sarkozy. En 2008 concurre a las elecciones a la secretaría del PS, que gana Martine Aubry por 42 votos.
            En junio de 2012, antes de las elecciones legislativas, en las que aspiraba a obtener escaño por La Rochelle (oeste), se mostró muy afectada por las declaraciones de la entonces compañera del presidente, Valerie Trieweiler, que apoyó a su rival en las elecciones, que consideró como "traición y revancha de socialistas apoyados por la derecha". Ségolène se mostró "herida" por el "tuit" que esta lanzó en favor del otro candidato socialista, Olivier Farloni, fiel seguidor de Hollande, y consideró su voluntad de mantenerse --pese a la regla de que el candidato de izquierda que quede en segunda posición en segunda vuelta debe retirarse-- como "traición intolerable". Royal perdió el escaño al que aspiraba y la presidencia de la Asamblea Nacional que le había prometido el presidente...
            A mediados de enero, cuando se hizo pública la relación de Hollande con la actriz Julie Gayet, y Valerie tuvo que ingresar en un hospital, algunos medios hicieron pública la visita de Ségoléne Royal para que actuase de intermediaria en la ruptura inevitable. Sin embargo, Ségolène desmintió rotundamente haberla visitado. Sea como fuere, esa ruptura presidencial con la mujer que les separó y enfrentó, es la que ha hecho posible la resurrección política con ese nuevo reencuentro con el presidente y padre de sus hijos de la mujer que estuvo llamada a ser presidenta de la República por su partido.

miércoles, 2 de abril de 2014

ENCUENTROS SIN PALABRAS


           La novia desconocida de un soldado en el frente..., un encuentro sin palabras. No se conocen, ni se ven, ni hablar pudieren; pero se hablan mediante la palabra escrita, la unión virtual del pensamiento que les vincula mediante la palabra. En todo encuentro nos comunicamos con el gesto, con la mirada, aun sin palabras. Reconocemos a alguien, ignoramos quién fuere, pero su mirada nos inquiere, la nuestra nos delata; quizá nos comunicamos mediante la palabra sin reconocer realmente su identidad; nos quedamos presos de su imagen, de su voz, pensativos de su nombre, en qué lugar, con qué motivo, dónde, cuándo le conocimos..., hasta que, por fin, unos días después, caemos en la cuenta: le reconocimos, dimos con su identidad... Le reconocimos, pero no le conocemos. "Yo a usted le conozco, pero no caigo ahora..." "No, querida: usted me reconoce de visu, pero no me conoce de alma y corazón..." Reconocemos, pero no nos conocemos; creemos conocer, pero tan solo reconocemos. ¡Ay de aquellos que conocieren tan solo con el reconocimiento! Serían médicos del alma más que del cuerpo. A este se le reconoce por la ciencia; al alma, por su espíritu. Nos vanagloriamos de conocer a multitud de personas que conviven en nuestro derredor y apenas las conocemos. "Yo a usted le conozco de algo..." ¡Quiá!: usted me reconoce, pero no me conoce..."
            El reconocimiento es un encuentro sin palabras; el conocimiento implica y ampara todo un mundo de palabras, de vivencias, el cognosco del ser. Cada persona es un mundo; cada conciencia, cada pensamiento, es un punto y aparte. No basta la convivencia; más necesaria es aún la espiritual para fusionar el encuentro sin palabras en el encuentro de la palabra; pues, sin palabras nacidas del corazón, ¿qué merito hubieren las nacidas de la boca, aun juradas, prometidas..., sin el encuentro de la palabra? Se jura y se promete con palabras; pero la palabra, no religada con la conciencia y con el compromiso de la palabra, es tan solo un encuentro sin palabras, una promesa al viento, destructor de las promesas incumplidas. Se llamaban compañeros y tan solo lo fueren de trabajo; se decían camaradas, pero tan solo les unieren objetivos distintos a los que proclamaren. Llamaba a la presunta amada mi amor cuando tan solo deseare el suyo, incapaz de entregarse por él... La palabra del político es un encuentro sin palabras, aunque la palabra se erija en un compromiso de palabras; la palabra incumplida; la promesa vacua, que te solicita un voto para obtener una regalía de palabras por incumplir. Usted me da su palabra escrita --su voto--, y yo le doy mi palabra; pero no hay compromiso de la palabra, porque es un encuentro sin palabras... En la sociedad de la información, nos comunicamos más que nunca; pero sin palabras, aun con palabras, porque nos falta el encuentro de la palabra, la mirada al espejo del alma, la palabra derramada en el encuentro no casual de la palabra; palabras al viento esparcidas en la parva sin palabras... de los sms, del washap..., todo un mundo de palabras sin el encuentro de la palabra..., la amiga deseando escuchar la palabra amada, reconocida, ansiada..., en una cita de palabras, la palabra nacida de su boca, de su alma, pensamiento, corazón, quizá..., en el ansiado encuentro de palabras.

martes, 1 de abril de 2014

EL HIJO DE UN ESPAÑOL PRESIDE EL GOBIERNO DE FRANCIA


           Si ayer fue la española de origen Ana, la francesa Anne Hidalgo, la que conquistó la Alcaldía de París, por la tarde otro español de origen, Manuel Valls, fue elegido por el presidente de la República, François Hollande, primer ministro de su nuevo gobierno. El presidente no ha querido esperar ni al definitivo recuento electoral para dar respuesta al cataclismo sufrido por el Partido Socialista francés en las elecciones del pasado domingo, en que perdió 151 ciudades, mientras que el centro derecha ganaba 152 y la extrema derecha lograba once, aunque conquistare París.
            Habría recordado a Manuel Valls, hasta ahora ministro del Interior del gobierno de Hollande, a raíz de su nombramiento como tal en mayo de 2012 (Véase: "Un vínculo cacereño en el Gobierno de Francia", en DEX de 30 de mayo de 2012) y evocar  enseguida a su padre, Xavier Valls, premio "Cáceres" de pintura 1979, a quien hube de entrevistar por vía postal, entonces sin fax ni correo electrónico (Véase El Periódico Extremadura de 15-1-1980).
            El entonces presidente de la Diputación en la primera legislatura democrática, el abogado cacereño Jaime Velázquez, había asumido la cultura como un aldabonazo para dar a conocer Cáceres en el resto de España y para que la ciudad acogiera, al propio tiempo, las nuevas corrientes de la pintura y escultura, para sacarla del ostracismo cultural en que viviere la larga noche del franquismo. Para ello, durante los cuatro años de legislatura alternó los premios "Cáceres" de pintura y escultura.
            Xavier Valls (Barcelona, 1923-2006) lograba el 20 de diciembre de 1979 el primero de aquellos premios de pintura con su obra "Naturaleza muerta", con el que consiguió el millón de pesetas con que estaba dotado. Cuando aquello ocurría, su hijo Manuel Valls tenía 17 años, e iba al liceo junto a su hermana Giovanna, de 16. Su padre tenía 58 años, y me confesaba: "Una ciudad (por Cáceres) que se toma en serio la pintura de hoy, es despierta y audaz". Valls padre quiso que sus hijos nacieran en Barcelona, la ciudad desde la que marchó a París becado, pero volvió a ella por el nacimiento de sus hijos, en vacaciones y para morir. La patria tira, aunque los hijos educados fuera de ella, asuman la de acogida como propia.
            Manuel Valls nació en Barcelona el 13 de agosto de 1962. Es licenciado en Historia por la Universidad de París I Tolbiac y habla, por sus orígenes familiares (padre español y madre suiza), francés, español, italiano y catalán. En 1982, con 24 años, fue elegido miembro del Consejo Regional de Isla de Francia. Alcalde de Evry en 2001, es diputado de la Asamblea Nacional desde junio de 2002. Del 93 al 97 fue encargado de comunicación del PS y relaciones con la prensa en el gabinete de Lionel Jospin, primer ministro entre 1997 y 2002. Un periódico español saludó su nombramiento como ministro del Interior con el siguiente titular: "Un español con mano dura dirigirá a los gendarmes franceses en el fin de ETA". Valls es conocido como un hombre duro, el más fuerte hasta ahora del gobierno de Hollande; el que se postula, y todos le reconocen, como su sucesor. Por de pronto, ya es su primer ministro. Otro español en París, el cuadro de su padre, "Naturaleza muerta", en Cáceres, premio "Cáceres" de pintura 1979...