jueves, 13 de febrero de 2020

LAS CONDICIONES DE TRABAJO EN EXTREMADURA DESDE LA PREHISTORIA HASTA NUESTROS DÍAS



Basado en la tesis doctoral "Condiciones de trabajo y salud en el sector de la construcción, ¿Cuestión de jerarquías? (2015), de Raúl Gómez Ferreira, [1] su autor, junto al historiador del arte José Antonio Ramos Rubio, han realizado con este trabajo un estudio de investigación de las distintas épocas históricas y lo que supuso en cada una de ellas las condiciones de trabajo y los monumentos constructivos más relevantes, al entender que la historia también delata la evolución que se ha ido generando en las condiciones de trabajo y cómo ha influido la sociedad en estas situaciones hasta llegar a lo que hoy en día conocemos como condiciones de trabajo en el mundo moderno. A lo largo de la historia, la construcción ha sido, para los autores, una necesidad vital para la subsistencia humana; pero el trabajo físico, la mano de obra obligada, no ha sido bien vista a lo largo de ella. Carente de cualquier protección, el trabajo era una forma de subsistencia que comprometía la salud de quienes no tenían más remedio que asumirlo. Por ello, los retos arquitectónicos que se van forjando con el paso de los siglos guardan una estrecha relación con las condiciones de trabajo que han de asumir los trabajadores, afirman en la Introducción de la obra.
 
            La falta de pruebas documentales, por el desconocimiento de la escritura (que no se produjo hasta el siglo IV a. C.), es el mayor escollo para abordar el tema en la Prehistoria; sin embargo, para llegar a un conocimiento aproximado de las condiciones de vida y la utilización de los primeros útiles por el hombre, se hallan los métodos de datación que permiten determinar la fecha de los restos y su utilización en el lugar en el que han sido hallados. El descubrimiento del fuego es uno de los más importantes de esta época, al permitir mejorar las condiciones de vida y las posibilidades de trabajo y supervivencia. Los primeros homínidos debieron buscar refugios en las cuevas naturales y pasar temporadas en las cavernas. Gradualmente fueron utilizando las pieles de los animales y las fijaban en un armazón de madera para construir cabañas, ninguna de las cuales era ejemplo de verdaderas viviendas permanentes y, mucho menos, de ejemplo de una perfecta arquitectura. En el Paleolítico Superior surge el Homo Sapiens, la única especie que aún sobrevive. A él se deben las pinturas que se conservan en una gran caverna, la más importante estación paleolítica de Extremadura: la cueva de Maltravieso, en Cáceres, descubierta en 1951 por Carlos Callejo. Este cueva es un gran contenedor de historia, ya que su uso por parte humana se prolonga desde hace más de 500.000 años hasta la Edad del Bronce. De este periodo destacamos las construcciones megalíticas (dólmenes, menhires, tholos...) y ciclópeas (talayots, navetas), donde la masa rocosa, en forma de roca, era la estructura de toda construcción. En Extremadura, las construcciones megalíticas se conservan en buenas condiciones, como los menhires de Gamonal en Badajoz o La Cardenchosa en Azuaga y los dólmenes en el núcleo Valencia de Alcántara-Sierra de San Pedro. Las condiciones de trabajo en la Prehistoria fueron muy deficitarias y contaron con cuantiosos riegos de magnitudes intolerables.
            La Edad Antigua es un periodo en el que se desarrollaron las primeras civilizaciones que conocieron la escritura. Durante esta época surgen importantes civilizaciones en todos los continentes, como el Antiguo Egipto, pasando por la India, China, Grecia y Roma. En España tenemos acueductos en magnífico estado de conservación, construidos alrededor del siglo I d. C., como el de Segovia o el de los Milagros de Mérida. Otras construcciones como el teatro para las representaciones, de las cuales destacan en Extremadura los de Mérida y Medellín, además de otros edificios, como el templo de Diana y el Circo de Mérida, o el Balneario de Alange. Las viviendas romanas fueron también el reflejo del rango y riqueza del que la habitaba. Con el hormigón, los romanos lograron grandes ventajas respecto al uso de la piedra, ya que evitaron el proceso de extracción, el labrado y su transporte… Las comunicaciones entre los asentamientos se realizaban a través de calzadas, la más importante era la Vía de la Plata, que recorría Extremadura. Los puentes están unidos a la construcción de las calzadas. En Extremadura destacan el puente sobre el Guadiana en Mérida, con una longitud de 729 metros. En los embalses para almacenar agua, los romanos agudizaron su ingenio y nos legaron en Extremadura ejemplos como los de Cornalvo y Proserpina, cuyas aguas entraban en Mérida por el acueducto de Los Milagros.
            Durante la Edad Media, las nuevas formas de construcción florecen con personalidad propia. Con el dominio visigodo en Extremadura, Mérida se convirtió en el principal centro político, religioso y artístico. Una de las más sobresalientes del arte visigodo en Extremadura es el templo de Santa María del Trampal, en Alcuéscar (Cáceres), obra del siglo VII. El esplendor visigodo en la Península se ensombreció en el siglo VII con la invasión musulmana del Califato Omeya. Además de la construcción, el imperio musulmán impulsó sus costumbres y evolución en los territorios conquistados, como la agricultura, con la práctica del regadío y la construcción de norias y acequias. Su estilo arquitectónico se concibió tomando la base de modelos romanos, egipcios, persas, sasánidas y bizantinos, además de la influencia que les proporcionaban el estilo de los pueblos conquistados. El legado más preciado de esta civilización es la Mezquita de Córdoba. Esta civilización alcanza su cima con la Alhambra de Granada. Los árabes fueron expertos en la construcción de aljibes: Cáceres guarda uno de los aljibes más grandes y mejor conservados de la Península, que se encuentra bajo el Palacio de las Veletas (Museo Provincial de Cáceres), obra del siglo XI y que formaba parte de la alcazaba almohade. Badajoz se convirtió en el siglo XI (año 1009) en un importante reino taifa, tras la caída de los omeyas andaluces y la Batallyws árabe pacense fue el enclave por excelencia con la dinastía aftasí. Fortalezas musulmanas edificadas en puntos estratégicos hay repartidas por toda la región extremeña, además de la emeritense, erigida por Abderramán II en el año 835. Los árabes construyeron numerosas fortificaciones, torres vigías y atalayas, para defenderse y vigilar los posibles ataques de las tropas cristianas: Montánchez, Santa Cruz de la Sierra, Cáceres, Trujillo, Alcántara, Azuaga, Usagre, Calera de León o Romangordo. La civilización del occidente medieval alcanzó su momento de equilibrio y máximo desarrollo en el siglo XIII. Durante la Edad Media proliferaron los castillos feudales, que no solo cumplían funciones castrenses, sino de residencia de los reyes y la nobleza. Aunque las catedrales fueron las grandes construcciones de la época, también se levantaron otras grandes obras civiles, debido a la anhelada necesidad de edificar en grandes espacios. Al igual que ocurrió durante el Románico, "los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales debieron ser considerables", tanto por el volumen de material utilizado como por las dimensiones y alturas de las obras.
            El movimiento más importante que tuvo lugar en la Edad Moderna (desde el siglo XV hasta la Revolución Francesa, en el siglo XVIII) en Europa Occidental fue el Renacimiento, aplicado a las artes plásticas por Giorgio Vasari y extendido a las manifestaciones culturales que florecieron en Italia en 1860 por el suizo Jakob Burckhardt hacia 1860. Los orígenes del Renacimiento en el sector de la construcción se remontan a la Italia del siglo XV. Los arquitectos comienzan a crear nuevos espacios en las viviendas burguesas y las pertenecientes a la nobleza. La basílica de San Pedro será el edificio que marque la pauta durante todo el siglo. En este periodo se produce, además, la división de las especialidades de la arquitectura o ingeniería, el ingeniero militar y el civil. Los puentes españoles de la segunda mitad del siglo XVI presentan cierto arcaísmo en el diseño de los tajamares y espolones. Ejemplos de este tipo de puentes se pueden encontrar en los de Almaraz, paso obligado del río Tajo del Camino Real de Extremadura. En el siglo XVI se inicia el proceso de unidad de la actual España y se elaboran nuevas normas encaminadas al control y gestión de las condiciones de trabajo en la época, como la prohibición de trabajar en domingo, la fijación de horarios de trabajo y el establecimiento del salario por el Concejo, según las Ordenanzas Reales de Castilla. En Extremadura, las corrientes renacentistas llegaron tardíamente, a mediados del XVI, cuando se imponga el Renacimiento en catedrales e iglesias. La medieval catedral de Coria recibió importantes renovaciones.
            Edad Contemporánea.- Los nuevos materiales, como el hormigón, el hierro y el cristal, comenzaron a definirse en la ejecución de las cubiertas de los edificios para convivir con los materiales clásicos, como el ladrillo, la piedra y la teja. Hasta la Ley Dato (Ley de Accidentes de Trabajo de 1900) no se tiene un registro documental de siniestralidad laboral  en España. En 1873 se consolida el movimiento obrero y se crean las primeras sociedades obreras. La Iglesia fue consciente de las dificultades del trabajo y elevó su voz en defensa del trabajo y de la dignidad del hombre, con la encíclica de León XIII Rerum novarum sobre la situación de los obreros. Con los progresivos avances tecnológicos y la evolución de los materiales, las construcciones no solo crecían en altura sino, también, en volúmenes y luces, entre otros soportes. Antes de 1900, el índice de siniestralidad laboral que se venía padeciendo en España en el sector de la construcción y en la industria en general, motivó al ministro de la Gobernación, Eduardo Dato, a presentar un proyecto de ley sobre los accidentes de trabajo, considerada como la primera ley de seguridad social en España, que supuso importantes avances en las condiciones laborales y la reducción de la siniestralidad laboral. En 1902 se establece un horario laboral de 11 horas diarias, o 66 a la semana para las mujeres y los niños en los establecimientos industriales y mercantiles. El 3 de marzo de 1904 se establece la Ley del descanso dominical. En 1906 se presenta el Reglamento del Servicio de la Inspección de Trabajo. En 1908 se crea el Instituto Nacional de Previsión, surgido para estimular y favorecer las pensiones de retiro. A partir de entonces comienza la Seguridad Social moderna en España. En 1910 se crea el Ministerio de Trabajo del que dependerá todo lo relacionado con el mundo del trabajo. En el ámbito internacional hay que destacar la creación de la Organización Internacional del Trabajo, destinada a promocionar la justicia social y los derechos humanos y laborales reconocidos a nivel internacional. La promulgación de la Ley de Casas Baratas de 1911, dirigida a la clase obrera y media-baja, no sería suficiente para atender el enorme número de personas desfavorecidas. En la segunda década del siglo XX comienza a reconocerse el importante papel del transporte por carreteras y caminos, coincidiendo con la crisis del sector ferroviario. A pesar de los importantes avances legales de los primeros años del siglo XX, los años de entreguerras no dieron los frutos deseados: la Inspección de Trabajo aún no disponía de los medios necesarios para cumplir sus objetivos. La siniestralidad laboral seguía al alza, motivando movilizaciones sociales y organizaciones sindicales para la defensa y protección de la salud en el trabajo. A pesar de que la guerra trajo consigo miseria, destrucción, y la interrupción de la evolución constructiva, los sistemas prefabricados se abrieron camino, proporcionando el estímulo adicional para sustituir la enorme cantidad de edificios destruidos. A partir de los años 60, los avances en el transporte, en las infraestructuras, en la industria, en los elementos prefabricados y en la tecnología en general acabarían siendo un referente de modernidad de la época. Los trabajadores asumieron con sus habilidades personales la reconstrucción del país, aunque esto supusiera un incremento de los accidentes de trabajo. Las altas cifras de siniestralidad trajeron consigo una respuesta legislativa de carácter técnico. En España fue importante la creación del Instituto Nacional de Colonización en 1939, dependiente del Ministerio de Agricultura. Su creación estuvo motivada por la necesidad de efectuar una reforma tanto social como económica de la tierra tras la devastación de la guerra. El objetivo principal del mismo era efectuar la necesaria transformación del espacio productivo mediante la reorganización y reactivación del sector agrícola y el incremento de la producción con vistas a los planes autárquicos de la época. La Ley de Bases de la Reforma Agraria iniciada durante la II República, en 1932, fracasó por la lentitud de los trámites, la resistencia de los latifundistas, el bajo presupuesto para tantos cambios, la división entre los republicanos (partidarios de que las tierras se explotaran individualmente) y los socialistas (defensores de la colectivización); pero el Bienio Radical Cedista-Conservador de 1933 supuso la supresión a través de la Ley de Contrarreforma Agraria empezado durante la ilusión  el Bienio Reformista. Tras la Guerra Civil comenzaron una serie de reformas  en zonas devastadas, creándose una Junta Nacional de Reconstrucción.
----------------------------------------------------------------------------------                                                    



[1] Vid.:  Gómez Ferreira, Raúl y Ramos Rubio, José Antonio: Evolución histórico-artística de la construcción y de las condiciones de trabajo desde la Prehistoria hasta nuestros días y su proyección en Extremadura, Tau Editores, Cáceres, 2019. Prólogo de Feliciano Correa Gamero, académico de número de la Real Academia de Extremadura y correspondiente de la Real de la Historia, 304 págs.

jueves, 30 de enero de 2020

CALIXTO PAYÁN Y VARGAS, FUNDADOR DE UN COLEGIO DE HUÉRFANOS EN PLASENCIA



        Calixto Payan y Vargas (Badajoz, 14/10/1779; Plasencia, 31/12/1864),  segundo marqués de la Constancia y fundador en la ciudad de un colegio de huérfanos para niños, siguiendo el ejemplo del Marqués de Mirabel, que había fundado otro para niñas llamado "San José", era hijo de Felipe Payan Rubio (Torrecilla de Gamero, Logroño) y de María de la Candelaria de Vargas y Laguna, de familia placentina, aunque nacida en Badajoz, quienes tuvieron otros seis hijos: María Teresa, Dolores, Francisca de Paula, Agustina, José y Antonio María de la Concepción.
            A los 16 años, Calixto Payan ingresó en el Ejército como cadete en el Regimiento de Caballería de Carabineros de la reina María Luisa. En 1796 es nombrado portaestandarte; en 1797 participa en la batalla del Cabo de San Vicente contra los ingleses. El 14 de agosto de 1800 asciende a alférez. El 20 de mayo de 1801 participó en la Guerra de las Naranjas contra Portugal, en la que se ganaron las plazas de Olivenza y Arroches. El 18 de marzo de 1808 es nombrado teniente de la II Compañía del Regimiento de Caballería de Húsares de María Luisa. El 2 de junio de 1808 asciende a capitán. El 16 de septiembre del mismo año, cuando tenía 29 años, es nombrado teniente coronel de Caballería del II Regimiento de Húsares de Extremadura. En marzo de 1809 derrotó a un escuadrón francés del X Regimiento de Cazadores en Miajadas. El 27 de marzo de 1809 se enfrentó a los franceses en Medellín, batalla perdida por los españoles. El 28 de julio de 1809 participó en la batalla de Talavera de la Reina, en la cual, tras varios enfrentamientos, la victoria fue de las tropas españolas. El 8 de agosto de 1809 participó en la defensa del Puente del Arzobispo. En 1811 llega a Badajoz y participa en la defensa de la plaza. Cae enfermo y, cuando se hallaba en el hospital, tiene lugar la rendición de Badajoz a los franceses el 10 de marzo de 1812. Fue hecho prisionero hasta el 4 de mayo del mismo año, en que se pasa al contingente español acantonado en Valencia de Alcántara. El teniente coronel pide al marqués de Monsalud que se realizase un expediente de depuración a su favor, en el que se certificara que había sido un buen patriota, que le fue entregado el 20 de marzo de 1814. No obstante, tuvo que pasar otro en 1824, que le fue entregado el 7 de octubre de 1826. Su retirada del Ejército se produce a los 38 años por problemas de salud.
            Al retirarse del servicio activo se marcha a Madrid, donde reside hasta 1830, año en el que vuelve a Plasencia. Durante su estancia en Madrid vive de la mísera pensión de militar retirado y de la que le pasó su tío Antonio Vargas y Laguna, embajador de España ante la Santa Sede, marqués de la Constancia por su fidelidad al rey Fernando VII. Durante su estancia en Madrid conoce a Soledad Peroni Ortega, que será su ama de llaves y, durante sus últimos días, su esposa. Fallecida el 9 de marzo de 1864, nueve meses antes que su marido, estuvo casada dos veces antes de conocer al marqués.
            Ya en Plasencia, don Calixto hereda el título de marqués de la Constancia a la muerte de su tío, así como sus bienes. El 15 de octubre de 1836 hace testamento, dejando herederas a sus hermanas y a su mujer. Al fallecer sus hermanas antes que él, modifica el testamento con un codicilio, que no pudo firmar, y ordena que se cree una fundación igual que la del Marqués de Mirabel, la suya para niños huérfanos. Su fallecimiento, a los 85 años, se produjo el 31 de diciembre de 1864 a consecuencia de una apoplejía sanguínea.
            El colegio se fundó en la casa del marqués de la Constancia, en la calle del Rey. Abrió sus puertas el 1 de octubre de 1869 con veinte alumnos. El capital de la Fundación estaba formado por los bienes que constituían los mayorazgos y vínculos de la Casa de los Vargas y los que legó la esposa del marqués. En 1870, las rentas de la Fundación eran de 612.464 pesetas con 19 céntimos. En 1943 se hicieron cargo de la labor docente los Hermanos Maristas, con 37 niños huérfanos.
-----------------------------------------------------------------------

Bibliografía consultada: Blog La Voz de Mayorga; Párraga Sánchez, Alfonso, en su blog: Una ciudad, una historia, Plasencia. Don Calixto Payan y Vargas. (Parte I). Prieto Aguilar, Dionisio: Tres coronas en la historia de Plasencia. el marqués de la Constancia, fundador del colegio de huérfanos de La Constancia, en el blog Coloquios Históricos de Extremadura, septiembre de 1978.


 

sábado, 25 de enero de 2020

FRANCISCO MUÑOZ RAMÍREZ, EXCONSEJERO DE CULTURA DE LA JUNTA DE EXTREMADURA



Francisco Muñoz Ramírez (Mérida, 05/04/1953) es un político del PSOE de Extremadura que hizo de la cultura una pasión política durante sus doce años como consejero de Cultura de la Junta de Extremadura (15/11/1995-02/07/2007), con Ibarra al frente de la Presidencia y como director del Área de Cultura de la Diputación de Badajoz, de la que fue director desde 1992 hasta su jubilación en octubre de 2018.
 
            Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, sus raíces familiares las tiene en Zarza Capilla (Badajoz), aunque desde los 10 años vive en Badajoz, en la que también participó en política como concejal. Aficionado a la lectura, al teatro, al ciclismo y al cine, Paco Muñoz, como es conocido popularmente, es padre de dos hijos (Guillermo y Bruno).
            En 1985 ingresó como funcionario de carrera en el área de Cultura de la Diputación Provincial de Badajoz, de la que fue director desde 1992, año en el que fue nombrado delegado de la Diputación para coordinar las actividades culturales del Pabellón de Extremadura en la Exposición Universal de Sevilla del citado año. Fue director del Consorcio López de Ayala-Badajoz 2000 desde 1994; consejero de Cultura y Patrimonio desde 1995 hasta 1999 y consejero de Cultura desde esa fecha  hasta 2007. Fue vocal del Consejo de Patrimonio Nacional desde mayo de 2004 y secretario general del PSOE de Badajoz desde octubre de 2004. [1]
            En las elecciones municipales de 1995 fue elegido concejal por el PSOE, cargo que abandonó al ser requerido por Ibarra para ocupar la Consejería de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura. En 2007 fue elegido candidato a la alcaldía de Badajoz. Fue miembro del Comité federal del PSOE y secretario general del partido en Badajoz entre 2004 y 2008, además de portavoz de 2007 a 2008.
            Tras ser elegido candidato socialista a la Alcaldía de Badajoz en 2006, afirmaba que su gran iniciativa para la ciudad pasaría por incrementar la calidad ambiental y atender a los emprendedores, "que no tienen un interlocutor en el ayuntamiento". [2]
            En su bitácora personal escribía sobre las necesidades y prioridades que le habían planteado los ciudadanos y que llevó a su programa electoral en cinco puntos: modelo de desarrollo, calidad ambiental, urbanismo transparente, participación ciudadana efectiva y lucha contra las desigualdades. [3] Al final, aquel cambio no pudo ser: el PSOE logró 11 diputados por 15 del PP. [4]
            Vinculado desde joven al mundo de la cultura, ejerció la crítica teatral en publicaciones especializadas y en diarios. Durante sus años como consejero puso en marcha el Palacio de Congresos "Manuel Rojas" de Badajoz, la Biblioteca Regional de Extremadura, los consorcios Gran Teatro de Cáceres y López de Ayala de Badajoz, el Palacio de Exposiciones y Congresos de Mérida, la Orquesta de Extremadura y la Orquesta Joven de Extremadura, el Museo Extremeño-Iberoamericano de Arte Contemporáneo de Badajoz, el Museo Vostell-Malpartida y la Red de Teatros de Extremadura, además de la Academia Europea de Yuste, la recuperación de la Vía de la Plata a su paso por Extremadura o la campaña "Ningún pueblo sin biblioteca". En diciembre de 2000 lanzaba desde el monasterio de Yuste un órdago al Ministerio de Cultura para dialogar sobre la cesión a la Junta del monasterio en el que pasó sus últimos años de vida el Emperador Carlos V, perteneciente aún al Patrimonio Nacional. Muñoz Ramírez defendía entonces que Yuste es un referente patrimonial e histórico para todos los extremeños, que podría estar gestionado de una manera más eficaz desde Extremadura. Por ello, reivindicaba su gestión desde la Comunidad. [5]
            En una entrevista concedida a un periódico regional con motivo de su jubilación, recordaba su estancia en Madrid, donde compaginó su labor docente con la teatral en la Compañía Guirigay hasta que se vino a Badajoz. "Hacíamos de todo: de técnico, de productor. Hicimos `Los títeres de cachiporra´, de Lorca, y `La viuda valenciana´, de Lope. Luego enseñé en un colegio en San Blas y en el 84 surgió la posibilidad de venirme a la Diputación." Sobre sus años al frente de la Consejería de Cultura, afirmaba: "Fui feliz personal y políticamente. Tuve ocasión de hacer muchas cosas relevantes para la región, como las primeras leyes que llegaron a la Asamblea: la Ley de Bibliotecas en el 96; la de Patrimonio Histórico y Cultural en el 99; la creación del Instituto de la Mujer y de Juventud; la de Archivos; el Proyecto Alba Plata, que consiguió 3.600 millones de pesetas, algo inusual, o la creación del área de rehabilitación integral de los conjuntos históricos... Lo más importante en estos años, en Extremadura, es sin duda la pérdida de complejos; la autoestima de muchos extremeños conscientes de un pasado y de hechos históricos y de una región con mucha riqueza y muchas posibilidades. Creo que eso es lo principal." [6]
            Tras su jubilación, políticos, amigos, familia y diferentes personas del mundo del arte, la cultura y otras profesiones le rindieron un homenaje en el Teatro López de Ayala, bajo el título "Encuentro con Paco Muñoz". Rodríguez Ibarra, de quien fuere consejero de Cultura durante doce años, manifestó, dirigiéndose a su hijos: "Cuando os digan y os hablen del Palacio Manuel Rojas, de la Biblioteca Regional de Extremadura, del Consorcio López de Ayala, del Palacio de Congresos de Mérida, de la Orquesta y del Coro de Extremadura, del MEIAC, de la remodelación del Museo Vostell de Malpartida, de la Red de Teatros, de la Academia Europea de Yuste, de la recuperación de la Vía de la Plata y de la campaña de un pueblo sin biblioteca, podéis decir eso lo hizo mi padre, como parte de las cosas que logró." Por su parte, el presidente de la Junta de Extremadura, Fernández Vara, destacó su capacidad para "pensar en grande" y recordó la creación de la figura del gestor cultural por parte del homenajeado, encargado de llenar de contenido y de vida las casas de cultura de los pueblos. [7]
------------------------------------------------------------------------

[1] Vid.: Consejería de Cultura. El consejero, en  http://www,juntaex/consejerías/clt/sgt/asg01,htm.
 
[2] Vid.: Romero, Rocío: "Hay una corriente que nos empuja y el cambio es necesario", en Diario Hoy, de 16/19/2006.
 
[3] Vid.: Bitácora de Francisco Muñoz: Construyendo futuro con todos, de 10/11/2006.
 
[4] Vid: El País: elecciones municipales. Resultados en Badajoz capital.
 
[5] Vid.: Pinero, Félix: Retratos de personajes extremeños,  Edit. Círculo Rojo, febrero de 2014, págs. 157-158.
 
[6] Vid.: León Rejas, Fernando: Francisco Muñoz: Lo importante de estos años es la pérdida de complejos", en El Periódico Extremadura, de 17/10/2018.
 
[7] Vid.:  El mundo de la política, la cultura y el teatro extremeño rinden homenaje al exconsejero Paco Muñoz, en 20minutos, recogido de Europa Press, de 18/10/2018.