sábado, 30 de diciembre de 2023

TRES MINISTROS DE FRANCO, HIJOS ADOPTIVOS DE MÉRIDA


  Tres ministros del sexto gobierno (18/07/1951--16/11/1956) del Generalísimo Franco en 1952 (los ministros de Obras Públicas, Fernando Suárez de Tangil; de Industria, Joaquín Planell Riera; y de Agricultura, Rafael Cavestany de Anduaga), fueron nombrados hijos adoptivos de Mérida en la sesión extraordinaria del Pleno Municipal celebrada el 20 de abril de 1952, presidida por el alcalde, Eduardo Zancada Alarcón.

    El objeto de la sesión fue el informe del alcalde sobre la visita de los ministros de Obras Públicas, Agricultura e Industria a la ciudad el 5 de mayo, el programa de la visita y los actos organizados en su honor, con la finalidad de que por el Ayuntamiento se adoptaran los oportunos acuerdos.

    Según el programa leído por el alcalde, los ministros y sus séquitos llegarían a Mérida en la noche del 5 de mayo, para cenar y descansar en el parador de turismo y visitar por la mañana el nuevo puente sobre el Guadiana y salir por la estación en dirección a Zafra.

    El alcalde realizó después un breve y compendioso bosquejo de los antecedentes del plan de transformación en regadío de las Vegas del Guadiana, en el que destaca “el extraordinario cariño con que lo ha patrocinado Su Excelencia el Jefe del Estado, culminando con la promulgación de la Ley de 7 de abril actual, que aprueba el plan de obras, colonización, industrialización y electrificación de la provincia de Badajoz, y de cuya puesta en marcha están encargados los tres ministros que nos van a honrar con su visita, los cuales con toda celeridad y secundando con extraordinario interés los deseos de Su Excelencia el Caudillo, dan comienzo con esta visita a la ejecución del plan aprobado”.

    Sigue diciendo el acta plenaria que, “en consecuencia, por tratarse de la obra de más importancia que a través de los tiempos se realiza en Badajoz y correspondiendo a las muestras de afecto y simpatías tanto por S. E. como por los señores ministros en favor de nuestra provincia, y por tanto de nuestra ciudad, propongo se tomen los acuerdos oportunos para demostrar que el pueblo de Mérida, representado por su Excmo. Ayuntamiento, se halla incondicionalmente ligado a la generosa política de S. E. el Caudillo y expresando de manera patente el agradecimiento general por el cariño que a nuestros gobernantes ha merecido la provincia de Badajoz, previa amplia deliberación, en la que se exponen sugerencias y propuestas diversas, por aclamación, se acuerda:

    Nombrar hijos adoptivos de esta ciudad al Excmo. Sr. D. Fernando Suárez de Tangil, ministro de Obras Públicas; al Excmo. Sr. Don Rafael Cavestany de Anduaga, ministro de Agricultura; y al Excmo. Sr. Don Joaquín Planell Riera, ministro de Industria.”

    El pleno facultó seguidamente al alcalde para organizar los actos durante la visita y dar cumplimiento a los acuerdos adoptados.

  

 Fernando Suárez de Tangil, ministro de Obras Públicas (Madrid, 03/08/1886; íbidem, 06/08/1964) se doctoró en Derecho en 1909 e ingresó por oposición en el Cuerpo Técnico de Letrados del Ministerio de Gracia y Justicia en 1910 y en el Cuerpo de Letrados del Consejo de Estado en 1913. Fue alcalde de Madrid entre el 13 de septiembre de 1924 y el 11 de abril de 1927 y ministro de Obras Públicas del 18 de julio de 1951 al 25 de febrero de 1957. Fue diputado en Cortes por Madrid y Palencia entre 1920-1921 y 1933-1939; y procurador en Cortes de 1949 a 1964. Falleció en Madrid el 6 de septiembre de 1964, a los 76 años. Fue hijo adoptivo de Cáceres en 1954 y de Úbeda en 1958.

    

Rafael Cavestany de Anduaga (Madrid, 27/10/1902; íbidem, 17/07/1958), ingeniero agrónomo, de ideología falangista, fue ministro de Agricultura del 18 de julio de 1951 al 26 de febrero de 1957. Fue procurador en Cortes entre 1943-1946, 1949-1951 y 1957-1958. Durante la II República fue agregado agrónomo en la Embajada de España en París. A su iniciativa se debe la aprobación de 7 de abril de 1952 sobre el Plan de obras, colonización, industrialización y electrificación de la provincia de Badajoz, con un plazo inicial de catorce años (1952-1965), modificado en 1963 y en 1971, extendiéndolo hasta 1975. Fue el autor de la concentración parcelaria para acabar con el minifundio, la ley de fincas manifiestamente mejorables de 1963 y promotor del Servicio de Extensión Agraria en 1955. Falleció en Madrid el 17 de julio de 1958, a los 55 años.

  

 Joaquín Planell Riera (Vitoria, 22/11/1891; Madrid, 03/07/1969) fue un militar y político que desempeñó la agregaduría militar de la Embajada española en EE UU entre 1930 y 1934. Participó en las campañas de Marruecos, donde recibió la Cruz Laureada de San Fernando por su defensa del peñón de Alhucemas. Fue procurador en Cortes durante varias legislaturas y ministro de Industria entre 1951 y 1962. Tras su cese fue nombrado director del Banco de Crédito Industrial. Falleció en Madrid el 3 de julio de 1969, a los 78 años.

    La entrega de los títulos de hijos adoptivos de la ciudad tuvo lugar en Madrid el día 27 de mayo de 1953, en un acto celebrado en el despacho del ministro de Obras Públicas, al que asistieron los ministros de Industria y Agricultura. En el acto estuvieron presentes el alcalde, Eduardo Zancada; el segundo teniente de alcalde, Ángel Pacheco; y los concejales Manuel González Martín Romo, Narciso Fernández, Vicente Ruiz y Román García de Vinuesa, según se recoge en el acta de la sesión extraordinaria del Pleno Municipal de 18 de mayo de 1953.


miércoles, 27 de diciembre de 2023

POLARIZACIÓN, PALABRA DEL AÑO 2023



 La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Real Academia Española y la Agencia EFE, ha escogido polarización como su palabra del año 2023, según han dado a conocer esta mañana.

    El término polarización se ha impuesto al resto de las candidatas debido a su gran presencia en los medios de comunicación y a la evolución de significado que ha experimentado. En los últimos años se ha extendido el uso de esta voz, que está recogida desde 1884 en el diccionario académico, para aludir a situaciones en las que hay dos opiniones o actividades muy definidas y distanciadas (en referencia a los polos), en ocasiones con las ideas implícitas de crispación y confrontación, según explica Fundéu.

  Es habitual encontrar en los medios ejemplos que aluden a diversas formas de polarización, a nivel mundial: la polarización de la sociedad, de la política, de la opinión pública, de las posturas en las redes sociales, etc. Y es que tanto el verbo polarizar como su correspondiente sustantivo polarización, se utilizan con frecuencia para expresar la idea de división en dos bloques, posiciones u opiniones enfrentadas. 

   Según el Diccionario de la lengua española, polarizar es, entre otras cosas, ‘orientar en dos direcciones contrapuestas’, y en el Diccionario esencial se ofrece el siguiente ejemplo: La guerra polarizó la sociedad.

   Además de su interés lingüístico, el otro motivo para la elección de este término ha sido para Fundéu su elevada presencia en los medios de comunicación durante los últimos meses. Aplicada a la política y al ámbito ideológico, al mundo deportivo, al debate en las plataformas digitales y, en general, a cualquier escenario en el que sea habitual el desacuerdo, la voz polarización se ha extendido a lo largo de 2023.

La palabra en el diccionario

Esta palabra aparece recogida en el diccionario académico desde la edición de 1884 con la misma definición que tiene actualmente: ‘acción y efecto de polarizar o polarizarse’. No obstante, hace más de un siglo, polarización incluía la marca física, que indicaba que era un término restringido al lenguaje de esta ciencia, en relación con los polos.

En 1985, se incorporó un añadido a esa definición, que no se conserva en la edición actual, y que iba dando pistas sobre cómo este término comenzaba a extenderse más allá de la física: «En lenguaje de la economía, proceso por el cual en unas determinadas zonas de un territorio se concentran la mayoría de las industrias». Para la edición del año 2001, polarizar —y, en consecuencia, polarización— se había extendido al lenguaje general tras adquirir el sentido de ‘orientar en dos direcciones contrapuestas’, ya empleado en ámbitos muy diversos, explica Fundéu.

Las otras palabras del año

   Las otras once palabras barajadas por la Fundación para el Español Urgente y la RAE han sido las siguientes:

    Amnistía.-La palabra amnistía ha estado presente este año en el debate público de varios países (Reino Unido, España…) y, consecuentemente, ha aparecido en los medios de comunicación. Según el Diccionario de la lengua española, se trata del ‘perdón de cierto tipo de delitos, que extingue la responsabilidad de sus autores’.

    Ecosilencio.-Formada a partir del prefijo eco-, esta palabra es una alternativa adecuada al extranjerismo greenhushing, que se ha extendido para referirse al ocultamiento de información sobre el cuidado del medioambiente. En cuanto a su escritura, no resulta apropiado insertar un guion o un espacio entre el prefijo y la palabra silencio, por lo que la grafía recomendable es ecosilencio, todo junto.

    Euríbor.-La subida de los tipos de interés en todo el mundo para tratar de controlar la inflación ha centrado la atención de la información económica este 2023. Esto se ha traducido en un encarecimiento generalizado de las hipotecas; el repunte del euríbor (acrónimo formado a partir de euro interbank offered rate, es decir, tipo europeo de oferta interbancaria) ha sido uno de los temas de conversación más repetidos en España. La Fundación recuerda que esta voz se escribe con minúscula por tratarse de un acrónimo asentado como sustantivo común. Igualmente, lo apropiado es escribirla con tilde en la i como palabra llana terminada en consonante distinta de n o s.

    FANI.-Los ovnis (acrónimo de objeto volador/volante no identificado) han dado paso a los FANI (acrónimo de fenómeno anómalo no identificado). Mientras que la voz ovni se ha lexicalizado y puede escribirse enteramente en minúsculas, como un sustantivo común, es preferible escribir FANI como sigla, con mayúsculas.

    Fediverso.-Las redes sociales son una parte esencial en el día a día de muchos hablantes y aparecen constantemente en los medios desde hace años. La palabra fediverso, que procede del inglés fediverse, es un acrónimo válido en español en el que se han combinado los términos federación, diverso y universo. Este término se refiere a redes sociales que se han federado para que el usuario pueda utilizarlas como una sola red.

    Fentanilo.-La crisis que ha desatado este fármaco en diversos países, especialmente Estados Unidos, ha multiplicado la aparición de la palabra fentanilo en las noticias. Desde un punto de vista lingüístico, lo apropiado, dado que se trata del nombre común de una sustancia y no de una marca, es escribirlo con minúscula.

    Guerra.-La palabra guerra ha sido una constante en las informaciones a lo largo de todos los meses del año. Los conflictos armados que se suceden en diversos lugares del mundo y han protagonizado las noticias en 2023 hacen que esta palabra esté entre las seleccionadas. Pero también por sus otros usos: guerra de precios, guerra ideológica, guerra de fichajes

   Humanitario.-Las catástrofes naturales, los conflictos bélicos o la inmigración han hecho que la voz humanitario haya adquirido especial relevancia durante 2023. Aparece en combinación con una gran variedad de términos: ayuda humanitaria, tregua humanitaria, corredor humanitario…

    Macroincendio.-Hawái, Canadá, Grecia o la isla española de Tenerife son algunos de los lugares que han sido golpeados por las llamas este año. La voz macroincendio, formada con el prefijo macro-, que significa ‘grande’, se escribe en una sola palabra, y no es recomendable añadirle un guion o insertar un espacio.

    Seísmo.-Los terremotos de Siria, Turquía y Marruecos, y sus graves consecuencias humanitarias, han llenado las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo durante semanas. Para referirse a estos fenómenos, son igualmente válidas las voces sismo y seísmo, aunque no se emplean con la misma frecuencia en todos los países; mientras que sismo es la más frecuente en el ámbito hispanohablante, en España se prefiere seísmo.

    Ultrafalso.-La inteligencia artificial sigue avanzando y está muy presente en el debate y las conversaciones de los hablantes. El término ultrafalso (alternativa al extranjerismo deepfake) alude a los sistemas informáticos que, con técnicas de inteligencia artificial, crean vídeos, fotografías o audios manipulados muy realistas que pueden conseguir engañar a la audiencia. Es habitual que este sustantivo se aplique también a los propios archivos.

Esta es la undécima ocasión en la que la Fundación escoge su palabra del año. Las anteriores ganadoras fueron escrache (2013), selfi (2014), refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017), microplástico (2018), los emojis (2019), confinamiento (2020), vacuna (2021) e inteligencia artificial (2022).

Palabras del año en otros diccionarios

Auténtico es la palabra del año, impulsada por el auge de la Inteligencia Artificial (IA) para el diccionario anglosajón Merriam Wester. Este año, según el Diccionario en línea, se ha producido un auténtico volumen de búsquedas de la palabra gracias a historias y conversaciones sobre IA, cultura de celebridades y redes sociales.

El Diccionario de Cambridge  ha seleccionado la palabra alucinar (“hallucinate” en inglés) como palabra del año. Aunque la definición original del término está en sentir algo que en realidad no existe, este año se ha hecho común su uso en el ámbito informático.

 La palabra del año en inglés, según el Diccionario de Oxford, ha sido rizz. Derivada de la palabra carisma (en español es carisma) se refiere a la capacidad de una persona para atraer a una pareja romántica a través del estilo, encanto o atractivo.


lunes, 25 de diciembre de 2023

JUNTO A LA CONSTITUCIÓN, ESPAÑA SEGUIRÁ ADELANTE


El Rey durante su discurso de Nochebuena
Foto Casa Real

    
En tiempos de zozobra e inquietud, de inseguridad y de las dificultades económicas y sociales que afectan a los españoles, el Rey de España, S. M. Felipe VI, ha centrado su tradicional discurso de Nochebuena en la Constitución y España.

    El monarca ha puesto de relieve los 45 años cumplidos por la Constitución, “el mayor éxito político de nuestra historia”, gracias a la cual España consiguió construir y consolidar  una democracia plena, abierta e integradora, un Estado Social y Democrático de Derecho,, que ha asegurado nuestra convivencia y que nos ha permitido superar diversas y graves crisis en los últimos años; pero, junto a esa evidente realidad, ha apelado a evitar que el germen de la discordia se instale entre los españoles, “un deber moral que tenemos todos, porque no nos lo podemos permitir”.

    Además de asegurar nuestro modelo de vida, nuestra forma de vivir y entenderla, y los hechos diarios que ampara, garantiza y protege (acceso a la vivienda, formar una familia, contar con ayuda social o disponer de un retiro digno, recibir una educación, tener un empleo o protegerse de la enfermedad) la Constitución subsume esa otra dimensión en la que a menudo no se repara y que es importante.

    Por ello, el Rey reivindica la Constitución como valor democrático de presente y de futuro y como instrumento y garantía imprescindible para que la vida de los españoles pueda seguir discurriendo con confianza, con estabilidad y certidumbre. Al tiempo, advierte que para que la Constitución desarrolle plenamente su cometido, se requiere el respeto y conservar su identidad, lo que la define, lo que significa su razón de ser como pacto colectivo de todos y entre todos para un propósito compartido. Y también es necesario preservar su identidad como lugar de reconocimiento mutuo, de aceptación y encuentro aprobado por todos los españoles, como legítimos titulares de la soberanía nacional, porque, “sin Constitución no hay democracia ni convivencia posibles; no hay libertades, sino imposición, no hay ley, sino arbitrariedad. Fuera de la Constitución no hay una España en paz y libertad. Y junto a la Constitución, España.”

    No ha podido ser más claro el monarca en tiempos en los que algunos ponen en solfa la propia Carta Magna y ha señalado que la unidad será clave para afrontar con éxito los serios y retos de futuro a los que la nación se enfrenta.  Tras recordar que España ha tenido períodos de tragedia, silencio, aislamiento y dolor, superados con la elección de su fortaleza y con el orgullo de los pueblos que son y quieren serlo,  ha apelado a tomar conciencia del gran país que tenemos, para sentirlo más y cuidarlo entre todos, al objeto de garantizar a las jóvenes generaciones el legado de una España unida, cohesionada , con voluntad de entendimiento, y sólida en sus convicciones democráticas, civiles y morales… “España –ha sostenido- seguirá adelante, conscientes de nuestra realidad histórica  y de nuestra verdad como nación.”

    Junto a la Constitución, el Rey no ha olvidado referirse a los problemas que afectan a muchos españoles: el empleo, la sanidad, la calidad de la educación, el precio de los servicios básicos, la violencia contra la mujer o el acceso a la vivienda de los jóvenes…

    Esos, y no otros, son los problemas que preocupan a la mayoría de los españoles. Lo primero, España y su Constitución. Lo demás vendrá por añadidura.