lunes, 31 de diciembre de 2012

MÁS QUE UN TITULAR PARA UN MENSAJE DE AÑO NUEVO

 
              El único titular nacional del mensaje de Año Nuevo del presidente de la Junta de Extremadura ha sido el de la reforma de la Constitución “garantizando el Estado de las autonomías, reforzando el papel del Estado en nacionalidades y regiones”. Estamos de acuerdo con Monago en que “reforzar el papel del Estado es necesario para que exista más cooperación con quienes más lo necesitan” y para no seguir siendo un país con diecisiete autonomías unas veces y otras, “un país con necesidades nacionales”, como la cartilla sanitaria o las licencias de caza y pesca únicas, como antes existieren, pequeños y grandes problemas que siguen sin resolverse, como si no existiere una voz única de España en sus conferencias sectoriales.
              Monago no ha dirigido su mensaje de año nuevo a España, sino a los extremeños, a los que ha hablado, además, de educación, cultura del emprendimiento y economía.
 
              Al referirse a la educación –el tema más amplio de su mensaje-, el presidente lo ha relacionado directamente con el paro que padece la Comunidad y con el nivel de estudios estadístico de los parados. Monago sostiene que “no bajaremos la tasa de paro hasta que tengamos más profesionales formados” y se logre invertir la tendencia; es decir, formarse para encontrar trabajo, y para ser más competitivo quien lo hubiere. A primera vista, dejando a un lado los 2.400 jóvenes que van a cursar la ESO que no pudieron hacer en su día, como el 10 por ciento más de las Universidades de Mayores, en su mayoría fuera ya del mercado laboral por edad, la tesis del presidente se deshace al decir, de un lado, que se va a invertir más y, de otro, que “el dinero nunca ha podido comprar un buen sistema educativo”. Hace más de treinta años, solo podían acceder a la educación quienes tenían dinero y los que pudieron después, ahora no tienen trabajo. Los “ninis” seguirán existiendo, muy a su pesar, cuando se suben las tasas, se reduce el profesorado; 6.000 alumnos se quedan sin plan de refuerzo o cuando se baja a 1 millón de 9 las ayudas para libros, y se elimina el transporte para la enseñanza no obligatoria, como ha recordado en su balance del año el jefe de la oposición, Guillermo Fernández Vara. Hay una generación de extremeños formada, la mayor de la historia, que no halla empleo y se ve obligada a dejar su región para buscarlo en otras tierras. De eso nada ha dicho el presidente, y no podrán conservar su idea de España, Extremadura y Europa si no tienen trabajo, o hay que pagar por estar enfermo y adquirir medicinas, como también recordaba Vara.
 
              Emprender en Extremadura siempre ha sido difícil. Los extremeños han rechazado el emprendimiento como cultura por un puesto de trabajo fijo, aunque la necesidad vaya cambiando esa forma de pensar. Aunque sea verdad que las dificultades de otro tiempo para poner en marcha un negocio, hoy se abran con más facilidades; pero la crisis ha cerrado más negocios que los que abre y los autónomos, como los funcionarios, se ven más perseguidos que motivados.
 
              Anunciar una bajada de impuestos si continúan cumpliéndose los objetivos de déficit y deuda, como adelantar las pagas extraordinarias para incentivar el consumo, no dejan de ser simples deseos, como el constatar si 2013 será peor o mejor que el año que termina. No todo es dulce en esta Navidad: se ha perdido el tren “Lusitania” por Cáceres, el paro se cierne sobre los paradores, perdimos el Eje 16 y, aunque nos hayan tocado 280 millones, no sabemos aún a dónde irán. Mientras, los parados, formados o no, seguirán aumentando. No estamos para tirar cohetes porque comience un nuevo año, aunque la felicidad sea un deseo común para todos.

viernes, 28 de diciembre de 2012

LOS OTROS INOCENTES

           Hay una inocencia de la infancia, como la falta de culpa de los niños sacrificados por Herodes; otra inocencia como ausencia de culpabilidad, demostrada por el abogado; una inocencia traducible como la simplicidad o falta de malicia, astucia o doblez al actuar, o la pervivencia de la inocencia del niño. Inocencia es la sencillez, la falta de malicia, la ausencia de culpa en un delito o mala acción, la falta de malas intenciones. Inocencia es la candidez, el candor, la pureza, la virginidad, la sencillez, la simplicidad. Sus antónimos los encarnan la maldad, la picardía, la malicia, la culpa.

              La inocencia de la infancia es santa por pura; pero la inocencia no tiene edad. Hay una inocencia obligada por la edad y otra que deviene de un estado del alma. La inocencia ni se halla en la sabiduría ni se encuentra en la madurez. Herodes buscó culpables y halló inocentes. Los Herodes de hoy son también el asesino de la niña de Almería, hallada muerta en una balsa, a manos de quien, buscando vida con su madre, dio muerte a la vida creciente, inocente; los que, buscando culpables, solo hallan inocentes en lugar de los malvados. Los inocentes pasan por ser culpables; los culpables perviven como inocentes. “Son inocentes, aun en su malicia”, decía Nietzsche de estos. La maldad humana convierte en culpables a los inocentes. “¿Cuál es nuestra inocencia? ¿Cuál es nuestra culpa? Todos estamos desnudos, nadie está a salvo”, afirmaba Marianne Moore.
              La inocencia es la desnudez del alma; la culpabilidad desviste el cuerpo y el alma carentes de inocencia. No son inocentes quienes pecaron de inocencia por su ignorancia. Más culpables son quienes asesinan la inocencia de los justos, y conducen a los inocentes a clamar en las calles por su inocencia, no perdida, ni hallada aún por la Justicia: la inocencia engañada por la maldad humana. Más inteligentes muchas veces que el hombre, “los animales son la encarnación de la inocencia”, apuntaba Henri Barbussel, como los niños. Encarna la inocencia la figura de una joven, coronada de flores, que se lava las manos en una jofaina, teniendo a su lado a un cordero blanco. Pilatos se lavó también las manos y condenó a un inocente sin juicio justo.

              No es inocente el que no sabe, porque carece de maldad, mientras el que más sabe, hace el mal, porque “la inocencia no tiene nada que temer”, recuerda Jean Baptiste Racine.  Otros muchos inocentes creyeron en palabras que se llevó el viento y se vieron en la indigencia; a otros, su candidez les llevó a perder los ahorros de su trabajo. Y los culpables, que no hallare la Justicia, se van de rositas, mientras los inocentes sufren su malicia, como si fueren locos en su inocencia, porque “la locura es una especie de inocencia”, según Graham Greene, cuando los malvados pasan por ser inocentes y los inocentes terminan siendo inculpados. ¡Bendita inocencia la de aquellos que, aun siéndolos, son incriminados como culpables….!
 

jueves, 27 de diciembre de 2012

AUSTERIDAD CIUDADANA VERSUS DESPILFARRO POLÍTICO

 
             Acabamos de leer: “Rajoy supera el año más duro de austeridad y reformas.”  (ABC, 26-12-2012). El presidente había declarado al mismo periódico el pasado 2 de septiembre que “la realidad me ha impedido cumplir mi programa electoral”.  El déficit público, mucho más alto que el anunciado por sus predecesores, abocó al Gobierno a que no quedara en pie nada de aquel programa que preveía no subir los impuestos, lastró todas sus decisiones y condicionó el resto de la legislatura; sin embargo, de todas las decisiones anunciadas el 12 de julio –el aumento del IVA, la reducción de la paga extra de Navidad para los funcionarios, la reducción del subsidio de paro para los nuevos perceptores, la desgravación por la compra de vivienda habitual y la reducción del número de concejales, entre otras--, la única que no se ha cumplido ha sido la de los concejales, y, de otro lado, la reforma de la Administración y la ley de la Unidad de Mercado, siguen siendo dos asignaturas pendientes en su agenda.
            Todo parece indicar que la palabra imperante en nuestros días –austeridad; es decir, la severidad y rigidez en la forma de obrar y vivir- acompaña a los ciudadanos diariamente por las medidas políticas que la inducen, pero no a los políticos que las promueven para reducir el déficit presupuestario. La austeridad es igual a sobriedad, frugalidad, moderación, templanza, ahorro, continencia, rigor, severidad, frente al despilfarro, y a veces, desenfreno de muchos de sus ejecutores. Los austeros no renuncian a nada porque se lo quitan todo; pero los ejecutores de la austeridad no están predispuestos a rehusar lo innecesario, si no fuere a golpe de decreto. Los mendigos no pueden predicar nunca la austeridad; pero que la prediquen ciertos políticos cuando ellos a nada rehusaren en su provecho, es como pedirles a los primeros que renuncian a las monedas que recibieren por caridad.
En casa hubiéremos ejemplos bastantes para identificar la austeridad ciudadana versus el despilfarro político.
            “Estamos pidiendo un sacrificio a todos los ciudadanos” (Rubalcaba, en ABC del 6-6-2010). Pues bien, qué recibe un diputado al Congreso tras tomar posesión: un iPfone 4S, un iPad, un PC en el despacho, un Módem 3G, voz y datos pagados; ADSL en casa gratis; si eres del PP o del PSOE, un asistente para cada dos; si eres de otro partido, uno propio, más un despacho.
            “Tendremos el Estado del bienestar que podamos.” (Rajoy, en El País del 3-6-2011). Si un diputado usa su propio coche, recibe 0,25 € por km.; es decir, 25 € cada 100, con peajes pagados; y si no tiene coche oficial, 3.000 € para taxis (250 € mes), cuyas tarjetas, algunas de sus señorías dejan a sus hijas o sobrinas para que vuelvan a casa en taxi, lo que ha obligado a los taxistas a pedirles su DNI. Y billetes de primera clase para avión, tren o barco.
            “Los sacrificios de hoy son la puerta al bienestar del mañana.” (Zapatero, en El País del 1-9-2010). Veamos los sacrificios de nuestros diputadas/os: sueldo base de 3.126,52 € mensuales y dos pagas extras, más 775,15 por ser miembro de comisión y 1.590,34 más al mes. Si tuviere algún cargo  (portavoz, secretario…), 2.318,96 € más al mes; y, además, son compatibles trabajos y cargos fuera de la Cámara u otros sueldos del partido.
            “Los españoles pueden estar seguros de que no habrá sacrificio ni esfuerzo que no estemos dispuestos a hacer.” (María Dolores de Cospeda, en  Público del 24-9-2011). Veamos los esfuerzos de nuestras diputadas/os: si son de fuera de Madrid, recibeln 1.823, 86 € para alojamiento y manutención; si fue elegido por Madrid, recibe 870,56 € para alojamiento y manutención; si viaja dentro de España, 120 € diarios y si el viaje es fuera de la nación, 150 € diarios.
            “La salida de la crisis se hará con el esfuerzo de todos.” (José Blanco, RTVE.es, del 12-12-2009). ¡Qué esfuerzo tan grande cuando las dietas relacionadas con transporte no tributan!, ni las relacionadas con el transporte ni la manutención, ni las dietas por cargo en el Congreso; y si dejas de ser diputado, percibes una paga mensual de 2.813,87 €  hasta un máximo de dos años, aunque tengas un salario privado.
            “Todos tendremos que hacer sacrificios y trabajar más o nos vamos al garete.” (Esperanza Aguirre, en ABC del 18-8-2011). ¿Y nuestras diputadas/os? Tienen derecho a una indemnización consistente en el sueldo de los días transcurridos hasta que se forma el nuevo Congreso (dos meses aproximadamente), vuelva o no a la Cámara; el Congreso paga la Seguridad Social, los derechos pasivos, mantiene su póliza de accidentes; continúa pagando el ADSL, voz y datos durante dicho periodo, y la mudanza del despacho corre a cargo del Congreso.
            Y, por último, la jubilación: si un diputado tiene 55 años y ha sido diputado durante once, tiene derecho al cien por cien de la pensión máxima (2.466,20 €); si ha sido diputado entre nueve y once años, 90 por ciento de la pensión máxima; si entre siete y nueve, 80 por ciento de la pensión máxima; y por el 10 por ciento del salario base, derecho a pensión privada a cargo del banco de la Liga de fútbol profesional.
            Muchos españoles están firmando una propuesta de reforma de la Constitución, en la que proponen que las diputadas/os sean asalariados solamente durante su mandato y que no devenguen jubilación solamente por dicho mandato. Porque nadie, y menos aún los que mandan, pueden pedir austeridad cuando ellos despilfarran a costa de los impuestos que pagan los ciudadanos obedientes. Ya lo dijo el Maestro: “Ninguno puede servir a dos señores, porque aborrecerá al uno y amará al otro.” (Mt., 6, 25-33). Los políticos no aman a nadie, sino a sus clanes, a sus electores y pagadores. Nos hacen austeros a la fuerza para despilfarrar los impuestos a nuestra costa. Los hay bendecidos por el Padre; pero las manzanas podridas estropearán todas las frutas del cesto.